Cambiar de idea

Cambiar de idea es una heterogénea recopilación de ensayos, aunque tal vez fuera más preciso decir piezas de no ficción. En cualquier caso se trata de escritos, conferencias, reportajes y críticas literarias o cinematográficas que nada tienen que ver con el ensayo propiamente dicho, escrito por lo general con un ojo puesto en la Academia y el otro en los beneficios que aportará al currículo del autor. Zadie Smith es, antes que nada, una novelista que redondea sus ingresos haciendo toda clase de trabajos editoriales y periodísticos. Y a diferencia de los ensayistas universitarios, que parecen dar por perdida la figura del lector, Zadie Smith no sólo lo tiene siempre presente sino que entabla con él un diálogo continuo plagado de guiños, sobrentendidos y pequeñas confesiones personales, todo lo cual le da un encanto peculiar a sus escritos.
Sin que ello responda a una razón estructural, las piezas seleccionadas para el libro han sido agrupadas en cinco secciones (Leer, Ser, Ver, Sentir y Recordar) y en dicho ordenamiento reside uno de los peros que cabe hacerle al libro. Como bien saben los lectores que la siguen gracias a los libros publicados por Salamandra, Zadie Smith tiene una prosa vivaz, directa, sin florituras y (válgame Dios) humana, en el sentido de que todo el rato transmite el hálito de la persona que está luchando a brazo partido con las palabras, las ideas o la técnica para dar lo mejor de sí misma. Lo cual implica que nada de lo que escribe es abstruso, intelectual ni, por utilizar un término del que ella misma se vale, deconstructivo.
El problema reside en que sus referencias y preferencias culturales son inequívocamente británicas y contemporáneas, razón por la cual muchos de los autores y películas de las que habla no son plenamente conocidas del lector medio de habla española. Y ahí está por ejemplo el título del ensayo que abre el libro, titulado Sus ojos miraban a Dios: ¿qué significa soulful? Dado que las siguientes entradas sí hablan de autores conocidos (E.M. Foster, George Eliot, Nabokov, Kafka, etc) parecería lógico empezar el libro con cualquiera de ellos y atrapar de entrada al lector dejando para más adelante a los menos conocidos. Sus ojos miraban a Dios es una novela escrita en 1937 y firmada por Zora Neale Hurstonl una escritora de raza negra y cuya temática central es la negritud (y más concretamente la suerte de las mujeres negras). Su mayor virtud es su habilidad para reproducir el habla de los ex esclavos del sur. Aunque Círculo de Lectores la publicó en 1997, y hay una película de televisión interpretada por Helle Berry, dista mucho de ser un referente para el lector de habla española, y leer acerca de un libro que no se conoce bien no resulta muy estimulante.
Y ello trae a colación una invitación a realizar la lectura de este libro teniendo a mano un buen acceso a internet, pues éste puede ser un remedio excelente para salvar las lagunas referenciales que surgen a cada paso, como ocurre con Netherland: el club de cricket de Nueva York, de Joseph O´Neill ,y Residuos, de Ton McCarthy. Con respecto al primero creo que hay una edición en El Aleph( 2009) pero si no se tiene a mano se pueden encontrar en la red buenas noticias, como la que da ahora mismo Edmundo Paz Soldán en El Boomeran(g). En el caso de Tom McCarthy la búsqueda de referencias es todavía más precaria porque también es menos conocido y traducido. A pesar de lo cual merece mucho la pena documentarse bien acerca de ambos porque Zadie Smith se vale de ambos para ilustrar el capítulo "Dos direcciones para la novela", en el que, partiendo de la vieja cuestión de si el mundo puede o no ser interpretado por medio de la palabra, la autora lleva a cabo una brillante exposición de las respuestas que los novelistas contemporáneos van encontrando ante tan debatida cuestión.
Y lo mismo cabe decir para el capítulo que cierra el libro, "Entrevistas breves con hombres repulsivos: los obsequios difíciles de David Foster Wallace". Aunque Mondadori está haciendo lo imposible para ofrecerlo al lector de habla española, no es un autor fácil, dándose la desgraciada circunstancia de que no será posible conocer su evolución porque no pudo sobreponerse a la depresión crónica que se apoderó de él en los últimos años y acabó suicidándose. Y entre que era un autor fascinante, y que la lectura que hace de él Zadie Smith es estupenda, la lectura de ese capítulo - como el resto del libro en general - resulta altamente gratificadora.
Cambiar de idea
Zadie Smith
Salamandra
[Publicado el 23/1/2012 a las 13:04]
Entre sus novelas se podrían destacar Laberinto de fango (1981), La novia del capitán (1986), La guerra de los trofeos (1986), Tiempo de Beleño ( 1995) y La tierra prometida (Premio Ciudad de Barcelona 1999). En el año 2000 publicó El cuento de la mucha muerte, rebautizado como Crónica por el editor, y que es la continuación de La tierra prometida. En 2008 apareció en Editorial Bruguera, Tres cuentos de otoño, su primera pero no última incursión en el relato corto.
Traducciones

Wagenbach (2011)
09/5/2012 21:09
"Storia di Neve" ocupa un gran...
Publicado por: Neus
08/5/2012 09:37
En mi condicion de traductor de...
Publicado por: Jose Anibal Campos
03/5/2012 18:59
No sé cómo comparan este con...
Publicado por: ricardo
30/4/2012 12:35
Publicado por: Manuela
26/4/2012 11:08
" Podía soltar los bumeranes de...
Publicado por: Juan Cueto Serrano
21/3/2012 10:09
Estimado Sr. Fernández de Castro...
Publicado por: Juan
05/3/2012 23:25
El pseudónimo "Francisco Tario"...
Publicado por: z
03/3/2012 02:25
Me hubiera gustado pasar por su...
Publicado por: Claudia
02/3/2012 20:14
Todavía recuerdo de mi primera...
Publicado por: MARIANO JUAN-R.
27/2/2012 23:42
Publicado por: Clea
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres