El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Patricio Pron

Territorio Pauls (I)

01. Alan Pauls nació en Buenos Aires en 1959 y publicó su primer libro en 1987, El pudor del pornógrafo; le siguieron El coloquio (1990), Wasabi (1994) y El pasado, que ganó el Premio Herralde de Novela en 2003. Sin embargo, no fue si no hasta el ensayo La vida descalzo (2006) y las novelas Historia del llanto (2007) e Historia del pelo (2010) que Pauls, tras escribir sobre la lengua y el territorio de escritores argentinos de tanta importancia como Manuel Puig, Jorge Luis Borges, Roberto Arlt y Lucio Mansilla, encontró una lengua y un territorio propios, que ponen sus libros anteriores bajo una luz nueva.

No se trata, naturalmente, de que estos no fueran buenos (El coloquio es un excelente tour de force, Wasabi es hilarante y El pasado, aunque irregular, es también una muy buena novela), si no más bien de que, vistos ahora, resultan esbozos de los que vendrían, pálidas imágenes de esos libros como sugirió en 2003 el prestigioso crítico argentino Daniel Link al sostener que El pasado era una novela que "indaga con tal intensidad los vericuetos y restos de una conciencia casi desquiciada, que vuelve las novelas anteriores pretextos o capítulos preparatorios de un libro por venir".

02. Alan Pauls llegó a la literatura argentina como parte de una generación particularmente pródiga (Matilde Sánchez, Sergio Chejfec, Daniel Guebel, Sergio Bizzio, Rodrigo Fresán y Martín Caparrós eran sus autores más destacados), parte de la cual conformaba lo que el crítico alemán Roland Spiller caracterizó en La novela argentina de los años 80 (Frankfurt am Main: Vervuert, 1991) como una "corriente  postmoderna", cuya característica más saliente era "una posición de rechazo y negación de formas funcionalizadas y comercializadas" (11) y, cabe agregar, de la hegemonía borgeana en la literatura argentina. Al problema de qué hacer con el autor de Ficciones (problema al que se enfrenta tarde o temprano todo escritor argentino y al que Pauls dedicó un ensayo en 1996, El factor Borges) hay que sumarle también el que acarrea la presencia de César Aira, cuya obra, caracterizada por la libertad argumental y el rechazo a la corrección que ha presidido la literatura argentina y aún lo hace, supone para esta un enriquecimiento pero también la pérdida de un territorio muy amplio ya definitivamente airano en el que ningún escritor argentino ha sabido incurrir hasta ahora sin convertirse en un epígono. Pauls parece haber querido resolver la cuestión airana con Wasabi, una novela que intentaba responder a la pregunta de cómo contar una historia disparatada y de ribetes fantásticos sin caer en el campo gravitacional del autor de La liebre, y haberlo conseguido sólo parcialmente.

03. Wasabi fue escrita casi diez años antes de El pasado pero sólo fue editada por Anagrama dos años después de la publicación de esta novela. Si bien se trata de una estrategia recurrente en el marco de la recepción de la literatura latinoamericana en España, nadie ha escrito aún acerca de los efectos que este "desorden" puede producir en la recepción de sus autores por parte de los lectores españoles y de la eventual disposición de los propios autores a contribuir con este desorden por lo que tiene de liberador de las cronologías sedimentadas, por lo que ofrece de reescritura del pasado y por lo que propone de cara al futuro, un nuevo comienzo, ser otro. Un ejemplo paradigmático en ese sentido es el de Ricardo Piglia, cuyos lectores españoles tienen que haber leído sus obras en el siguiente orden, producto de su rescate por Anagrama: Crítica y ficción (1986), Plata quemada (1997), Formas breves (1999), Respiración artificial (1980), Nombre falso (1975), La ciudad ausente (1992), El último lector (2005), La invasión (1967) y Prisión perpetua (1988). No pretendo aquí rechazar esta estrategia editorial para reivindicar que los libros sean leídos de modo "natural" o canónico, es decir, en el orden en que su autor los escribió y a la manera de testimonios de la transformación de sus gustos e intereses o simplemente de su pérdida de interés en la propia obra; por contra, me interesa destacar que este tipo de publicación desordenada puede arrojar efectos de lectura paradójicos y muy interesantes que obliguen a revisar las hipótesis de lectura de los países de origen de los autores "rescatados".

Esto es precisamente lo que sucede en el caso de Alan Pauls y de Wasabi. Javier Rodríguez Marcos llamó a esta novela, en su reseña para el suplemento cultural Babelia del veinticinco de junio de 2005, "la prehistoria [...] de un escritor que con el tiempo ha sabido sustituir el ingenio por la inteligencia". Naturalmente, este juicio hubiera sido imposible de no haber sido antecedido por la publicación de El pasado. Y es que allí, en la historia del amor obsesivo y ridículamente patológico de Sofía y Rímini, Pauls llevaba a la perfección el estilo minucioso y reflexivo, de frases largas y elegantes, que había practicado tímidamente en sus libros anteriores y que a partir de allí sería una de las características más salientes de su obra. El estilo concentrado en sí mismo de su prosa (que el periodista argentino Ariel Schettini llamó en un artículo de 2005 una "atmósfera de extrañeza obsesionada") era el vehículo al tiempo que la plasmación en el plano de la forma del carácter obsesivo y maniático de los personajes de lo que el autor llamó "una comedia romántica macabra" y que aquí llamaremos una comedia triste.

Aunque probablemente excesiva, El pasado resultaba una novela sorprendentemente eficaz en su pretensión de demostrar la magnitud devastadora y el peso formidable de un pasado que torna risible la pequeñez humana, pero también por la forma en que anunciaba la creación del territorio en el que se movería Pauls a partir de ese momento. El carácter acumulativo de su prosa y su búsqueda inalienable de la exactitud del decir conducían aquí a un exceso de realismo que desvirtuaba y renovaba las premisas del realismo en la literatura, algo que ya sucedía también, de forma más tímida, en Wasabi, donde la aparición del forúnculo que afligía al protagonista de la novela, y que éste se trataba con un ungüento con sabor al condimento japonés del título, se integraba a una serie de hechos descabellados que recortaban todo un territorio ampliado dominado aún por el realismo pero interesado en la creación de un verosímil que no coincidía necesariamente con el del mundo extraliterario. Aún cuando Wasabi no respondía de forma plenamente satisfactoria a la pregunta de qué hacer con Aira, la novela apuntaba a la creación de este territorio Pauls, absolutamente propio y al margen de cualquier influencia, y señalaba también que en ese territorio el escritor argentino iba a permitírselo todo.

 

[Concluye el próximo miércoles]

[Publicado el 21/6/2010 a las 12:37]

[Etiquetas: Alan Pauls, Novela]

Compartir:

Comentarios (14)

  • "El pasado" is a crushing bore.

    Comentado por: Ifigenia el 24/6/2010 a las 01:41

  • Pero cuánta envidia, Dios, si es que algunos repetís lo que criticáis en la generación de vuestros padres.

    Paraos a pensar por qué os molesta el éxito ajeno.

    Comentado por: Ostras Pedrín el 23/6/2010 a las 10:30

  • Es lindo, habla bien... Historia del llanto... El pasado...

    Comentado por: Otra lectora más el 23/6/2010 a las 03:17

  • ¿Nadie vio a Pauls por acá? Es uno rubio, medio flaco...

    Comentado por: Em el 22/6/2010 a las 23:30

  • Es cierto, fue brutal, todo el auditorio riéndose de Pron y él gritando que lo escuchasen. de pie, dando alaridos en alemán...

    Comentado por: Otra lectora el 22/6/2010 a las 22:17

  • http://cuaderno.josesaramago.org/

    Increíble.

    Comentado por: D.G.P. el 22/6/2010 a las 18:28

  • Ana Patricia Pron se pica. Penoso lo de ayer.

    Comentado por: Carrington el 22/6/2010 a las 18:24

  • ¿Os habéis dado cuenta de que Saramago sigue posteando después de muerto?

    Comentado por: D.G.P. el 22/6/2010 a las 18:14

  • Ah, sí. Y Carrington es Jorge Carrión, el autor de "Los(t) muertos". Yo no sé por qué le da a la gente por especular sobre la identidad de los lectores cuando lo único que una hace cuando firma con seudónimo es proteger su privacidad. Si te sirve de referencia, Carrington o Carrión, mi nombre es Ana Paula. Espero que estés contento ahroa. No te digo de quedar porque creo que tú vives en Barcelona y yo en Madrid y porque no me gustan los escritores feos. Un saludo.

    Comentado por: Una lectora el 22/6/2010 a las 18:12

  • La lectora, ovbiamente, es el propio Patricio

    Comentado por: carrington el 22/6/2010 a las 17:53

  • Patricio:

    Me gustó mucho la mesa de anoche con Iosi Havilio y Carlos Labbé en Casa de América. Me hubiera gustado saludarte pero te vi muy liado. Enhorabuena por las ideas tan claras que tienes sobre la literatura y por compartirlas con nosotros, los lectores.

    Un saludo.


    Una lectora

    Comentado por: Una lectora el 22/6/2010 a las 17:38

  • El mensaje anterior no lo entiendo. Yo estuve en las Jornadas de Escritores de Casa de América y me gustó mucho la mesa, sobre todo Labbé y Pron. Un saludo.

    Comentado por: D.G.P. el 22/6/2010 a las 17:30

  • Felicidades Patricio, Madrid va lleno de tu ridículo ayer en el Congreso, ja. ja

    Comentado por: Sergio Bellver el 22/6/2010 a las 13:39

  • REFLEXIONES:

    Dicen que la poesía es minoritaria, apenas se vende(Lo que es cierto), que en España hay más poetas que lectores(Tambien es cierto). Quizás sea este el motivo por el cual cuando Pron escribe un artículo de poesía, saltan chispas; en cambio cuando en el caso que nos ocupa, es un artículo culto y cansino, aquí no participa ni Dios. Recuerdo el caso de la escritora Clara Sánchez, que apenas tenía uno o dos post en su blog(El boomerang), un día ganó el Nadal y a partir de entonces el blog era un mercadillo. Ayer, tras mucho tiempo sin visitarla, accedí a comentar su post, el cual me tocaba las fribas personales. Hoy mi comentario sigue solo; ya nadie le visita. Es que somos la leche, nunca mejor dicho...

    Comentado por: Abelardo Martínez el 22/6/2010 a las 10:40

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010) y Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que será traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés y alemán. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones comoThe Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España). Recientemente la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania); en la actualidad vive en Madrid.

Bibliografía

 
 
 
 

 

Ficción

 

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

 

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

 

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

 

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

 

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

 

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

 

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

 

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

 

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

 

 

Edición

 

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

 

Crítica

 

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres