El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 12 de febrero de 2012

 Blog de Patricio Pron

En primera persona

Poema visual del venezolano Manel Costa

"Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso". Holden Caulfield, protagonista de El guardián entre el centeno de Jerome David Salinger, es probablemente uno de los personajes más recordados de la literatura del siglo XX pero también uno de los menos imitados, ya que ningún siglo ha sido tan pródigo en memorias, testimonios y autobiografías. La publicación de una importante cantidad de obras de este tipo en los últimos meses ha devuelto a la autobiografía su visibilidad en los escaparates del negocio literario pero también ha llevado a que se agrupe bajo un mismo rótulo a obras de características muy diferentes, introduciendo una pregunta tácita acerca de qué es lo que se entiende por autobiografía en nuestros tiempos y cuáles son las razones de su proliferación.

A la aparición de nuevas obras de autores extranjeros como Wole Soyinka (Partirás al amanecer, RBA) y  J. M. Coetzee (Verano, Mondadori) y al rescate del Diario del duelo (Paidós) de Roland Barthes se suman obras de autores hispanoamericanos como el colombiano Héctor Abad Faciolince, autor de El olvido que seremos (Seix Barral, 2007), un desgarrador testimonio sobre el asesinato de su padre y la incapacidad y tal vez el desinterés de la policía colombiana por resolver ese crimen, y la reciente Traiciones de la memoria (Alfaguara), que se articula en torno a un poema atribuido a Jorge Luis Borges que el narrador encontró en uno de los bolsillos de la chaqueta de su padre el día que fue asesinado. Más convencionales desde el punto de vista del género son La novela de la memoria de José Manuel Caballero Bonald (Seix Barral) y En la ciudad sumergida de José Carlos Llop (RBA). En ellas la identidad entre autor, narrador y personaje (todos identificados de forma consuetudinaria por el nombre que aparece en la portada) se cumple por completo, aunque, en el caso de la obra de Llop la memoria narrada no es sólo la individual sino también la de los abuelos y los padres y el resultado no es la glosa de una fotografía familiar sino un fresco de la ciudad de Mallorca, la manifestación de sus vínculos con otras ciudades literarias como la Alejandría de Cavafis y el París de Proust y el relato de su desaparición a manos del siempre cruento paso del tiempo. Un fresco (aunque ya no de una ciudad sino de ese paisaje cambiante que es la literatura) es también Egos revueltos de Juan Cruz Ruiz (Tusquets), que recoge anécdotas de su vida como escritor, periodista y editor de algunos de los autores más importantes de los últimos cincuenta años. También Seductors, il.lustrats i visionaris (Edicions 62) de Josep Maria Castellet, cuyos personajes son tanto el autor como Carlos Barral, Gabriel Ferrater y Terenci Moix, y las memorias de la editora y escritora Esther Tusquets Habíamos ganado la guerra (Bruguera, 2007) y Confesiones de una vieja dama indigna (Bruguera).

Más interesantes resultan aquellas obras que afectan a la distribución canónica de los textos entre los subgéneros afines de la autobiografía, la escritura confesional, la novela autobiográfica, la autoficción, el diario y las memorias. Entre este segundo tipo de obras destacan Tiempo de silencio de Marcos Giralt Torrente (Anagrama) y Autobiografía sin vida de Félix de Azúa (Mondadori). El primero es el relato descarnado y emotivo de la relación del autor con su padre, el extraordinario pintor Juan Giralt (1940-2007), con quien sólo compartió quince días en dieciocho años pero junto al cual vivió la enfermedad y la muerte; el libro de Giralt Torrente destaca por su particular cruce entre escritura confesional y autobiografía y por su carácter autoconclusivo, que se diferencia de la necesaria incomplitud que es consustancial a la autobiografía y que surge del hecho mismo de que, en tanto su autor sigue vivo, la autobiografía está necesariamente inacabada. La segunda es una autobiografía ya no del autor mismo sino de lo que éste llama "una vida de imágenes", un fondo común de experiencias estéticas con el que el autor no procura reivindicar su individualidad sino la existencia de un colectivo y de un tipo de sociabilidad que desaparecen en la medida en que el arte pierde su sentido en la sociedad posmoderna. La autobiografía de Félix de Azúa es una despedida de una serie de impresiones amadas que por motivos de economía llamaremos aquí artísticas, pero si aún puede ser adscrita al género sin violentarlo lo es tan sólo porque la omisión de la figura del autor recorta su silueta sobre el tapiz como la de una ausencia.

"El libro de Félix de Azúa no es propiamente autobiografia como narración de una vida, pero su matriz adopta un yo reflexivo que podríamos asociar al de la forma intelectual de los Essais de Montaigne para elucidar el sentido del arte en la sociedad contemporánea" opina José María Pozuelo Yvancos, autor de la fundamental De la autobiografía: teoría y estilos (Crítica, 2005), quien sostiene además que las autobiografías más recientes no suponen grandes cambios en la concepción tradicional del género. "Las que sí han cambiado son las figuraciones del yo en la novela", afirma y menciona como los autores más importantes de esta tendencia a Javier Marías y Enrique Vila-Matas.

Quizás valga la pena preguntarse por esta proliferación reciente de autobiografías en el ámbito hispanohablante y el desafío a las convenciones que preside algunas de ellas. Una respuesta superficial podría reducirse a que el género "está de moda", pero, esté de moda o no, lo que parece haber detrás de su proliferación es la crisis de un cierto tipo de relato que explicó y normalizó el pasado español reciente, con sus estaciones obligatorias en la educación católica, el franquismo, la Transición, etcétera. En ese sentido, el escritor argentino Blas Matamoro, autor del ensayo Novela familiar. El universo privado del escritor (Páginas de Espuma), en el que glosa la vida familiar de unos trescientos sesenta escritores, sostiene que la recuperación de la figura del padre en la escritura autobiográfica "adquiere incontables personificaciones: Dios, la patria, la lengua". Las nuevas versiones del pasado reciente español están basadas en la subjetividad de sus autores, que reivindican un ordenamiento alternativo de ese pasado que no necesariamente lo normaliza ni lo edulcora.

Quizás detrás de esta proliferación esté también la pregunta acerca de cómo se puede narrar la propia vida en un momento histórico en el que gracias o por culpa de la aparición de blogs, redes sociales, mensajería instantánea y otras formas de comunicación la vida y su narración son casi simultáneos; es decir, el interrogante acerca de cómo se puede o debe contar la vida propia tras el declive de la cultura letrada tal como ésta era concebida tradicionalmente. Sean estas las razones de su proliferación o no, las preguntas que el género autobiográfico provoca en sus autores y lectores (la cuestión de la verdad en literatura, la de la mímesis de la realidad, la de la unidad de la identidad, etcétera) parecen hoy en día más pertinentes que nunca. Aquí hay un puñado de autores que han decidido narrar su vida para dotarla de verdad y sentido, y no es improbable que otros los sigan; quizás la autobiografía ha llegado realmente para quedarse.

 

[Publicado originalmente en ABC Cultural. Julio 19 de 2010]

[Publicado el 19/7/2010 a las 13:10]

[Etiquetas: Jerome David Salinger; Héctor Abad Faciolince; José Carlos Llop; Juan Cruz Ruiz; Josep Maria Castellet; Esther Tusquets; Marcos Giralt Torrente; Félix de Azúa; José María Pozuelo Yvancos; Blas Matamoro; Autobiografía]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (4)

  • Clément, gracias por tu puntualización; lo corregiré. P

    Comentado por: P. el 21/7/2010 a las 08:58

  • Hola, es Holden Caulfield (no Caufield)
    Buen artículo (paso un buen rato leyendo este blog)
    saludos

    Comentado por: Clément Cadou el 20/7/2010 a las 22:37

  • Excelente artículo.

    Comentado por: Pablo el 19/7/2010 a las 21:32

  • declive de la cultura letrada ( ? )

    Comentado por: juan andres el 19/7/2010 a las 16:03

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Patricio Pron (1975) es escritor. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004 y el Jaén de Novela 2008, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Eñe y Granta (España). Su trabajo como crítico es publicado regularmente en medios como ADNCultura de La Nación (Buenos Aires), Quimera, Letras Libres y Revista de Libros, entre otros. Pron es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999) y El vuelo magnífico de la noche (2001) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007) y El comienzo de la primavera (Literatura Mondadori, 2008), distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año. Es licenciado en comunicación social por la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) y doctor summa cum laude en filología románica por la Georg-August-Universität de Göttingen (Alemania). Ha publicado en 2010 el libro de relatos El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (Literatura Mondadori). Su libro más reciente es El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (Literatura Mondadori, 2011).

Bibliografía

 
 

 
 

Ficción

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de Morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

Enlaces

Página web de Patricio Pron

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres