Conjunto no numerable de metáforas
Postulaba antes que el hombre resulta de una subversión ontológica sólo comparable a la que supuso la vida, a saber: que un código de señales se gustó a sí mismo. Mas si tal cosa ocurre, designar puede constituir como máximo un subordinado punto de arranque.
El lenguaje se muestra entonces como prodigioso encadenamiento de metáforas, carentes ya de toda pretensión designativa. De ahí que al conjunto de tales metáforas no pueda atribuírsele cardinalidad finita y que ni siquiera pueda ser ordenado numeralmente. Pues aunque el número de átomos de la naturaleza (y por ende el monto de partículas realmente elementales) sea finito, como el rebelarse del código implica no subordinarse a ese conjunto, la eclosión de frases nunca antes forjadas no está acotada por tal finitud del registro natural. Mas también, al no respetar principio alguno que pudiera sustentar una ordenada sucesión, no cabe equiparar el fluir de las metáforas a la generosidad infinita de números naturales.
Que por su rebelión el antiguo código ya no dependa de las posibilidades del orden natural tiene como consecuencia la trágica desnaturalización que para el puro animal que un tiempo fuimos supone el ser vehículo de palabra. La naturaleza misma viene a ser inscrita en el orden del verbo, viene en consecuencia a convertirse en una idea; viene sobre todo a ser esa idea de la que el código que ha dejado de ser tal tiende a alejarse. El llanto como el goce, de los que la palabra parece alimentarse, son ya efectos de la palabra misma, que aspira literalmente a la pureza.
Quizás el reflexionar del fauno tuvo arranque en un sopor real, quizás efectivamente todo empezó en una siesta (esas ingenuas -más que irónicas- representaciones del propio poeta boludo), pero tal cosa es literalmente irrelevante.
[Publicado el 01/8/2008 a las 07:00]
Comentado por: marina el 05/7/2011 a las 15:32
leeremos a Damasio, sin Spinoza y con biología, o neurobiolog´´ia o con Spinoza... todo
pero... la biología es ... m
pues eso hay hielo en Marte
bien bello, pues
y como bien cuentan hoy en El País sin Darwin, también, porque realmente es difícil explicar por qué no se agachan los árboles en lugar de que estire el cuello la jirafa ( pero bueno!!!, le entendí)
m, a mí me encanta ese animal magistral y cuando es blanco m, el pulpo
Comentado por: Enea el 03/8/2008 a las 21:53
enea, cómo que "además de sí mismo" en Marte? ni hablar.
por cierto, otro gran libro "En busca de Spinoza", de este Damasio. un buen trabajo, más directamente divulgativo y centrado en los sentimientos, pero no menos brillante y portentoso. sobre todo, una cosa de estas, combinar la neurobiología con Spinoza, y hacerlo como lo ha hecho sabiamente Damasio, se merece una ovación prolongada, y no sé si después de esto se podrá hacer neurobiología seria sin Spinoza. ya era hora, por cierto. (a pesar de que cuando Damasio se pone más filosófico, que no es su tema, yerra un poco a mi modo de ver; pero son más errores de apresuramiento o de riesgo asumido que errores de gravedad: eso sí, la noción, equivocada, de "ideas de ideas", que dio lugar a la Autoconciencia hegeliana y demás, como ya todo el mundo sabe, son un peligro en manos de los alemanes, no digamos de los de izquierdas y/o militares.
no hay "ideas de ideas".
:)
Comentado por: ximo brotons el 02/8/2008 a las 23:37
Hombre sr. Pin!, que ud. hable de la cardinalidd no numerable de algo como las metáforas (no expresadas, esto es, potenciales) cuando Cantor se emancipó y pudo crear ese paraíso que decía Hilbert que había creado para ellos, gracias al infinito actual y por consiguiente a la noción que le seguiría necesarimente de 'transfinitud'; que ud., sr. Pin, se refiera a las 'frases nunca antes forjadas' ...la pregunta que surge es cómo hablar de la cardinalidad del conjunto de las 'frases nunca antes forjadas' pues la pregunta es, y repito concretando: ¿cuáles son, pues, los elementos de ese conjunto?.
saludos
Comentado por: vic el 01/8/2008 a las 20:41
sabe lo que comporta gustarse a sí mismo, antes de serlo?
consciencia?
aguaaaa!!!!!!!!
belo!
como el agua clara que baja del monte así quiero verte de día y de noche
y
se gustó así mismo y dijo, de madrugada la escarcha
( belísimo)
Comentado por: Enea el 01/8/2008 a las 18:34
que un código de señales se gustó a sí mismo.
,,,,,
--
qué texto más bello!
y en Marte por fin, además de sí mismo, hay agua!
bello!
Comentado por: Enea el 01/8/2008 a las 18:32
Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.
Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian, iniciado en 1979 por el filósofo Ramón Valls Plana, e inmediatamente asumido por Javier Echeverría. Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad". La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que en su día aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual, personas de muy diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas René Thom). Grande era también la disparidad en posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente. Pero se pretendía en aquella facultad de Zorroaga (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.
Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en el universo de Marcel Proust y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.
24/5/2012 09:44
En efecto, a fuerza de superar...
Publicado por: David
23/5/2012 08:09
Publicado por: a.
22/5/2012 19:21
Asumiendo el punto de partida...
Publicado por: David
22/5/2012 13:06
“Desde el punto de vista de una...
Publicado por: DPA
22/5/2012 12:34
En efecto, las determinaciones...
Publicado por: David
20/5/2012 12:41
El link al que me refería es el...
Publicado por: RespuestasVeganas.Org
20/5/2012 12:39
Publicado por: RespuestasVeganas.Org
19/5/2012 14:41
"Dès l'époque secondaire, les...
Publicado por: Pauline
10/5/2012 09:28
Ejemplo redución espacial a...
Publicado por: a
08/5/2012 22:03
El gran misterio es la capacidad...
Publicado por: Un bárbaro
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres