La tabarra
Presentaba Iñaki Gabilondo los resultados de las elecciones en Galicia y el País Vasco sin poder eludir la palmaria sensación, nociva para su audiencia, de que estuviera refiriéndose, dijo, a un dèjá-vu.
Ciertamente, se trataba de un rollo.
Pero cuidaba entonces Gabilondo de hacer ver que, sin embargo, a pesar de la tabarra aparente, estas elecciones son importantísimas puesto que "debajo de las cifras" descansa la voluntad popular. Es decir bajo la hojarasca de los números yace el cuerpo sagrado del voto libre.
La santa misa también resulta un dèjá-vu pero bajo la rutina de la predicación del cura y todo eso yace la "palabra de Dios".
Todo lo que "yace" adquiere dignidad y se convierte, aderezado, en objeto de veneración. Todo lo muerto o yacente inspira respeto, todo ritual incomprensible llega a constituirse en un arcano donde anida la trascendencia en estado puro. ¿Seguiremos viviendo el aburrimiento de esta fe? ¿Nos enalteceremos como feligreses, como demócratas, como ciudadanos gracias al divino bostezo? De ese género tedioso vienen siendo una creciente cantidad de las imposiciones anacrónicas a las que deberíamos la máxima devoción.
El libro aburre a los niños, señal de que se trata del verdadero saber; el matrimonio perdurable aburre a los esposos, señal de su auténtica sacramentalidad; esa novela nos echa atrás, signo de su extraordinaria potencia; este arte nos resulta incomprensible, prueba de su extrema creatividad. Tantas y tantas cuestiones importantes son tan mostrencas que por ello obtienen su máximo nivel de presencia, inercia y opacidad. Lo que lo que nos duerme será nuestro prometido despertar. Las elecciones gallegas y vasca dos de los mayores ejemplos de lo insoportable han de ser seguidas para llegar a la cima del sacrificio. A la perfección del ciudadano aburrido y desencantado, argamasa propicia para que la autoridad, la jerarquía, los catedráticos y los políticos puedan construirse su casamata y su amenazada razón de ser.[Publicado el 02/3/2009 a las 09:50]
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Comentado por: coach bag el 08/10/2011 a las 13:32
Caben muchas posibilidades: que tuviera sueño, que estuviera haciendo otras tres cosas a la vez, que tuviera prisa... o que quisiera hacerle hablar a usted. Creo que esta última es una de las más probables.
Por cierto, ¿por qué se ha venido usted a la entrada de un mes antes? ¿le tiene miedo? No me extraña, porque debe de ser furibundo. A saber lo que le ofende este tipo de comentarios a él que dicen que es tan perfeccionista.
Hágame caso y huya.
Comentado por: bloggeroencubierto el 02/4/2009 a las 19:38
Sería mejor que el autor utilizase algún punto y aparte, para hacer más fácil la lectura. Además el texto está lleno de errores. Por ejemplo en este trozo:
Sin esta crisis posee una insólita magnitud ha de atribuirse a que no es solamente se trata de un asunto financiero y tóxicos y subrimes sino a que nos encontramos frente a una la crisis general, económica, social, cultural.
¿Admitirían este acabado en la edición de papel?
Comentado por: Doctor Bell el 02/4/2009 a las 19:00
El truco es que él no se parece nada a esos ensayistas que caricaturiza, de manera que, aún fingiendo encontrarse entre ellos, en el fondo se siente a salvo. Vamos, en otra categoria, esa que surge de la perfecta combinación entre la seductora apariencia del novelista y la profundidad de ideas del ensayista. (Ni que decir tiene que sus lectoras también somos así, a su imagen y semejanza.)
Comentado por: escarola el 09/3/2009 a las 10:50
O sea, que no se libra nadie. Pero no dice nada de la combinación de narrador y ensayista ni de las extrañas mujeres que se complacen en este tipo de lectura. Habría que preguntarle. Deduzco que despeinadas, mal vestidas y todo el día echadas.
De los lectores varones no dice nada. ¿Quién hablaba de un análisis de género? Pues está visto que tiene que empezar muy atrás.
Comentado por: otra el 09/3/2009 a las 10:36
Yo estoy con "una", María, me he reído. Es que el artículo también es muy autoirónico, hacia los ensayistas como él.
"Los ensayistas llevaban lentes y enseñaban un aspecto que, por lo común, además de abreviar sus encantos, ponía en un misterio sus dotes de penetración espiritual"
La burla contra las mujeres que leen ensayos, está incluida en la burla a los que los escriben ¿no? escritores entre los que figura él mismo. Y en el fondo a quién apunta sino a esos novelistas que escriben únicamente para proporcionar "el placer de sentir y no saber, al fin, nada de nada" ?
Comentado por: escarola el 09/3/2009 a las 09:27
Por ahora, hasta que no caduque este simbólico 8 de marzo, creo que no pensaré si soy lector-lectora, sino que me decanto por “oyente”, y de paso evito entrar al trapo de los estereotipos infumables del artículo de VV. Por cierto, una, me gustaría que me explicara un poco eso de la risa, ¿le da la risa pensar lo que VV escribía en el 87?
Lo de “oyente” es que ayer vi, en la sesión de noche, “El Lector” desde entonces el único lector que tengo en la cabeza es Ralph Fiennes, en el papel de Michael, por lo que me declaro oyente incondicional.
Mañana iré corriendo a comprar la novela de Schlink, que pinta muy bien.
Comentado por: María el 08/3/2009 a las 23:16
Pues me pregunto en primer lugar porqué Verdú se habrá dedicado tanto al ensayo.
Lo que a mí me ha recordado es un diálogo entre las cajeras de un super de una serie de TV, la tira: una de ellas dice "¿Estudiar, pa' qué? Eso es para las tontas que no tienen un tipo como el mío."
Pues eso, que Verdú lo escribió hace veinte años, que si no, se iba a enterar.
Me encantaron los poemas.
Comentado por: escarola el 08/3/2009 a las 23:01
Tiene miga, me trae a la memoria la final del Open de Australia, a Nadal y Federer sintiéndose en la pista y en el podium, a la impresión de estar ante dos hombres completos, con una técnica depurada y la capacidad de sentir intacta. Me gusta pensar que vamos completándonos poco a poco, que el sobresaliente en un aspecto de la personalidad no conlleva necesariamente el suspenso en otro.
Gracias por ponerlo, Una
Comentado por: lmqlp el 08/3/2009 a las 21:08
Comentado por: una el 08/3/2009 a las 12:04
Comentado por: una el 08/3/2009 a las 12:03
NARRACIÓN
11 de junio de 1986
Prácticamente todo el mundo que quiere leer un libro, e incluso se dispone materialmente a hacerlo, elige la narración. Los editores están bien apercibidos de esta realidad. La gente en lectura ascendente se recluta entre las mujeres y, en general, los lectores son como chicas que desean ser recreadas con el relato. Frente al lector macho y duro que se identificaba con la erección de ideas enervadas de rigor se expande este lector hembra que se echa con blandura, de costado, y sigue la melodía de la narración. Todo el juego del discurrir intelectual, la arquitectura de la inteligencia en estado neto, es sucedida por la carnalidad del relato. Los novelistas muestran sus rostros en la contracubierta como una oferta asociada a la escritura. Y tal como el modelo de los autores norteamericanos, que se desbrochan la pechera o se alborotan el pelo, hablan de sí como una entrega de sus tatuajes personales. El lector- lectora- es un potencial amante del autor, hace el amor, la compra, el safari o la digestión con él, recibe o repudia sus muslos, busca adentrarse, en fin, en una aventura humana donde la literatura es sólo el pretexto para haberse conocido.
Los ensayistas llevaban lentes y enseñaban un aspecto que, por lo común, además de abreviar sus encantos, ponía en un misterio sus dotes de penetración espiritual. Los ensayistas, a qué negarlo, han ofrecido las más de las veces una fisonomía que atraía al grupo menos lucido de las mujeres. Chicas despeinadas y vestidas sin tino. El novelista, por el contrario, es hoy un seductor frontal y puede aspirar a dormir con una actriz. Al margen del valor de la escritura, su patrimonio reside en su propia atracción. Más aún: basta con lanzarse a contar una historia para otorgarse con ello la fama de haber vivido más allá de aquello que se pueda resistir sin ser escrito. Por antonomasía, el novelista es hoy una oportunidad de emoción. ¿Las ideas? ¿La pasión de las ideas? Cada ensayista actual, con una escuálida venta de ejemplares, es la metáfora de un hueso frío y mondo. Incompatible con la voracidad de consumir, con el hambre de amar y con el placer de sentir y no saber, al fin, nada de nada.
Domicilios, 1987
Ediciones El País
Vicente Verdú
Comentado por: una el 08/3/2009 a las 11:59
Hace poco me he topado con este artículo; si bien es cierto que no se corresponde con el título de la entrada, también lo es que el día de hoy y la deriva del diálogo invitan a compartirlo, o eso me ha parecido. Así que he decidido dedicárselo con una inmensa sonrisa – yo, que bien sabe Dios que no lo he escrito- a todas las lectoras de Vicente Verdú, en especial a las que escriben comentarios en el blog, a todas ellas. Espero que rían y disfruten con él tanto como aquí una.
Comentado por: una de ellas el 08/3/2009 a las 11:58
La fuerza que mueve la historia de Juan José Millás es centrífuga mientras la que mueve la historia de Vicente Verdú es centrípeta. Ya veo que han leído bien lo escrito mal y han sustituido discretamente ese “debía de ser” por un “debía ser” de mi comentario del 05/3/2009 a las 20:20.
Buen domingo a todos.
Comentado por: tresxtres el 08/3/2009 a las 10:11
A few days back some things got clear
about there not being all those years ahead we’d kept
assuming. The doctor going on finally about “the shell” I’d be
leaving behind, doing his best to steer us away from the vale of
tears and foreboding. “But he loves his live”, I heard a voice say.
Hers. And the young doctor, hardly skipping a beat, “I know,
I guess you have to go through those seven stages. But you end
up in acceptance”.
After that we went to lunch in a little café we’d never
been in before. She had pastrami. I had soup. A lot
of other people were having lunch too. Luckily
nobody we knew. We had plans to make, time pressing down
on us like a vise, squeezing out hope to make room for
the everlasting –that word making me want to shout “Is there
an Egyptian in the house?”
Back home we held on to each other and, without
embarrassement or caginess, let it all reach full meaning. This
was it, so any holding back had to be stupid, had to be
insane and meager. How many ever get to this? I thougt
at the time. It’s not far from here to needing
a celebration, a joining, a bringing of friends into it,
a handing out of champagne and
Perrier. “Reno”, I said, “Let’s go to Reno and get married”.
In Reno, I told her, it’s marriages
and remarriages twenty-four hours a day seven days a week. No
waiting period. Jus “I do”. And “I do”. And if you slip
the preacher ten bucks extra, maybe he’ll even furnish
a witness. Sure, she’d heard all
those stories of divorcees tossing their weddings rings into
the Truckee River and marching up to the altar ten minutes later
with someone new. Hadn’t she thrown her own last wedding band
into the Irish Sea? But she agreed. Reno was just
the place. She had a green cotton dress I’d bought her in Bath.
She’d send it to the cleaners.
We were getting ready, as if we’d found an answer to
that question of what’s left
when there’s no more hope: the muffled sound of dice coming
down
the felt-covered table, the click of the wheel,
the slots ringing on into the night, and one more, one
more chance. And then that suite we engaged for.
Comentado por: (continuación) el 07/3/2009 a las 04:27
Me alegro de que le guste, Nocturna. Hay varios poemas que creo reflejan esos últimos años que Carver pasó con Tess Gallagher y que emanan una sensación parecida.
El azar, de nuevo, me ha llevado al sofá en el que los dos se quedan dormidos con el ruido de fondo de la tele, el poema se llama “Proposal” . Carver cuenta cómo le pidió a Tess que se casara con él. Se casan el 17 de junio de 1988. Carver muere el 2 de agosto de ese mismo año.
Tengo una versión bilingüe “Todos Nosotros” de Bartleby editores. 2007
Incluye un prólogo de Tess Gallagher, que me gustó mucho y me hizo descubrirla como poeta. Hoy es muy tarde y le copio sólo el principio en inglés, pues el poema es muy largo. Mañana sigo.
Como en el texto de VV, también hay un sofá, y una vieja película en la televisión.
Proposal
I ask her and then she asks me. We each
accept. There’s no back and forth about it.
After nearly eleven years
together, we know our minds and more. And this
postponement, it’s
ripened too. Makes sense now. I suppose we should be
In a rose-filled garden or at least on a beautiful cliff overhanging
the sea, but we’re on the couch, the one where sleep
sometimes catches us with our books open, or
some old Bette Davis movie unspools
in glamorous black and white-flames in the
fireplace dancing
menacingly in the background as she ascends the marble
staircase with a sweet little snub-nosed
revolver, intending to snuff her ex-lover, the
fur coat
he bought her draped loosely over her shoulders.
Oh lovely, oh lethal
entanglements. In such a world
to be true.
Comentado por: María el 07/3/2009 a las 03:05
Y les dejo uno muy breve del mismo autor, yo díría que adecuado para el lugar y la hora.
Las noches no son claras aquí.
Pero si hay luna llena, lo sabemos.
Sentimos una cosa un minuto,
otra distinta al siguiente.
.
Comentado por: Que tengan muy buenas noches. el 07/3/2009 a las 02:33
Este es uno de mis poemas favoritos, lo ha escrito usted, se había quedado en mis teclas a la puerta del blog muchas veces.
Cuando pueda díganos, por favor, cuál es ese otro que lo redime.
Gracias por copiarlo.
Comentado por: nocturna el 07/3/2009 a las 02:10
Perdonen, error al copiar, y error al no revisar.Aquí sí que el olvido de una "e" cambia el sentido,
SUNDAY NIGHT
Make use of the things around you.
This light rain
Outside the window, for one.
This cigarette between my fingers,
These feet on the couch.
The faint sound of rock-and-roll,
The red Ferrari in my head.
The woman bumping
Drunkenly
around in the kitchen…
Put it all in,
Make use.
Raymond Carver
Comentado por: María el 07/3/2009 a las 01:54
La cocina de Millás no me hizo sentir mejor, pero también me gustó el relato. Tiro un poco más del hilo y sigo la pista que me dio Jose Antonio, cuando el viernes todavía era viernes. Abro un libro rojo bastante reciente y me doy de bruces con otra variación de soledades ¿comunicadas?; desde un sofá, una nueva incursión a la cocina, esta vez Carveriana.
Les dejo con un poema más acorde con estas altas horas de la madrugada.
SUNDAY NIGHT
Make us of the things around you.
This light rain
Outside the window, for one.
This cigarette between my fingers,
These feet on the couch.
The faint sound of rock-and-roll,
The red Ferrari in my head.
The woman bumping
Drunkenly
around in the kitchen…
Put it all in,
Make use.
Raymond Carver
DOMINGO POR LA NOCHE
Utiliza las cosas que te rodean.
Esta ligera lluvia
Tras la ventana, por ejemplo.
Este cigarrillo entre los dedos,
Estos pies en el sofá.
El débil sonido del rock and roll,
El Ferrari rojo en el interior de la cabeza.
La mujer que anda a trompicones
Borracha por la cocina…
Coge todo eso,
Utilízalo
Del mismo autor he encontrado otro poema, justo al final del mismo libro, que redime estos versos tan tristes, un poco como pasa en las últimas frases del relato de VV, para que el paralelismo cobre más sentido. Si quieren que les cuente ya me dirán
Comentado por: María el 07/3/2009 a las 01:48
En el cuento de Millás ambos se han rendido, esto es lo que hay, asumen, y se comunican eso precisamente su realidad, la de ambos juntos. En el de Verdú no hay rendición hay impaciencia por parte de él ante la incapacidad para comunicar el pensamiento, el deseo sin moverse, pero eso no es comunicación eso de conseguirse sería un fenómeno paranormal, como paranormal llega a ser la capacidad del cuento de transmitirnos la crispación del protagonista ante la actitud de la mujer aparentemente ajena, como es normal, a los pensamientos de él mientras mira al frente. Pero la sensibilidad hacia el otro está presente en ambos, y los dos están dispuestos a dejarse llevar para salvar ese escasísimo y virtual medio metro que los separa más que entre sí, del juego. Tanto en un cuento como en otro hay comunicación pero lo que se comunica es distinto en cada caso
Comentado por: dos: comunicacion el 06/3/2009 a las 21:58
Eso de que sepan cocinar a fuego lento es buena señal, sin duda. En lugar de un cubata el marido tenía que haberle hecho un guisito. Ah, hasta el domingo, espero que cuando vuelva hayan seguido tirando del hilo.
Comentado por: escarola el 06/3/2009 a las 21:47
Sigo su consejo, Escarola, y coso botones sin parar. Mientras lo hago, y como ya he dedicado bastantes alabanzas a “Sara Montiel”, que casi me lo sé de memoria, me dedico a elucubrar a la vez que mantengo mi firme propósito de no dejarme abatir por el tedio de la incomunicación matrimonial. No puedo distraerme mucho mientras coso, que lo tengo ya muy olvidado, de modo que recurro a recitar algún poema de aquí y de allá. Y es que, aunque se meta la pata, es mejor decir que no decir y desde luego hacer saltar botones.
Les dejo aquí una posible variación de la incursión a la cocina. Muy bien lo de Sara, José Antonio. Me voy al cuento de Millás y ya les digo.
Soneto al amor que nos hace la cena
Al hombre que trajina la cocina
Le debe servidora algún favor,
Pues es más que sabido que el amor,
Ese dulce pecado, es fruta fina.
Prepara mi señor una hornacina
de oscuro y delicado tenedor
y se cuecen las cosas del ardor
ardiente y seductor de la cecina.
Prepara mi paladar quiero tu pecho
y otras cosas, mi amor, que no te digo,
pues caerían los cielos desde el techo.
De la cocina al salón existe un trecho.
Tú traes dátiles, nueces, algún higo…
¡Deja la cena, amor, y ven al lecho!
Silvia Ugidos, (1972) Reloj de arena (1999)
Comentado por: María el 06/3/2009 a las 20:55
Cierto, yo tampoco lo había pillado (Y lo mismo la mujer del cuento de Millás también fuma puros mientras espera, de ahí que su marido ausente le pregunte si tiene suficientes en la nevera.)
Comentado por: escarola el 06/3/2009 a las 19:07
Comentado por: tres el 06/3/2009 a las 18:39
Muy bueno, José Antonio, nos habíamos percatado del salto entre el título y el contenido de la historia, lo intuíamos en él pero el "fumando espero" de ella no se nos había ocurrido.
Son las idas y venidas físicas y mentales del protagonista lo que nos prende a la historia, asistir a su merodear entre los restos de la cena, tenso ante el fregadero, abriendo la nevera para calmar su ansiedad. Es muy visual al tiempo que la ironía del narrador nos acerca con una sonrisa a su interior, a sus contradicciones. A ella sólo la vemos desde sus ojos y su sentir, ella es un misterio incluso al final.
Nos encanta ese final, Jose Antonio. Insuperable ese final.
Comentado por: tres el 06/3/2009 a las 18:34
No es que sean simétricos, y ni mucho menos idénticos, pero encuentro ciertas similitudes. Una escena conyugal, rutinaria. La realidad se divide en dos planos diferentes, el de la aparente placidez comunicativa de esa pareja, en la que no parece que suceda nada anómalo o malo, y el desasosiego que provoca en ellos la demoledora vacuidad de fondo. En ambos relatos es él quien trata de alguna manera de romper la rutina, pero ni la pregunta sobre los puros resulta suficientemente absurda, ni recibe una sorpresa por respuesta. En esa casa los puros viven en la nevera. La comunicación es solo apariencia, formalismo, lo que se han comunicado realmente es su vacío. Rutina y vacuidad también presentes en el relato de Verdú, hasta que ella sale de su ensimismamiento televisivo. Pero de una forma mucho menos fatalista, sí, puesto que aunque no consigue llegar a los pensamientos de la mujer, él se esfuerza, y al final, tras unos cuantos malentendidos, llegan a encontrarse, fusionando puede, las fantasías de los dos.
Y otra posible coincidencia es que el puro de la nevera de Millás se lo esté fumando Sara Montiel.
Comentado por: escarola el 06/3/2009 a las 18:32
Yo creo que el elemento desencadenante, el disparador, diríamos, del frenesí libidinoso que acomete al prota es la anunciada entrevista con Sarita Montiel, a la que quizás significativamente -incluso en el título- ya llamará en lo sucesivo Sara Montiel. Puede que alguna recóndita imagen de la Sarita juvenil y pecadora,quizás aquella de india exuberante en hollywood, o de fumadora sensual de el último cuplé,puede que algo de ese passé compossé estallara y se abriera paso en la mente del prota sólo al oir su nombre, y puede también que esa imagen arrastrara también el fantasma y la ilusión de la propia juventud ¿perdida?.Y tengo la impresión de que la mujer adivina en todo momento lo que él está maquinando.Puede que sea también el relato una expresión literaria de la habitual y distinta forma de vivir y sentir la sexualidad entre hombres y mujeres tras muchos años de matrimonio.Al final, ella decide,cuando él, eso sí,se disculpa y la besa con cariño. La frase, " Había aprendido que pasado un tiempo, cualquier arrebato sexual es equivalente a mostrar una irregularidad fisiológica cualquiera", aunque más ensayística que literaria, no deja de contener una explicitud brutal. Deseo=avería. Aunque el fregadero y los restos de comida y los escombros son carverianos, el final relativamente feliz no lo es. Carver les hubiera dejado cocerse en veinte mil leguas de whiskie submarino para nada. Y la mujer, puede que también como Sarita, todo el rato simbólicamente se esté diciendo que fumando espera a que el hombre al que ella quiere, la bese por fin con cariño.
