Estupor
"...Pues los hombres empiezan y empezaron siempre a filosofar movidos por el estupor. Al principio su estupor es relativo a cosas muy sencillas, mas poco a poco el estupor se extiende a más importantes asuntos, como fenómenos relacionados con la luna y otros que conciernen al sol y las estrellas y también al origen del universo. Y el hombre que experimenta estupefacción se considera a sí mismo ignorante (de ahí que incluso el amor de los mitos sea en cierto sentido amor de la sabiduría, pues el mito está trabado con cosas que dejan al que escucha estupefacto). Y puesto que filosofan con vistas a escapar a la ignorancia, evidentemente buscan el saber por el saber y no por un fin utilitario. Y lo que realmente aconteció confirma esta tesis .Pues sólo cuando las necesidades de la vida y las exigencias de confort y recreo estaban cubiertas empezó a buscarse un conocimiento de este tipo, que nadie debe buscar con vistas a algún provecho. Pues así como llamamos libre a la persona cuya vida no está subordinada a la del otro, así la filosofía constituye la ciencia libre, pues no tiene otro objetivo que si misma" (Aristóteles)
Permítaseme evocar una vez más un repetido tópico de la historia de la ciencia y glosar el comentario al mismo de uno de los más importantes físicos del siglo veinte:
Pese a la evidencia empírica que suponía la circunvalación de la tierra por navegantes de diferentes países, fue difícil superar argumentos en contra de la esfericidad, que parecían del todo razonables. Así la objeción de que, al alejarse de nuestro horizonte, abandonaríamos progresivamente la posición que nos mantiene sobre la superficie de la tierra y al llegar a la antípoda, pura y simplemente caeríamos en el vacío. Argumento vinculado a éste es que dejaría de haber un "arriba" y un "abajo" propiamente dichos, pues, de mantenerse alguien en el otro extremo, para él nuestra actual posición sería "abajo".
Había además la confianza en la intuición inmediata, que de ninguna manera abogaba por la esfericidad (aunque repleta de accidentales curvaturas como las colinas, la superficie de la tierra se nos antoja de entrada plana). Y desde luego la intuición tampoco abogaba por la tesis de que el sol era un enorme astro incandescente en torno al cual otros astros (la tierra entre ellos) girarían. El segundo ejemplo es tanto más interesante, cuanto que no se daba siquiera el análogo empírico de lo que la circunvalación marítima supuso para el primero y que forzó al silencio tantas voces conservadoras.
Si a ello añadimos que las doctrinas religiosas imperantes (pero también muchas de las que ya no lo eran) daban en general apoyo a las arraigadas convicciones sobre la centralidad de la tierra, ¿qué hizo que las nuevas hipótesis astronómicas fueran abriéndose camino? Pues simplemente que, por contrarias que fueran a la intuición y a la fe, poseían gran fuerza explicativa .Ahora bien: lograr aclarar, explicar, sustentar en razón el entorno terrestre o celeste, y a poder ser en su totalidad, constituye en palabras de Max Born "el ardiente deseo de toda mente pensante", deseo que no se aminora en absoluto por el hecho de que aquello que se trata de aclarar "sea eventualmente de total irrelevancia para nuestra existencia".
Casi cada palabra es importante en estas afirmaciones del Nóbel de Física e interlocutor mayor de Einstein. Conviene enfatizar el hecho de que el apetito de transparencia es propio de todas las mentes pensantes, no meramente de una élite social, religiosa o intelectual. Ello me dará oportunidad de volver sobre otro texto de Aristóteles,aun más emblemático que el citado, que ya he presentado aquí varas veces ( en traducción tan "libre" estilísticamente como rigurosamente fiel al contenido)y del que hoy recojo sólo la primera frase
"TODOS los humanos, en razón de su propia naturaleza, desean el saber. Indicio de ello es el placer que los sentidos nos procuran; pues incluso cuando su ejercicio no es de utilidad alguna, nos complacemos en que estén operativos, y ello es particularmente cierto tratándose de la vista."
[Publicado el 23/9/2010 a las 09:00]
La afirmación "todo el mundo desea saber" tiene el mismo valor que "todo el mundo desea no saber". La cuestión no es si hace justicia a la realidad o no ("todo el mundo..." es una generalización, no lo olvidemos), sino sobre qué imagen del pensamiento se inscribe y qué consecuencias tiene situarse en esa perspectiva. ¿Pensamiento acomodaticio? ¿Pensamiento mítico? ¿Encontrar la verdad? Creo que el debate pierde interés si decidimos utilizar todo este enjambre de tópicos. De todas formas, gracias por vuestros comentarios. Ciao.
Comentado por: Antonio el 29/9/2010 a las 15:52
Absolutamente de acuerdo, Un Bárbaro.
No sé si sois uno o dos, Unbar y Un. En fin, da lo mismo, los dos sois una joya.
Comentado por: Lu el 27/9/2010 a las 23:58
La mayoría de la gente se conduce todavía por un pensamiento mítico. Lo relevante del pensamiento mítico no es que se ajuste a la verdad de la realidad, sino que es un pensamiento que acepta como verdades lo que la cultura del momento establezca, independientemente de que dichas verdades sean científicas o religiosas. Es un pensamiento acomodaticio, que no se cuestiona la autoridad, un pensamiento cómodo al que sólo le interesa la utilidad de las ideas para la vida cotidiana.
Comentado por: Un bárbaro el 27/9/2010 a las 15:52
Todo el mundo desea saber, pero no todos están dispuestos a asumir el esfuerzo que conlleva descubrir la verdad, máxime si esa verdad no tiene una utilidad inmediata para la vida cotidiana.
Todo el mundo ama el saber, son filósofos, pero la mayoría prefiere una filosofía cómoda y útil para la vida.
Comentado por: Unbar Baro el 27/9/2010 a las 15:41
En primer lugar, darle las gracias por este blog. Paso ahora a plantearle mi pregunta: ¿no crees que la afirmación de Aristóteles acerca de que "todos los humanos... desean el saber" se funda sobre una trampa? Porque, ¿no es una trampa apoyarse en evidencias empíricas (como el hecho de que me gusta ver, oír, oler...) para justificar que el saber es lo que todos deseamos? ¿O es que el saber se sitúa en el mismo plano que la actividad de nuestros sentidos? Luego está la cuestión de qué saber es el que deseamos, porque evidentemente Aristóteles no pensaba simplemente en el tipo de saber que consiste en saber dónde está mi casa, o dónde he dejado la bici aparcada. Hace un par de semanas acabo de terminar El legado de Humboldt, de Saul Bellow. Mientras leía su post no he podido dejar de pensar en Naomi, uno de los personajes de la novela. Por ejemplo páginas 400-401 (Galaxia Gutenberg). Hay más ejemplos, también con otros personajes... tal vez incluso mejores que el que yo he elegido. Espero haber planteado bien mis dudas. Ahí quedan. Muchas gracias. Y gracias también por darnos la oportunidad de compartir con usted un espacio común. Ciao.
Comentado por: Antonio el 25/9/2010 a las 11:31
Sí, para el ser humano averiguar es jugar. Qué duda cabe. En lo que no estoy de acuerdo con Aristóteles es en que el móvil del conocimiento sea el estupor. Quizá es cosa de la difícil traducción de las palabras, pero yo lo llamaría "curiosidad". Los animales también conocen el estupor ante algo insólito o inesperado, pero no sienten curiosidad, o sí, pero no es una curiosidad articulada.
En cuanto a los pensamientos que sobrevuelan "la intuición" para ir más allá de lo establecido, por sí decirlo.¿No consistirá la verdadera intuición en dudar de las verdades incuestionables, incluso, de lo que "demuestran" los sentidos?
Comentado por: Lu el 23/9/2010 a las 13:49
Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.
Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian, iniciado en 1979 por el filósofo Ramón Valls Plana, e inmediatamente asumido por Javier Echeverría. Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad". La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que en su día aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual, personas de muy diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas René Thom). Grande era también la disparidad en posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente. Pero se pretendía en aquella facultad de Zorroaga (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.
Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en el universo de Marcel Proust y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.
24/5/2012 09:44
En efecto, a fuerza de superar...
Publicado por: David
23/5/2012 08:09
Publicado por: a.
22/5/2012 19:21
Asumiendo el punto de partida...
Publicado por: David
22/5/2012 13:06
“Desde el punto de vista de una...
Publicado por: DPA
22/5/2012 12:34
En efecto, las determinaciones...
Publicado por: David
20/5/2012 12:41
El link al que me refería es el...
Publicado por: RespuestasVeganas.Org
20/5/2012 12:39
Publicado por: RespuestasVeganas.Org
19/5/2012 14:41
"Dès l'époque secondaire, les...
Publicado por: Pauline
10/5/2012 09:28
Ejemplo redución espacial a...
Publicado por: a
08/5/2012 22:03
El gran misterio es la capacidad...
Publicado por: Un bárbaro
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres