I. Historias de premios
Lichi, como conocemos sus amigos a Eliseo Alberto, el autor de la esplendida novela Caracol Beach, ganadora del concurso, es un hombre tranquilo y divertido, desbordado de ingenio en cada historia que cuenta, pero esa vez, al no más hojear el programa, me di cuenta de que había perdido bastante su buen humor y su serenidad, y se negó rotundamente a participar de las entrevistas. Alegó vehementemente que conocía toda aquella pelotera, de la que nunca lograría salir bien parado.
Yo no entendía mucho sus razones. Había publicado no hacía mucho un libro muy conmovedor, Informe contra mí mismo, que contaba su historia personal con la revolución, centrada en un hecho que marcó su vida, cuando la Seguridad del Estado le ordenó espiar a su padre, el poeta Eliseo Diego, y presentar reportes sobre lo que hacía y quién lo visitaba.
Pensé que aquel libro era credencial suficiente para aplacar a cualquier periodista radical que quisiera enrostrarle afinidades o benevolencias con el gobierno de Cuba, pero él se mantuvo en sus trece, y me dejó a mi en la sin remedio de comparecer en las emisoras insignia del anticastrismo de Miami, empezando por Radio Martí y Radio Mambí, una carga que sin dudas yo estaba peor preparado para sobrellevar, desde luego que venía de ser protagonista de una revolución afín a la cubana, y a la que aquellas mismas emisoras habían adversado a muerte.
Pensé también que aquella experta en relaciones públicas había errado el tiro al creer que gracias a aquellas entrevistas se venderían muchos ejemplares de las novelas premiadas, y no dudé que los temas se alejarían de inmediato de la literatura, para pasar al de la política, como bien temía Lichi. Pero del otro lado estaba la editorial, que nos había traído hasta Miami en una gira que apenas iba a la mitad. Y me fui con la experta, solitario y desvalido, a cumplir con mi destino de novelista en gira promocional.[Publicado el 21/7/2010 a las 09:00]
La estaca en el corazón
http://www.laprensa.com.ni/2010/08/05/opinion/33659
Sergio, muy interesante tu fragmento histórico, y muy oportuno tu mensaje subliminal. ¿Piensas que la pareja de tiranuelos de turno, lo entienden? ¡Si ellos no, quizá el pueblo si! Y entonces, este pueblo, sabrá que hacer con ellos. ¿Verdad?
Ramón Salgado Valle
salgadovalle@yahoo.com
La estaca en el corazón
http://www.laprensa.com.ni/2010/08/05/opinion/33659
Comentado por: Ramon el 05/8/2010 a las 13:06
En ampliación al post anterior, esta mañana en conversaciones con mi editor de siempre, me dijo: "Déjala concursar, si no suenan las sirenas... en Navidades te la publico yo". Soy un escritor muy, muy humilde, pero a la vez me siento un privilegiado. Al final siempre vencen los historiales, la dedicación a todos los premios del mundo, o así debería ser.
Comentado por: Abelardo Martínez el 22/7/2010 a las 13:52
No se si hoy día el ganar un premio como el Alfaguara, llevaría consigo esa intensa promoción por varios países, me imagino que no. En poesía, nunca me presenté a concurso alguno, me imagino que seguramente tampoco me habrían premiado, nunca lo sabré. Hace un més escaso, terminé mi primera novela; durante años hice algún intento, pero siempre fueron baldíos, cuando llevaba treinta páginas desistía. Esta ha sido distinto, la empecé en Mayo y se terminó a mediadios de Junio, una media de ocho horas diarias de escritura. Acabé agotado, pero muy contento por el logro... Un escritor amigo mío, muy premiado él, me dijo: "No se si alegrarme o tenerte lástima". Esas palabras me dejaron pensativo y preocupado, pero ahora las entiendo perfectamente. Ahora está compitiendo en algún prestigioso concurso. El futuro del escritor, siempre depende de un fallo de un jurado... que triste realidad.
Comentado por: Abelardo Martínez el 21/7/2010 a las 09:37
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007) y El cielo llora por mí (2009). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
09/9/2010 03:19
es tragicomico el tema, creo q...
Publicado por: sergio garcia
08/9/2010 22:39
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ME GUSTARIA SABER SI CON LA...
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