El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

La cólera

De expresarse sobre un determinado asunto de una manera serena a gozar, voluptuosamente, de una abordaje violento discurre un mundo. El tajante reproche al otro, el extremo juicio sobre uno mismo, la precipitada decisión de ruptura o de inmersión, tatúan decisivamente el futuro. Entre la actuación de una  mente más o menos fría a la de otra en plena ignición se despliegan consecuencias tan dispares como irremediables.

La fuerza de la agresividad agresiva contribuirá  a abrir o abatir portones que permanecían cerrados pero también, inesperadamente, el tren de la agresividad sobrevenido de un viejo rencor, el súbito sufrimiento de una injusticia o la insoportable torpeza del prójimo  llevan, a través de la reacción violenta, a desbaratar el panorama precedente, partirlo en pedazos y arrojarnos, acaso, en un imprevisible vertedero. La ira ciega los ojos. Los ojos que la ira ciega son incapaces de vislumbrar el extraño abismo del porvenir y el porvenir se transforma en un presente activo que se nos echa encima como una fiera nacida de los nuevos espacios sin control. Porque qué violencia de alguna calidad estimable, qué fiera,  admite control. Pero, a la vez, amando la embriaguez de la cólera, ¿cómo compaginar el vivo sabor de lo violento con el posterior paladar de lo cabal? La violencia se desborda y en sus manos, generalmente, deformadas por el fuego, el objeto se hace trizas. El conflicto se complica de este modo aún más puesto que ninguna violencia contribuye a desalojar una tara sino que se alía naturalmente con la turbulencia y nos  embolica, nos hace ser la desdichada música rota, la materia en pedazos, de todos los episodios que vivimos con permanente dolor.

[Publicado el 01/7/2009 a las 10:05]

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Comentarios (15)

  • De la razón, todos tenemos. Que se la lleve el Diablo,como canta Miguel Bosé.¡Cuantas guerras se han iniciado por la razón!
    De la inteligencia, que pocos se bañaron en ese mar.
    De lo que se escribe a lo que se lee, o de lo que se pinta en un cuadro, a lo que se ve, hay un verdadero abismo... el abismo que media entre la razón y la inteligencia.
    De la cólera o de la ira, si los razonables la tenemos, imaginaos la de los Dioses, que en inteligencia nos han superado.
    De la palabra hablada, ¡que poco vale!... ¿y de la escrita?... pasarán los siglos para que se entienda. el tiempo que necesite la razón para acercarse a la inteligencia.
    Un fuerte abrazo
    http://sanjosefus.blogspot.com/
    https://sites.google.com/site/sanjosefus/Home

    Comentado por: sanjosefus el 12/7/2009 a las 08:39

  • Ausente el caballero o el canalla que nos conforma, la colera, como espuela que atiza sobre las blandas carnes, impulsa
    a este caballo desbocado a la irremediable condicion de animal que relincha.

    Comentado por: El Gaviero el 02/7/2009 a las 20:21

  • Comprender también que un ciego no puede guiar a otro ciego.
    Saludos y hasta después de las vacaciones.

    Comentado por: escarola el 01/7/2009 a las 22:08

  • ¿Cuáles serían las condiciones de una vida buena para el ser humano actual?

    ¿El dejarse llevar sin cortapisas por la ira sería una de ellas?

    ¿ No será mejor quizá un autocontrol que tolera deslices ocasionales y de excepción?

    ¿ Mejor para qué, mejor para quién?

    Para el bienestar del mundo, para el bien vivir de quien ganó la mayor de las batallas : la que cada persona entabla cada día consigo misma.

    Comentado por: Asun el 01/7/2009 a las 21:32

  • Todos estamos ciegos en este lugar sr. Verdú, lo importante es comprenderlo, es el principio de cierta-parcial-provisional comprensión.

    Comentado por: cocacólera (ligth)-el cóctel del verano el 01/7/2009 a las 20:27

  • Lo mismo es que Verdú tiene una buena me-lopea -confusión de voces- Desde ahí arriba las cosas se ven tan chiquititas que parecen todas las mismas. O lo mismo el problema está en otro órgano: no hay peor ciego que el que cree ver.

    Comentado por: cocacólera- el cóctel del verano el 01/7/2009 a las 20:21

  • Así me parece también a mí,Asun,es lo que al final siempre solo nos queda para poder seguir adelante en estos juegos-serios-del Bién y del Mal.Esta razón de la que tantas veces-y muchas con muy buenas razones irrazonables- renegamos,nos apartamos,sería lo uniquito que al final de todos los trayectos nos espera,nos tiende la mano para siempre salvarnos.No hay, no habrá nunca soluciones perfectas,nítidas,claritas;siempre al lado de la luz, la sombra-que tantas veces es también acogedora sombrita ante el duro sol abrasador-, insuperable,irremisible,inevitable.Si queremos con demasiada vehemencia mundos perfectos, limpios de contradicciones,nos habremos siempre de encontrar con un tipo de terror que superará con creces todo lo conocido,todo lo visto y por haber.
    La máxima prudencia de la inteligencia consistiria en reconocer en sí misma la potencialidad del peligro;lo que en alemán se dice como "unheimlich",la otredad,una otredad pero que tiene su residencia en nuestro ser,y que si tratásemos de eliminarla nos estaríamos eliminando con ello a nosotros mismos.
    Así que a prudencia llaman.
    Vuelve el sol aterrador:40º-al menos-a la sombra.
    ¡Ay, esas ricas sombritas donde arrimarse.
    Saluditos caluroso.

    Comentado por: aliciacalientecaliente el 01/7/2009 a las 19:45

  • Me siento aludida, aunque lo que leo me aterra y no me puedo reconocer en ello.
    Espero que su cólera, Don Vicente, no haya sido originada por mi ‘ingeniosamente torpe’ comentario de la entrada anterior. No era esa mi intención.
    Por otra parte tengo que admitir que había ‘verdad’ en lo que dije. Tendría que haber contado hasta diez…
    Pero dudo que esté pensando en mi.

    Comentado por: me el 01/7/2009 a las 19:18

  • Me confieso estupefacta e ignorante al no entender nada del comentario de ¿qué grave error! y le pediría que me lo aclarara.

    Comentado por: Asun el 01/7/2009 a las 18:02

  • A veces se necesita alcanzar ese punto para que las emociones borboteen, para que las palabras fluyan, a veces todo es parte de un juego, a veces el juego se convierte en fuego y arrasa.

    Comentado por: escarola el 01/7/2009 a las 16:28

  • ¿Y a qué tiene que ver esto con los derechos humanos y las sectas?
    Un buen análisis, sí señor. En su explosión la violencia no tiene en cuenta el futuro, el sujeto se blinda "como si" las consecuencias no le fueran a alcanzar, situándose más allá.
    Comprender que son visibles, que están tatuadas en el porvenir. Ok.

    Comentado por: escarola el 01/7/2009 a las 16:17

  • No, no, no señor Verdú, todo radica en la dificultad de la comprensión. Veamos, los derechos humanos son la base de la democracia y en ellos se basan en el derecho (incluído en la Constitución, de la intimidad). Si un colectivo pretende ponerlo a su servicio, empinará con mas o menos gusto el camino de las sectas (donde el derecho individual se va perdiendo en el conjunto, lo que nunca debería suceder).
    Comprenderá que no se pueda hablar de un derecho "sectario", porque la tribu se carga el derecho indivividual, que en origen (y destino) es privado, personal e intransferible, y es el que garantiza la libertad de pensamiento y acción pacífica de todos y cada uno de los ciudadanos.

    Comentado por: ¡Qué grave error1 el 01/7/2009 a las 13:37

  • No, no, no señor Verdú, todo radica en la dificultad de la comprensión. Veamos, los derechos humanos son la base de la democracia y en ellos se basan en el derecho (incluído en la Constitución, de la intimidad). Si un colectivo pretende ponerlo a su servicio, empinará con mas o menos gusto el camino de las sectas (donde el derecho individual se va perdiendo en el conjunto, lo que nunca debería suceder).
    Comprenderá que no se pueda hablar de un derecho "sectario", porque la tribu se carga el derecho indivividual, que en origen (y destino) es privado, personal e instransferible, y es el que garantiza la libertad de pensamiento y acción pacífica de todos y cada uno de los ciudadanos.

    Comentado por: ¡Que grave error! el 01/7/2009 a las 13:25

  • A mi me encantan estos episódicos repliegues orteguianos que asaltan a VV, estas esporádicas llamadas suyas al ejercicio de la razón vital y al cabal elogio de la mesura,Verdú de Rotterdam y Gasset hoy, hoy que es todo exhortación desmesurada a los instintos y al descarrilamiento voraz de las pasiones desenfrenadas (al capricho más bien, al subitáneo picor, al "me dió el punto y..."), así es que, como no celebrar su atinada y lúcida disección del infernal mecanismo que la iracunda ira del IRA nada provisional puede desencadenar. Se puede, claro, recordar lo obvio: que estaremos ante un mundo inédito y novísimo (como los famosos poetas)y post-trans-modernísimo, pero que Homero ya se lo susurró al oido a Aquiles hace algún tiempo. Y el Tao abundó sobre cómo esclavizan las pasiones.
    Y si "ninguna violencia contribuye a desalojar una tara", y si "la ira ciega los ojos", si es así en el plano individual, qué leviatán horrible no se levantará con la apelación a la violencia de masas.Eta mátalos, gritaban por las calles y a plena luz del día venerables ancianas y jóvenes superenrrollaos en un "marco incomparable" de belleza.
    Por eso, si los jovencitos, además de tener ya de por sí las feromonas y las neuronas y la caldera cerebral en plena ebullición, como corresponde a su edad, reciben una permanente incitación por tierra-mar-y-aire al inmediato desparrame de sus instintos más instintivos, el desastre está servido. Y acaso la civilización y la educación no sean otra cosa que interponer una distancia -que le dé todo su sentido- entre la realidad y el deseo. Como cantaba Aute, en la espera te pediría... Una de las miles de tristísimas historias silenciadas sobre la tabarra etarra cuenta que un día había en un precioso pueblecito guipuzcuano una carrera ciclista que ayudaban a regular tres guardias civiles de tráfico. El comando de rigor, en medio de la algarabía festiva de la gente,les ametralló por sorpresa. Alguien del público acudió aún a alertar a los miembros del comando etarra, que aún campaban por allí, porque uno de los guardias civiles entre el charco de la sangre aún se movía. Y no hubo forma de saber si había en ese espontáneo emisario ánimo caritativo o ánimo psicopático. Hasta tal punto la cólera nos muta en desdichada música rota, que es lo que hoy se lleva, que hay que romperlo todo.

    Comentado por: Jose Antonio el 01/7/2009 a las 11:40

  • Desde luego un temperamento sereno puede esperar consecuencias distintas de sus actos respecto a otro atolondrado. Nuestros ancestros culturales, los griegos, a los que siempre hay que volver, enseñaban, junto a la virtud de la valentía, otra virtud situada al mismo nivel, la prudencia. Un hombre entero es un hombre valiente y prudente, además de justo y piadoso. Ya no se enseñan esas cosas. Realmente, ya no se enseña nada. La misma palabra 'virtud' nos suena a cosa pasada, como de curas antiguos. Hemos sustituido las virtudes por los derechos. Hemos sustituido el esfuerzo personal, la virtud, que es lo que nos hace grandes, por el esfuerzo de los demás en nuestro beneficio, nuestros presuntos derechos, aún sin merecerlos en absoluto. Hemos ganado en comodidad lo que hemos perdido en hombría (por cierto otra palabra fuera de onda, y más en un blog tan femenino como este; aclararé que la hombría es una virtud no solo masculina).

    Comentado por: ossa el 01/7/2009 a las 11:09

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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