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El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

"Un don del cielo"

El poeta Lenski presenta a su amigo Oneguin en la casa de su prometida Olga, hermana de Tatiana. En un baile con motivo del cumpleaños de esta última, Oneguin coquetea con Olga con el mero fin de fastidiar a Lenski por haberle embarcado en esa fiesta tediosa y provinciana. /upload/fotos/blogs_entradas/eugenio_oneguin_med.jpgSintiéndose traicionado, Lenski reta a su amigo a duelo: tal es la peripecia central de la narración de Pushkin "Eugenio Oneguin", adaptada a la ópera por Chaikovski.

"El hábito es un don del cielo para sustituir a la felicidad", dice la madre de la protagonista, evocando los años pasados junto a su esposo. Su hija Larina Tatiana podrá decir lo mismo lustros más tarde en relación a su vida con el anciano príncipe Gremin a quien ha decidido guardar fidelidad, rechazando la exaltada invitación de Oneguin para seguirle. Oneguin llega simplemente tarde a la cita consigo mismo que supone el reconocimiento de su amor por Tatiana. De hecho le fue indiferente cuando la vio en su casa perdida en la provincia, y sólo al encontrarla en San Petersburgo, en el palacio de Gremin y unida a éste, le parece una mujer fascinante. Tatiana pregunta el por qué de este amor repentino y ella misma avanza la conjetura: ¿no será porque ahora es rica, poderosa y recibida en la corte?

Una vez más la obviedad del dinero marcando las almas. No es que Oneguin sea un arribista, ni que ande necesitado de dinero. Se trata simplemente de que tiene digamos "buen gusto". Se lo dice a sí mismo explícitamente: ¿cómo reconocer en este ser que resplandece en sociedad aquella provinciana con ridículas ensoñaciones literarias y que se le declaró por carta tras verle una sola vez?

El propio Chaikovski trabajó la novela de Pushkin para hacer el libreto de su ópera. Y desde luego no quiso dejar escapar esta verdad tan incuestionable como sombría de que el brillo mueve el gusto, ya se trate de oro literal o de oro algo más mediatizado y hasta sublimado. Divino tesoro literalmente es también lo que representa Tatiana para el acabado Gremin que, en su esplendorosa área, cuenta a Oneguin que hasta la aparición de la muchacha lo grisáceo de sus cabellos era perfectamente acorde con la tonalidad cenicienta de la atmósfera en que transcurría su vida. De hecho el destino de Tatiana parece marcado en la fiesta de su cumpleaños por la canción que le dedica un residente francés en esa provincia pérdida, cuyo estribillo dice (en la versión francesa del área, pues en Rusia la he oído adaptada a la lengua del país) "brillez, brillez... brillez belle Tatiana". ¡Cuánta bisutería en tal brillo¡ Y sin embargo... ¡qué conmovedora esta historia de Pushkin magníficamente adaptada por Chaikovski y Konstantin Shilovsky¡ Seguiré aun mañana ocupándome de ella.

[Publicado el 19/11/2008 a las 10:40]

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Comentarios (2)

  • Sr. Pin ¿Está usted malito?

    Comentado por: aas el 20/11/2008 a las 16:16

  • Sí, amigo, el brillo. Y sin tanto, sólo con arreglarse un poquito ya se nota la diferencia en el trato, aparente, que la indiferencia de fondo no cambia. Como esa película que dicen que han hecho sobre la mujer que mataron en un cajero. Las convenciones ocultan la mediocridad moral. Qué verdad.

    Comentado por: kahsd el 19/11/2008 a las 19:52

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Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

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