El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

EL VERANEO Y LA REVOLUCIÓN

Este fin de semana partirán de Madrid, de París, de Londres, de Berlín o de Roma, millones de trabajadores y empleados para disfrutar sus vacaciones. El Frente Popular francés inauguró en los años treinta del siglo XX la conquista de las vacaciones pagadas y desde entonces, salvada la segunda guerra mundial y otras guerras, los obreros se sacaron el mono, como en un rito de liberación, durante los veinte o treinta días continuados en los estíos. El verano, la vacación y la liberación se juntaron como cercanas categorías simbólicas en la cultura del capitalismo industrial.

¿Qué sucede ahora con la sociedad del conocimiento y el capitalismo de ficción? Poco más o menos que quienes veranean según el concepto tradicional son cada vez menos y llegarán a ser sólo los miembros de una pequeñísima elite. Los obreros industriales siguen repitiendo la procesión del veraneo cada vez con más oportunidades de traslado puesto que en España, en virtud de la residencia secundaria, se ha llegado a la media nacional de una casa por cada dos habitantes y los viajes valen cada vez menos.

No es necesario hablar de la exigua calidad y peores condición de esas segundas residencias reducidas con frecuencia a la menesterosidad de una construcción indigna y un emplazamiento de vertedero. Con todo, el ejército obrero industrial cambia el sudor de la factoría por las infernales penalidades de la convivencia familiar en los entornos de la playa tórrida. Los campesinos, de su parte, no cambian, en general, prácticamente nada. Su conspicua idea de la tierra sigue decidiendo que su puesto natural se encuentra allí, en el predio donde nació y del que se nutre, trabajo y ocio se entrecruzan en su secular dedicación del mismo modo que paradójicamente está ocurriendo con el más reciente escalón del quehacer productivo.

¿Los nuevos empleos? Douglas Coupland empezó sus novelas reportaje con Microsiervos donde recogía su experiencia de algunos meses dentro de la empresa Microsoft, emblema de la sociedad del conocimiento y de la nueva etapa del capitalismo de ficción (véase El estilo del mundo. Anagrama, 2003)

¿Vacaciones para los microsiervos? El concepto huele en Estados Unidos a rancio y correspondiente a un tiempo donde todavía se aludía a la explotación y la revolución. Hoy la vacación entre los jóvenes empleados norteamericanos se ha desvanecido en las jornadas semanales de casi 60 horas y hasta dos o tres años continuados sin fines de semana ni salidas de excursión netamente extralaboral.

El tiempo de ocio se ha mezclado con el trabajo y viceversa. Se vive sin contraponer la parcela personal a la laboral puesto que la laboral ha llegado hasta las cenas de amigos y matrimonios, la presencia del portátil y el móvil empresarial en cualquier momento del día o del año, del descanso o del viaje.

Pero ¿cómo liberarse de esta esfera absoluta? No ya batallando sindicalmente al modo rotundo del Frente Popular y reivindicando mayor periodo de asueto como pretendió la fracasada semana francesa de 35 horas. El asueto se ha disuelto silenciosamente y en su lugar va creciendo una forma de vida que no será definida propiamente como laboral sino sospechosamente “integral”.

Reclamar, por tanto, mayor calidad de vida no será otra cosa que demandar redundantemente mayor calidad de vida lo que supone, indispensablemente, incorporar los periodos de maternidad, de paternidad, de entretenimiento, de diversión, de curación o de soledad en el contrato general de producción social.

No seremos trabajadores en un momento y veraneantes después. Ni seremos dependientes unos días y otros no. El objetivo a conquistar por el trabajador en la sociedad del conocimiento es hacer valer su imperio sobre los medios de producción, la propiedad de su herramienta decisiva que es el saber y, a partir de esa fuerza determinar la organización, sus ritmos, sus circunstancias, sus necesidades de amor, de creación, de innovación, como base del beneficio para todos. ¿Reaparición de una utopía? Efectivamente. ¿No nos quejábamos de su insoportable ausencia?

[Publicado el 27/7/2006 a las 10:56]

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Comentarios (10)

  • "¿Qué hace, Plásticos? ¿No habrá agarrado otra vez un pedal?"

    Desperté bruscamente. La ráfaga de los veintiocho tubos fluorescentes disparándome desde el techo al mismo tiempo me situó. "Nada de eso, supervisor, anda de eso" parpadeé deprisa con los ojos exhaustos, no era capaz de ver rodeado del estruendo de claridad.

    "¿Acaso no es eso una caipiriña?" preguntó señalando acusadoramente el vaso de bicarbonato de mi mesa "Apostaría que anda con una peonza criminal, pues ya puede despejarla rápido, viene el fiambre de la T4 y hay que documentar sobre la marcha, urgencia diplomática, italiano de la regio Calabria, de nombre Salvatore, no le digo más, ándese con ojo..."

    La prodigiosa puerta armada de cristales se cerró con un formidable portazo tras él. Me quedé mirando el hueco vacío mientras intentaba que me calaran sus palabras. Yo leía, un momento atrás leía, y también hablaba con dos SS del blog...

    "De modo que es alcohólico..." el primer SS brotó de la pared con ceño satisfecho, indiscutiblemente risueño (este tipo de noticias les suelen encantar).

    "Te dije que aquí no había rama que podar, larguémonos, este sitio hiede, suda podredumbre" el segundo SS parecía en verdad incómodo, (sin duda su constitución supersticiosa se estaba despertando, también muy frecuente en ellos esta peculiaridad).

    "Lamento no haberles sido útil" (yo pretendía zanjar este asunto, no podían continuar allí, en cuanto me trajeran a Salvatore se mostraría su voraz curiosidad y me impedirían trabajar pero no podía echarles, hubiera sido imposible, debían tomar ellos la iniciativa, lo contrario habría excitado su deseo de permanecer allí contra toda razón).

    "¡Un necrófilo, puaaj!" escupió el primer SS mientras para mi alivio se esfumaba disuelto en la pared. El segundo SS se detuvo al llegar a ella, giró lentamente su cabeza y me miró. Sus sonrisa fue un pelín sardónica, sólo un pelín, pero aún así me inquietó. Por suerte, enseguida cabeceó hacia el muro y se diluyó.

    Tomé asiento en la mesa, recorrí las páginas dispersas de los artículos , bebí un generoso trago de bicarbonato y suspiré... y aún me quedan cuarenta y ocho horas de turno, pensé.

    Comentado por: plásticos el 28/7/2006 a las 13:29

  • La palabra veraneo es sin duda de ascendencia española. Veranear y veraneo suenan a plebeyo y a recién llegado, a falta de pedigrí. Verano es viejo, indispensable y sofocante, huele a calor, es imprescindible. Veraneo huele a mal disimulada admiración, afán por imitar e, incluso, envidia.

    Los reyes veraneaban, o sea, transformaban la vida en verano, se disfrazaban en San Sebastián. El veraneo de los reyes antiguos (y ultramodernos)pasaba por el cambio de residencia y por untar de arena los pies.

    Los plebeyos de la época tomaron buena nota y comenzaron a copiar. Ante todo crearon el término a semejanza de ellos, o sea, sin sutileza: de verano, veraneo; de veraneo, veranear. Y después de este arduo esfuerzo se pusieron a lo que realmente importaba: cambiar del centro a la periferia, de la tierra a la arena, del secaño a la humedad.

    Lo único que tiene de bueno el veraneo es la V, que es aristocrática como el subconsciente de Vincent, al que le repatea que le usen la letra para paletear.

    Comentado por: plásticos el 28/7/2006 a las 12:43

  • Hola ¿qué tal?.

    Comentado por: La simpática bloguera el 28/7/2006 a las 10:45

  • El espectáculo del mundo.

    Todo pupila, el viajero mira incluso lo que oye.

    Comentado por: Gengis Kant el 28/7/2006 a las 01:30

  • Ayer, en el blog de Arcadi Espada, andaban Bertleby y Y digo yo enfrascados en un debate del mayor interés sobre viajeros y turistas. No me extrañaría que siguieran. Voy a comprobarlo.

    Comentado por: Gengis Kant el 27/7/2006 a las 15:25

  • Sr. Tipo visitado el blog recomendado. Siza Vieira, Chipperfield y el alegato contra los viajes planos y banales, que llamamos vacaciones. Todo un placer. Yo ya me estoy despidiendo, para empezar en ese trabajo que anida dentro del descanso. Hasta pronto y un saludo estival prometedor.

    Comentado por: El Pozo y El Numa el 27/7/2006 a las 13:56

  • Sr. Pozo: Lo mejor es estar de medio vacaciones. (No estás de vacaciones, pero tampoco trabajas). Visite el blog de Bartleby, le interesará. Un saludo.
    http://libresenred.blogspot.com/

    Comentado por: Tipo Material el 27/7/2006 a las 13:27


  • Ríase usté de la figura de "el trabajador" de Jünger... ¡Jopé!

    Comentado por: furcioles el 27/7/2006 a las 13:14

  • Antes las vacaciones delimitaban el espacio productivo del reproductivo (como reproducción de la fuerza de trabajo, no como otra cosa).
    Ahora la amalgama creciente entre lo productivo y lo reproductivo nos llevan a producir (y por ende a trabajar) desde las hipótesis del ocio. De igual forma que producimos cuando vamos al centro comercial (no ya de compras) o cuando consumimos cultura (no ya, tampoco, ir al cine o a FNAC).
    ¿Alguien sabe delimitar la noche del día, con estas oscuridades crecientes? ¿Utopías, don Vicente? Un poco tarde para ser reclamadas.

    Comentado por: El Pozo y El Numa el 27/7/2006 a las 13:13

  • Jo tía. Apenas había regresado de mis vacaciones de tres minutos cuando ya me veo dentro de una fiesta que gira sobre sí misma como una remota nebulosa.

    Lorenzo es uno de mis amigos más queridos, pero ya sólo me lo encuentro en las fiestas. Es posible ir de un extremo a otro del país sin salir de las fiestas. Aquí se celebra todo, incluso la nada se celebra. Se elige a cualquier desgraciado, que a ver qué culpa tiene el pobre, y se le da un homenaje que empieza con un discurso sin sustancia y termina en una comida pantagruélica. El discurso se falsea, gira, se contorsiona hasta coincidir con los delirios narcisitas del homenajeado. No importa. Aquí todo se olvida, y si no se olvida se desfigura hasta que esa mentira nos devora. Una vez fui desde una playa del norte hasta la punta del cabo de Trafalgar dentro de una fiesta. Todos, en todas partes, estaban celebrando algo. Celebraban una virgen, celebraban un deportista, celebraban el cáncer, celebraban el pasado, celebraban el colesterol. Sin embargo, me dio la impresión de que el presente nunca se celebraba. En este país es imposible estar sola.

    Así que, a estas alturas, Lorenzo hizo lo mejor que podía hacerse: se convirtió en Lorenza. Pasó al otro lado de sí mismo y se transformó en virgen coronada, fiera deslenguada y cuerpo celeste. Y como la heterosexualidad no me hacía caso, dijo dentro de una fiesta sin corazón, ni era posible prosperar en ese mundo cerrado, ni divertirse siquiera, ya que todos estaban demasiado ocupados en embrutecerse y hacerse ricos y famosos, yo me deshice de mi pasado macho ultragenital y decidí hacerme ángel mujerón, que es la más alta condición que se puede alcanzar en esta cansada tierra, elevándome como un proyectil disparado hacia mi propio futuro hembra. Al principio, semejante visión, como surgida del más allá del más allá, con modelazo versace falso, medias de lycra, pintalabios, laca de uñas, charol, plataformas, complementos y tipazo, no puede esperar que se le preste atención hasta que el escándalo se diluya e incluso hasta que, los más impresionables, dejen de vomitar a gusto sobre su propio rostro si quieres; mi familia no lo entendió, mis amigos no lo entendieron, mi perro no lo entendió, no hay nada que entender, y eso es lo monstruoso. Pero lo hice, abandoné el universo absolutamente previsible y hormonal, y me convertí en una especie de ser andrógino: la máscara era profundidad, el maquillaje defensa, la irreverencia libertad, el lenguaje energía. La lengua se me desató. Me deslengüé. Me elevé sobre mi propio pedestal de virgen coronada, pero cada noche renunciaba a las alturas y me convertía en un tigre merodeando en la noche púrpura, por decirlo así. Dónde estamos.

    Comentado por: jo tía el 27/7/2006 a las 12:14

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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