El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 4 de septiembre de 2010

 Blog de Víctor Gómez Pin

Orfeo

Bajo los árboles del boulevard, en una oscuridad misteriosa, erraban figuras apenas reconocibles. A intervalos la sombra de una mujer que se acercaba murmurándole al oído su disposición a acompañarle, provocaba en Swann un estremecimiento. Rozaba ansiosamente estos cuerpos oscuros, como si entre los fantasmas de los muertos, en el reino de sombras, se hallara buscando a Eurídice (I, 227)

[Publicado el 03/9/2010 a las 09:00]

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Letos interior

Cuando, para recorrer las arterias de la ciudad subterránea, nos embarcamos en las olas negras de nuestra propia sangre, como en un río del olvido interior y de sextuplicados repliegues, entonces tremendas imágenes solemnes se muestran a nosotros, nos interpelan y nos abandonan fundidos en lágrimas. (III, 157)

[Publicado el 02/9/2010 a las 09:00]

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La voz

¡Presencia real la de esta voz tan cercana en la separación efectiva! ¡Pero asimismo anticipación de una separación eterna! A menudo, escuchando de ésta manera sin poder ver a aquella que me hablaba de tan lejos, me ha parecido que esta voz clamaba en las profundidades desde las cuales no cabe remontarse, y he conocido la ansiedad que me embargaría un día cuando una voz volvería así (solitaria y distanciada de un cuerpo que yo nunca volvería a ver), murmurando en mi oído, palabras que hubiera querido abrazar a su paso, en unos labios ya para siempre reducidos a polvo. (II, 432)

[Publicado el 01/9/2010 a las 09:00]

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Nunca

Nunca había acariciado a la Albertina impermeabilizada de los días de lluvia, y quería pedirle que se desprendiera de esta armadura, pues sería como conocer con ella el amor de los campos, la fraternidad del viaje. Pero no era posible, estaba muerta. (IV, 70-71)

[Publicado el 31/8/2010 a las 09:00]

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Barrera

Podía mantener su cabeza entre mis manos, podía acariciarla, pasar largamente mis manos sobre ella, mas, como si hubiera manejado una piedra que encierra la salumbre de los océanos inmemoriales, o el espectro de una estrella, sentía que tan solo tocaba el entorno cerrado de un ser que interiormente accedía al infinito. (III, 888)

[Publicado el 30/8/2010 a las 09:00]

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Tritones

En los límites de su dominio, las radiantes muchachas del mar retornaban su cabeza constantemente, sonriendo a los tritones barbudos suspendidos en las anfractuosidades del abismo, o a algún semi-dios acuático que tenía por cráneo un canto pulido, sobre el cual el oleaje había depositado un alga lisa, y por mirada un disco en cristal de roca. (II 340)

[Publicado el 27/8/2010 a las 09:00]

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Región en el tiempo

Esta región de la primavera en la que el viaje de nuestra morada errante a través de las estaciones acababa tres días atrás de detenerse (...) me parecía el país de las mujeres, al igual que era el país de los árboles. (III, 905)

[Publicado el 26/8/2010 a las 09:00]

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Sacrificio

Rostros que las batallas de la existencia han endurecido, ya para siempre convertidos en algo militante o extático. El uno, en razón de la fuerza continua de la obediencia que somete la esposa a su esposo, más que al de una mujer se asemeja al de un soldado; el otro, esculpido por los sacrificios que cada día ha soportado la madre por sus hijos, es el de un apóstol; un tercero, tras años de navegación y tempestades, es el rostro de un lobo de mar, en cuerpo de mujer del que sólo la vestimenta muestra el sexo (II, 259)

[Publicado el 25/8/2010 a las 09:00]

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Dolor

Y a la hora de conferirle una traducción humana, al no saber de que se trata, tan difícil puede parecernos el ruido que procede de una madre a la que se anuncia que su hijo acaba de morir, como el que procede de un animal o de un arpa. (IV, 130-131)

[Publicado el 24/8/2010 a las 09:00]

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Razón propia

No es en razón de que los demás han muerto que nuestro afecto por ellos se debilita, sino en razón de que nosotros mismos morimos. (IV, 175)

[Publicado el 23/8/2010 a las 09:00]

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Foto autor

Biografía

Nació en Barcelona y se trasladó muy joven a París, donde estudió filosofía, alcanzando el título de Doctor de Estado en la Sorbona con una tesis sobre el orden aristotélico. Tras años de docencia en Francia obtuvo una cátedra en la Universidad del País Vasco con un trabajo de investigación sobre aspectos filosóficos del cálculo diferencial. Actualmente es catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. Víctor Gómez Pin ha trabajado en el proyecto de establecer el estado de la cuestión respecto a las interrogaciones fundamentales de la filosofía griega contemplándolas a la luz de la reflexión contemporánea. Ello le llevó en 1993 a fundar el International Ontology Congress/ Congreso Internacional de Ontología, en cuyo comité científico figuran relevantes personalidades de la ciencia y la creación contemporáneas (entre ellas varios premios Nóbel). La Unesco ha otorgado su patrocinio a la mayoría de las reuniones celebradas en tal marco. Víctor Gómez Pin es  asimismo vicepresidente de la Sociedad Ibérica de Filosofía Griega y miembro de múltiples  sociedades filosófico-científicas. Autor de una treintena de libros ha obtenido entre otros los premios Anagrama de Ensayo y  Espasa de Ensayo. En septiembre de 2009 el Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti le otorgó el   "Premio Internazionale per Venezia".

Bibliografía

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