El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 30 de julio de 2010

 Blog de Javier Rioyo

Demasiadas virgenes

 

Sobran vírgenes. Y sobran santos, milagros, éxtasis, santas familias, papas y hasta sobran frailes. Una pena. Un pintor que podría haber sido nuestro Caravaggio, que podía haber sido uno de los grandes holandeses y que se sabe muy bien por dónde habían ido Velásquez, Ribera o Zurbarán. Un pintor esencial del siglo XVII y, una ves más, un español disminuido, acotado, constreñido por la religión. Por aquello que se llamó "Contrarreforma" y que es la marca española de nuestros siglos más ricos en literatura, en pintura, en dominios y en derroches. Hablo de Bartolomé Esteban Murillo, ese pintor sevillano, un genio que estuvo demasiado acotado por sus "obligaciones" de pintor "oficial" del integrismo católico imperante en su época. Todas las iglesias, conventos y órdenes religiosas con poder y dinero querían un Murillo en sus demostraciones de poderío. Era el pintor de moda para los más reaccionarios de los poderosos poderes eclesiásticos. Un enorme pintor que hasta avanzado Mayo se puede ver en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Una exposición sobre el "joven Murillo" dónde hay, más allá de los cuadros religiosos, unas cuántas joyas "civiles". Un gran pintor de los pícaros, los pobres, las prostitutas, las viejas orgullosas, los golfos adolescentes, los chicos de la calle. Un pintor que podría habernos dejado uno de los mejores legados sobre las miserias de la vida cotidiana en la que era la cuarta ciudad más importante del mundo. Sevilla en el siglo de Murillo, con más 130.000 habitantes, era la gran metrópolis después de París, Nápoles y Londres. La fascinante ciudad barroca, la que conoció el paso del oro y la lepra, los esclavos y los poderosos, el mejor arte para unos pocos y la calle para los supervivientes. Ciudad de todos los peligros, todas las diversiones y todas las fugas posibles. Ciudad para llegar de otro mundo o para viajar al otro mundo. Sevilla barroca, cristiana a la fuerza, expulsadora de los "otros", amparadora de los encubiertos. Ciudad que vio crecer a los mejores pintores de su tiempo. Ciudad de Murillo. Aquél gran pintor de la calle que se perdió en hermosas pinturas con demasiadas vírgenes. Ya no hay vírgenes como las de entonces. Tampoco hay pintores como aquellos. Ahora son fotógrafos. Ahora son video artistas sin aquella contrarreforma pero al son de las mentiras del mercado. Y de otras mentiras. Brindo por el Murillo que pudo ser y no fue. Si pueden, no se lo pierdan.

[Publicado el 26/2/2010 a las 19:27]

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Comentarios (14)

  • Cuanto odio patológico hacia la Religión! Ese odio gratuito y que no viene a cuento describe su interior, Sr. Royo, y eso me da pena, aunque no le conozca. Pero le agradezco que haya traido a colación al genial Murillo, un gran pintor. Muchas de las "vírgenes" que Usted parece odiar, eran sus hijas y esposa, que posaban de modelos. Bellas mujeres andaluzas, sí señor!

    Comentado por: Isaac Molina el 08/5/2010 a las 22:44

  • Si la realiza la leeré con curiosidad.

    Comentado por: escarola el 28/2/2010 a las 21:52

  • QUE BONITO¡
    GRACIAS.

    Comentado por: RODOLFO V. SANDÍEZ el 28/2/2010 a las 20:03

  • A mí me sienta mal la sandia así que a Meléndez no lo trago.

    http://img.freebase.com/api/trans/image_thumb/guid/9202a8c04000641f800000000c5bdcb3?maxheight=510&mode=fit&maxwidth=510

    Comentado por: pepita el 28/2/2010 a las 18:35

  • El alfabeto de nuestras emociones con el que más tarde recibiremos el mundo afectivo, ético o estético, lo acuñamos en esa edad temprana que transcurre entre la pubertad y la primera juventud. Es esta una zona indecisa y ambigua; en cada persona tiene una duración diferente. Después, vivir es ver volver, dentro de registros que unas veces son evidentes, y otras, no tanto.

    Murillo no me gusta nada. Es más, cuando lo “veo”, pues no lo “miro”, cuando alguna vez paso por los pasillos del Prado, me produce escalofríos y sombríos recuerdos ¡todavía!... Sotanas, ejercicios espirituales lúgubres y obligatorios, cánticos y salves durante muchos “mayos” pidiendo perdón por que mi cuerpo se removía a la par que los árboles y la tierra, olor a incienso y miradas benevolentes y autoritarias, mientras mis rodillas se clavaban en aquellas maderas en capillas llenas de un olor empalagoso de lirios, azucenas y cera, mucha cera…Hay más, por supuesto, mucho más. El nombre de Murillo y su iconografía impresa en mis ojos hasta la saciedad en aquella edad, es para mi como un “bucle” que recoge “mi tiempo” de aprendizaje del mundo, de la sociedad, de la relaciones. Pero esa sería otra historia; mi historia.

    No. No me gusta Murillo. Nada. Me importa una mierda que pinte bien o mal… ¡si es que eso del bien y el mal también se da en pintura! … ¿ acaso soy yo profesor de historia del arte ?... y además, por suerte, de momento, ya no me tengo que examinar ni de arte ni de religión.

    Cuando algunos años más tarde fui a esa Córdoba, todavía entonces, “ lejana y sola” y mire, ¡ ahí sí que mire y mire! los desnudos de piel color de aceituna, senos perfectos, miembros de longitud interminable y ángulos y rincones de ensueño, de las mujeres de Romero de Torres expuesto en su casa, abandone para toda la vida a Murillo y su pintura.

    ----------------
    Escarola, se que le debo un fuerte disculpa...La realizaré.

    Comentado por: Pablo el 28/2/2010 a las 17:34

  • Murillo fue un gran pintor de Virgenes porque las mejores tienen rostro de andaluzas que andaban a la zaga de su golfo, por gracia de Dios.

    Comentado por: Eloy Garza González el 28/2/2010 a las 04:36

  • No, 'grabada' en mi imaginacion no, mas bien borrosa. Sabemos que la inmaculada fue concebida, por obra y gracia de quién fuera. Buena modelo tuvo, o imagino, Murillo. La religión no dejó huella en mí. Tuve la buena suerte de descubrir muy pronto que todo era ‘el gran teatro del mundo’. Murillo también. Genial pintor! Saludos.

    Comentado por: una andaluza el 28/2/2010 a las 03:55

  • Ellas, ¿no tiene grabada en la memoria la Inmaculada Concepción de Murillo?, no la observó en el despacho de la directora esperando a ser abroncada?, no la vió colgada en la Casa de Socorro?, no la vió colgada en la puerta de la cámara frigorífica de la pollería?. Pintó más vírgenes, pero la Inmaculada Concepción!!

    Comentado por: anxaneta el 27/2/2010 a las 17:13

  • ¡Qué bueno! ¡Una exposición exclusivamente sobre Murillo! Murillos por todas las paredes ¡cómo me la voy a perder, para variar!
    ¿De dónde le vendrá, Don Rioyo, su admiración por los golfos? Los nombra cada dos por tres
    Quizás sí Murillo nos haya dejado uno de los mejores legados sobre las miserias de la vida cotidiana (de la suya propia al menos): ser "el pintor de moda para los más reaccionarios de los poderosos poderes eclesiásticos"
    Por eso no entiendo su pesimismo acerca de los artistas actuales: confiemos en que haya fotógrafos, video artistas que puedan ser y lo sean, porque, como demostró Murillo, las mentiras del mercado no son un invento moderno y sin embargo él encontró un espacio para pintar sus poco eclesiásticos golfos.
    No todo tiempo pasado fue mejor

    Comentado por: Una ET en Euskadi el 27/2/2010 a las 11:15

  • Don Javi, lo que pinta Murillo no son virgenes, son mujeres andaluzas!

    Comentado por: una de ellas el 27/2/2010 a las 02:59

  • Tienes razón, excelente pulgar.

    Y un instante milagroso porque hay que comer, una mirada ansiosa, todavia ignorante de la conclusión y la otra examinante, entendiendo que aquello acabará, finalmente se consumira y después... más neuronas en el suelo

    Comentado por: hilda el 27/2/2010 a las 00:56

  • ¿Y qué diablos tiene usté contra la Virgen, sr. Rioyo? Mire que lo del anticlericalismo huele a naftalina que apesta, hombre de Dió. Murillo es y ha sido. Y deje usté a Caravaggio en paz. Se egcribe Velázquez, con dos z.

    Comentado por: LaVingen el 26/2/2010 a las 23:53

  • de ese cuadro lo que siempre me fascinó es el esqueleto de la uva en el suelo, una neurona que no conecta porque no tiene cuerpo, ok! muy belo!

    Comentado por: Enea el 26/2/2010 a las 22:06

  • m, y Málaga también fue una ciudad muy poderosa y cercana al siglo XX
    Murillo me fascina, mira los pies, mira el azul de los dedos , mira el traje de señor roto conla rodillas que no están en el suelo y la camisa que desborda.. cont
    con tanta fruta puede ser el mundo maravilloso aunqeu los pies estén descalza
    os y sean dos con un arma muy poderosa el sentimiento de la supervivencia, yo con la mano me como el raimo y te miro y tu con el cuchillo siega despacio la torpe mirada que hay en el vacío, sujeta bien el melón y es tan maravilloso ver ese pulgar tan activo para parar la caída de quien sin cesto no tiene más que espera en la boca de quien siembra la vendimia.
    ok! muy belo!
    ok! belísimo!

    Comentado por: Enea el 26/2/2010 a las 22:03

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Foto autor

Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

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