El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 26 de mayo de 2012

 Blog de Basilio Baltasar

Un nuevo estilo de pensar la política

 

Cuando haya pasado el tiempo, y las convulsiones de hoy sean recordadas como el fruto amargo de un mal sueño, quizá podamos pararnos a considerar la convicción con que Obama elaboró su discurso político.

Para hacer frente a la crisis el Presidente de los USA reclama una ley contra los excesos de la avaricia, restaura la autoridad que regulará la disciplina financiera y moviliza los recursos económicos destinados a impedir que el tejido social se deshaga en mil pedazos. Al mismo tiempo anuncia la regeneración de una sociedad obligada a dar lo mejor de sí misma.

No se trata tan sólo de presidir un programa gubernamental aprobado por la mayoría de la Cámara de representantes. Obama impulsa una movilización que haga factible lo que parece imposible. La cordialidad que ofrece a los gerifaltes del mundo, sin evidenciar la diferencia que los distancia, es parte esencial de esa reinvención moral implícita en su estilo de hacer política. Obama habla a los que desean escuchar pero se dirige especialmente a los que pueden comprender la magnitud de un inaplazable desafío ético. La idea que sostiene su vigorosa puesta en escena es una constante apelación al sentido común: o acabamos nosotros con el conflicto o el conflicto acabará con nosotros.

Nos encontramos al borde de una catástrofe (millones de parados sin nada que llevarse a la boca son un paisaje escalofriante) y sólo una convicción de este calibre podrá encauzar las necesarias voluntades, esperanzas y paciencias.

[Publicado el 13/4/2009 a las 18:37]

[Etiquetas: Obama, crisis financiera, paro]

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El pecado original del paraíso (fiscal)

El reportaje del periodista Brunnquell sobre los paraísos fiscales -emitido por Radio Televisión Española en su programa Documentos TV- precedió muy oportunamente a la cumbre del G-20.

Brunnquell nos cuenta su visita a los principales enclaves de impunidad fiscal y sus conversaciones con los directivos, abogados, gestores, testaferros y gerentes encargados de administrar esa extraña figura jurídica llamada "secreto bancario".

Con una desbordada gentileza los representantes de estas repúblicas monetarias lamentan la mala imagen que enturbia su eficiente oferta de servicios financieros. Al parecer, décadas de denuncias hechas por grupos de ciudadanos alarmados han convencido a la opinión pública del perturbador efecto causado en la economía global por estos territorios de impunidad.

La más notoria, sin ir más lejos, es el peso que los capitales huidos imponen al ciudadano de a pie: los asalariados o los empresarios ajenos a estas prácticas deben soportar el peso de los servicios públicos que aquellos se niegan a pagar.

Hasta ahora han sido solitarios periodistas o grupos "radicales" los que han puesto en evidencia la amnistía fiscal permanente que las grandes corporaciones, burlando sus responsabilidades sociales, conseguían para sus accionistas.

De ahí el extraordinario y extraño desenlace de esta histórica cumbre del G-20. Aunque los analistas han sorteado con escepticismo valorar las consecuencias inmediatas de los compromisos declarados, lo cierto es que es insólita la voluntad política de los jefes de gobierno por acabar con el secreto bancario y con los paraísos fiscales.

Sigamos de cerca este programa de acción y veamos cómo se enfrentan nuestros gobiernos a los monstruos que han dejado crecer en sus entrañas.

[Publicado el 06/4/2009 a las 12:41]

[Etiquetas: G-20, Paraíso fiscal, Secreto bancario]

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El dios del tiempo

Para gran parte de los seres humanos cumplir años acaba siendo un motivo de pesadumbre. El paso del tiempo acorta la vida pendiente de ser vivida y reduce los recuerdos hasta que la memoria exhausta renuncia a sostenerlos.

Cualquier reflexión sobre el sentido de la existencia tropieza con el interrogante abierto en la enigmática naturaleza del tiempo. No en balde ciertos filósofos lo consideran el único dios al que vale la pena rezar. ¿Más qué puede concedernos el dios del tiempo? ¿Qué criatura ha conocido su favor?

