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viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

La religiosa

Entonces, unos minutos antes del último suspiro, la muerte, como una religiosa que os hubiera cuidado en lugar de destruiros, asiste a vuestros últimos instantes, coronando de una aureola suprema al ser ya para siempre gélido, cuyo corazón ha cesado de latir. (III, 704)

[Publicado el 19/8/2010 a las 09:00]

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Comentarios (10)

  • Y bueno, la muerte de un ser querido es un dolor para cualquiera, claro, que uno se ve obligado a afrontar. Al margen de todo eso que digo antes del rechazo. De no querer que eso ocurra porque, es evidente, que también nos va a suceder a nosotros. De ahí podrían derivar las culpas y las deudas con el muerto que devienen de inmediato en fantasmas aterradores.

    Y los ritos, efectivamente, son otra cosa. Los ritos del enterramiento, aunque estén en función de todo esto, son ritos que varían entre las culturas. Ritos, igual que los de las bodas, nacimientos, llegada a la pubertad.. etc.. Por no citar los ritos particulares que tenemos cada uno de nosotros. P.e. lavarse los dientes antes de ir a la cama.

    Comentado por: Lu el 20/8/2010 a las 01:14

  • Yo creo Bárbaro que la muerte es una faena. Me explico: la percepción de la muerte que tenemos los hombres es una faena. Tanto lo es que, al final, no queda otra que mirarla como una liberación.

    Por otra parte creo que los ritos que acompañan al funeral por un familiar o un ser amado o conocido tienen su origen en una necesidad de "alejar el peligro de uno mismo". No sé cómo ves esto. Se trata de rendirle honores al muerto para que no vuelva y si lo hace, que lo haga como aliado.

    Comentado por: Lu el 20/8/2010 a las 01:08

  • También he descubierto hoy, gracias a A febrero, que la muerte es un duelo para el que queda. Muchísimas gracias A febrero.

    Comentado por: Un bárbaro el 19/8/2010 a las 16:39

  • De momento, gracias a tí, ya sé lo que son los ritos: los ritos son otra cosa. Perfecto.

    Comentado por: Un bárbaro el 19/8/2010 a las 16:29

  • Eres tú quien confunde rito con enterramiento. El rito o funeral es para los vivos, y cumple importantes funciones sociales, psicológicas o simbólicas. El enterramiento es para los muertos, y tiene que ver con el culto a los antepasados o nuestra creencia en otra vida. Pero bueno... seguiré estudiando.

    Comentado por: Un bárbaro el 19/8/2010 a las 16:26

  • Bárbaro, la muerte es un duelo para el que queda, los ritos son otra cosa. Claro que hay quien los confunde, pero si los confundes tú, es porque te faltan más de mil materias.

    Comentado por: A febrero 2099 el 19/8/2010 a las 15:24

  • De la muerte sólo se puede tener experiencia estando vivo. Salvo que creamos en la particular visión de la muerte que, por ejemplo, nos da García Márquez en Cien años de soledad.

    Comentado por: Un bárbaro el 19/8/2010 a las 15:04

  • El muerto es ajeno a su propia muerte, los ritos funerarios los hacen los vivos para los vivos (salvo que se crea que realmente se ayuda al muerto con esos ritos a que siga viviendo tras su muerte). Son los vivos los que ven la muerte, el muerto no ve su propia muerte porque ya está evidentemente muerto. creo yo.

    Comentado por: Un bárbaro el 19/8/2010 a las 14:55

  • La ausencia definitiva no es un rito para el que queda, con lo cuál el argumento bárbaro no sólo se trivializa, también que se momifica.

    Comentado por: Al bárbaro le faltan como veinte asignaturas el 19/8/2010 a las 14:00

  • La muerte es el origen de las religiones. Nuestros más remotos ancestros ya practicaban ritos funerarios, que creo que están en el origen de lo que posteriormente, en un proceso de elaboración constante, y de acuerdo con las necesidades de organización social, vendrían a ser el germen de las grandes religiones que conocemos ahora. En las culturas precolombinas, mesopotámicas, asirios, egipcios, etc... vemos esto, y como en sociedades con una organización cada vez más compleja, el elemental y primario rito de la muerte se va elaborando, complicándose, para dar sentido y justificar una determinada organización social. Que yo sepa ningún animal, aparte del hombre, tiene un rito funerario. Los ritos funerarios no se hacen para los muertos sino para los vivos, para consolarlos, para dominarlos, para darles miedo, para aglutinar aun más al grupo social. Los lugares de enterramiento identifican el territorio de la tribu, el lugar donde reposan los antepasados es sagrado, y a las actuales generaciones las vincula con las pasadas, dando de esta manera una identidad tribal que persiste en el tiempo, y que en cierta manera, significa que la tribu vence a la muerte a pesar del progresivo fallecimiento de sus miembros.
    En cuanto al aspecto individual de la misma, que es el que le interesa a Proust, llega un momento en que la muerte es una liberación, en que incluso da sentido a toda una vida, de aceptación de que el propio tiempo se ha acabado y de que uno vivió de acuerdo consigo mismo.

    Comentado por: Un bárbaro el 19/8/2010 a las 13:30

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Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

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