El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

Objetos parados

Los objetos domésticos como los gatos y los perros, como el agua del grifo, como el whisky,  el pan o los hijos componen un sistema en el que todos interactúan sin remedio y de esa dinámica imprevisible se deduce el carácter de la casa. La vivienda, a su vez, como contenedor y observador del abigarrado contenido, encabalga también sus opiniones y su energía. El conjunto, al que se incorporan las visitas, el polvo, el sonido del teléfono o de la ducha, forman un tremendo nudo vital por el  que contraemos el humor así como también enfermedades y neurosis, paz y melancolías.

 La vida orgánica, en fin, aquella que nos auscultan en la policlínica representa apenas una pequeña vesícula de la gran bolsa en la que alentamos y residimos. Dolores y gozos que proceden de la calle o del trabajo, del cónyuge, los hijos, las goteras o los programas de televisión se cruzan en un sinfín de cables que sólo la muerte sabe recontar y en cuya circunstancia podría distinguirse, al modo de los exámenes forenses,  alguna menuda disyunción crónica que sin saberla nos condiciona el talante y, definitivamente, nos abate desde la compleja vertical en marcha a la exposición horizontal, desde el movimiento continuo, tan incesante como  ensordecedor, a la silenciosa parálisis o la taimada apariencia general de los objetos.

[Publicado el 27/9/2010 a las 10:34]

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Comentarios (5)

  • No es un suicidio sino efectivamente un renacimiento. Ya recordé en este mismo blog que un artista británico, Michael Landy, catalogó y destruyó todas sus pertenencias, que ascendían a más de 7.000. Tuvo que aguantar desprecios hasta de sus familiares pero dijo sentirse purificado, renovado, liberado de la tiranía que los objetos nos imponen.

    Comentado por: Félix Marcos el 28/9/2010 a las 12:30

  • Jo, agobiante!

    Comentado por: ... el 27/9/2010 a las 20:01

  • Para renacer hay que morir.

    Comentado por: Un bárbaro el 27/9/2010 a las 15:11

  • Yo soy yo y mis circunstancias, que diría Ortega. Pero no siempre resulta fácil distinguir entre el yo y las circunstancias.
    Nos suponemos capaces de elegir y controlar nuestro espacio íntimo como un reducto de nuestra soberanía, de nuestra libertad individual, frente al espacio público, amplio, diverso, contradictorio, inabarcable y por ello incontrolable. Frente al espacio público nos adaptamos o renunciamos. Pensamos que, en cualquier caso, siempre tenemos el espacio íntimo dónde poder ejercer nuestra libertad soberana, la república independiente de nuestra casa (afortunado hallazgo publicitario)
    Pero, tal vez, lleguemos a descubrir, a sentir, que dicho reducto es tan ingobernable y tan condicionante de nuestra libertad como el espacio público. Hasta los objetos inanimados y en apariencia más inocentes como un cenicero, un cuadro, una mesa...llevados a nuestra casa en un pasado tan distinto a veces a nuestro presente, imponen su presencia diaria, su imagen cotidiana y continuamente nos alimentamos con sus signos y significados. El grado de imposición va en aumento conforme los entes que ocupan nuestro reducto íntimo ganan en autonomía. Así pasaríamos a los electrodomésticos varios, que no sólo nos alimentan con su imagen sino con sus sonidos. La lavadora que siempre suele funcionar a determinadas horas en determinados días, el silbido de la cafetera por las mañanas...y, por supuesto, los auténticos monarcas de esta aparente república independiente: su alteza real la televisión y su consorte el ordenador. Y poco a poco nos vamos cociendo lentamente en este caldo cotidiano, y tomamos el sabor y el color de los elementos en que nos cocinamos y aunque siempre pensamos que nos queda como último acto desesperado la rebelión ante la tiranía doméstica, jamás lo hacemos porque con terror descubrimos que fuera de esa "república independiente" no tenemos sitio a dónde ir, que ya la lavadora no sólo lavó nuestra ropa sino nuestro cerebro, que ya nuestras palabras sólo repiten las que oímos por televisión, que vamos cargados con hábitos e imágenes cotidianas que forman parte de nuestro ser como una segunda piel, y que desprenderse de ellas sería en la práctica un suicidio.

    Comentado por: Un bárbaro el 27/9/2010 a las 15:04

  • Vivir con menos para vivir mejor. Lo más revolucionario en la propia vida es dejar de comprar todo aquello que no necesitamos. Casas minimalistas, paz mental.

    Comentado por: Félix Marcos el 27/9/2010 a las 11:03

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

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