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El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

La filosofía como matriz de significación

René Descartes

René Descartes.

Nunca se reiterará en exceso que la filosofía, precisamente por constituir una exigencia elemental del ser lingüístico, alcanza un elevado grado de complejidad. Pues las cuestiones elementales son la auténtica matriz, tanto de la disposición espiritual que conduce a la ciencia como de la que conduce a la exigencia artística. La matemática, la reflexión musical, o la física teórica, encuentran en la filosofía un auténtico punto de convergencia, una "unidad focal de significación", según la formulación aristotélica. En  ausencia de esta última las disciplinas particulares quedan reducidas (según expresión de un matemático eminente) a la insignificancia. No otra cosa indicaba Descartes cuando añadía a sus trabajos científicos ese prólogo legitimador conocido como Discurso del Método.

Cierto es que la distribución del saber está hecho de tal forma que los lectores de Descartes, o bien son especialistas en algún retazo del contenido científico, o bien son especialistas en el prólogo (estos últimos son precisamente los formados en la facultad de filosofía. Extraña quiebra que Descartes viviría como auténtica mutilación, pero que no escandaliza a los voceros culturales ni a los responsables de nuestra formación.

Expresión tristemente ejemplar de esta situación es lo que hace unos años pasaba con la matemática (afortunadamente ya no es así). Pues se introducía a los niños en esta disciplina mediante la teoría de conjuntos, sin explicarles nunca cuál era la función quizás primordial de la misma, filosófica donde las haya. Pues Georg Cantor, el fundador de la misma, pretendía ante todo disponer de un arma para abordar el problema esencialmente filosófico del infinito. Y cabe obviamente hacer matemáticas sin teoría formalizada de conjuntos, mientras que es imposible sin ella abordar con rigor "ese delicado laberinto" que, al decir de Borges, constituye la cuestión del infinito.

[Publicado el 05/12/2007 a las 11:12]

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Comentarios (1)

  • La tarea que promueve el señor Gomez Pin parece sobrehumana. Porque tener hoy un conocimiento de todas las materias enumeradas en el capítulo anterior (pues sus artículos forman parte de una serie; son un camino a recorrer)no creo que esté ya al alcance de ningún genio.

    Quizá Hegel fue el último hombre capaz de abrazar todos los campos del saber para integrarlos en su filosofía.

    Si eso que encomiablemente defiende el señor Gomez Pin fuera posible operaría tal revolución en el pensamiento occidental que equivaldría al nacimiento de una nueva edad del pensamiento. Nada menos que resolvería, siquiera teóricamente, la terrible crisis intelectual de nuestro tiempo.

    Significaría, me parece, la creación de un sistema tan poderoso como el realizado por Aristóteles o el mismo Hegel.

    Pero un filósofo vale por los desafíos con los que se enfrenta.

    Comentado por: lenz el 05/12/2007 a las 20:50

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Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

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