El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

Las sábanas

De la materia textil de la espuma marina  están compuestas las sábanas. De hilo, de lana, de algodón  de seda, cada juego de sábanas comunica con un mundo de ensoñaciones puesto que su papel se asocia naturalmente a un posible sueño que viaja desde la alcoba a la cama hospitalaria, desde los brazos del amante a la oquedad invernal. Presentes en el amor, son también las compañeras más íntimas de la agonía. Presentes en la soledad son las cooperantes más pacíficas del mal o el desatino.

Puede adquirirse casi cualquier artículo  en El Corte Inglés pero la compra de la sábana -así como de todo aquello que se relaciona con la cama- comporta una exposición personal en la que el pudor turba para llegar a una elección serena. Esa serenidad es, sin embargo, tan necesaria en la compra como después en contacto con el juego de cama que para ser efectivamente un mundo lúdico debe prestarse al sosiego, la voluptuosidad o el jeribeque que , en muchos sentidos, corresponde a la prenda interior. Interior de la casa y del sujeto, sujeta a la cama  al cuerpo: prenda que cada noche emprende con nosotros un viaje indeterminado y que, sea cual sea su objeto, brinda una navegación a vela donde las sábanas efectivamente nos acompañan por suaves espacios de agua..

Con otras pertenencias viajamos durante el día y de aquí para allá pero efectivamente las sábanas son una suerte de túnica o sudario que nos espera en un lugar fijo y desde donde nos desplazamos inmóviles hacia un horizonte de espumas. Espumas marinas, espumas de color negro.

Porque, de una parte las sábanas son un envoltorio listo para resguardar la estancia del cuerpo y de otro se comportan diariamente como un animado sudario en donde nos refugiamos y nos callamos sin voz o sin vida.

Así el silencio en donde creemos dormir se presenta como una clase especial de transparencia. El principio acaso de lo transparente. Todas las otras formas  de la transparencia poseen en su interior el ánima vacua del silencio y de ese modo son tan mágicas o inquietantes.

El silencio sería el fluido en el que el ruido se disuelve desprendido de impurezas. Con lo cual la sábana sería el ruido primigenio, el punto del ruido, aún puro, que se anticipa a su son y vive en la fundamental acústica  del silencio. Con el silencio llegamos lejos, silenciosamente, mientras con el sonido de inmediato topamos con obstáculos. Todo obstáculo levanta un muro acústico, produce ruido, mientras todo vacío, todo solar desnudo promueve la metáfora ideal de la sábana en silencio, sin mácula, sin metáfora, sin proyecto.

El silencio patina,  plancha la sabana con su espalda y en su seno nos posee allanados. Porque mientras el ruido posee, por definición relieve, existe en la anfractuosidad, el accidente o la cordillera, el silencio es por naturaleza  horizontal, producto afín  al  desierto y el lago,  efecto de la noche sin nadie y de la luz sin paramentos.  Este silencio siempre horizontal hila la sábana y su fabricación idónea se corresponde con la dejación del sueño, o la parálisis.

Dormir sin nada ni nadie, dormir extendido y plano,  cerrar los ojos ante cualquier dificultad que impida la dulce transparencia de la nada. .

Toda ornamentación es argumento y alharaca mientras el lienzo esencial, como en pintura, carece de sonido y de palabra previa. Ama o no ama sin decir nada y nuestro yo en ella se unta de una ausencia absoluta o del olvido sin rostro ni adherencias. El ser herido o traicionado halla un amparo indecible entre las sábanas para morir o para desintegrarse. Su fantasmal disolubilidad es equivalente a la capacidad de camuflaje a que induce la mismísima sábana, tan muda y alba que recuerda en su peculiar pasividad  a la antitética personalidad del espejo: el espejo nos odia, nos quiere y siempre nos fulmina en un relámpago, la sábana más cándida y maternal, más lenta y primitiva, nos ama y nos ama.

[Publicado el 18/12/2009 a las 09:00]

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Comentarios (7)

  • El edredon si. Me encanta el roce de las
    sabanas como el de una piel pero dejan espacios que se comparten con demasiadas
    presencias y ausencias. En cambio, si se surge del frio aunque no se sea espia el
    edredon es una revelacion.Mullido y envol-
    vente te mece como una barca,la perfecta
    tienda de campaña para encarar futuros nu-
    bosos,la infancia que viene o los infini-
    tos dias reducidos a una noche. Despierto,
    en sueños o en el sueño silencioso, esa
    nada maravillosa de la que se habla ,forma
    la cueva donde nos arropan esos angeles de
    pluma que supieron volar.

    Comentado por: nubes,nubes el 20/12/2009 a las 19:46

  • Esta manejando las palabras como pin-
    celes,poniendo luz y sombras a todo lo que nos rodea y convive con nosotros.
    Las cosas...las cosas que arrastramos
    y donde nos arrastran ellas...la memoria que guardan...Llega un dia en que solo
    quieres un poco de desnudez asiatica,pa-
    neles de papel de arroz y tatami. El color
    lo daran el cielo y las flores y sera siempre una sorpresa.
    Y las sabanas ,claro, pero mejor, mejor, el edredon.

    Comentado por: Beldelpasado el 20/12/2009 a las 19:21

  • el edredón... m

    (es que no duermo con s´´abanas, aunqeu entiendo la necesidad de cubrir en los momentos donde el cerebro no está atento, duerme... duerme... duerme..., así los primitivos cortaban las pieles y en sus huecos poníans los dedos, .. dicen que en las cavernas se enrrollan como mancebos, como el momento donde aune stnado atentos la lanza puede caer al suelo.. eso dicen que hacíanlos primitivos... posición fetal, hacia adentro

    Comentado por: Enea el 18/12/2009 a las 21:55

  • Con independencia de la poesía con que es capaz de revestir cualquier cosa, VV se nos presenta, en sus últimos textos, como casero, intimista, conocedor de las cercanías de interior, femenino, sabio. En definitiva, un hombre del siglo en que vive.

    Comentado por: Asun el 18/12/2009 a las 19:28

  • Toda sabana anticipa un sudario.

    Comentado por: El Pozo y el Numa el 18/12/2009 a las 18:56

  • Este rosario de artículos sobre los objetos hogareños me hace pensar en la casa como una estructura antropomórfica en la que cada uno de sus cuartos tuviera una función orgánica: la cama, las sábanas, como el mar podrían representar el útero materno, el refugio del yo ensímismado, ensabanado, el abrazo fresco y suave que nos recibe tiernamente, que nos acoge en su mullido seno. Como una crisálida, sí, de la que renacer transformados en tiernas princesas o en cucarachas. Siempre he relacionado el mar con la muerte, con una muerte dulce que fuera como el regreso al útero materno, como una muerte sin drama en el que sencillamente se borraran las huellas de la vida, tragadas por las aguas. Aguas aparentemente cándidas capaces de dar la vida -y la muerte. Hay una belleza especial en esos seres cándidos, angelicales, en su corazón intacto incapaz de ensuciarse de la suciedad de su entorno. Es la clase de belleza que hoy transmite su post.

    Comentado por: supuesta hormiga de JB el 18/12/2009 a las 13:09

  • Algunos insectos como el gusano de seda, envuelven el fin de sus días en esa sábana capsular que es el capullo. Los capullos de seda nos ensimismaban de chicos y nos quedábamos sin aliento ante la caja de zapatos con hojas frescas de morera que les reponíamos puntualmente para que se encontraran agusto y nos dejaran ser testigos oculares de todo el proceso de desarrollo en el que la crisálida era la estrella protagonista.
    Creo que la sábana y por extensión, sus múltiples capas que la cubren cuando es el invierno nos lleva del ruido al silencio y nos concilia con ese estar vivo inicial de nuestro capullo primero que fuera la matriz y su sustituto, el sueño.

    Comentado por: osito polar el 18/12/2009 a las 11:24

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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