Las flores
Nunca las flores se hacen de verdad caseras y su mayor oferta así como su principal sexy, y radica en su desafío radical a la institución casera y su manifiesta autonomía respecto a lo que en el hogar se desarrolla y la institución representa.
Nunca las flores son domésticas, son domesticables o se acomodan a la vivienda establecida pero, por esencia, son silvestres, antinaturalmente domésticas. Son frutos de la naturaleza y en ello percibimos su excepcional interés, su despliegue de olor y color, cuando las adquirimos.
Las compramos como pájaros vivaces que ignoran o no aguantan el cautiverio y de hecho, una y otra vez, las flores se mustian, mueren en el borde de nuestros jarrones como manifestación de que su medio de vida no es el nuestro y sólo se hallan en el cuarto de estar o el comedor porque no pueden resistirse a nuestro dominio sobre sus cuerpos sin apenas fuerzas que oponernos.
En verdad, ellas pertenecen al mundo vegetal considerado como un estadio inferior al de los animales pero aún así su vasallaje, aunque sin éxito alguno, se deniega. En este caso de las flores se hace tan evidente que se a busa sobre su condición que, siendo tratadas con deferencia, como niños, no podemos ocultar la desazón de explotarlas, como pederastas. Explotarlas incluso corrientemente como objetos y no sujetos decorativos. es decir, rebajando su condición de seres vivos, a la de adornos inertes. Cualquier tratamiento de las flores en términos de seres vivos auténticos, auténticos, seres vivos, nos situaría en el papel de compradores de siervos, destruiría moralmente el encanto de su pertenencia y convertiría su posesión en una suerte de aplastante genocidio o su corte del tallo en una degollación o emasculación sangrante.
Convertiría en fin a esas flores, con las que pretendemos alegrar nuestra habitación, en cadáveres exquisitos cuya fecha de mortalidad insufrible se cumplirá, además, en apenas unas horas. De este modo, las flores llevadas al hogar poseen la doble condición de la festividad presente y del funeral a plazo fijo. Parecen animar nuestras vidas al traspasar nuestro umbral pero podemos saber y aceptar, fácilmente, que sus vidas se hallan condenadas a muerte por nuestra voluntad y tan sólo por el motivo de convertirlas en nuestro recreo.
Los ejemplos más terribles de la explotación de los seres vivos por otros seres vivos se realiza hoy, secretamente, en el hábito implícito de tratar a sujetos vivos como objetos materiales y someterlos como antes con las mujeres ociosas en signos de ostentación o de banal entretenimiento.
Las flores que se llevan al cementerio para honrar a los difuntos dan razón plena de esta ecuación. Las flores que se ofrendan al muerto cumplen desde el principio al fin con una secuencia paralela. Son arrancadas de su vida en el arraigo de la planta para ser emplazadas junto al cuerpo del cadáver, vecinas al cual se aproximarán plenamente cuando se marchiten.
En esta secuencia reproducen, cabalmente y miniaturizada, la película de la vida. Flores que se hallaban alentando en una existencia natural, sin plazo fijo, son condenadas a morir en un medio reconocido como imposible para su supervivencia.
Como los muertos que momentos antes respiraban en su mundo propio, vivían, sentían o respiraban, en su ámbito, las flores son ahora encerradas como ellos en vasijas o féretros inexorablemente dirigidos a contener su descomposición.
Flores en apariencia risueñas, alegres sin término, caen muy pronto como desmayadas y desprovistas de aliento. A la fiesta del ramo recién cortado y regalado sigue la progresiva visión de las flores oxidadas, ajadas o moribundas, representando dentro del mismo jarrón que las contuvo ilusionadas el recinto de su asesinato.
Crimen usual y de cuyo patetismo los hogares se protegen con la misma disposición que antes les insensibilizaba en la faena de cortar el cuello a los pollos para la paella, ahogar a las palomas en el fregadero o desnucar a los conejos de un golpe seco.
Esta persistente crueldad cultural, referida también a las flores, nada tiene que ver con la triste esclavitud que lleva consigo la manutención de las plantas de interior. En este caso, las plantas, confinadas en macetas, se comportan como unos seres mansos que se someten resignados e impotentes a la vida que se les desea otorgarles.
Sin embargo, en el caso de las flores, la fresca alegría con que llegan confiadamente a la casa se transmuta en una agonía premeditada y en un desdichado cementerio final en donde deliberadamente acaban.
No existe esta voluntad expresa en el acto de comprar el ramo de flores pero ¿quién puede negar que el destino de ese ramo será irreversiblemente el siniestro espectáculo de su defunción entre el turbio caldo de su muerte?
[Publicado el 05/3/2010 a las 09:00]
"Parodia de una flor y sus medias rotas", es un poema que escribí y tengo guardado con mucho cariño.
Y ahora al leer su pequeño escrito sobre " las flores ", he sentido de nuevo la importancia y la sencillez de las pequeñas cosas.
Siendo nuestro destino: la muerte; como seres vivos, viviremos pues, que de morir siempre hay tiempo.
Vicente Verdú, muchas gracias.
Comentado por: Lourdes el 09/3/2010 a las 23:35
Tiempo gris en dias grises.Estabamos
todos en ceniza de volcanes ya extintos
o dormidos cuando llego doble V con las
plantas. Un frescor vivo y desafiante como
una escarola de muchas hojas y la ternura
de tantas voces que se oyen por aqui entraron tambien. El verde y su vida haciendo siempre un guiño travieso.La primavera le seguia.
Me fui a pasear y en la esquina me mi-
raron los narcisos,de un amarillo intenso
y poderoso con su punto de naranja,peque-
ños soles al alcance de todos. Y a su lado
los lirios,si azules si morados como zafi-
ros ligeros. Daban ganas de penetrar el
color nadando en el. No me extraño que
existieran Matisse,Van Gogh y niños que
siempre quieren pintar paredes. Compre los
narcisos que aportaron alegria y vida a mi
calle, mi mano,mi casa y mi alma. En su
efimera vida,como las mariposas,las flores
pueden transformar la montaña, los campos,
las ciudades y nuestro paisaje interior.
No muchos seres humanos tienen esa capaci-
dad o si la tuvieron anda o quiere andar
devaluada.
La mano que las lleva a la tumba no
es una mano asesina. Sabe que nunca atrave
saran las lapidas grises y negras,ni los
nichos de blancura sucia para sentir su
frio. Solo tiene la esperanza de que uni-
dos la belleza que representan y el recuer
do que traen sus pasos creen un aliento que sea capaz de sostener el hilo hasta
que a ella le toque. No creo que sea un
mal destino para ellas.
Comentado por: la tortuga varada el 07/3/2010 a las 11:38
Jamás regalaría flores a una mujer. Es como decirle..., como transmitir la idea: también tú, pronto, te marchitarás. A la mujer solo hay que cubrirla de besos y a las flores dejarlas vivir en su jardín.
Comentado por: HERMANN el 05/3/2010 a las 18:18
Comentado por: mmm el 05/3/2010 a las 16:59
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
29/7/2010 17:42
Publicado por: Enea
29/7/2010 17:34
Publicado por: Enea
29/7/2010 17:27
Publicado por: Enea
29/7/2010 17:05
Publicado por: Joxepaximur
29/7/2010 03:59
esos fanaticos q nisiquiera leen...
Publicado por: aclarando
28/7/2010 16:06
To creo que, simplemente se ha...
Publicado por: Chica Cam
28/7/2010 10:52
me gusta el futbol en su justa...
Publicado por: pedro
28/7/2010 10:27
Publicado por: escarola
28/7/2010 07:11
El texto es muy hermoso con...
Publicado por: la tortuga varada
27/7/2010 16:49
Publicado por: KEN
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