El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: Ulises

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el de Ulises justo antes de llegar a Ítaca.

Delfín Agudelo: Sería muy difícil que hubieras visto uno solo, debido a la gran variedad de representaciones.

R.A.: Estoy seguro de que en esta galería aparecerán varios espectros de Ulises. Ahora me refiero fundamentalmente a un espectro o situación de Ulises sobre la cual he dado varias veces vuelta. ¿Qué ocurre con un hombre después de veinte años de ausencia -en la guerra de Troya y la errancia por el mediterráneo-llega por fin a Ítaca, su patria, a la meta que se había trazado? ¿Qué ocurre en el momento justamente anterior a esa llegada?  Esa es una situación de Ulises que me interesa particularmente, porque a veces he pensado que Ulises tiene precisamente miedo a dar el último paso y volver de nuevo a Ítaca al lado de Penélope. La razón fundamental es que él mismo viene así a cerrar un círculo. Cuando se cierra el propio aprendizaje queda cerrado y también cerradas las grandes justificaciones del aprendizaje, que es la continua provisionalidad. Mientras que uno está en una situación provisional, sin tener que decidir definitivamente entre una y otra opción, se siente con una mayor libertad que cuando finalmente elige aquel acto que le hace cerrar el círculo, que es lo que le ocurrirá a Ulises cuando pise tierra firma de Ítaca. Sobre todo, creo yo, cuando vuelva a hacerse con el poder, circunstancia que no relata Homero pero sobre la cual podríamos preguntarnos. ¿Qué le ocurre a Ulises cuando de nuevo rehace la rutina del poder, rey otra vez de Ítaca? A veces he sospechado que la errancia de Ulises tiene algo quizá de voluntario e involuntario. Es una errancia a través de la cual va retrasando su propia llegada al hogar, como el aventurero retraza el retorno a la patria, como quizás el padre de familia retrazaba el retorno al hogar, porque en la medida en que se produce el aplazamiento, se van configurando una serie de situaciones en las que Ulises es realmente el Ulises que ha conocido la historia y han leído decenas de generaciones: aquél que se encuentra continuamente en unas arenas movedizas que supera. Esas arenas movedizas tienen enorme riquezas en sí mismas: vencer al cíclope Polifemo significa un conocimiento personal, estar con Calipso supone una gran aventura e la sexualidad, y así sucesivamente. Para mí el retorno a Ítaca -el ansiado retorno a Ítaca- me parece que es la gran paradoja humana del cumplimiento final de la meta, de cerrar el círculo, anulando así la posibilidad de estar a la aventura, que es, como el propio nombre indica, sometido a la ventura, al azar, a la fortuna, que es lo que hace Ulises a lo largo de sus años de errancia. Como una parte de esa errancia debió ser voluntaria, el espectro de Ulises justo ya mirando a Ítaca tiene que ser la sombra de alguien que está en una actitud como mínimo dubitativa.



[Publicado el 23/6/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, ulises]

Compartir:

Comentarios (9)

  • Sobre el tema de Penélope, creo recordar que en la mitología griega el devenir de sus personajes está relacionado con la moira, el destino que los dioses imponen a los humanos y que estos deben acatar: como reina de una Ítaca sin rey, se debe a su destino, preservar su estirpe y asegurar el futuro Ítaca. Hablar de libertad extemporalmente es extraño.

    Comentado por: destino el 23/6/2008 a las 20:56

  • Vista así, la experiencia vital reducida al cumplimiento de una única meta, cerrada, la pregunta deviene hacia la muerte: muerte metafísica, del yo que ha cerrado la esencia de su existencia. Me recuerda a la entrada del otro día sobre Calígula.

    Sin embargo, la experiencia vital no está marcada por una única meta, sino por varias, incontables, indeterminadas: culminada una, se abren otros caminos, otras expectativas, mientras estás vivo. Algo así como el ser "en potencia".

    También me recordó al poema de Kavafis.

    Comentado por: mi primer comentario el 23/6/2008 a las 20:46

  • Algo falla y fallaba en la época de Ulises...al menos eso me consuela pues, a veces pienso que esto es causa de un factor social de nuestra era y una vez envueltos es esta dinámica, dificil modificar. Bajo mi punto de vista- realista- es algo totalmente natural como individuos que somos, necesitamos lebertad , ser como el gato en celo que sale por la noche en busca de las gatas que de madrugada regresa a casa sin piel y duerme dos dias hasta que se recupera, nadie le pide explicaciones pues de un animal se trata y tan solo sigue sus instintos de gato juerguista. Nosotros tenemos instintos básicos sin duda alguna y la cabra tira al monte pero, tenemos que saber como seres humanos que somos que, todos somos cabras pero nuestra condición debe poner control sobre nosotros. Uno de los más graves problemas del ser humano es el miedo al aburrimiento o el aburrimiento en sí,tener esa fóbia y repelús a lo que sabemos que nos espera.. temerlo antes de tiempo y pensar negativo, nosotros generamos cualquier situación que nos propongamos.

