V. ¿Y la ética revolucionaria?
Y la ética revolucionaria, ¿adónde fue entonces a parar? Junto con el caos en la distribución de tierras a los beneficiarios de la reforma agraria, se dio durante el período de transición un masivo reparto de bienes del estado, que favoreció a dirigentes y partidarios del Frente Sandinista en todos los niveles, la rapiña que llegó a ser conocida como "la piñata" y que venía a contradecir los principios éticos proclamados por la revolución. En todas partes de América Latina existen los corruptos, pero sólo en Nicaragua había habido una revolución.
Y peor que esa primera piñata fue la segunda, cuando el Frente Sandinista consintió en que el gobierno de Violeta Chamorro privatizara el grueso de los bienes y empresas estatales, a cambio de un 30% de esos bienes y empresas que pasarían a mano de los trabajadores, una operación que nunca se dio. Los verdaderos beneficiarios fueron líderes sindicales corruptos, que en su mayoría vendieron luego su participación, y dirigentes del propio Frente Sandinista, ahora parte de la elite de nuevos ricos de Nicaragua.
[Publicado el 12/8/2009 a las 09:00]
[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]
¿Por qué ocurre siempre esto con las revoluciones? ¿Son los ideales no más una excusa que se creen hasta que dejan de necesitarla? ¿Se tienen ideales mientras no se ha pasado a la acción que los destruye con su brutalidad? ¿Es el cambio de situación y de poder? ¿Cambiaron o arrancaron ya con esa intención? Usted podría hablarnos quizás del hombre, no de los hombres; no me refiero a personas concretas sino a humanidad individual.
¿Y la ética revolucionaria? La pregunta es buena, me gustaría vérsela responder.
Comentado por: Albión el 13/8/2009 a las 22:35
querido Sergio: veo que al fin se ha animado a escribir una serie, una bitácora de ese vuelo que fue la revolución nica,de la que usted fue un protagonista, hoy el más equilibrado, sin afanes estelares, más bien, con mesurada observación, pero no por ello exento de emotividad. objetividad, dirán algunos que hay aquí en este recuento necesario. y como el estilo es el hombre, aquí hay una mirada profunda y bien contada de lo que fue y es su Nicaragua. creo que ya ni Silvio Rodríguez tiene ganas de cantar esa bella canción que en su momento le dedicó, "Canción Urgente para Nicaragua", porque aquella historia entonces de esperanza está tan desdibujada, deformada y traicionada, que quizá ya hasta verguenza da andar repitiendo aquello de "andará Nicaragua su camino en la gloria porque fue sangre sabia la que hizo su historia...ahora el águila tiene su dolencia mayor, Nicaragua le duele pues le duele el amor, y le duele que el niño vaya sano a la escuela, porque de esa manera de justicia y cariño no se afila su espuela". me la sé completa, de memoria! fue una de las canciones emblemáticas de mi época de estudiante universitaria izquierdosa. Y sí, me duele, me sigue doliendo Nicaragua, aunque no tengo ningún vínculo directo con ella. pero me basta que haya dado gente extraordinaria y sensible como usted, como tú, para que sienta la simpatía solidaria y humana con tu patria. Gracias Sergio por estos testimonios serenos, lúcidos, amorosos, deberán ser recogidos en un libro después, y quedar como parte de la historia honesta de tu país. te sigo.
Comentado por: lolichka el 13/8/2009 a las 20:13
desgarrador
pero todo eso, tremendo, terrible, ya lo sabemos, ya lo sabíamos
es indispensable dejar constancia de las cosas, es indispensable establecer la verdad
¿soluciones?
Comentado por: jbv a 10.710 km el 12/8/2009 a las 16:16
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011).
Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.
09/2/2012 21:21
El crimen organizado no cesó en...
Publicado por: Hans Thiel
09/2/2012 19:55
Publicado por: Guiselle
08/2/2012 20:23
hola hace un tiempito sali con...
Publicado por: MICHI
07/2/2012 18:48
¡Enhorabuena! autocultivo y...
Publicado por: JAVIER
05/2/2012 23:08
quiero saber si mi esposo va a...
Publicado por: anabel
05/2/2012 05:46
Publicado por: jean paul
31/1/2012 19:16
hola buenas tardes solo quiero...
Publicado por: alejandra
29/1/2012 22:18
hola hace 2 meses conoci a un...
Publicado por: cristal
29/1/2012 16:49
ola soy tamara ckiero saber si...
Publicado por: tamara
27/1/2012 15:42
Publicado por: Melba Reyes A.
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres