El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

Los pliegues

El lugar más atractivo del cuero humano es todo aquél donde se establece un pliegue. Puede tratarse de un pliegue  fijo o de un repliegue, un hoyuelo o una arruga de expresión que va y viene con las circunstancias emocionales y por responder a ellas alcanza su máximo interés. El cuerpo esbelto, desnudo y expuesto, quieto y liso, no logra decir nada si no se le interroga o se le interviene. La axila o la ingle, como supremos ejemplos, pero también la corva, la oreja, las fosas de la nariz o el fuelle que crea en la parte interior el codo, son pequeños refugios donde la imaginación se desliza y hurga y se reconvierte.

Ciertamente, el cuerpo del otro, es ante todo un recreo a través del  encanto de sus pliegues. No lorzas, naturalmente, sino relatos comprimidos en el entresijo natural. Recintos relativamente escondidos o cuyo acceso requiere un consentimiento de la pareja en cuyo salvoconducto se encierra su documento de amor.

Y ¿qué se halla dentro de unos y otros recovecos? Primordialmente calor. Un calor especial, no cualquier grado de calor ni una media de calor que se reparte por la extensión de la piel entera. En ese acceso al instersticio la recompensa se concreta en su expresión de calor, un punto más alto y atesorado allí como una suerte de reserva. Precisamente es difícil concebir un secreto a la luz del día, expuesto al viento y despojado de calor. Todo secreto reside en un habitáculo oscuro y en donde la falta de luz, paradójicamente, le dota de un especial color y calor. El calor de la vagina sería la suprema representación pero otros frunces o anfractuosidades crean el argumento pormenorizado del misterio ajeno y ofrecen el nuestro a la exploración.

No hay nada a lo que no pueda acceder la cirugía pero en su desarrollo el máximo don de la intervención ha sido la laparoscopia que ingresa en zonas vedadas sin destruir su antesala ni su entorno, que apresa el tumor o repara la hernia, aventurándose por una vía que serpenteando extrae entre sus pinzas (sus dientes) el objeto crítico: el bocado de muerte o de dolor.

Igualmente cuando en la interacción amorosa se acaricia, la mano o la boca se dirige golosamente a esa zona recóndita, más o menos protegida por una sucesión de tegumentos, que se seducen para llegar al fondo.

El fondo donde sin duda se halla la capilla o la efigie sagrada, dibujada por la calidad y la suavidad de un llamativo y silencioso calor. La respiración se detiene en estos menudos santuarios de la carne común,  agentes del amor erótico y minúsculos remedos de un más allá grande e inmortal donde  la reserva térmica asegura el imaginario infinito de la vida a dos.

El hogar, por sí mismo, como nominativo y estructural tiende proveer de pliegues, sean efecto de las hendiduras de sombra y luz, sea de rincones sobre los que se asienta en diferentes proporciones los objetos más queridos o los paisajes intensos. De hecho, el gran placer de convertir la cama tendida y lisa en una cama desecha expresa la instintiva necesidad de querer en escondites, quererse en casamatas, juntarse con lo propio en un repliegue del terreno, ese desnivel desde donde vemos sin ser vistos, donde somos resguardados como niños, erotizados de narcisismo, de maternidad o de miedo. El principio fundacional de las cortinas o sus remedos en los estores y las persianas radica en el pliegue. La casa se oculta tras el fruncido que regula la luz hacia adentro y hacia fuera, que gradúa su comunicación y al cabo, en la secuencia de gestos, comunica como un cuerpo y su expresividad sexual el deleite que obtiene y el regalo que procura.

[Publicado el 26/1/2010 a las 09:00]

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Comentarios (6)

  • Puertas que al traspasar nos dejan heridas . Y heridas que son puertas. Nos dejan o nos dejan entrar por ellas. A veces son casi invisibles. A veces están deseando ser traspasadas, acariciadas. A veces son secretas, y casi invisibles, esperando que alguien las reconozca y deduzca la clave. A veces no se sabe qué decir, como si la herida de otro humano pudiera ser ajena.

