La cama de matrimonio
Primero la cama de matrimonio se acoge como un amor que no tiene horario y dura las veinticuatro horas, después como un refugio a dos que preserva de las amenazas exteriores, más tarde como un estar siempre en el sereno bienestar juntos y, finalmente, con el malestar que aporta la tabarra de no poder separarse ni cuando se va a dormir.
Dentro de esta suerte de lecho de Procusto en donde, efectivamente, hay que ajustar las proporciones de uno y otro cuerpo, va desperdiciándose la sal del erotismo, la sorpresa del asalto al otro y la ocasional lubricia de alguna concupiscencia.
La cama de matrimonio, muy pronto, es tan sólo una cama para dormir pero como fue también, como se pregonaba, la cama donde se consuma el matrimonio por fácil derivación el matrimonio se cónsume. Primero poco a poco, en las dosis decayentes de la cópula reglamentaria, y solo a solo, cada cual, con la necesidad de repensar solitariamente sus vidas, sus días, sus quehaceres y su libertad sin ninguna presencia atosigante, echada al lado.
La idea de los esposorios se corresponde naturalmente con el consecuente presidio de la cama donde cada cual tiene su lado asignado siempre, respira fuerte o ronca, despide flatulencias o eructos, emite suspiros misteriosos de desesperación, cansancio o desaliento. Tal serie de eventos unidos a no pocas inconveniencias de movilidad, a roces indeseables y obligaciones inducidas, van minando la funcionalidad primera de la conyugalidad y su inseparable mescolanza.
El amor de la conyugalidad que si de por sí va decayendo en una espiral incesante en la cama la decadencia se palpa con una evidencia casi omnímoda y a través de una intensidad que, de otra parte, obedece a la decepción del gozo. Puesto que si esa cama de a dos estuvo proyectada para la unión sin tasa y para la reproducción sin reglas, pronto llega a través de la realidad y sus repeticiones la fatiga, el tedio y el ocaso.
Muchos adulterios son producto del deseo incontrolable de probar con otra persona pero, también, en una cama distinta, Una cama extraña y liberada del horario perpetuo. Un lecho que vive independiente de su cauce "natural" o permanente y lleva a la incertidumbre de su desarrollo y su colofón final que en la cama de matrimonio, tras una noche indiferente, amanece a la luz reiterando una misma edición del despertar en cuyo calco va troquelándose la vida y acabándose con el desgaste de la edad convertido el cuerpo allí en una suerte de dunas. Dos dunas vecinas que siendo como relojes de arena, cada cual mantiene, difícilmente su volumen contra el viento, el accidente o el doliente pasar de los días.
No pocos matrimonios escogen tener dos camas muy pronto después de haber experimentado la demoledora acción el lecho indiviso pero muchos otros, antes de llegar a ese trance, encargan ya dos camas separadas y cuanto más separadas mejor para iniciar la más laxa vida de casados. Separadas incluso hasta la distancia de habitaciones diferentes y estancas porque desaparecido ese calor estabulario se conservan mejor los sabores de la piel, la emoción y la minería.
La cama de matrimonio
El artefacto más demoledor y in superablemente eficaz para la destrucción del amor en el matrimonio es la cama de matrimonio. Este instrumento, nacido de la tradición religiosa dirigida a hacer una carne y una sangre de las dos carnes y sangres tiene como resultado hacer desdeñables uno y otro componente y llegar así a la consiguiente disminución de la atracción carnal y la rápida eliminación de sus concupiscencias.
Primero la cama de matrimonio se acoge como un amor que no tiene horario y dura las veinticuatro horas, después como un refugio a dos que preserva de las amenazas exteriores, más tarde como un estar siempre en el sereno bienestar juntos y, finalmente, con el malestar que aporta la tabarra de no poder separarse ni cuando se va a dormir.
Dentro de esta suerte de lecho de Procusto en donde, efectivamente, hay que ajustar las proporciones de uno y otro cuerpo, va desperdiciándose la sal del erotismo, la sorpresa del asalto al otro y la ocasional lubricia de alguna concupiscencia.
La cama de matrimonio, muy pronto, es tan sólo una cama para dormir pero como fue también, como se pregonaba, la cama donde se consuma el matrimonio por fácil derivación el matrimonio se cónsume. Primero poco a poco, en las dosis decayentes de la cópula reglamentaria, y solo a solo, cada cual, con la necesidad de repensar solitariamente sus vidas, sus días, sus quehaceres y su libertad sin ninguna presencia atosigante, echada al lado.
