El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

La cama

Hace nada menos que cuarenta años se publicó un libro sobre arquitectura de un escritor chileno llamado José Ricardo Morales. Esta obra titulada Arquitectónica fue editada en dos volúmenes y cuando la conseguí y la aprendí me parecía que dentro de ella se hallaba todo lo que siempre y tennazmente me había obsesionado sobre los objetos caseros. Por ejemplo, la silla, que examinaré en  otro lugar y la cama, el mueble rey de la comedia y la tragedia domésticas.

Morales que amaba la etimología por encima de todas las cosas deducía que la idea de "ser" procedía e sedere, estar sentado o en su extremo hallarse, en general, aposentado. La fonética de sedere, por añadidura, se aproximaba mucho a essere y apoyándose en el diccionario de Corominas, podría concluirse que "ser" significa lo definitivamente establecido. El "residente" es el asiduo del lugar, el que repite sede. Pero también permanecer continuadamente en determinada "sede" o asiento transforma a este lugar en "sitio" y se hace, por tanto, "situable".

La cama que abate la posición corriente del homo erectus, listo para la lucha o la marcha, representa un elemento claramente femenino. El hombre yace, se acopla al yacimiento, se acerca a la matriz. Las aguas del río masculino fluyen y el "lecho" lo acoge en sus brazos.
La idea de estabilidad y origen  (establo, cibija/cobijo, reposo, poso, yacija, matriz) se halla tan asociada a la cama y por derivación al estatus afianzado que en el siglo XV, cuando ya se había introducido el importante dosel, los señores más acaudalados mostraban a las visitas una hermosa cama como  señal de riqueza y sin que sirviera para acostarse en ella. Se trataba no de un mobiliario para dar asiento al sueño sino como simbólico artefacto de poder.

De hecho cuando Carlos el Atrevido, duque Borgoña, se casó con Margarita de York en 1468, su vivienda disponía de una cámara pequeña en la se dormía realmente y una estancia destinada a las recepciones en la que había lo que se llamaba lit de parement, cama de adorno. Esta investigación de Edward  Lucie Smith en Breve historia del mueble fue el preludio de la consideración que se le concedió también en el palacio de Versalles durante el siglo XV o en la corte de Eduardo IV, en Windsor que tanto asombró  al embajador borgoño Gruuthuse, en 1472, puesto que tras mostrarle un suntuoso lecho se le hizo saber que aquello no era para dormir (era para presumir) y fue llevado a continuación a un  cuarto con sencillo camastro.

No hace falta insistir demasiado sobre el valor, el significado y la poderosa presencia doméstica de la cama. En buena medida el suceso que desconcertó al embajador borgoño lo vi repetir en la casa de unas señoras amigas en Villafranca de los Barros que cuando enseñaban su nuevo cuarto de baño a las vistas, decían "y por el momento gracias a Dios no hemos tenido que usarlo". Su camastro funcional era el retrete y el cuarto de baño en los años cincuenta un bien de lujo.

La cama en fin fue el lugar natural del nacimiento en esa época y hasta el estreno reciente de las secciones hospitalarias de puericultura. La cama continúa significando la base técnica y tópica del amor carnal, la matriz de la confidencia, la máxima delación, el espionaje y el sexo. El lugar contradictorio donde tiene lugar tanto la escena más despierta del cuerpo erótico y como la más dormida. El catafalco para morir y, también, para resucitar. La plataforma donde se dimite del mundo o aquella que, como en los tiempos romanos, permitía reclinarse mientras se comía o hablaba con los subordinados. Incluso refiriéndose a los años de la posguerra me contaba Luis Carandell que un tío suyo médico recibía a los pacientes reclinado en  la cama y aquella postura lejos de restarle autoridad aumentaba la credencial y la magia de su ciencia 

Hacer la cama guarda todavía el doble significado de engañar a alguien vilmente y prestar socorro noblemente al enfermo, al ser querido o al desvalido. Representa el lugar de los sueños y de las pesadillas, el mueble que cambia nuestra mente de lugar y de actuar como un faro erguido se comporta como una luz  basal  que, a menudo, en la duermevela ve más allá en el horizonte. De hecho el niño verdaderamente ilustre ha venido disponiendo durante siglos de dos camas: una para el día y otra para la noche en busca de una rica educación que le hiciera sacar el mayor provecho horizontal desde dos sedes y puntos de vista.