    Comentado por: escarola el 27/1/2010 a las 09:43

  • Yo tenia un pliegue, el espacio jus-
    to cuando ahuecamos las manos para esconder la cara. Entre el hombro y el
    cuello. Era unico para mi, el mejor cafe
    para contemplar la lluvia, la cueva secreta que solo destila alegria. Un dia
    llegue y estaba cerrada y reservado el
    derecho de admision.Nunca supe si por una
    operacion de estetica o porque sobre el
    solar se habia constituido una hipoteca.
    Alli solo se lloraba ,ya no se bailaba.
    En mi dolor (todo el mundo sabe que
    la segunda residencia es necesaria para
    vivir)y mi estupor, paso alguien que pro-
    metia muchos pliegues asi que yo ,como
    los toros al trapo, fui directa ...ALLI
    y ante mi sorpresa no habia hueco. Liso,
    llano, y hermoso pero no hueco. Cosas de
    la conformacion de los seres. Desconcer-
    tada, me dedique a explorar y entonces,
    encontre una herida de Principe Valiente.
    No como las que imaginamos, llevamos al
    blog,o sentimos dentro (esas, esas ,las
    peores). No, una autentica herida, Un
    pliegue como un barranco con cicatriz.
    Apto para besar, acariciar y bailar.
    Luego vino la lluvia ,la memoria
    mi Tsunami, el coche,el coche...
    Ahora,sentada,miro al cielo que no
    ofrece pliegues. Voy a ver si cazo una
    nube que me lleve ,en patines, a los cam-
    pos celestiales donde debemos estar todos
    los que hemos sido plegados.

    Comentado por: la tortuga varada el 27/1/2010 a las 07:54

  • Hablo del contenido subliminal, claro.
    Por otro lado, decía Schiller que "la gracia no es otra cosas que un bella expresión del alma en sus movimientos voluntarios" y Ficino "la belleza del cuerpo es cierta vivacidad, gracia, gesto que resplandece por el flujo de su idea"
    Hoy nos viene con que la arruga es bella cuando ayer hablaba de cirugía facia.
    ¿Qué sería una arruga en un rostro joven, una arruga flotante o de expresión?: la arruga sería lo abismal, la línea fronteriza, el agujero negro que fascina, porque congrega en sí el pasado y el futuro, el paso del tiempo.

    Comentado por: escarola el 26/1/2010 a las 19:57

  • exceso de confusión y mezcolanza de elementos incompatibles

    Comentado por: escarola el 26/1/2010 a las 19:39

  • sin ver que tal vez en ello
    (en la autonomía de las fuerzas que nos habitan,que nos llevan),
    radique nuestra mayor libertad,
    nuestro mayor tesoro;
    nuestras fuerzas creativas,
    ilimitablemente amorosas.

    Comentado por: alice el 26/1/2010 a las 10:07

  • "cuando en el lugar querido no hay nada,
    es el orden.
    cuando en el lugar querido hay algo,
    es el desorden."
    b.brecht.
    la idea querida del orden general dominante
    tiende hacia las superficies lisas,claras,
    transparentes,visibles,controlables.
    habría como un horror al vacio.
    en cuanto a la ilusión,el secreto
    (el secreto de la ilusión,
    la ilusión del secreto)
    nos comportaríamos entre el deseo vehemente
    y el miedo;el terror de ser devorados
    por la vorágine del vacio,del más allá:
    deliciosamente atraidos y
    trabajosamente amiedados.
    vidas paralelas,múltiples,
    las que en verdad vivimos,
    nos lleva;
    los rios que nos llevan
    y que (ingenuos por la voluntad)
    creemos que son nuestros,
    que controlamos sus cauces,sus fuerzas
    y corrientes.
    sin ver que tal vez en ello mismo
    radique nuestra mayor libertad,
    nuestro mayor tesoro.

    Comentado por: alicedenuevotararí el 26/1/2010 a las 09:58

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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