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El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de mayo de 2012

 Crítica literaria de Javier Fernández de Castro

Con tal de no morir

Quienes todavía conserven en la retina literaria las imágenes que les dejó la obra anterior de Vicente Molina Foix - y es fácil que sea así porque apenas han pasado dos o tres años desde El abrecartas, la novela epistolar que le valió el Premio Nacional de Literatura de 2007 - se van a quedar sorprendidos por la radicalidad del giro narrativo que implica Con tal de no morir.  A los profesionales de la escritura, en cambio, les bastará echar un vistazo a este su último libro para entender el cambio, y probablemente reconocerse en él. Incluso no sería de extrañar  que una buena parte de la docena de relatos aquí reunidos se gestase mientras todavía estaba en plena batalla con El abrecartas. Y si no los argumentos mismos, al menos  el estilo, o el tono y la técnica que le gustaría emplear en lo que iba a escribir cuando acabase aquella pesadilla epistolar de cuatrocientas páginas y que le supuso un minucioso trabajo de construcción de varios años de duración  A este respecto resulta significativo que el  propio Molina Foix haya señalado en alguna entrevista que, en paralelo a la redacción de sus cuentos, estuvo leyendo una recolección de relatos cortos de Henry James. Es decir, la antítesis de El abrecartas, calificada en su día de "una novela de voces", o por decirlo como lo dijeron entonces, un tour de force en el que el autor, renunciando a los demás registros a su disposición, se impuso como reto crear un universo literario exclusivamente interior, o subjetivo, sin el apoyo  de los múltiples puntos de vista que ofrecen la mirada exterior y las descripciones puramente espacial es. Diversos personajes, unos reales y otros ficticios, escribían cartas y transmitían sus respectivos procesos vitales a lo largo de una gran parte del siglo XX. Lo dicho: sólo voces sin rostro, flotando en el espacio y tratando de crear un tiempo en el que  insertarse.  Vaya trabajazo. 

Por eso digo que, harto de las filigranas que le exigía la concatenación de cartas y voces y planteamientos morales puramente internos, es muy probable que  Molina Foix se prometiera a si mismo una situación de libertad total, una fiesta en la que pudiera  echar mano de todos los recursos que ha ido acumulando a lo largo de su ya dilatada carrera literaria. Una nueva obra que implicase un rechazo casi agresivo de la significación, la metaliteratura, el sentido intertextual y todo el resto de zarandajas que tanto daño le hacen al viejo, puro e inefable gusto por la narración, es decir, esa fuerza gozosa que te hace saltar de la cama y emprenderla de inmediato con esa historia que anoche, cuando ya ni distinguías las teclas, dejaste a medio escribir. Y si en un momento determinado te da por disfrazar al viejo Fausto con los rasgos de un profesor de estética y sacar al demonio como parroquiano del madrileño Bar Cafetería La Moderna, pues se hace y ya está. Y peor para la denostada realidad. También darse el gusto de meterse en la piel de solteronas en vísperas de perder la última oportunidad y cuya mayor esperanza reside en pedir comidas rápidas por teléfono a ver si tienen la suerte de ser servidas por un guapo repartidor. Y lo mismo si lo que apetece es representar el papel  de la Carmen de Bizet en beneficio de un exitoso peluquero londinense, ejercer de poeta residente - el más joyceano de todos los cuentos - en una fundación radicada en una pedanía de Murcia o vivir como un paralelismo inexorable la guerra del Golfo y la progresiva violencia doméstica del marido que ha de quedarse con todo, incluidos la dignidad de la esposa maltratada y el hijo de ambos. Todo ello, como es cabe imaginar, atravesado o unificado por un humor fino y que en ocasiones roza el sarcasmo, pero dignificado por imágenes tan expresivas como la de esa mujer solitaria que pierde el apetito mientras mira fijamente el cuadro colgado en su comedor y que representa la entrega por Herodes de la cabeza de San Juan Bautista. Una suma de situaciones cotidianas contadas como si estuvieran  vistas con el rabillo del ojo, pero que poco a poco van trazando un universo literario repleto de hallazgos felices. 

Con tal de no  morir
Vicente Molina Foix
Anagrama 

[Publicado el 07/4/2009 a las 18:18]

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Comentarios (1)

  • Mira no he leído el libro, y creo que no lo voy a leer, porque estoy hasta el moño de estereotipos machistas que no dejan entrever más que la amargura, patetismo, y soledad mal llevada precisamente por parte del seudo-intelectual de turno, amén de un ánimo de venganza para con las mujeres, solteronas o no, mal disimulado.
    A saber si no estará precisamente él amargado y lamentando que sólo existan repartidores y no repartidorAs de pizza. Pues no me cabe duda que dicha escena sacada además de una peli porno malísima sólo puede ser imaginada/deseada por un hombre, dudo mucho que por ninguna mujer.

    Por lo demás, es decir, en cuanto al libro, no lo he leído, por lo que nada puedo decir.

    Comentado por: con tal de no cabrearme el 08/4/2009 a las 18:56

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Foto autor

Biografía

Javier Fernández de Castro (Aranda de Duero, Burgos, 1942) ha ejercido entre otros los oficios de corresponsal de prensa (Londres) y profesor universitario (San Sebastián), aunque mayoritariamente su actividad laboral ha estado vinculada al mundo editorial.  En paralelo a sus trabajos para unos y otros, se ha dedicado asiduamente a la escritura, contando en su haber con una decena de libros, en especial novelas. Desde hace unos años reside de forma permanente en  Barcelona.

Bibliografía

Entre sus novelas se podrían destacar Laberinto de fango (1981), La novia del capitán (1986), La guerra de los trofeos (1986), Tiempo de Beleño ( 1995) y La tierra prometida (Premio Ciudad de Barcelona 1999). En el año 2000 publicó El cuento de la mucha muerte, rebautizado como Crónica por el editor, y que es la continuación de La tierra prometida. En 2008 apareció en Editorial  Bruguera,  Tres cuentos de otoño, su primera pero no última incursión en el relato corto.

 

Traducciones

Wagenbach (2011)

 

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