 Meterse en la cama da a pensar negativamente en nuestra cultura de la acción constante pero lo peor es la supuesta rendición que se escenifica uniendo el sentirse mal con decidir encamarse. Ira a la cama equivale a huir del mundo y darse de baja en él. Dentro de la cama, sin duda, se despliega como en ningún otro sitio un teatro dinámico de conceptos, recuerdos, collages y composiciones muy creativas, pero a los ojos de los otros el encamado aparece como un disminuido, falto de altura.  Un menos en la intervención social puesto que ese mueble posee no ya la característica de mostrarnos en decúbito sino presos en sus manos. Envueltos en una ondulación de telas que sin asociarse directamente al amortajamiento lo citan sigilosamente. Las sábanas poseen esta altísima convención bíblica: hacia la sepultura y hacia la resucitación. Telas que alteran -como diría el gran José Ricardo Morales- provisional o definitivamente nuestros "telos".   

[Publicado el 14/12/2009 a las 09:00]

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Comentarios (8)

  • Mi contribución, un tributo a tu prosa de poeta,

    un extracto de Oda a la cama, de Pablo Neruda,

    con permiso de Vd.

    ...Oh mar, cama terrible,
    agitación perpetua
    de la muerte y la vida,
    del aire encarnizado y de la espuma
    duermen en ti los peces,
    la noche,
    las ballenas,
    yace en ti la ceniza
    centrifuga y celeste
    de los agonizantes meteoros:
    palpitas, mar, con todos
    tus dormidos,
    construyes y destruyes
    el tálamo incesante de los sueños...

    Comentado por: MCarmens el 15/12/2009 a las 00:13

  • Sigue VV pasando revista al ajuar doméstico y, repito lo que ya contaba ayer por aquí, no acaban de engancharme estos posts en los que, en un batiburrillo, se entremezclan anécdotas, etimología y un elegante recorrido histórico; de la historia del mueble en este caso. Añoro otros posts con menos datos, pero en los que la mirada de V conseguía situar los objetos en otra dimensión; poética, a veces, actual, en otras y sorprendente en muchas ocasiones. Consigue sin embargo VV casi siempre desencadenar puntos de fuga que me catapultan hacia otras búsquedas; estos días atrás fue la pintura, hoy, será el tono histórico del post, me hizo recordar una cancioncilla que me cantaban de niña. Es una canción popular anónima que se remonta al siglo XVIII, Aquí se la dejo, gracias a este prodigio que es you tube.

    http://www.youtube.com/watch?v=PubVsb-u6sY

    Aux marches du palais.

    Aux marches du palais.
    Y a une tant belle fille, Lonla,
    Y a une tant belle fille.

    Elle a tant d'amoureux.
    Elle a tant d'amoureux.
    Qu'elle ne sait lequel prendre, Lonla.
    Qu'elle ne sait lequel prendre.

    C'est un p'tit cordonnier.
    C'est un p'tit cordonnier.
    Qu'a z'eu la préférence, Lonla.
    Qu'a z'eu la préférence.

    C'est en la l'y chaussant.
    C'est en la l'y chaussant.
    Qu'il en fit la demande, Lonla.
    Qu'il en fit la demande.

    La belle si tu voulais.
    La belle si tu voulais.
    Nous dormirions ensemble, Lonla.
    Nous dormirions ensemble.

    Dans un grand lit carré.
    Dans un grand lit carré.
    Couvert de teille blanche, Lonla.
    Couvert de teille blanche.

    Aux quatre coins du lit.
    Aux quatre coins du lit.
    Un bouquet de pervenches, Lonla.
    Un bouquet de pervenches.

    Dans le mitan du lit.
    Dans le mitan du lit.
    La rivière est profonde, Lonla.
    La rivière est profonde.

    Tous les chevaux du Roi.
    Tous les chevaux du Roi.
    Pourraient y boire ensemble, Lonla.
    Pourraient y boire ensemble.

    Et nous y dormirions.
    Et nous y dormirions.
    Jusqu'à la fin du monde, Lonla.
    Jusqu'à la fin du monde.

    Y, para acabar con este historicismo un tanto polvoriento, les propongo un poema de Robert Graves, en el que celebra liberarse del viejo lecho patriarcal de cuatro postes, refugio de fantasmas.

    No more Ghosts

    The patriarcal bed with four posts
    Which was a harbourage of ghosts
    Is hauled our from the attic glooms
    And cut to wholesome furniture for wholesome rooms;

    Where they (the ghosts) confused, abused, thinned,
    Forgetful how they sighed and sinned,
    Cannot disturb our ordered ease
    Except as summer dust tickles the nose to sneeze.

    We are restored to simple days, are free
    From cramps of dark necessity,
    And one another recognize
    By an inmediate love that signals at our eyes.


    No new ghosts can appear. Their poor cause
    Was that time freezes, and time thaws;
    But here only such loves can last
    As do not ride upon the weathers of the past.


    Robert Graves

    Comentado por: María el 14/12/2009 a las 22:44

  • Camas hay muchas, y el trigo se encama. La posición ideal para dormir es la horizontal y de ahí que se haya inventado este artilugio para el reposo y el sueño, así como por extensión para la representación del juego amoroso de cada cual. Recuerdo que de pequeñas no nos perdíamos ni un sólo "paramento" de novios que se iban a casar y enseñaban su nido y su ajuar a los allegados y vecinos que se quisieran acercar. En muchos casos, se trataba de lo que hoy llamamos instalaciones sólo "de vista" que los propietarios no llegarían a estrenar, pues se quedaban a vivir en casa de los padres de uno de los cónyuges, donde se les había dispuesto una habitación menos ostentosa, dejando a salvo de todo menoscabo y cerrado bajo llave el pequeño museo doméstico.
    Nunca pude entender por qué los castellanos le llamaban pierna al llit o cama, hasta que di con el sinónimo lecho y me quedé algo más conforme. De todos modos, el dibujo vino en mi ayuda para conciliar códigos distintos; en uno de mis dibujos recurrentes me desquitaba con de las nomenclaturas alejadas entre un idioma y el otro, de modo que de una pierna de escaparate con las que se exponen las medias de punto surgieran cuatro palotes para elevarla del suelo y "acostar" una muñeca encima, para que la palabra "cama" estuviera en paz con los dos campos semánticos de una forma divertida.

    Comentado por: marisol el 14/12/2009 a las 19:02

  • ¿Y quién eres tú para decirlo? ¿La más tonta del reino? ¿Ex-miss hormiguita tontería 2009?
    Pues ten en cuenta que la repostera no se toma en serio insultos de menos de una neurona de espesor

    Comentado por: supuesta hormiga de JB el 14/12/2009 a las 18:47

  • La Repostera es más tonta que un bocado en la oreja.

    Comentado por: YdigoYo el 14/12/2009 a las 17:26

  • La muerte está sentada a los pies de mi cama


    Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo
    y frazadas dispuestas a levantar el vuelo.
    La muerte dice ahora que me va a hacer la cama.
    Le suplico que no, que la deje deshecha.
    Ella insiste y replica que esta noche es la fecha.
    Se acomoda y agrega que esta noche me ama.
    Le contesto que cómo voy a ponerle cuernos
    a la vida. Contesta que me vaya al infierno.
    La muerte está sentada a los pies de mi cama.
    Esta muerte empeñosa se calentó conmigo
    y quisiera dejarme más chupado que un higo.
    Yo trato de espantarla con una enorme rama.
    Ahora dice que quiere acostarse a mi lado
    sólo para dormir, que no tenga cuidado.
    Por respeto me callo que sé su mala fama.
    La muerte está sentada a los pies de mi cama.

    Óscar Hahn

    Comentado por: poema el 14/12/2009 a las 14:28

  • ¿Y etimológicamente hablando, camadería vendrá de cama? Las palabras también se relacionan con camadería, creo yo.
    En fín, como nos enseñaron estos dos, si tienes que hacer una revolución, hazla desde la cama, es más cómodo:

    http://www.que.es/archivos/200903/yoko3-600x600x80.jpg

    Comentado por: larepostera el 14/12/2009 a las 11:51

  • Desde luego la cama a mí unida al insomnio me estimula demasiado la creatividad.

    Comentado por: Jose Luis el 14/12/2009 a las 10:54

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

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2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

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1997 Premio González Ruano de Periodismo

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