El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Sergio Ramírez

CORTES GEOLÓGICOS

Lolichka: podemos ver el desarrollo de la humanidad como si nos asomáramos a un corte geológico, donde quedan expuestos diversos estratos. Pero estamos de cara a estratos simultáneos. Mientras en las selvas del Amazonas hay aún tribus que viven de la caza y de la pesca, y se valen del arco y la flecha, la cerbatana y el arpón para sobrevivir, encima de sus cabezas surcan los cielos los grandes trasatlánticos a reacción, verdaderos buques con alas. Y uno de esos indígenas que pesca con arpón, bien podría disponer de un teléfono celular, si le fuera útil para algo. En Nicaragua aún se utiliza el espeque, la herramienta maya que consiste en una vara puntiaguda para roturar la tierra y echar la semilla, mientras, adelanto mayor, también se usa el arado egipcio de bueyes para sembrar, que tiene cinco mil años de existencia; y a poca distancia de ese campo roturado, se alzan las antenas parabólicas que dominan el ciberespacio. De modo que, por muchos años, sino décadas, los viejos libros manoseados van a convivir con las pantallas de cuarzo, como conviven en Rusia las calculadoras electrónicas con los ábacos, que aún se usan para hacer las cuentas en las tiendas de Moscú.

¿Has oído del ábaco? Yo lo usé en la escuela primaria, un marco de madera con sartas de bolitas de colores enhebradas en cuerdas, para hacer las operaciones de aritmética. Ahora los niños llevan su calculadora Casio a la escuela en unos sitios del mundo, pero en otros, todavía ábacos.

[Publicado el 23/4/2007 a las 10:30]

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Comentarios (3)

  • Oh sí, el ábaco me parecía más un juguete que un instrumento de hacer cuentas. aún hoy cuando lo veo -mentira, hace mucho que no lo veo, ahora que caigo en cuenta- aún hoy, digo, me atrae su simpleza y su integridad -de íntegro, porque allí está toda la aritmética-. siempre admiro esas cosas que parecen elementales y que aparentemente se quedan atrás en el uso y en el tiempo, pero que si volvemos a ellas, notamos que hicimos un recorrido largo para volver casi a lo mismo. eso sí, no hay que negar que la velocidad vertiginosa la impuso la tecnología, y esa es la que ha reemplazado al ábaco con las calculadoras Casio (y de otras marcas también;). ahora, es verdad aquello de que si consumimos menos papel, acabaremos con menos árboles. mejor dicho, podremos darle respiro a la naturaleza, y permitir que los recursos se renueven y cumplan a plenitud su ciclo. deberíamos parar ahora, para quedarnos con los libros que tenemos, y todo lo demás convertirlo en una pantalla portátil. andar con ese aparato como otra cartera, y que sean impermeables para que no las estropee la lluvia o para meterla a la ducha también, a la bañera, digo, no? ;). y que las tenga todo el mundo, para que dejen de ser un objeto apetecido, robable, "cuidable" al máximo. y sí, así seguiremos viendo el desarrollo de la humanidad como a través del carbono 14 siglo 21. y allí veremos todas esas ¿incongruencias? que hoy narras, y que son tan fieles a la realidad, en tu país, en el mío, en muchos otros lares de este adolorido planeta.

    Comentado por: lolichka el 24/4/2007 a las 02:22

  • El àbaco también se utilizo como modelo para el programa Pascal, uno de los primeros de la informàtica. Yo tuve uno hace años pero la verdad que nunca fui muy listo para hacer cuentas y que con lo de la informatica ni se diga... Siempre es un placer leerlo

    Comentado por: Esteban el 23/4/2007 a las 23:03

  • Cuidado con el ábaco. Un amigo estuvo en China y cuando preguntaba los precios de algo le daban un ábaco, y allí estaba la cuenta, clarita. El ábaco es un herramienta poderosa, no hay más que ver lo listos que son los chinos.

    Comentado por: José Luis el 23/4/2007 a las 14:44

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011).

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

 


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