Gregory Curtis nos recuerda en su interesante estudio sobre los pintores de las cavernas la impecable continuidad cultural de una tradición artística milenaria. Las figuras de las cuevas del sur de Francia y del Norte de España fueron realizadas apenas sin modificaciones sustanciales durante un período de más de 20.000 años.

¿Podríamos considerar al arte rupestre un vestigio del culto inteligente al dios del tiempo? Evitar la novedad permitiría conjurar la sensación de fugacidad que fatalmente agobia a todas las sociedades innovadoras.

Se pregunta Curtis con asombro cómo pudieron transmitirse las técnicas artísticas de los pintores rupestres durante milenios y cómo se conservó la unidad narrativa de un reducido repertorio de motivos, elegidos por unos artistas que supieron anticipar con su destreza naturalista y simbólica los más excepcionales logros históricos del arte.

Cuando visitamos cualquiera de las 350 cuevas catalogadas en Europa y Asia podemos admirar la habilidad comprensiva de aquellos artistas y sentir la emoción que en su ánimo contemplativo causaban los animales: leones, caballos, bisontes, osos...

¿Acaso no son estas criaturas maestras en el arte de sortear al dios del tiempo? Nada parece haber que angustie su existencia, sometida al dilema de la supervivencia pero prodigiosamente reconciliada con la inminencia de la muerte.

Imaginar a los artistas rupestres elaborar su veneración por los animales, ejecutar la diestra comprensión de su elegante movimiento y de su majestuoso reposo, captar la crucial actitud de un gesto inscrito en el misterio narrativo de su voluntad, convocar con estas esmeradas obras de arte la magnitud de una existencia a la que deseaban pertenecer, convierte en grandioso aquél primitivo episodio de nuestra Historia.

Curtis subraya un detalle que nos permite adivinar tras la pericia pictórica de aquellos artistas la consecuente maestría en el arte de vivir. En las paredes de las cavernas rupestres se conserva durante veinte mil años una misma serie de ausencias.

Raras veces, dice Curtis, aparecen peces, o aves, o insectos. Nunca roedores, ni reptiles. Nunca hay árboles, ni arbustos, ni flores. Tampoco se ilustra el cielo: ninguna estrella, ni la luna, ni el sol.

¿Qué significa esta monumental omisión?

El arte de omitir denota un elaborado código de comunicación y una viva conciencia del artista rupestre acerca de sus límites. No todo debe hacerse. Lo dijo mucho después Pablo de Tarso: todo nos es permitido, más no todo nos conviene. He aquí el signo distintivo de una cultura espiritual sofisticada. Lo que no pintaron aquellos artistas rupestres adquiere para nosotros un valor tan notable como sus pinturas.

Ha sorprendido a los expertos la muy escasa presencia, en el milenario retablo rupestre, de actos, símbolos o miembros sexuales. De algún modo, esta prolongada ausencia concede un significado más relativo a los supuestos ritos de fertilidad que constantemente se quiere atribuir a unas sociedades primitivas supuestamente obsesionadas con el misterio de la fecundación.

En cualquier caso, es obvio que el artista rupestre, probablemente como taumaturgo ilustrado de sus comunidades, fue un maestro en el arte del pudor. Nuestra época, fundada sobre la evidencia, no puede comprender su pericia. Las relaciones mundanas dependen de la obviedad con que cada uno se asedia a si mismo y se pone a merced de los demás. Pero hubo un tiempo en que los hombres supieron practicar el arte de comprender el mundo mediante una mirada competente.

En lugar de hacer declaraciones explícitas de intenciones, el artista, y no sólo el rupestre, se limita a evocar con su silencio lo que podría ser.

[Publicado el 03/4/2009 a las 02:28]

[Etiquetas: Gregory Curtis, Los pintores de las cavernas]

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De los nuevos heterodoxos españoles

 

La Universidad Autónoma y el Ayuntamiento de Madrid han dado su respaldo institucional a la edición de la obra completa del intelectual, profesor, político y alcalde Enrique Tierno Galván. Seis voluminosos tomos que recogen todo lo publicado y lo inédito entre los primeros textos de 1945 y los postreros de 1986. La recopilación de estos artículos, conferencias, recensiones, prólogos, discursos y bandos municipales ha dejado exhausto al responsable de la edición, el catedrático Antonio Rovira, que dirige un equipo de ocho profesores entregados a la tarea de restaurar la presencia que nunca debería haber perdido entre nosotros la figura de Tierno. Las obras completas del viejo profesor que se presentan en seis tomos de más de 1200 páginas cada uno (Editorial Aranzadi) serán un motivo de regocijo para los desperdigados discípulos que dejó su abrumadora labor intelectual.

Ángel Gabilondo, rector de la UAM, subraya en su prólogo "el rostro inaudito pero siempre reconocible" que aparece en éstas páginas. Alberto Ruiz Gallardón, Alcalde de Madrid, celebra "la recreación de quien fuera una de las figuras más ricas de nuestra vida intelectual". Antonio Rovira, impulsor de esta ineludible tarea, nos recuerda que Tierno había sido hasta ahora "el único de los grandes intelectuales de nuestro tiempo que no contaba con la edición de sus obras completas".

Raúl Morodo, el que fue colega y cómplice de Tierno en  un ambicioso y coherente empeño político, publicó hace años una completa semblanza de su gran amigo y quizá sea la afinidad cultivada en tantas conspiraciones la que dé a su testimonio un valor decisivo: "como los sofistas griegos, Tierno vive dando clases particulares y lecciones en academias sombrías y como los sofistas estará excluido del platonismo oficial no sólo en los años cuarenta, sino siempre; independiente de grupos o escuelas resistirá como lobo solitario las puertas cerradas de las academias oficiales".

El lector que quiera conocer a Tierno Galván encontrará en esta enciclopédica antología la huella de un humanista cuya obra es un fruto del  árbol genealógico de los heterodoxos españoles. Las notas de Raúl Morodo son en este sentido muy explícitas y cuando nos habla del escepticismo libertario y del entusiasmo dialéctico del viejo profesor no sólo constata rasgos de una personalidad siempre enigmática sino el proyecto intelectual de una disidencia espiritual tan contradictoria como la realidad a la que se propone hacer frente. Este aspecto del carácter personal, que tan atractiva hizo su influencia, trasciende sin embargo toda asignación biográfica para encarnar una tradición oculta tras historiografía institucional española. Tierno fue un intelectual y un hombre de acción comprometido con su tiempo y sólo su amplísima libertad de criterio explica la susceptibilidad arisca con la que fue tratado. En la medida en que Tierno restauraba la línea sucesoria de un pensamiento libre de ataduras dogmáticas, se hacía merecedor del habitual silencio que España reserva siempre a sus hijos descarriados.

[Publicado el 31/3/2009 a las 17:38]

[Etiquetas: Enrique Tierno Galván, Raúl Morodo, Antonio Rovira]

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Cleopatra Negra

 

Nos cuenta la BBC que en Turquía han encontrado los huesos de una hermana de Cleopatra. La arqueóloga, Hilke Thür, de la Academia austríaca de Ciencias, considera sensacional haberse encontrado con los restos de la princesa Arsinoé y poder afirmar sin ningún género de dudas el origen africano de Cleopatra.

Alentado por el sentido común, el profano se preguntará ¿de dónde iba a ser la Reina de Egipto?

El hallazgo promete ser una perturbadora revelación entre los que concedían a la dinastía macedonia de los ptolomeos haber dominado con su sangre europea la tierra de los faraones. Podrá parecer una aburrida controversia de eruditos pero lo cierto es que los huesos de Arsinoé acabarán con presunciones muy arraigadas en la comunidad académica europea.

