Música para no estar
No estar ante los demás. Y no ya aislándose a la manera de encerrarse en una habitación de casa, sino música para recibir, como una inoculación auricular, la anulación de lo real y obtener el efecto de no sentir siquiera al yo, disuelto en la melodía. No sentir al latoso yo de ser un famoso jugador de fútbol, por ejemplo y anularse en la completa turbación del oído, tal como parece que les ocurre a los futbolistas cuando bajan del autobús.
¿Gentes arrogantes los jugadores? ¿Ídolos que nos desdeñan tapándose los oídos con sus auriculares? Precisamente se trataría de todo lo contrario. Sin pinganillos el jugador sufriría, a causa de la pesada conciencia de su "yo famoso", el ruido de los hinchas y padecería, en consecuencia, la división entre el "motivo" (de su viaje) y el "tema" (de sus admiradores).
El yo famoso se tapona pues mediante el i-Phone donde se compactan mil composiciones. Música a granel y favorita que elude con su redundancia en el tímpano toda presencia exterior. Música que sella precisamente la otra música sin "sello", sin marca, que emite el desafinado jolgorio del seguidor.
[Publicado el 28/9/2010 a las 16:04]
“¡AL ATAQUE!: LA CATÁRTICA CARCAJADA” por el calé
(72º/155 cuento futbolero de No-Ficción)
Dogma: No Mentir, No Fabular
Donde se produce el drama por fuerza debe de existir subrepticiamente la parodia. Y como sabemos desde luego cuán estridente resulta siempre el baturro futbolero patrio, el consiguiente decorado andará así previsiblemente ya de facto acondicionado. Y de jocosos y estrambóticos escenarios es precisamente de lo que se tratará a continuación.
A principios de los años 90, el futbol español, aun pujante, no se hallaba en el mismo destacado nivel del núcleo de las más acaudaladas ligas u otros aislados clubes punteros del resto de Europa. Polémicos arbitrajes en contra, precariedades del capital humano y asilvestradas gestiones en dicho sector manifestaban el deficitario subdesarrollo crónico que aún se lastraba para poder recortar así aquellas resaltables diferencias.
Pero de mientras, en el siempre farandulero y escabroso barullo nacional, el lío aún era derecho inajenable del abrupto patio futbolero patrio. Por supuesto la radio, el mayor y más antiguo compinche del contubernio futbolero, y una prensa escrita que, como la televisión, iba haciéndose cada vez más aliada de aquella burda confabulación, provocaban que si desde los tiempos del antiguo régimen el interés futbolero se presentaba como desmedido, la actual etapa moderna en democracia no sólo no le iba a la zaga, sino que lo hacía intencionadamente acrecentar aún muchísimo más.
Así que, cuando uno de los canales privados televisivos de reciente concesión empezó cada martes al atardecer a programar en su adusta parrilla un novedoso programa de extremados tintes satíricos, no resultó para nada extraño que una de sus secciones estrella se especializara en fútbol y que, como guinda final en aquel chocarrero derroche, se destinara al final de cada entrega.
De producción catalana y con una bufonesca y muy bregada tropa procedente de la radio, representaban infinitud de tronchantes gags de realización propia en donde satirizaban sin piedad y a veces pavamente todos los diferentes planos de la rechinante actualidad del Reino. Pintoresca fauna de la cultura, política y jet-set antes de la grosera estampida de finales de los 90, además de la cruel y porfiada búsqueda por la calle de desvalidos frikis para mondarse sádicamente en sus caras, eran caricaturizados por aquella tosca pléyade de histriones que con ayuda de desagradables y grotescas caretas plastificadas mostraban la burda y verídica comedia de la vida nacional.
Y claro, un país tan voluble como el nuestro y ducho en tantas fiestas de tergiversadora función manipulativa, teniendo al futbol como epicentro de todas las comidillas de la vida social, no podía faltar la religiosa sección futbolera en aquella desternillante mascarada bufa.
Y ahí la parodia no hacía distinciones ni de categoría, mitos o géneros, pues no cejaban de emular a los principales protagonistas del rústico mundo futbolero de una forma feroz e implacable. Desde un intocable mito merengue como Di Stefano, representándolo infundadamente como pícaro y libertino, o hasta resaltables iconos barcelonistas del momento como el míster Cruyff o el antiguo presidente de la entidad Josep Lluis Nuñez. Pero quien brillaba sin lugar a dudas como principal estrella de aquel estruendoso evento era el por aquel entonces gerifalte del club colchonero, el polémico Jesús Gil, del que no se sabía cuál de los dos representaciones, la real o la dramatizada, rechinaba más.
