El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

El vaso de agua

De la banalidad de la vida cotidiana, de la banalidad de toda la vida en general, nada da mejor cuenta que el vaso de agua. No hay hogar sin su  vaso de agua referencial. El centro de la nada y de su totalidad. La representación de lo nada por ver y el todo de la transparencia que no oculta absolutamente nada.

De un u otro modo, en uno u otro estatus, el vaso de agua representa en cada  casa un mismo aforismo y un aforo similar en donde cabe el amor y el plomo de la muerte, la ingrávida amnesia y la insoportable presencia del dolor. O también, la ausencia absoluta y su mismo reverso encandilado en un recuerdo sin ningún color ni sabor. Pero el agua es además de incolora e inodora, insípida, dice la química, aunque quién podría pasar por alto su invisible potencia,  su influencia decisiva, su saber indecible o su amenaza inscrita en su consolación?

En la mesa, el vaso de agua cumple una función menos simbólica que sistemática, menos conceptual que orgánica, más apegada a la costumbre  que al ritual. Por el contrario, el vaso de agua que se lleva hasta la mesita de noche se erige como un imponente monumento a la muerte o a la salvación. En medio de la noche, a lo largo de ella, el vaso de agua vela el sueño y su pasaje interior. El resto de los objetos abandonan al ser que duerme o dormitan juntos a la vez que él. Sólo el vaso de agua, al estilo de las palmatorias, queda en plena vigilia, inmóvil y alerta,  a mano de quien padece la pesadilla o el insomnio, la indigestión o la frustración.

Los vasos de agua que llegan para aliviar un sobresalto o un desvanecimiento a lo largo del día son versiones menores del vaso de agua nocturno cuando la solicitud de su auxilio trasciende a una vicisitud previsible  y su intervención no tiene límites ni clara determinación. Ese vaso de agua que llega a los labios del enfermo es también el vaso de agua que, sin moverse un ápice  ni variar un mililitro su capacidad actúa como  amuleto ante el posible mal. Un mal a su vez indeterminado e incalculable al que deberá dar respuesta esa transparencia quieta, cristal sobre cristal, agua líquida sobre el material cristalizado, especie de fanal ecuménico  que atiende a todas las razas y condiciones siendo a su vez tan simple y crucial,  La elementalidad extrema con su característica de fatalidad.

Porque ese vaso de agua inocente es de otro lado la cara banal del mal mortal. El mal que asola y anula. El mal irreversible que se bebe sin antídoto posible,  la medicina de la nada que se traga como inocua y como la última desolación.  De este modo culminante ese vaso de agua nos preside, nos atiende o nos disuelve en él. Nos hace, en suma, iguales a él, una nada bendecida de piedad pero, simultáneamente, tan indicativa de nuestro final inminente como representa su mística infinita: el vaso que contiene un contenido sin diferenciación, que acumula un líquido sin coloración, que concluye su identidad en la adición de lo parecido,  simultaneidad del mundo contenido y de su apariencia, del significado y el significante, conclusión final de un mundo más allá de lo que se ve, más allá de lo que pesa y no puede verse, de lo que se toca pero no se apresa, de lo que se ingiere sin degustación, de lo que colma o nos ahoga sin guía ni una elección.

El sueño duerme junto al agua del vaso y esa línea se reproduce cada vez que en la vigilia se sacia la sed. El vaso de agua allana, aplaca, lleva la vida en su seno como un pecho sin relieve ni ondulación o en el mar sin horizonte que disuelve tanto la esperanza como el odio, la reverencia como el extremo rencor.

[Publicado el 26/11/2009 a las 11:41]

Compartir:

Comentarios (5)

  • Caramba sr.Verdú,están las cosas como para animarse con Vd un poco.
    Pero sí,hace observaciones lúcidas y reales.Esas interpretaciones hay que tenerlas en cuenta si queremos encarar con aplomo el plomo de la vida.Y su banalidad.Y su desdicha.Y su sin sentido.
    Bueno como verá,ya puestos....
    Sin embargo,hay que ir a por todas dicho de la manera más coloquial.Tenemos que hacer la mejor función posible y dentro de ella hay momentos que la justifican y nos parece que vale la pena.Procuremos abordar ese pequeño margen de libertad y sueños.Como el horizonte que se pierde engañosamente inabarcable en la inmensa agua o como el nivel del vaso de agua que vitalmente nos ayuda.Para aplacarse,para serenarse y para pensar mejor en la ¿banalidad? de todo lo que nos puede suceder.Con y sin sobresaltos.
    A partir de esta noche me uno al ritual.

    SALUDOS. ANGEL.

    Comentado por: ANGEL el 26/11/2009 a las 23:42

  • Tiene aires funerarios y lúgubres este post. La mesilla de noche, la enfermedad, la muerte…
    El agua siempre ha tendido a la duplicidad es la vida y por tanto, por contraste, siempre asoma tras ella la muerte.
    El agua puede llegar a ser un placer, uno de esos placeres olvidados de tan accesibles, que son proporcionales a la necesidad -sin una necesidad previa, no hay gusto alguno en tomar agua. Después de cultivar tanto el placer superfluo, saciados ya de todas las necesidades, cuando desprevenidamente la necesidad nos apremia, volvemos a lo elemental, a lo puro, que no añade ni quita : volvemos, pues agua somos, a nosotros

    Comentado por: la repostera el 26/11/2009 a las 20:51

  • Agua,agua que no has de beber...
    Agua la de lo infinito ,de la nada eterna.

    Comentado por: alice el 26/11/2009 a las 20:37

  • Sí, pero cuidado con no ahogarse en un vaso de. Como a los oradores en el Congreso, venga a llevarles vasos de, como si fueran congrios un poco moribundos a los que reanimar o alakranas tumefactas.Casi mejor que no dejaran de llevarles vasos de... güisquie (por lo de la subversión, digo)

    Comentado por: José Antonio el 26/11/2009 a las 17:57

  • Qué mal detective hubiera sido
    Qué buen poeta

    Comentado por: consecuencias de la falta de lógica el 26/11/2009 a las 13:47

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres