"En el siglo I d. C. la figura de Filón de Alejandría se distingue como una de las cumbres del pensamiento griego. Pero no sólo griego. Filón representa el culmen de un experimento intelectual único en la Antigüedad, que el judaísmo alejandrino llevó a cabo con notable éxito durante tres siglos: la adaptación de la tradición bíblica al helenismo, ajustándola a los cánones culturales griegos sin perder la esencia propia." Un artículo en la
Revista de Libros de Miguel Herrero, doctor en filología clásica.