    Comentado por: Sheila el 23/6/2008 a las 19:36

  • Y Penélope? Ella ya tiene su rutina, hasta esa lista de pretendientes que la entretienen y la hacen sentir deseada. Cómo volver a ser la esposa fiel y recogida que era antes. Penélope tiene mucha más libertad sin marido que con la vuelta del mismo. Quizás es por eso que espera a Ulises y no se casa.
    Pero después de la muerte de Ulises acaba casándose con su hijo. Por motivos de sucesión al trono? Qué dicen ustedes a eso? (por muy normal que fuera en la mitología).

    Comentado por: pregunto el 23/6/2008 a las 18:00

  • Tiene razón Sheila. Yo, desde que me casé he pertenecido a equipos de futbol, equipos de ciclismo (de carretera y ahora de montaña). Carreras, paseos, museos... lo que sea menos permanecer en el hogar y bregar con unas y otras.
    Ojo, no pido que se queden, también quiero para ellas sus viajes a Itaca. Pido para ellas mis aficiones, sus paseos... que se pierdan un rato.
    Esto es de Richard Burton:

    "Uno de los momentos de mayor alborozo en la vida del hombre, creo yo, es el momento de emprender un largo viaje hacia tierras ignotas. Desperezándose, despojándose con un poderoso esfuerzo de todas las trabas que nos impone el hábito, el plúmbeo peso de la rutina, el manto de tantas cuitas y la esclavitud del hogar, uno vuelve a sentirse de nuevo mucho más feliz. Fluye la sangre por las venas con el ritmo vivaz de la infancia... Un viaje, de hecho, atrae a la imaginación, a la memoria y a la esperanza; las tres gracias de nuestra esencia moral”
    saludos.

    Comentado por: hermann el 23/6/2008 a las 17:51

  • Estoy de acuerdo con usted Don Rafa: muchas vueltas debió dar Ulises antes de definitivamente regresar. Qué duro regresar después de 20 años, sobre todo si pensamos que los años de Ulises se percibían más largos que los que vivimos hoy. Se consideraría casi un viejo, de hecho muere pronto después de su vuelta.
    No es bueno cerrar el círculo...soy un poco supersticiosa. Qué bien aquellos que nunca salieron del círculo, todo más fácil.

    Comentado por: me el 23/6/2008 a las 17:49

  • A veces, todos tenemos momentos en los que nos identificamos con Ulises.

    Cuantas veces no nos hemos rezagado o aplazado una situación, especialmente
    Si de algo personal se trata. No querer dar la cara a la realidad y alargar el
    momento para encontrarnos con el hogar que en realidad puede suponer para nosotros el infierno, regresar cada día al mismo puesto de trabajo que llevamos desempeñando montones de años seguidos y que no nos motiva absolutamente nada.

    Personas que su vida social se desarrolla en el trabajo: comidas , cenas de negocio, tennis, padel con los compañeros y brevemente cada día y cuanto más tarde mejor a casa, a la rutina del matrimonio, los hijos, el perro.. y los fines de semana bicicleta
    por la Casa de Campo o buscar actividades individuales para no permanecer en la
    rutina que hemos creado para los que dejamos atrás. Regresar es duro, el miedo
    a no poder superar encontrarse consigo mismo y aceptarse, es lo peor que nos puedepasar. El circulo Ulises se pueden diversificar y asociar a muchas
    situaciones cotidianas.. saber lo que posees y lo que puedes perder con el regreso no es fácilmente digestible

    Comentado por: Sheila el 23/6/2008 a las 12:04

  • Hay tanto por hacer en Ítaca... pero antes las zapatillas.

    Comentado por: De entre las voces una el 23/6/2008 a las 10:05

  • Ulises no sabe qué va a encontrar en Ítaca sólo lo supone y tiene conciencia de la precariedad de su suposición después de tanto tiempo fuera. No sabe si va a cerrar un círculo, aunque lo espera, o si va a abrir algunos más. Creo que soñará con descansar, porque debe estar cansado y que tendrá en la cabeza dejar de una vez el tabaco; ya que ha salvado la vida ¿Va a seguir matándose? Y si tiene la suerte de pillar a Penélope terminando de tejer en lugar de destejiendo a lo mejor se plantea construir una vitrina para preservar la paciencia.

    Comentado por: De entre las voces una el 23/6/2008 a las 10:03

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
/upload/fotos/obras/lampedusa_1_med.jpg 
 

Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres