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El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

Tiempo de minerales y de bestias

Recuérdese que mientras barajaba la conjetura de inscribirse en la filiación poética que le permitiría explorar, en el horizonte puro del lenguaje, modalidades de temporalidad que escaparían a la corrupción, el Narrador de la Recherche, al entrar en el salón de los Guermantes, se encuentra precisamente con seres humanos que sólo remiten a la desintegración en acto. Retomo un texto ya aquí trascrito, al menos en una ocasión: 
 
/upload/fotos/blogs_entradas/los_aos_y_la_belleza_med.jpg"Y pude verme como en el primer espejo verídico hasta entonces encontrado, en los ojos de los viejos, que en su opinión seguían siendo jóvenes, como yo lo seguía siendo en la mía, y que cuando me ponía a mí mismo, en espera de un desmentido, como ejemplo de viejo, no tenían en sus miradas, que me veían de una manera diferente a como se veían a sí mismos, pero coincidente con la mía sobre ellos, ni un solo rasgo de desacuerdo. Pues nosotros no veíamos nuestro propio aspecto, nuestras propias edades, sino que cada uno, como un espejo invertido, veía tan sólo el del otro.
 
"Y sin duda, al descubrir que han envejecido, muchas personas se sentirían menos tristes que yo. Pues con la vejez ocurre lo que con la muerte. Algunos la afrontan con indiferencia, no porque tienen mayor valor que los demás, sino porque tienen menos imaginación. Además, un hombre que desde la infancia apunta a una misma idea, mas al que su pereza, y hasta su estado de salud, forzándole a postergar continuamente la realización, anula cada atardecer el día transcurrido en pura pérdida, de tal forma que la enfermedad que acelera el envejecimiento de su cuerpo, retrasa el de su espíritu, este hombre se encuentra más sorprendido y conmocionado al ver que no ha cesado de vivir en el Tiempo, que aquel que vive en sí mismo, se adecua al calendario, y no descubre de repente el total de los años cuya adición ha perseguido cotidianamente. Pero una razón más grave explicaba mi angustia; yo descubría esta acción destructiva del Tiempo en el momento mismo en el quería emprender la tarea de hacer transparente, intelectualizar en una obra de arte, realidades extra-temporales". ( p. 930)
 
Me detengo en la afirmación de que la enfermedad, sirviendo más bien de coartada para la pereza, al postergar la realización de la tarea, provoca en el Narrador la reacción defensiva consistente en abolir el día transcurrido. Abolición para el espíritu que no para el cuerpo, pues este último es entonces ya pura expresión de lo implacable del cambio destructor. Seguiré mañana con este asunto.

[Publicado el 13/10/2008 a las 11:45]

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Comentarios (1)

  • yo pienso que esto es una faceta del tiempo, lo que podemos determinar, y no del todo. se confunde con el movimiento. todo esto de la termodinámica.

    pero en la confluencia de las causas exteriores y todo eso, claro que hay tiempo. cómo no lo va haber si además hablamos de procesos. lo que pasa es que este tiempo es indeterminable, o lo indeterminable mismo: a-ser, por-ser, decía Castoriadis. la temporalidad. ¿la natura naturans? la sustancia.

    dejo el enlace de mis libros recientemente publicados:http://www.bubok.com/libros/2042/idea-tragica-de-la-democracia-para-una-ciudadania-caosmopolita

    Comentado por: ximo brotons el 13/10/2008 a las 15:45

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Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

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