El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Basilio Baltasar

14 de diciembre

Dave Eggers ha escrito la historia de un perro contada por sí mismo: Después de que me lanzaran al río y antes de ahogarme (en Guardianes de la intimidad, Mondadori, 2005).

Su relato es el sencillo fruto de una sagaz comprensión. El pensamiento del perro discurre como la vida del perro. Como si el chucho conociera la máxima wittgensteiana: los límites de mi mundo son los límites del mundo.

Las sensaciones de placer –correr con otros perros por el bosque, dejarse manosear por las niñas de la casa, saciarse de pienso en el jardín- hilvanan su evanescente sentido del tiempo. Y aunque no le agradan los perros violentos ni los humanos despiadados –como el que le tira al río siendo un cachorro- su percepción está exenta de horror trágico. Cuando uno de los suyos aplasta en su mandíbula a una ardilla no siente escalofríos. Le asombra ser rescatado de las aguas y su asombro es el mismo cuando al final se ahoga frente a los perros que juegan en la orilla.

Ahora que el Ayuntamiento de Barcelona se pregunta cómo desalojar a los okupas (sin saber dónde podría instalarse a vivir una tribu urbana de estas proporciones) me acuerdo de su perro.
El perro del okupa no ladra a los transeúntes y mientras el joven malabarista hace en la acera sus números de circo, el perro se acurruca junto a la mochila y dormita. Mide a cada ciudadano con el mismo rasero. Tanto le da que dejes caer una limosna como que pases de largo. Luego, cuando regresan al refugio, una vieja fábrica abandonada por sus dueños, el perro, sin collar ni cadena, espera la hora de la comida.

[Publicado el 14/12/2006 a las 09:00]

Compartir:

Comentarios (2)

  • Don Basilio, un placer leerle.

    "...Como si el chucho conociera la máxima wittgensteiana: los límites de mi mundo son los límites del mundo."

    Este argumento, que en días recientes ha aparecido también en el blog de Azúa, me sigue teniendo intrigada. No sé, mi cabeza es de las que sólo puede funcionar a base de proyectos, de expansiones, el universo conocido se me queda pequeño a la hora de elaborar visiones.
    Creo que fue una cita que alguien seleccionó de "El Aprendizaje de la Decepción", en que Azúa parece querer decir que es requisito para ser artista tener visión de perro...
    Una de tres: o yo no comprendí bien el párrafo; o esta servidora nunca podrá ser artista ni llegar a atisbar siquiera lo que es eso, -salvo, quizá, unos minutos antes del final; o Azúa y Wittengstein se equivocan, y ni los límites de uno tienen por que ser los límites del mundo, ni ello es requisito para ser artista.

    Cambio de tercio (lo siento, es debido a su doble condición...)

    No sé si procede aprovechar este espacio para agradecerle el caso que El Boomeran hizo ante mi queja. Aprovecho, en todo caso, para solidarizarme con su difícil situación en la decisión tan delicada que hubo de tomar. Un saludo.

    Comentado por: provoqueen el 14/12/2006 a las 20:00

  • Bien, Basilio, como nos invita a entrar en su BLOC, que no blog, correspondamos firmando con nuestro nombre.
    Decía Paul Valéry que el león está hecho de cordero asimilado... por lo que se refiere a McIwan, pero lo que me apetece comentar es un asunto "colateral" que me inquieta desde que conozco El Boomeran, asunto al que por fin alguien aludió hace poco en el blog de Azúa, aunque tímidamente y sin encontrar eco.

    ¿No podría evitarse el inconveniente estético, subráyese la palabra estético, de toparse con el logo de la petrolera hispana cada vez que se llega a la portada de El Boomeran?

    ¿Y no resulta hipócrita y avestruz y pueril pretender que la desaparición visual de un logo aligeraría nuestra respiración, oxigenaría el cerebro?

    No tengo respuesta rotunda, pero sé muy bien lo que me separa de cualquiera de esos cazadores
    de búfalos (como los llama un amigo) apostados en sus 4x4 en medio de un atasco o circulando por un pequeño pueblo estepario... No me parece que aquí, en este lugar que es el espacio donde nos reunimos para conversar, haya muchos cazadores de esos, así que ¿para qué queremos a la petrolera?

    ¿Puede plantearse este tema sin que las llamadas contradicciones del mundo en que vivimos (medios de comunicación-publicidad-destrucción de la Tierra-margen de maniobra-compromiso de los intelectuales y artistas) se vuelvan inextricables hasta paralizar nuestra capacidad de discriminación y rechazo?

    ¿Puede?


    Comentado por: DOLAG el 14/12/2006 a las 12:38

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

 

Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.

 

 

 

Bibliografía

     Basilio Baltasar, editor

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres