La vieja aspiración a la novedad (y II)

Quien, sin embargo, considere el realismo ramplón el modo dominante de la narrativa escrita en español disfrutará e incluso creerá experimental la trilogía Nocilla; su última entrega, Nocilla Lab, muestra que el proyecto ha ido perdiendo fuelle libro tras libro pero aun así depara algunas innovaciones en el marco de la literatura de su autor. Aquí, el narrador visita con su mujer una isla al sur de Cerdeña, uno de cuyos bares le recuerda a otro de las islas Azores sobre el que Enrique Vila-Matas ha escrito un artículo; en la isla se aloja primero en un sitio de acampada y más tarde en un establecimiento de turismo rural ubicado en una antigua cárcel, donde padece un robo de identidad por parte de su extraño dueño, quien dice ser escritor y encuentra el cofre que contiene los apuntes y elementos que el narrador y su mujer han reunido para la confección de un Proyecto del que nada se dice pero el lector termina intuyendo que es la trilogía Nocilla. El narrador cae en la pasividad, pero, tras algunas escaramuzas, acaba matando al dueño del establecimiento, Agustín Fernández Mallo, y dirigiéndose a una plataforma petrolífera abandonada en la que un literario y rejuvenecido Enrique Vila-Matas le cuenta una historia de tintes kafkianos. La primera parte del libro consiste en el monólogo del narrador, en el que no se recurre a los signos de puntuación convencionales en un flujo de conciencia apenas interrumpido por una cita que, una vez más, puede ser considerado novedoso por lectores ingenuos o poco formados pero no lo es en absoluto -los antecedentes aquí son Ulysses (1922) y Der Auftrag (1986), de Friedric Dürrenmatt, por ejemplo-, y la incorporación de un cómic en colaboración con Pere Joan.
Puesto que Nocilla Lab es la entrega más floja de la serie, es en este libro donde queda más patente un rasgo específico del experimentalismo de toda la trilogía: su gratuidad. Si en procura de una explicación al carácter contingente de este gesto experimental se recurre a Postpoesía: hacia un nuevo paradigma (Anagrama, 2009), la obra de Fernández Mallo que resultó finalista del último Premio Anagrama de Ensayo, el resultado es desconcertante. Allí, su autor incurre en numerosas inconsistencias en la estela de autores de referencia como Félix Guattari, Jacques Derrida, Gilles Deleuze y otros -ridiculizados por Alan Sokal y Jean Bricmont en el muy recomendable Imposturas intelectuales (Paidós, 2008)-, construye párrafos impenetrables, realiza comparaciones inverosímiles de curioso dogmatismo y destina casi doscientas páginas a definir una teoría de la "poesía postpoética" que, admite, "como se verá a lo largo de este libro, no existe: es la yuxtaposición y sinergia de cuanta teoría o modo de pensamiento solucione un desafío poético determinado" (34)[1].
Quizás lo mejor que pueda decirse de los libros de Fernández Mallo es que, por pasajes, se sostienen perfectamente por sí mismos y sin que el lector tenga que penetrar en las oscuridades de la "postpoesía"; de hecho, Nocilla Dream y Nocilla Experience son, despojados de su pretensión de novedad, libros que hablan de que Fernández Mallo parece haber encontrado una forma personal de narrar y que esa forma es potencialmente susceptible de dar como resultado obras de valor considerable, incluso aunque Nocilla Lab parezca refutar esta opinión. Siempre el final de algo es el comienzo de otra cosa, y el final de la trilogía Nocilla invita al lector a preguntarse qué escribirá a continuación su autor y si lo hará por fuera de la estrategia de intervención colectiva que le encumbró y sin el pesado paraguas de una "teoría" inconsistente.
Agustín Fernández Mallo
Nocilla Lab
Madrid: Alfaguara, 2009
Agustín Fernández Mallo
Postpoesía: Hacia un nuevo paradigma
Barcelona: Anagrama, 2009
Agustín Fernández Mallo
Nocilla Experience
Madrid: Alfaguara, 2008
Agustín Fernández Mallo
Nocilla Dream
Canet de Mar: Candaya, 2006
[1] Un poco más preciso es el autor en la siguiente cita: "La poesía postpoética se presenta como un ‘método sin método', no como una doctrina. Más que de una nueva forma de escribir, se trata de poner en diálogo todos los elementos en juego, no sólo de la tradición poética sino de todo aquello a lo que alcanzan las sociedades desarrolladas, a fin de crear nuevas metáforas verosímiles o inéditas" (37). De su equiparación de la teoría de la masa en reposo de Albert Einstein con un haiku el lector puede inferir además las características ideales de la poesía postpoética: "simplicidad", "economía de medios", "radicalidad", "inmaterialidad", "constitución netamente fronteriza" y "puro extrarradio, una cosa donde la ciencia y la poesía clásica dejan de hablar y sinérgicamente dan lugar a un artefacto que habla otro lenguaje" (104). También en Postpoesía, Fernández Mallo sostiene que la poesía española contemporánea, a la que llama "ortodoxa", está anticuada y no es pertinente en la sociedad actual, la compara con el colesterol y le atribuye una linealidad cristiana, "egocentrismo autista", rigidez, dogmatismo y "puritanismo formal" (73), y afirma que su "prueba de veracidad" es que pueda ser escrita a mano y declamada (73), gustar sólo a los poetas y parecer que aburre (74).
[Publicado originalmente en Revista de Libros 160. Abril de 2010.]
[Publicado el 28/4/2010 a las 11:55]
[Etiquetas: Agustín Fernández Mallo, Candaya, Alfaguara, Anagrama, Revista de Libros]
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Comentado por: Anonymous el 03/11/2011 a las 09:36
Ciertamente, es un misterio que pasen por innovadoras y experimentales cosas tan apolilladas como las que propone Fernández Mallo. Quizá la explicación resida en esa curiosa mezcla de ignorancia y ansia de novedad que se hace notar cada vez con más fuerza entre lectores, críticos y autores.
http://antoniolopezpelaez.com
Comentado por: Antonio López-Peláez el 22/5/2010 a las 09:29
Me parece muy interesante el artículo sobre los libros, de ensayo y narrativa, que ha publicado AFM. Sólo unas notas:
1. En 2004 no era un poeta prestigioso ni conocido. Pensemos que el primer libro fue una autoedición y el segundo pasó sin demasiada pena ni gloria hasta su más reciente reedición. Es en este momento y con Carne de píxel cuando obtiene mayor renombre, pero habría que ver si este es por su poesía o por su narrativa.
2. No se trata de si Guattari, Deleuze o Derrida son ridiculazidos por otros autores. Simplemente Postpoesía es un libro que no se sostiene, por mucho aparato crítico que, supuestamente, aporte. Es algo habitual en los integrantes del grupo: apabullar con citas que la mayoría de las veces no vienen a cuento.
3. En mi opinión lo que ocurrió con el primer libro de la trilogía fue lo siguiente: Juan Bonilla, excelente autor y crítico, hace un desmesurado prólogo del libro. Los críticos de El Cultural lo sitúan como uno de los mejores libros del año. Dos meses después todavía no había llegado a las librerías. Una serie de autores y/o críticos lo colocan a la cabeza del movimiento mutante o nocilla. Nada es gratuito.
Me ha gustado que hagas esta crítica de un libro de Alfaguara, una de las grandes apuestas de Alfaguara.
Comentado por: Rafael Suárez Plácido el 16/5/2010 a las 22:57
Me confunde, amigo: Arlt, Copi y Aira no escriben mal. No me refería a que Terranova no supiera poner las comas o conjugar los verbos (aunque a veces no sabe, es cierto), sino a que su prosa está llena de lugares comunes, es aburrida y carece de ritmo (o establece ritmos al azar, que no caprichosamente). Me explico? Un saludo.
Comentado por: otro que lee el 12/5/2010 a las 16:14
Pensé que lo de "escribir bien" y "escribir mal" se había quedado en las clases de lengua del colegio. Querido otro que lee, ¿el nombre de Roberto Arlt no te dice nada? ¿El de Copi? ¿El de César Aira? Rechazar a un autor por la forma en que pone las comas es la manera más tonta de ocultar un resentimiento personal o la envidia del que quiere escribir y no puede porque no llega ni a escribir "mal".
Comentado por: Roberto el 10/5/2010 a las 13:05
Aunque proponga algo medio interesante en El canibal, Terranova escribe mal, y lo que hace astorcat (decir "eso ya lo hizo Puig, pero bien") no sólo es válido sino que es lo mismo que hace Pron en su crítica de los nutelli. saludos.
Comentado por: otro que lee el 05/5/2010 a las 23:08
Otro que lee, lo que pasa es Astorcat no argumenta ni critica: descalifica a autores (JUan Terranova en este caso) sin venir a cuento (verás que este post no es sobre ese autor precisamente) y lo hace sin ofrecer ni un solo argumento. Saludos.
Comentado por: Pablo el 05/5/2010 a las 09:16
A ver si nos dejamos de quejas, con lo que cuesta encontrar un lector incómodo, una persona que argumente, que critique... Si lo que escribe otro usuario molesta tenemos la opción de rebatirlo o de ignorarlo, pero no pidamos su silencio, ni su silenciamiento.
Comentado por: otro que lee el 05/5/2010 a las 01:04
Astorcat, el correo de Pron es: patriciopron@web.de. ¿Ves que no era difícil conseguirlo? Ahora escríbele a él y deja este espacio para los lectores.
Comentado por: Pablo el 04/5/2010 a las 17:41
A los administradores del blog: por favor saquen de una vez a este Astorcat, que sólo está aquí para soltar su rencor de escritor frustrado. Coincido contigo, Pablo: que le escriba a Pron y nos deje en paz a nosotros.
Comentado por: Manuel el 04/5/2010 a las 16:54
Comentado por: valentino el 04/5/2010 a las 16:42
Pablo, hombre, si quieres seguir liberando al censor que llevas dentro puedo pasarte el número de mi teléfono, así me llamas cada mañana y me dices exactamente qué debo hacer y qué no. Monopolizar los comentarios es una tarea bastante difícil, tal como sabes, basta clickear donde dice "comentarios", escribir algo, seguir el procedimiento que se solicita y automáticamente se generará uno nuevo: inténtalo, haz la prueba.
Patricio: todo discurso genera al mismo tiempo su propia resistencia y sus incondicionales defensores, creo que ya lo sabes. Evalúa los argumentos desde donde se te defiende y los argumentos desde donde -supuestamente- se te ataca. Los discursos que encarnan, las ideas que subyacen en su sedimento. Analízalos. Lee de nuevo cada uno de los mensajes de la gente que se planta en disidencia con respecto a tus afirmaciones. ¿Este era el sitio al que querías llegar? Si te respondes afirmativamente continúa con lo tuyo. Si te respondes negativamente invéntate un camino de salida, si puedes.
Comentado por: astorcat el 04/5/2010 a las 09:23
Astorcat, para mí Terranova era un secreto hasta el artículo de Pron, de manera que no veo la falta de rigor analítico. Además en España acaba de publicar, y además en una editorial minúscula, así que no sé por qué podría no ser un secreto. Si quieres discutir con Patricio Pron le puedes escribir (imagino que alguien tendrá su correo electrónico en alguna parte, no sé, no parece difícil dar con él) y no monopolices los comentarios de este blog. Saludos.
Comentado por: Pablo el 03/5/2010 a las 14:36
Vale, vale, lo reconozco, sólo me mueve la envidia. Me hubiera fascinado que Patricio me nombrara a mí, astorcat, o incluso al sujeto que firma con ese mote, como el secreto mejor guardado de la literatura americana (ya que estamos exageremos un poco más) porque se hubiera tratado de un "fascinante" acto de telepatía literaria: el resultado sería una enorme apología sobre libros no escritos. No sería tan extraño tampoco, ya se ha intentado en reiteradas ocasiones, incluso lo ha intentado Borges. En sentido último y estricto además reconozco ser un "secreto", sobre todo para mí mismo.
Ahora entiendo a lo que se refiere Pron cuando afirma la generosidad del lector español: a una lectura acrítica, desintencionada y escudada en los supuestos de la corrección política. Podría sospechar que la originalidad que se le encuentra a JT demarca la carencia de lecturas, Puig por ejemplo, pero no voy a hacerlo, no me interesa. A mí JT me parece incluso bueno, pero el tema, lo que quise plantear, es que decirle a los lectores españoles que se trata de un "secreto" siendo un escritor que goza de considerable exposición mediática, muy reconocido, incluso editado en España, es una falta de audacia crítica, a la vez que una inaceptable falta de rigor analítico. Y no estoy contando además el hecho social de que se consideren amigos aunque creo que no hubiera estado de más aclararlo en el artículo (Vicente Luis Mora aclara sus filiaciones en sus críticas y no lo considero un acto vano).
Por norma general, los secretos de la literatura argentina, no editan en España y eso creo que es un dato de la realidad que es muy difícil de desmentir.
Hay un problema aquí y tiene que ver con que los comentarios sean públicos: cuando hago una afirmación, estoy discutiendo con el autor, no con sus lectores. Y si lo hago, es porque considero que puede entender el sentido de lo que estoy diciendo. Como él bien sabe, discutir con alguien también implica considerarlo merecedor de un intercambio. Y soy muy cuidadoso con las palabras que selecciono, porque lo hago con la íntima necesidad de que el sentido de lo expresado pueda ser exactamente decodificado por el autor. Con lo cual, el resto de los lectores, al no manejar los mismos elementos referidos a la lit. arg. que será un paño muy mediatizado pero único, puede malinterpretar mis dichos. Les pido disculpas si cabe, pero sepan que reaccionan ustedes sin entender en profundidad a lo que me estoy refiriendo. Como no puedo solicitarle al autor que lea esto y lo borre, porque no me corresponde, no entra dentro de la praxis normal de los comentarios en los sitios de internet, simplemente lo dejo allí y acepto que continúen tratándome de idiota y envidioso. Es muy probable además que me lo merezca, pero eso no tiene ninguna clase de relación con lo expresado. Tiene que ver con ustedes, con los argumentos que apelan al momento de discutir e invalidar afirmaciones con las que no concuerdan. Y la retórica empleada, queridos amigos, sólo habla sobre del emisor, jamás del destinatario.
Comentado por: astorcat el 03/5/2010 a las 13:22
Coincido con Pablo. Después de leer el artículo de Patricio Pron en Quimera busqué el único libro de Juan Terranova publicado por aquí, El caníbal, y me pareció realmente muy bueno, una propuesta original y novedosa. Coincido con Pablo: lo de Astorcat parece envidia, envidia cochinera.
Comentado por: Marta P. el 02/5/2010 a las 20:45
Comentado por: astorcat el 01/5/2010 a las 20:42
Pues yo he leído el artículo de Quimera y tengo ganas de hacerme ccon el libro de Juan Terranova. Tu descalificación de Patricio Pron como crítico sólo porque no piensa como tú no es ni siquiera un argumento, Astorcat, y te pinta de cuerpo entero. ¿Te hubiera gustado más leer que el secreto mejor guardado de la literatura argentina eres tú? Lo tuyo es pura envidia y estaría bien que dejaras de venir por aquí y nos dejaras en paz a los lectores que sólo queremos hablar de libros. Un saludo.
Comentado por: Pablo el 01/5/2010 a las 18:53
La aspiración a la novedad no es vieja, es eterna. Y eso lo hace muy distinto.
Y si el secreto mejor guardado de la lit. arg. es JT, en este último mes lo único que has logrado demostrar, es no poseer ninguno de los dones necesarios para dedicarse a la crítica literaria.
Comentado por: astorcat el 01/5/2010 a las 18:43
Excelente artículo. Se echaba de menos un ensayo fundamentado y erudito sobre la obra de Fernández Mallo.
Comentado por: Pablo el 29/4/2010 a las 09:45
Comentado por: Manuel el 28/4/2010 a las 23:01
Excelente crítica.
A expensas de lo que opine uno sobre Fernández Mallo, ya se echaba de menos que las recensiones en los media apañoles tirasen a dar. Sobre este asunto y muchos otros hay que ir al bulto y dejarse de dialécticas románticas, omisiones o alabanzas.
No he sentido nunca mayor bochorno que leyendo los elogios prodigados de un tiempo a esta parte ( cada vez menos, il faut bien le dire) a la obra de Julián Ríos. Luego va uno y lee "La vida sexual de las palabras" y se le confirman todas las expectativas. "The king is naked" como decían Sokal y Bricmont, ¡y debería adelgazar!
Saludos.
Comentado por: Roberto Durán el 28/4/2010 a las 18:17
Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010) y Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que será traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés y alemán. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones comoThe Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España). Recientemente la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania); en la actualidad vive en Madrid.
Ficción
Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.
El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.
El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.
El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.
Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.
El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.
Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.
Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.
Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.
Edición
Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.
Crítica

25/5/2012 11:50
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24/5/2012 20:00
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