Obviamente se trataba de un vivaracho humor muy de cafetería de barrio, de remarcado y desprejuiciado tono masculino que poco a poco iría arrojándose al olvido sin siquiera crear escuela, y que sería luego penosamente sustituido por melifluos y afeminados vodeviles de desvergonzada y correctísima moñería extranjerizante, cuando no lamentables pastiches imitadores de producción nacional. Aún así no todo sería echado al garete, pues consiguió legar a la insulsa comedia nacional algunos renombrados humoristas de arrollador éxito, y hasta una de las atractivas azafatas que amenizaban aquella televisada velada alcanzaría insólitamente fama en el veleidoso celuloide internacional.
“¡Al ataque!”, aquel incalificable programa que durante solo una temporada llegaría a batir récords de audiencia y de infinitas carcajadas, iría adquiriendo gradualmente el tono adecuado a medida que avanzaba la temporada, y aun creyendo que alguna vez no podía por menos que llegar a adulterarse, incluso al final consiguió mantener admirablemente aquella misma cota de tan descollante pitorreo.
Tras lo cual el programa se cancelaría sin más, llegándose sólo a intentar a los pocos meses una mal planteada y fugaz reaparición, obteniendo como evidente resultado un rotundo fracaso al sólo incorporar desangelados gags de producción foránea, y legando así una huérfana miríada de necesitados del más bullanguero de los pitorreos y la indeleble impronta en el personal más avizor de tratar siempre de distinguir en cualquier inarmónico escenario político cuál de las dos imágenes, la real o bufa, es la verdadera, para poder irremisiblemente sacar como cruda conclusión que de aquella espeluznante brecha entre ambas sólo puede resultar una irrefrenable y catártica risa.
Comentado por: el calé el 04/10/2010 a las 02:26
"a lo grande"= dentro de mi entorno de a pie
q aki todo hay q aclararlo, joé
otra de las razones porq es mejor ya q desista de debates blogueros
Comentado por: el calé el 01/10/2010 a las 03:07
mirá,
yo ni soy ni un desdeñoso, ni un cartujo ni nada de eso,
es q si esto tiene cierto eco y mi condicion es anónima, así VOY A PERDER YA LA CABEZA:
ya no puedo MAS:¡STOP TOTAL!
mientras he sido "chaval" me ha dado igual, hasta los insultos, porq una de las razones por las q he aguantado ha sido q estos no me echaban, al final ha sido el tiempo, pero ellos y sus atakes, como dicen los mejicanos: NI MODO.
incluso en otras mejores condiciones propias hubiera aguantado 8 ó 9 meses mas:
yo no soy un muerto de jambre y ademas tengo q dar la cara a mi familia, y esta participacion bloguera YA NO SE SOSTIENE.
estuve viendo donde pegar solo cuentos, hasta abrir yo un blog, pero así sin aparecer ya vivo muy tranquilo.
me imagino por-qué me pican:
savia-nueva q aun no se ha aburguesado, porq al final, hasta Robert Crumb todo el mundo se aburguesa y si hay una jembra de por medio ya para qué contar, es así,
el mundo-pureta tendra sus ventajas pero una de sus taras es el aburguesamiento q adocena a TODOS. yo aun me he resistido porq si hay q "morir" q sea a lo grande.
yo loq no hago mas es volver con esos paletos al otro blog porq se traen una poca rigurosidad y un compadreo asquerosos, todo ademas tiene su ciclo.
asi que a mi NO ME TACHEN YA ni de traidor, ni de relamido, ni nada:
estoy rematando un libro fatigador durante estos ultimos meses para intentar ofrecer algo LUDICO y aseado;
he dado ya un paso al frente SEÑALANDOME políticamente;
he estado mas de media-decada CON GUSTO fajandome en un blog politico aunq las medidas del partido se hayan desviado al otro EXTREMO RADICAL:......
¡¿QUÉ MAS QUIEREN?!
bueno, me he expresado bien claro, no?:
ni DESLEAL, ni DESAGRADECIDO, ni cartujo, ni nada......¿esta todo claro ya?. Salu2
Comentado por: el calé el 01/10/2010 a las 03:01
“IKER & CARBONERO: EL BESOTE MÁS DESGARRADOR” por el calé
(71º/155 cuento futbolero de No-Ficción)
Dogma: No Mentir, No Fabular
Por fin había llegado aquel anhelado momento. Parecía imposible que pudiera acontecer pero al fin ya había sucedido. Tras tantas y tantas décadas de espera, adquiriendo sobre todo en los últimos lustros de singladura democrática, auténticos tintes de drama nacional, la selecta Copa del Mundo por fin había ido a parar a España. Y aunque todo el conmovido personal anduviera más que eufórico, incrédulo, ya no había más vuelta de hoja con aquella festejada y concluyente victoria. Y lo más insólito de todo es que se había alcanzado realizando un convincente futbol de orfebrería, aplaudido unánimemente tanto por la prensa especializada como por toda la desasosegada afición global, desde incluso antes de comenzar ya el torneo. Bramidos de desatada euforia, vacilones meneos de agitada exultación y sobre todo profusas lágrimas de purificada emoción evocando tantas drásticas decepciones de antaño y también a aquellos que con idéntica ilusión ya no estaban entre nosotros, se produjeron por toda la extensa piel de toro. En aquella abotargada noche de julio que ya hacia vaticinar la inexorable arribada de un inclemente verano, las enérgicas y ubicuas compañías telefónicas hicieron como nunca su agosto con los millones de emocionadas llamadas y frenéticos mensajes de móvil que la desenfrenada y siempre cándida multitud, dejándose ya llevar por aquel desatado fervor, había mandado para compartir con los demás aquella eufórica sensación tal como impone siempre los irrefrenables ímpetus de toda rozagante felicidad.
Aquella proverbial gesta había sido necesitada como agua de mayo por todo un país que, descuajeringado ostensiblemente por una mayestática crisis que evidenciaba a todas claras una pasmosa falta de moral, creatividad e ilusión, estaba deseándose ya quitarse de encima aquel notorio y comprensible complejo de inferioridad, que pesaba ya como una rotunda losa de aquel no tan lejano tiempo tercermundista, de ni haber pasado de cuartos en el máximo torneo de un ubicuo deporte al que un completo país estaba perturbadamente subyugado.
Alineándome con el lúcido y arriesgado precepto de no seguir jamás los borregos y vulgares dictados de la siempre desechable turba, apenas le di importancia al asunto, y aún convaleciente de un molesto catarro que provocaba un desasosegante síntoma de convulsiva frialdad mezclado con bochorno externo, llegando inauditamente a combinarse sudoración aguda con espasmódicos tiritones de frío, me iría abúlicamente sin más a la cama.
Pero al día siguiente navegando por las ingentes olas cibernéticas del hondo y extenso océano de Internet, no pude evitar enterarme de la noticia-bomba de la jornada, de aquellas que la Media siempre va a inocular subliminalmente en el desprevenío coco de la gente a su continuo interés y antojo. Iker Casillas, el legendario arquero de aquella triunfadora selección le había pegado un apasionado besote en pleno cotarro festivo a su flamante novia, Sara Carbonero, la joven y bella reportera desplazada polémicamente para la ocasión por un canal televisivo privado. La verdad es que sabiendo de aquel descollante historial, no sé cómo no pude haberme instintivamente olido antes aquella sensiblera marrullería, propia de añeja mesa-camilla galdosiana, que habría estado ya barruntándose durante todo aquel Mundial.
Por supuesto no pude resistir a llevarme por aquel fatuo y blando amarillismo y enseguida me afané por buscar como un poseso aquel sensacional video para contemplar desdeñosamente todo aquel demagógico espectáculo tan moña, y así poder sentirme superior al estridente populacho internauta. Y cuando lo hallé no pude por menos que sorprenderme, pues si bien aquel joven rapaz, tras responder elocuentemente a las preguntas de rigor tras la victoria, había tomado grácilmente a aquella impávida doncella mediática para darle impulsivamente aquel comedido beso, apenas se había contemplado emoción alguna o nada parecido, sobre todo tratándose de unos exaltados chavales cuyas trémulas sensaciones debían estar a flor de piel. Es más, tras darle aquel adocenado ósculo, el chaval le propinó, como apagado colofón, otro pero esta vez más fugaz y púdico, y además en la frente, no pudiendo por menos que calibrar que aquello ya chirriaba por los cuatro costados. Y más proviniendo de todo un curtido jugador, a cuyo vivaracho gremio, junto al actoral, se le tiene adjudicada una bien-ganada fama de parrandistas, por no hacer uso de otro ajustado término mucho más procaz.
Entre tanto yo no paraba de seguir dándole vueltas a todo aquello, y algo no terminaba de encajar. Hasta que sin más, por fin conseguí dilucidar aquel borroso enigma que tan azarosamente se había colado en mi trivial discurrir diario. Iker Casillas se había convertido en uno de los destacados héroes de aquella histórica final, al salvar a su equipo de al menos dos goles cantados, habiendo realizado unos escalofriantes paradones en un mano a mano contra todo un amenazador “gun-fighter” holandés, llegando a mostrar así una apabullante frialdad de reflejos, propios de un acerado robot y dignos de entrar rotundamente en la Hª.
No pudiendo por menos que relacionar la tajante exclusión de un victorioso escenario con la apasionada exhibición posterior de un festivo cancerbero besucón, o lo que es lo mismo, aquel mayestático triunfo deportivo sólo resultaba factible con la exclusiva integración de mesurados componentes, experimenté desabridamente un áspero y hondo resquemor por todo mi interior, no quedándome otra que la de abominar de una despiadada realidad que en cualquier de sus esencias excluye desgarradamente toda indómita pasión de la más plena y verídica alegría.
Comentado por: el calé el 01/10/2010 a las 02:24
Si asociamos el estar a nuestra presencia física en el mundo, a nuestra presencia ante los demás y el ser a nuestro comportamiento ensimismado cuando pensamos que nadie nos ve y cuando a nadie vemos, nuestro verdadero yo, nuestro ser esencial, se mostraría evidentemente en el segundo caso.
El trepidante dinamismo de nuestra vida actual nos exige cada vez más el estar, dejándonos menos tiempo para el ser. La música para no estar es, por tanto, una música para ser, una música para despojarnos de roles sociales, familiares, profesionales...Pero dicho despojamiento de nuestro particular papel en la comedia humana, en el teatro de la vida, no siempre es fácil ni cómodo. La soledad, a veces, nos angustia y exaspera; tan poco acostumbrados estamos a ella.
La mirada de los otros, nuestro estar en el mundo y en la vida, nos impide llegar a ser, nos petrifica. Es el viejo mito de Perseo luchando contra la Medusa. Si Perseo la mira queda convertido en piedra, pero por otra parte necesita mirarla para acertar con su espada. Su ingenio le hace utilizar su escudo como espejo y la Medusa que ve en él su reflejo queda convertida en piedra. Ni todos tenemos el ingenio de Perseo ni contamos con escudos con que protegernos de la mirada de los otros, de nuestro estar en el mundo.
En la Mecánica Cuántica cualquier observación lleva asociada algún tipo de interacción entre el observador y el objeto observado. No puede realizarse observación alguna a menos que el fotón dé en el objeto observado, modificándolo.
En esa música para no estar intentamos esquivar los fotones que continuamente bombardean nuestro ser desde la vida social.
Comentado por: Un bárbaro el 30/9/2010 a las 21:25
Comentado por: ala delta el 29/9/2010 a las 22:23
Hace tiempo que no caia por aquí y ahora quelo hago veo que han desaparecido todos los comentaristas de aquel tiempo . Creo que deben estar escuchando música de no estar o de estár invisibles.
Clica sobre mi nombre
Comentado por: antonio larrosa el 29/9/2010 a las 17:30
Comentado por: Un bárbaro el 29/9/2010 a las 16:32
Comentado por: Un bárbaro el 29/9/2010 a las 16:26
La individualidad pesa tanto que hay que buscar otros fardos que sumen lastre, pero de otro tipo, que es de lo que se trata. Que si la música ininterrumpida, que si las pastillitas, que si contarse tal o cuál falacia para soportar la propia existencia.
Que si probar qué es eso de morirse (irse definitivamente, ahora que no hay nada permanente) tirándose de un balcón o matándose de madrugada en una carretera cualquiera...
Comentado por: Asun el 29/9/2010 a las 13:23
sr. verdu AÑO CERO lo lei con mucho interes. Esta crisis es una HIJA DEPUTA, ¿ que podemos hacer LOS NORMALITOS?, mi ciudad 90% locales abiertos FRACASO TOTAL H.G. ¿REVOLUCION? creo que no palabra muerta.¿MISCELANIA? europa gira de nuevo "extrema derecha"? nose, quizas somos demasiados en este planeta. triunfo del hijo unico parece que si.QUIZAS YA SOLO NOS QUEDE LA NORIA.
Comentado por: pedro el 29/9/2010 a las 10:57
S'évader du réel par le rêve, par l'imagination et par la musique...
"je pense donc je suis"
J'écoute de la musique donc je ne suis pas...enchantement...
Comentado por: Pauline el 29/9/2010 a las 10:54
Comentado por: . el 29/9/2010 a las 02:02
Comentado por: menestrals el 29/9/2010 a las 01:52
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros
La hoguera (2012). Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/5/2012 13:04
Tal vez lo que esta Gran Crisis...
Publicado por: pepedamian
18/5/2012 16:33
Según el nivel de desarrollo de...
Publicado por: Rosita Gracia
15/5/2012 23:48
Publicado por: jorge juan
15/5/2012 23:23
Sigo desde hace mucho tiempo...
Publicado por: Angel Polo
12/5/2012 11:09
Y tras la crisis, ¿qué? Creo...
Publicado por: iluso
10/5/2012 11:56
Desde mi pequeña cueva, apoyo...
Publicado por: quique pastor
10/5/2012 09:05
La racionalidad te hace buscar...
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07/5/2012 21:01
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07/5/2012 12:09
Que la narrativa flaquea no es...
Publicado por: El Pozo y el Numa
02/5/2012 20:54
Estoy de acuerdo con lo que...
Publicado por: Marta
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