La idea de los esposorios se corresponde naturalmente con el consecuente presidio de la cama donde cada cual tiene su lado asignado siempre, respira fuerte o ronca, despide flatulencias o eructos, emite suspiros misteriosos de desesperación, cansancio o desaliento. Tal serie de eventos unidos a no pocas inconveniencias de movilidad, a roces indeseables y obligaciones inducidas, van minando la funcionalidad primera de la conyugalidad y su inseparable mescolanza.
El amor de la conyugalidad que si de por sí va decayendo en una espiral incesante en la cama la decadencia se palpa con una evidencia casi omnímoda y a través de una intensidad que, de otra parte, obedece a la decepción del gozo. Puesto que si esa cama de a dos estuvo proyectada para la unión sin tasa y para la reproducción sin reglas, pronto llega a través de la realidad y sus repeticiones la fatiga, el tedio y el ocaso.
Muchos adulterios son producto del deseo incontrolable de probar con otra persona pero, también, en una cama distinta, Una cama extraña y liberada del horario perpetuo. Un lecho que vive independiente de su cauce "natural" o permanente y lleva a la incertidumbre de su desarrollo y su colofón final que en la cama de matrimonio, tras una noche indiferente, amanece a la luz reiterando una misma edición del despertar en cuyo calco va troquelándose la vida y acabándose con el desgaste de la edad convertido el cuerpo allí en una suerte de dunas. Dos dunas vecinas que siendo como relojes de arena, cada cual mantiene, difícilmente su volumen contra el viento, el accidente o el doliente pasar de los días.
No pocos matrimonios escogen tener dos camas muy pronto después de haber experimentado la demoledora acción el lecho indiviso pero muchos otros, antes de llegar a ese trance, encargan ya dos camas separadas y cuanto más separadas mejor para iniciar la más laxa vida de casados. Separadas incluso hasta la distancia de habitaciones diferentes y estancas porque desaparecido ese calor estabulario se conservan mejor los sabores de la piel, la emoción y la minería.
[Publicado el 18/2/2010 a las 09:00]
Comentado por: qué carácter, por díos!! el 18/2/2010 a las 19:41
LA DROGA DEL BLOG
Con o sin trifulcas internas, pocos acontecimientos ocurren en este blog tan vivaces como sus prometedores títulos avisan. Puede ser que haya otros blogs de mayor calidad, mejor avenidos y organizados en el mundo pero basta éste tal como ha venido siendo para ofrecer uno de los paseos menos excitantes y poco amenos que quepan en el mundo Internet.
Efectivamente, hay un sumario de tontadas en el lote pero la cosa, a estas alturas, es que ya se toman como tales y prácticamente casi nadie se devana los sesos ni se entera ni se pregunta si es arte o literatura barata, o si debiera entender esto o aquello.
Los temas, o números circenses, se han confinado además entre camas de matrimonios, moscas, lavabos, bragas femeninas y sirven de argumentación para cualquier pasajero que se quiera posar y parar a leer sin mucho que discernir. Los otros restantes, ya consolidados en archivo y libro,siguen exponeniendo un surtido variado según se levantara esa mañana su autor, con la historia de sus Top 10 siempre a punto y, sobre todo, el gusto y la dignidad de tan logrados temas tratados e inéditos(casi siempre). Porque aquí, el arte es la monda, y en un blog se puede ser muy vanguardista o muy underground y aun pasarlo chupi, pero lo que acaba dominando es el mal gusto y el cabal criterio del tendero.
Por ejemplo, hay Habitaciones con puertas, Espacios Mínimos que libera dicha puerta almidonada vista por detrás, que exhibe ahora unos bastos floripondios si son vistos desde más allá de la habitación y los que, a las pocas horas,aburren y devienen en ¡Dios sabe qué condena argumental!
No es verdad que haya gustos para todo o que sobre gustos no haya nada escrito.Está el mío, que es siempre auténtico. En primer lugar, el gusto para todos viene a ser igual a un gusto cero respecto a ciertos escritos en el blog, el mundo que lleva mucho tiempo llenando folios y libros que luego se pueden vender. Los bloguistas no precisan, necesariamente, tener buen gusto para hacerse ricos, pero esta fórmula,o cualquiera, tando da, a fuerza de repetirse vanamente, ha llegado a aburrir tanto como para arruinar la amenidad o el deleite en estos soportes internáuticos que tanto se prodigan. En ellos nunca defrauda una escupidera o un vater, el titán natural del gusto por excelencia como cuando,por ejemplo, observamos la caca en él,y las Moscas que acuden a ver el número de esa elegancia: el muñequito puesto allí.
De entre ellos pueden hallarse en distinta fecha y en distintas partes y a precios tan bajos que enaltecen aún más el interés comprobado por el que es palurdo de nacimiento.Cosa que conviene seguir haciendo. De la Mosca a La habitación sin puerta o con, dos que convencen prácticamente siempre, poseen la literatura o pintura de bricha gorda a precios más que dignos para todo el que no niega el placer de poseerlos.Baratísimos son.
¿Novedades? No es que tenga mucha, como estrella invitada de esta feria bloguera, se trata de escudriñar un grupo de galerías, principalmente la Habitación sin puerta que mañana será con,o la mosca o la rata y que ha respondido siempre a la participación con gotas de excelencia por parte de comentaristas venidos de sabe Dios de donde. Pero, por si no hubiera más presencia (además de uno o dos,sean austriacos, franceses, alemanes o coreanos, tanto me da), yo me bastaría con entretener a la afición con la estética que tiene de fondo el armario que hay en mi Habitación con puertas, en el lado izquierdo de dicha habitación, que va desde donde persigo a cualquiera hasta el catre, y después hasta La calle cuando salgo a ver mundo. Un mundo este último, que me ha sido de los más apetitosos en otros tiempos pero que mis preferencias vienen cambiando en los últimos años ante mi preferencia por tal lirondo blog. Pertenece a escritos distintos pero una y otra vez, cuando muestran obra nueva, y eso es cada día a base de esfuerzo y tesón, intento trabajar para tratar de afianzar y mejorar así mi supina sabiduría oriental que,ay, pocos siguen.
No es así, en mi sóla opinión, ya que el caso siempre les ha parecido mal a los mismos,gente ignorante y futbolera de pacotilla, a quienes se presiente encogidos o replicándose cuando no entienden de Cultura, y menos la mía. Como, de otra parte, me parece que se inspiran demasiado estrechamente en esas cosas, como el fútbol y otras cosas menores y baladíes,que a mí me da absolutamente igual. O viceversa.
En el blog, como en cualquier otra feria de la Internet actual, se ven repetidos ensayos en materias cansinas, repetitivas o pastatosamente ramplonas casi siempre,nunca otras, pero es más una obstinada y ciega monomanía por lo pasteloso o el conseguido alabeado que me pueda proporcionar que otra cosa lo que verdaderamente importa. Se podría pasar de largo por estos puntos falaces y desplazarse enseguida desde un blog a otro, donde se cuelga cualquiera y cualquiera escribe, claro que muchas veces nadie, y del que también está no compraría en sano juicio a ningún precio por cualquiera de sus productos (¿fuera de España tal vez?).
Propio de cualquier blog es hallar que de casi de todo tiene y de casi todo está bien hablar. La diferencia de este mío, ya he perdido la cuenta de su edición, es que lo malo y lo feo van convergiendo y, al cabo, la buena anfetamina que procura el dichoso blog va en verdad coincidiendo con la adicción que por fortuna va cuajando en su progreso estético la tontuna que reina en el paraíso de Internet.
Comentado por: Syllabus el 18/2/2010 a las 15:11
Comentado por: Circe el 18/2/2010 a las 15:07
Comentado por: escamada el 18/2/2010 a las 13:36
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros
La hoguera (2012). Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/5/2012 13:04
Tal vez lo que esta Gran Crisis...
Publicado por: pepedamian
18/5/2012 16:33
Según el nivel de desarrollo de...
Publicado por: Rosita Gracia
15/5/2012 23:48
Publicado por: jorge juan
15/5/2012 23:23
Sigo desde hace mucho tiempo...
Publicado por: Angel Polo
12/5/2012 11:09
Y tras la crisis, ¿qué? Creo...
Publicado por: iluso
10/5/2012 11:56
Desde mi pequeña cueva, apoyo...
Publicado por: quique pastor
10/5/2012 09:05
La racionalidad te hace buscar...
Publicado por: Seth Knight
07/5/2012 21:01
Si afirmara que el hombre no...
Publicado por: + o -
07/5/2012 12:09
Que la narrativa flaquea no es...
Publicado por: El Pozo y el Numa
02/5/2012 20:54
Estoy de acuerdo con lo que...
Publicado por: Marta
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