El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Blog de Rafael Argullol

Corruptores y corruptos

No hago mucho caso de las cartas que circulan por Internet, pero estos días una de ellas llama la atención. Su encabezamiento es "Ley de Reforma del Congreso", y el remitente, como sucede a menudo, pide el reenvío del texto a conocidos que pudieran estar de acuerdo con el contenido. En sustancia se trata de proponer un cambio constitucional que delimite estrictamente el estatuto del diputado, modificando múltiples aspectos de la condición actual. El propulsor o propulsores de esta idea quieren que el "representante del pueblo" deje de tener unos privilegios y excepciones que -se considera implícitamente- han tenido consecuencias nefastas para la democracia. En lo fundamental se defienden medidas que limitarían draconianamente los juegos de intereses económicos en los que pueden verse inmersos los representantes de la ciudadanía. Se exige una radical transparencia. También el fin de la impunidad de los diputados, los cuales, durante su mandato, deberían responder ante los tribunales, como cualquier otro ciudadano, de aquellos delitos cometidos durante el ejercicio de su cargo. Se recuerda, por último, que el servicio democrático a la ciudadanía no es una profesión, de la cual deba sacarse rendimiento, sino una función honorable que debe ser ejercida con dignidad y siempre provisionalmente, es decir, con una fecha de caducidad que dé paso a nuevos representantes.

 

Curiosamente, me encontré con esta carta -bien redactada, concisa, clara- una tarde en que estaba releyendo el libro de C. M. Bowra La Atenas de Pericles, un estudio esencial sobre la génesis de la democracia ateniense en el que no dejan de encontrarse paralelismos con el presente. También Pericles, hombre culto y de elevados ideales, al que acompañaba una justa fama de incorruptible, advirtió tempranamente que la corrupción era el enemigo por antonomasia de la nueva libertad. Pericles quería que los representantes populares exhibieran una estricta honradez, ya que, precisamente, la deshonestidad y la codicia habían abortado los anteriores intentos de instaurar una democracia en Atenas. Quería, asimismo, que los elegidos en las votaciones pudieran ser juzgados en caso de transgresión y, él mismo, pese a su prestigio, no escapó a las críticas y a las multas por conductas, no deshonestas pero sí desacertadas.

Pericles intuyó lúcidamente lo que la carta sobre la "Ley de Reforma del Congreso" denuncia 2.500 años después: el desmoronamiento de la honorabilidad pública de los políticos ha sido catastrófico para la democracia y ha facilitado el advenimiento de una oligarquía que, en nuestra época, se enmascara en el burdo, y a la vez enigmático, dominio de El Mercado. Es inquietante, en el actual escenario, que los salvadores que tienen que rescatarnos de los desmanes y de las incompetencias de los políticos elegidos democráticamente sean tecnócratas que, como banqueros, estuvieron asociadosa los grandes especuladores que provocaron el colapso financiero de hace unos años. Esto, al menos, sucede en Grecia, Portugal, Italia y, si las informaciones de los periódicos son ciertas, también parcialmente en España.

En el llamativo caso de Italia, El Mercado ha conseguido echar al hombre más rico del país, el incombustible Berlusconi, frente al que la impotente oposición italiana había fracasado siempre. Inservible ya para los nuevos intereses, el corrupto Berlusconi ha sido sustituido por el tecnócrata Monti, del que se espera que sea honrado pero que procede del mundo de la alta especulación de Wall Street. La oscura paradoja está servida: hundida la honestidad de la clase política, juzgada corrupta en una mayoría alarmante de países, se ofrece la tarea de salvación a los corruptores, o a los que trabajaron al servicio de los corruptores. Atrapada en este círculo vicioso, no es posible la supervivencia de la democracia.

Esta, creo, es la advertencia que nos hace llegar la carta sobre la "Ley de Reforma del Congreso". Y el fármaco que ofrece, con el cual estoy por completo de acuerdo: únicamente restaurando la honorabilidad y confianza de los políticos democráticos podría romperse aquel círculo vicioso. Los corruptores nunca nos librarán de los corruptos, pero si lográramos acabar con los corruptos entonces, quizá sí, podríamos hacer frente a los corruptores. La solución, hoy, solo puede ser drástica y -aunque sea un ferviente admirador de Atenas- espartana. Los representantes del pueblo, los diputados y los integrantes de otras instancias, deben ser alejados, por ley, de toda imagen de privilegio, de toda percepción de corruptibilidad por parte de la ciudadanía. Sea como sea, hay que instaurar una nueva silueta del delegado popular, alguien al que se respete por su idealidad -independientemente de su ideología- y al que se reconozca la grandeza democrática de oponerse a los corruptores. Democracia u oligarquía de los mercados.

La tarea no solo no es fácil sino que roza con lo imposible, especialmente en países como España, particularmente cobardes en el momento de mirarse en el espejo de la historia y hacer autocrítica. Sin grandes traumas judiciales y sin restitución de los bienes robados hemos asistido, con notable apatía, a toda la gama posible de la corrupción. Se ha gritado mucho en las tertulias y se ha sido escasamente eficaz en las instituciones. En la tragicomedia no falta, casi, ninguna pieza. Hemos tenido directores de la Guardia Civil ladrones; presidentes de instituciones musicales, estafadores; capos autonómicos que expoliaban el patrimonio a la vista de todos; y, últimamente, como es sabido ad nauseam, un representante de la Familia Real que se ha dedicado presuntamente a cobrar durante años un impuesto revolucionario (o "monárquico") a quien se le pusiera por delante. Sin embargo, esto no sería nada, casos aislados que representarían el peaje que, a veces, hay que aceptar por la libertad, si no fuera por el clima de sospecha que se ha consolidado y que, en determinados países, entre ellos España, ha colocado a los políticos (democráticos) en lo más alto del listón de las preocupaciones ciudadanas.

Lamentablemente, la sospecha está fundamentada. Los principales partidos que aún rigen el país han albergado y amparado en sus huestes asombrosos casos de corrupción que casi nunca han denunciado con suficiente energía; como no denunciaron durante largos lustros la especulación inmobiliaria y bancaria que abrió las puertas de la catástrofe económica. El ciudadano sospecha con razón cuando ve el destino económico de tantos antiguos representantes del pueblo: bancos, consejos de administración, jubilaciones milagrosas, cátedras nacidas por generación espontánea, cargos fantasmales en fundaciones no menos fantasmales. Y se pregunta: ¿qué servicios se están pagando?, ¿qué informaciones se están cobrando? Incluida la pregunta más delicada: ¿dónde está la frontera que separa a corruptos de corruptores?

Tenemos que responder a esta vieja pregunta que, de algún modo, ya se hizo Pericles. Los tecnócratas o los que sirvieron a la corrupción nunca salvarán la democracia. Únicamente podemos salvarnos a nosotros mismos dando la espalda tanto a corruptos como a corruptores. Si no podemos, para que nos representen, elegir a los mejores -que sería, desde luego, lo conveniente-, elijamos, cuando menos, a los dignos. Y como ya no podemos ser ingenuos debemos dotarnos de leyes implacables que, al ahuyentar a los mercenarios de la política, aseguren tal dignidad.

El País, 22/01/2012

 

[Publicado el 05/2/2012 a las 09:53]

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Comentarios (9)

  • Hola, puede que no venga al tema pero querría presentarme, soy Enric Junyent, y soy el hijo del doctor Junyent, que creo que le conoce rafael jeje, siento interés por todo lo que va relacionado con el mundo humanístico así que intentaré dar mi opinión y no ofender a nadie saludos y buenas tardes

    Comentado por: Enric el 28/2/2012 a las 17:35

  • Solo tenía una pregunta: ¿dos negaciones en español no dan por resultado una afirmación? Así, decir "nadie sabe nada" significa realmente que todos saben algo. La pregunta es más bien retórica, creo que los chicos malos de Davos saben más de lo que nos cuentan.

    Comentado por: Julián el 18/2/2012 a las 02:06

  • Las actitudes, creencias y modo de ser de una persona es el resultado del ambiente que nos es impuesto desde fuera y que nos envuelve; esto justifica actos que requieren un clima, una atmósfera. Estamos en unas creencias, actitudes, ilusiones… porque nacemos en medio de ellas. Si la atmosfera es de podredumbre, asquerosa, eso nos envuelve. Este es el ambiente social en el que estamos inmersos en Europa.


    Don Rafael analiza y describe con gran soltura y precisión este asunto. Escalofríos me ha dado la frase: “La solución, hoy, solo puede ser drástica y -aunque sea un ferviente admirador de Atenas- espartana”. Es que yo a veces pienso lo mismo y me aterra.


    Salud.

    Comentado por: Tioteo el 11/2/2012 a las 12:06

  • Miedo. El miedo como terapia. Miedo a la 'guerra fría' como preámbulo de la 'caliente'. Miedo a las guerras de religión. Miedo al terrorismo. Miedo a la recesión. Miedo al paro. Miedo al desahucio. Siempre un enemigo. Siempre un miedo. Todo fue soportable mientras duró la fiesta...; se acabó y ahora se hacen palpables las diferencias y privilegios en nuestra particular sociedad de castas.

    Saludos,

    Comentado por: Foro el 09/2/2012 a las 17:18

  • Yo no tengo ninguna cuenta facebook.
    No creo que llegue a símil, pero siempre recuerdo en mi adolescia una frase que me causó mucha sorpresa. Fue dicha por un profesor que teníamos en EGB, allá por los años ochenta.
    Nos dijo: "En mi casa no tenemos televisor"

    Comentado por: Aidos el 07/2/2012 a las 20:25

  • Bmh,
    estoy de acuerdo con lo que dice. Estaba pensando que, efectivamente, se corre el riesgo de volver a los totalitarismos en Europa pero, analizándolo con un poco más de calma, los totalitarismos ya están instalados. El totalitarismo de "el mercado", de la famosa ya "deuda soberana", que parecía precipitarnos al Averno en cuestión de segundos, siguiendo el macabro ritmo frenético del índice bursátil.
    Si Murnau filmara hoy en día su "Fausto", en la danza de los pecados capitales aparecería un ser fantasmagórico, "el Mercado". Probablemente todos los demás bailarían al son de su compás.

    Comentado por: escoin el 06/2/2012 a las 16:24

  • La corrupción, en estos duros y tristes tiempos de crisis, ya no es necesario hacerla encubiertamente. Simplemente se cambia la ley para que sea legal. Sirva como ejemplo el artículo publicado en este diario, sección de blogs, de Francesc Valls Macrocasino con 'minijobs'
    No sé cómo saldremos de esta, pero cada día está más claro que el estropicio no se arregla con parches o enlucidos. La estructura que soporta el edificio está podrida y no aguanta. Si echamos la vista atrás, vemos que cuando se ha llegado a una situación como la actual, a un callejón sin salida, se ha hecho borrón y cuenta nueva con una guerra. La posterior reconstrucción es lo que ha posibilitado después un nuevo crecimiento económico.
    Según los expertos esta crisis durará aún otros diez años y hemos llegado a un punto en que la productividad se obtiene en función de aceptar un paro estructural elevadísimo. Millones de personas abocadas a la mera supervivencia. ¿Será soportable por unos recursos públicos cada vez más escasos y por tanto sin capacidad para dar respuesta a necesidades básicas a una importantísima parte de la población? Pensar que eso sería posible en las sociedades occidentales, con una población acostumbrada a un determinado nivel de vida, concienciadas políticamente, instruidas, sería ser demasiado optimistas. A tenor del pasado, de la historia, en el futuro de Europa vuelven a surgir los fantasmas que convulsionaron el pasado siglo. Urge que los políticos tomen conciencia de la gravedad de la situación para evitar que ante la desesperación de millones de personas surjan los nuevos iluminados que nos conducirán al desastre. Urge darle una vida digna a las personas.

    Comentado por: bmh el 06/2/2012 a las 15:29

  • Buenos días,

    entre la lectura del "molesto factor humano" y el último artículo del profesor Argullol, no dejen de visionar este buen trabajo periodístico:

    http://www.lasexta.com/lasextaon/lasextacolumna/completos/resacon_en_levante/578023/1

    No es exclusivo de esa comunidad,ni de ese partido político, ciertamente, pero ejemplifica muchas de las ideas a las que alude Argullol.
    Saludos a todos ustedes.

    Comentado por: escoin el 05/2/2012 a las 13:07

  • Buenos días a todos,
    Los invitamos a que conozcan la nueva página de Rafael Argullol en Facebook. Allí publicaremos noticias, artículos y eventos en los que participará Rafael. La pueden encontrar en:

    http://www.facebook.com/pages/Rafael-Argullol/366548023362605?sk=info

    Un saludo,
    C.h.G.

    Comentado por: C.H.G. el 05/2/2012 a las 10:03

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Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
/upload/fotos/obras/lampedusa_1_med.jpg 
 

Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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