Morir de inanición

Mas donde la expansión del concepto no puede, sí puede la nihilista desconfianza respecto a la fuerza de todo aquello que al hombre motiva (determinaciones conceptuales incluidas). El arte muere de inanición cuando no hay entrañas espirituales. O, a lo sumo, nostálgico, el arte se refugia en la ironía, desde Jenófanes a Duchamp, pasando por el Offenbach que ajusta cuentas con Gluck en su Orfeo en los infiernos. Cierto es que el nihilismo no concierne tanto a los autores como al mundo que indirectamente están denunciando. Se ha dicho que el Picabia de las transparencias, o el Duchamp de esa obra para exquisito voyeur del museo de Filadelfia, darían testimonio de un perdurar de una exigencia creativa y hasta de una nostalgia del Grand Art. Y algo análogo se ha dicho asimismo de ese testamento musical que son Los cuentos de Hoffmann.
El problema, sin embargo, no es quizás tanto determinar si hay nostalgia del arte en los creadores como si hay exigencia en los potenciales receptores. Y aquí sí que la imposibilidad de encontrar espacio alguno que no esté regido por la desesperanza respecto al ser humano, por la convicción de que éste es efectivamente un mero primate cuya motivación real es la subsistencia; la ausencia de revuelta y aun de protesta ante las condiciones sociales que convierten la inmensa mayoría en análogo espiritual de las bestias de carga... todo ello hace que hablar de espacio compartido para la obra de arte suene casi a sarcasmo, como suena a sarcasmo hablar de la extensión al conjunto de la ciudadanía de las interrogaciones filosóficas.
[Publicado el 22/8/2008 a las 11:47]
Entiendo el valor metafórico de "morir de inanición" pero en estos días, y a propósito del debate acerca de los toros donde la expresión es muy usada, me resulta extraño. Entonces pregunto ¿es una metáfora consolidada que puede aplicarse a cualquier cosa?
Comentado por: Beatriz el 29/7/2010 a las 13:03
Cierto,nos queda la ironía. Desgraciadamente también el humor,ese hito evolutivo que nos hace mas humanos,goza de mala salud,está en franca retirada. Pocas personas conozco que posean ese sentido en su forma cabal,precisa de unas cualidades intelectuales y morales muy escasas y son legión quienes lo entienden como reirse,en la ceremonia de la necedad, de la desgracia ajena.
Comentado por: maleas el 24/8/2008 a las 13:30
¿De dónde viene esa desesperanza? ¿Por qué? ¿Tanto cansancio? Me ha gustado muchísimo el texto. No se me ocurre de dónde llegan, si debiéramos sentirnos más capacitados que nunca para alcanzar las metas. Se me ocurre que enlatarnos no fue una buena idea. ¿Somos más uniformes ahora que antes? ¿Viene de ahí el cansancio?
Comentado por: olli el 23/8/2008 a las 16:24
¿Es que las razones del arte son las mismas que las razones de la fé?. Algo que concierne a lo divino...o los divinos.
Comentado por: F. Espresate el 23/8/2008 a las 00:16
Ah!, es que de la inanición sí son responsables los que viven de la cultura, al final son los que hacen y mantienen las reglas, hasta las de ingestión.
Comentado por: en tiempos de paz el 22/8/2008 a las 16:02
Es que capaz que también hay que ocuparse de la educación, en los diferentes niveles. En estructuras realmente rígidas y con grave riesgo de incendio, ya sabemos que una "chispita" hace arder a las vanidades.
Comentado por: ficciones en tiempos de paz el 22/8/2008 a las 12:43
Nació en Barcelona y se trasladó muy joven a París, donde estudió filosofía, alcanzando el título de Doctor de Estado en la Sorbona con una tesis sobre el orden aristotélico. Tras años de docencia en Francia obtuvo una cátedra en la Universidad del País Vasco con un trabajo de investigación sobre aspectos filosóficos del cálculo diferencial. Actualmente es catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. Víctor Gómez Pin ha trabajado en el proyecto de establecer el estado de la cuestión respecto a las interrogaciones fundamentales de la filosofía griega contemplándolas a la luz de la reflexión contemporánea. Ello le llevó en 1993 a fundar el International Ontology Congress/ Congreso Internacional de Ontología, en cuyo comité científico figuran relevantes personalidades de la ciencia y la creación contemporáneas (entre ellas varios premios Nóbel). La Unesco ha otorgado su patrocinio a la mayoría de las reuniones celebradas en tal marco. Víctor Gómez Pin es asimismo vicepresidente de la Sociedad Ibérica de Filosofía Griega y miembro de múltiples sociedades filosófico-científicas. Autor de una treintena de libros ha obtenido entre otros los premios Anagrama de Ensayo y Espasa de Ensayo. En septiembre de 2009 el Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti le otorgó el "Premio Internazionale per Venezia".
08/9/2010 13:29
Es que eso es en realidad la...
Publicado por: Lu
07/9/2010 23:58
Publicado por: Lu
07/9/2010 17:59
Muy bien definido el complejo de...
Publicado por: Blancanieves
07/9/2010 17:21
Publicado por: Creo que tiene razón oh!
07/9/2010 17:19
Publicado por: Lu
07/9/2010 17:11
Publicado por: Lu
07/9/2010 17:11
Al complejo de enanos hay que...
Publicado por: oh!
07/9/2010 17:08
Publicado por: oh!
07/9/2010 16:51
Publicado por: Unbar Baro
07/9/2010 15:33
Publicado por: Habrá que pensarlo
© 2005 | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres