AMOR PROPIO
Entre las enseñanzas que se proponen impartirnos los libros de autoayuda, una de ellas tiene especial interés para la orientación personal. Se trata de tener presente en la interpelación con los demás que el otro, por regla general, habla de sí mismo sin importar que se refiera a un análisis político, económico o a cualquier asunto de orden personal, incluido desde luego el mundo de la persona que se tiene enfrente. Efectivamente la egolatría tiene sus grados y su intensidad no se halla repartida por igual pero la mejor información sobre el ser y el estar de cada uno se obtiene tanto por las preguntas que responde como por las preguntas u observaciones que formula. La interrogación sobre si el otro de la pareja siente frío o calor informa sobre la sensación de frío o calor que el que interroga siente. Y así sucesivamente en casi todas las cosas.
Cuando las impresiones de ambos coinciden se goza el placer del parecido y la unión adelanta fácilmente, mientras las disidencias de percepción, aun menores, son suficientes para crear un incómodo creciente y, al cabo, prácticamente insoportable. Uno tiene hambre y el otro no. El uno se ilusiona con un plan para ir al cine y el otro opina que es precisamente un día para salir al campo. Adivinar sin esfuerzo el estado del otro es la mejor vía para fomentar el amor pero esto conlleva precisamente que la supuesta adivinación proceda de mi estado de ánimo. Si por este camino no hay complicidad, la alternativa se presenta larga e intrincada. Un amigo o un amante puede conocer a su partenaire mediante la atención y la experiencia sistemáticas, pero ¿quién duda de que este proceso aumenta los débitos y los daños?
El buen conocimiento de los demás amigos y parientes requiere siempre interés y algún denuedo pero el aprendizaje de la persona más íntima puede ser una tarea insuperable si no la facilita el parecido. Cabe, no hay duda, ir aprendiendo poco a poco la sensibilidad y preferencias del otro, tenerlas presentes como los contenidos de un libro pero incluso así la memorización será tanto más fiel cuanto más se ame por apego. Porque ¿cómo amar al otro si sus diferencias nos bloquean? ¿Cómo saborear conjuntamente con paladares disidentes? ¿De qué manera progresar en la trabazón si los nudos no se potencian?
El amor, se dice, es ciego. ¿Y sordo? ¿Y sin color, sin gusto, sin tacto específico? Todas las parejas que se mantienen juntas por un tiempo prolongado incluyen en su pegamento una suma importante del mismo bote. Somos de una determinada sustancia a la que natural y fatalmente amamos y sabemos amar o proteger mejor la materia que, de una u otra manera, la reproduce. Una proclama romántica exaltó las pasiones entre caracteres opuestos y elevó este choque a la locura del amor. Pero, efectivamente, la locura que empezó siendo una gloria de la sinrazón acabará convirtiéndose en desesperación y angustia.
La diferencia es hermosa y posee actualmente un prestigio insólito (precisamente porque cada vez abunda menos) pero exige para su disfrute un alto grado de paciencia y civilización. Una notable capacidad de interpretación y traducción más una dosis importante de humildad y no menor proporción de equilibrio mental y atracción por el sufrimiento. ¿Hablo de mí? ¿Cómo podría escribirse de otro modo? ¿Cómo existiría la reflexión –la misma Filosofía, dice Ortega- si no me refiero a mi intimidad? ¿Egoísmo? El egoísmo es el único ismo que lleva al altruismo. Como el amor propio constituye la base indispensable para amar. Nos enamoramos de verdad cuando nos sentimos inesperadamente enamorados de nosotros mismos y perdemos esta cristalización sentimental en el trance que accidentalmente rompe nuestra autoestima. Sólo nuestros ojos ven. Incluso en la máxima poética que asegura ver a través de sus ojos.
[Publicado el 20/6/2006 a las 09:30]
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hola le quería decir que me párese muy interesante... Ya que me sirve para mi trabajo que me toco, gracias por subir cosas interesantes.
Comentado por: andreita el 22/9/2010 a las 01:35
— Ah! —va exclamar el senyor Dastych— doncs podria molt ben ser.
— Doncs ja ho veu —continuà el doctor Mejzlík, capficat—. Aquí està. Però també podria ser una mena d'idea subconscient, la que em va fer anar a veure què passava a Can Tres Donzelles.
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Comentado por: Yuri Puskas el 11/5/2008 a las 23:22
Por eso a las mujeres les gusta la ficción y a los otros los manuales, una especie de evasión personal hacia la que suponen: elevación racional como interés de conjunto, lo "social"...buen punto, tengo que comentarlo a su vecino.
No cree que sin embargo, y a pesar de lo muy difícil que sea al principio, si se supera la distancia con el "otro", es posible la aproximación al amor genuino.
Y pienso en el otro con esa noción sociológica de "distinto"; pues lo demás no es amor, no por lo menos aquel que sale de uno, que entiende dar...porque si el que recibe sólo fuera una extensión, un espejo, no haría falta la entrega y en todo caso, se supondría un efecto boomerang...y sin ser muy románticos ¿no es acaso esto, tramposo?.
Además del hecho, de que la similitud después del arrebato...desemboca en tedio. Por supuesto existen también seres que necesitan confirmación constante...quizás para ellos sea provechosa la coincidencia.
No sé si es inevitable partir y desembocar en uno, para enrumbar hacia el otro...pero me niego a creer que el amor se reduzca a: "me amo a través tuyo"
Comentado por: morgan el 20/6/2006 a las 22:06
La prédica de hoy, don Vicente, tiene un cierto gusto misantrópico y un poso fatalista.
Ya que no te puedo conocer bien del todo, opto por conocerme mejor. Ya que no te puedo amar un poco más, decido amarme pausadamente. Como un hundimiento pues, de todas las teorías de la comunicación abierta; como un fracaso de todos los movimientos que abanderaban la apertura, cuando sólo en el cierre interior, existe la seguridad y la franqueza.
Si del plano de la psicología individual y de su legado cerrado, trasladamos las zozobras comunicativas y cognoscitivas al plano de la psicología social, ¿en qué lugar quedarán los botarates de la política?
¿Una pirueta imposible?, ¿un mensaje en una botella?, ¿un amor imposible? O ¿una simple estafa?
Comentado por: El Pozo y El Numa el 20/6/2006 a las 11:29
Sr Verdú: Parece que la mayoría de los manuales de autoayuda que se escriben para los hombres,los leen sobre todo las mujeres.
Comentado por: Tipo Material el 20/6/2006 a las 11:14
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
10/2/2012 11:23
sr. verdu;me encanta leer sus...
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