Uno de los primeros en denunciar la subordinación científica al instinto de superioridad fue Martin Bernal. El historiador y políglota británico desveló con su Atenea Negra cómo la Grecia clásica que todos hemos estudiado en el colegio había sido una invención ideológica del romanticismo alemán.

Según las provocadoras observaciones de Bernal los redactores de la Historia europea omitieron deliberadamente de sus estudios algunas de las fuentes orientales del conocimiento griego. A pesar del testimonio de los propios filósofos y matemáticos de la Grecia clásica, los filólogos alemanes elaboraron un modelo ario de la Historia. Por razones que el paso del tiempo va revelando como fruto de una asustadiza miopía, al siglo XIX le resultaba muy necesario descartar la influencia de la tradición egipcia en el nacimiento de nuestra cultura. No sólo estaba en juego la aventurera pasión de individuos como Lord Byron sino el derecho de los europeos a gobernar a su antojo al mundo.

No debemos pensar que la disputa pertenece exclusivamente a un expediente universitario. En la polémica se enmascaran visiones del mundo que hoy siguen enfrentadas. Mientras a los Ilustrados les parecía necesario investigar el rastro de la sabiduría y remontarse hasta Egipto, la reacción anti moderna necesitaba la autoridad y el prestigio de un clasicismo perfecto.

Representantes de las dos corrientes históricas -cuyo aspecto podemos reconocer en declaraciones muy contemporáneas- mantienen hoy la vigencia de una pugna que, como diría Víctor Gómez Pin, a todos concierne.

[Publicado el 30/3/2009 a las 12:53]

[Etiquetas: BBC, Hilke Thür, Martin Bernal, Arsinoé]

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Cómo destruir a los hombres

 

Carlos Fuentes se encuentra en Paris con Milan Kundera y comprueba el efecto que la difamación produce en los hombres. Se le podría considerar víctima de una ofensa "gratuita" pero lo cierto es que sale carísima. Dolorosa.

Como decía Montaigne de los males del mundo "no me hieren, pero me ofenden". La difamación perturba al hombre honesto. Su amor propio es de tal calibre que resiste a duras penas la duda sobre su integridad. La sospecha es devastadora. Lo saben sobre todo los inteligentes: conocen a la perfección la estupidez ajena, la credulidad del prójimo, la facilidad con que repiten lo que oyen: ciegos pero no mudos. Las comunidades se sostienen gracias al temor que inspiran estas epidemias morales. Temeos los unos a los otros.

Un supuesto historiador accede a los archivos de la policía política de la Checoslovaquia soviética y encuentra el registro de una delación. "Fue Kundera" proclama sin atisbar a comprender uno de los más eficaces y letales mecanismos utilizados por la policía del régimen totalitario: la destrucción de la reputación. Se trata de arruinar el fundamento moral de la resistencia: el prestigio de los disidentes. La policía vigilaba, perseguía, detenía, torturaba y condenaba pero también fue una fábrica de pruebas falsas. Se detiene a un hombre valioso antes de realizar una redada prevista de antemano para hacerle pasar por delator entre los suyos. Las estrategias de mentira y falsificación son enrevesadas. Preparando la base documental de futuras acciones, la policía bien pudo registrar una ficha de confidente con el nombre de cualquiera de los intelectuales opuestos al régimen. ¿Quién hubiera impedido esta previsora malignidad?

[Publicado el 27/3/2009 a las 16:22]

[Etiquetas: Milan Kundera, Une rencontre, ]

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El pragmatismo progresista de Obama

 

El presidente Obama se muestra reticente a investigar los excesos cometidos por el equipo de Bush durante su doble mandato. Pero los senadores alarmados por las flagrantes violaciones de la Constitución de los Estados Unidos consideran inapelable la urgencia de un juicio convocado no sólo para castigar a los culpables. Restaurar las fallas abiertas en el armazón del sistema hace necesario averiguar cómo pudieron cancelar sus garantías jurídicas y evitar los controles parlamentarios previstos por la ley. La legitimización de la tortura quizá sea el más escandaloso golpe dado a la Constitución pero no fue el único.

La resistencia de Obama a iniciar este proceso será un objeto al que debemos prestar nuestras mejores reflexiones. Al parecer, el Presidente, artífice de un novedoso pragmatismo progresista, considera que un proceso contra la élite del Partido Republicano lo empujará a una estrategia de división de la opinión pública e impedirá el consenso tan necesario para sacar al país de la crisis.

Es un dilema de gran trascendencia: si el imperio de la ley debe enmudecer ante la amenaza de un estorbo civil o si asume su plena autonomía indiferente a cualquier obstáculo ocasional.

En España ya hemos visto cómo suele reaccionar el aparato del partido cuando sus dirigentes son enjuiciados: se presentan como víctimas de los jueces y siembran entre la ciudadanía una grave desconfianza contra el poder judicial.

[Publicado el 26/3/2009 a las 12:14]

[Etiquetas: Pragmatismo progresista de Obama]

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El rush power de Zapatero

 

Cuando un gobierno toma decisiones aventuradas debería tener a mano un documentado arsenal de razones convincentes. Un argumento al menos cuya lógica pueda ser admitida o rechazada por el ciudadano. Este derecho común no debería ser en ningún caso motivo de reclamación. Es algo que debe darse por supuesto.

Zapatero y Chacón, sin embargo, nos han sometido a una traumática experiencia de asombro y perplejidad. Anuncian la salida de las tropas españolas de Kosovo y dejan a sus aliados de la OTAN con dos palmos de narices. Pues tampoco los socios europeos y americanos de la alianza militar consiguen entender la razón que les hace romper de modo tan impertinente las normas básicas de cooperación vigentes en un organismo de tan acendrado protocolo.

A los corresponsales extranjeros que nos consultan para resolver el jeroglífico español debemos confesarles que no sabemos nada de nuestro gobierno. No sólo no sabemos qué espera sacar de su extraña maniobra sino que nos resulta imposible adivinar el secreto oculto en el fondo de su desorbitada estrategia de relaciones internacionales. ¿Pretenden Zapatero y Chacón demostrar quién manda aquí? ¿Intentan hacerse un hueco en el G-20 jactándose de tener un carácter impresionante? ¿Está preparando Zapatero la cumbre de la Alianza de las Civilizaciones con un teatral gesto de honor patriótico? ¿Querrá demostrarle a Obama con quién se las tendrá que ver el nuevo Presidente de Estados Unidos?

Ya saben ustedes que Hillary Clinton maneja una marca para su gestión diplomática. La llaman smart power para significar el estilo elegante, listo, inteligente y rápido que debe caracterizar su gestión en un mundo vapuleado y asustado. A Zapatero y a Chacón también les irá bien una marca que abrevie el enrevesado esfuerzo que debemos hacer para calificar su manera de hacer las cosas. A esa política podemos llamarla rush power: el estilo arrebatado y atolondrado con que uno se tira de cabeza a las piscinas vacías.

[Publicado el 23/3/2009 a las 19:51]

[Etiquetas: Zapatero, Chacón, Kosovo, OTAN]

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Tres filósofos y un café

 

Paolo Flores d'Arcais no quiere perderse en preámbulos difusos y afronta virulentamente la cuestión: "a la filosofía le corresponde la crítica de cualquier superstición y "Dios" mismo es un flatus vocis sin sentido".

Gianni Vattimo, en cuya casa de Turín tiene lugar el encuentro, abrevia los protocolos del anfitrión y replica: "Paolo, yo diría que careces de cultura".

Michel Onfray procura evitar la beligerancia de sus colegas: "me gustaría mucho que la razón condujera directamente al ateísmo, pero no lo creo".

Paolo advierte que asistimos a una revancha política de las religiones y Gianni considera caduca la pretensión de las verdades lógicas. Onfray constata las dificultades de un diálogo entre ateos y creyentes.

Asistimos a una controversia entre tres filósofos -"¿Ateos o creyentes? Conversaciones sobre filosofía, política, ética y ciencia" (Paidos, 2009)- y veremos cómo su afilada charla vitaliza polémicas olvidadas y actualiza disputas que parecían anticuadas. La discusión sin embargo va más allá del enfrentamiento entre laicos y religiosos y restaura la nobleza de un interrogante esencial a la condición humana: ¿cómo se vinculan imaginación, argumento y verdad?

Los tres filósofos son maestros en el arte de conversar y hacen de este librito (160 págs.) una recomendable guía de cuestiones urgentes: cómo identificar y distinguir detrás de la retórica institucional de las iglesias el rumbo de fuerzas dispares: la sensibilidad del hombre intuitivo fascinado por el misterio de la existencia, la voluntad de poder y dominio de unos hombres sobre otros, el refugio consolador al que nos lleva el miedo y la ignorancia.

Paolo asegura que usa la "razón" en un sentido totalmente refractario a cualquier absolutismo. Gianni le plantea un desafío irónico: "para ser religioso necesito ser mucho más sofisticado que tú". Michel Onfray matiza y se adhiere a la caridad pero sólo en su forma de fraternidad republicana.

Paolo, que ha participado en otros acercamientos, advierte que los cardenales no están en condiciones de argumentar racionalmente. Gianni reclama más atención al modo en que se vive efectivamente la religión en lugar de la crítica a los dogmas y relatos históricos institucionales. Pero Michel Onfray admite que la envergadura intelectual de Ratzinger obligará a los filósofos a trabajar otra vez seriamente.

Espero que el encuentro de los tres filósofos contribuya al menos a refutar esa convicción dominante en los institutos de enseñanza media, en los que, en el mejor de los casos, se considera a la filosofía una asignatura. Vattimo, Onfray y d'Arcais ayudarán a los profesores a demostrar lo contrario: la filosofía enseña a pensar con claridad y a discutir con precisión.

[Publicado el 21/3/2009 a las 15:44]

[Etiquetas: Gianni Vattimo, Michel Onfray, Paolo Flores d'Arcais, ¿Ateos o creyentes?]

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Lo más visto

 

Los peligros que sortea el periodismo no son tan espectaculares como parece. Existe la censura, el soborno y el asesinato (como puntualmente nos recuerda desde México Sanjuana Martínez) pero la invisible corrosión del oficio es cosa de la pereza, la complacencia, el entusiasmo ideológico, la credulidad, la indolencia, la prosa deficiente, ¡o la poesía furtiva injertada en la prosa deficiente!...

Los nuevos medios, como era de esperar, potencian amenazas inéditas cuyo peligro todavía no podemos medir. Ahí está, por ejemplo, la sección que la mayoría de los medios digitales colocan visiblemente en su página principal: lo más visto.

El ranking traduce el interés que en los lectores despiertan las noticias colgadas. Se entiende que es una infalible muestra de las tendencias dominantes entre la comunidad de usuarios y un eficaz medio para identificar las inquietudes y deseos de todos aquellos que masivamente se incorporan a la lectura digital.

Sin embargo este indicador de apetencias puede imponer entre nosotros la preeminencia de una especie de "periodismo por demanda". En lugar de la jerarquía de valores que regula la presentación ordenada de los acontecimientos, sería el capricho anónimo de los usuarios el que ordenaría la narración periodística.

Si al juego de impulsos curiosos que domina el nervio del dedo índice sobre el ratón -y que satisface una ansiedad característica- se le da el rango de fuente autorizada, ya tendremos un nuevo peligro que sortear.

Los ociosos navegadores que en horas de trabajo practican un consentido absentismo laboral entreteniéndose con las hazañas de Amy Winehouse, las tribulaciones de Paris Hilton o las amistades peligrosas de Isabel Pantoja, dirigirán sin saberlo las prioridades informativas de los periódicos digitales.

[Publicado el 19/3/2009 a las 14:08]

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Biografía

 

Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.

 

 

 

Bibliografía

     Basilio Baltasar, editor

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