Comentado por: Jose Antonio el 06/3/2009 a las 18:04
Aparte de que es un matrimonio y el escenario una cocina, no veo mucha relación. Para mí son dos historias en direcciones opuestas.
Gracias por el enlace y la idea.
Comentado por: tres el 06/3/2009 a las 17:25
No, su fantasía -tan propiamente masculina- era la de una mujer ardiente, la de "una mano ávida", no una mano maternal. Él entra en el juego de ella, no viceversa -pero bueno, pese a la resistencia de ella a abandonar su ensimismamiento televisivo, al final se encuentran. Y no parece que existiera mucha telepatía entre ellos cuando mientras el marido se devana los sesos para seducirla, la mujer piensa que él está pensando en el coche. Que al final, tras tantas embestidas, se dé por aludida, no signifca que fluya entre ambos el entendimiento. Es que para no darse cuenta tendría que estar ciega y sorda, vaya. Pero que existía algún tipo de comunicación sin duda. Y que el final del relato redime a esa pareja, también.
A mí también me ha gustado mucho, por cierto. Que existe algún tipo de comunicación, sin duda. ¿Qué le comunica ella manteniendo la mirada absorta en el televisor? Puede que algo similar a lo que ocurre hoy en la columna de Millás:
http://www.elpais.com/articulo/ultima/
grumo/elpepiult/20090306elpepiult_1/Tes
Comentado por: escarola el 06/3/2009 a las 16:22
¿Probó a tocarla, rozar levemente el escaso medio metro de distancia entre los dos siquiera con los ojos? ¿Dejó que su juego mental traspasara los límites de la propia piel? ¿O se dedicó a medir imaginariamente la distancia casual y causalmente interpuesta y sus consecuencias? Ella percibió su mirada aún mirando la tele como él la percibía a ella aún sin demostrarlo.
Ella entró en su fantasía puesto que era él quien imaginaba aquella mano deslizándose bajo su camisa pero antes de eso fue el hombre capaz de reconducir el malestar común creado por él mismo.
Me gustó el cuento y mucho (quito el micro y si no me oyen en la última fila que levanten la mano)
Comentado por: ¿Incomunicación? y dos el 06/3/2009 a las 14:39
"Comprobaba la diferencia de estado entre dos cuerpos juntos, apenas separados por la medida de un asiento de sofá, y le angustiaba su impotencia para transmitir una emoción a menos de medio metro. Tantos años de matrimonio y ni siquiera parecían servir para favorecer una circulación del deseo a corta distancia. Era increíble"
Comentado por: ¿comunicación? el 06/3/2009 a las 13:39
Comentado por: escarola el 06/3/2009 a las 12:36
¿Objeto de veneración yacente...?, mmm muy sugestiva la idea. Tengo un día complicado pero cuando pueda les dejo algún comentario en este afluente del blog.
Feliz vendaval.
Comentado por: decididamente nueve el 06/3/2009 a las 11:44
Comentado por: y tiro aunque no me toca el 06/3/2009 a las 09:48
No, no creo que sea ella la que se introduce en la fantasía de él, por el contrario es él el finalmente arrastrado hacia la de ella, hacia la maternal suavidad de sus maneras al abrocharle la camisa, en la que se mezclan sexo y ternura, la esposa y la amante. De todas formas,no es que ella se salga de su papel, ni que él, como dice nueve,"se debata entre lo que aprendió y lo que debería ser. No me parece así, todas sus actitudes, todo su mundo parece entrar en el código previsible de los papeles ancestralmenente adjudicados a hombres y mujeres. Nos pinta un paisaje cotidiano y reconocible, hasta en el feista e inquietante detalle de los restos de la cena, la escena cotidiana de la rutina frente al televisor que ese día pero no demasiado a menudo se salva en ese final tan conmovedor. Una situación erótica en el más antierótico escenario.
Gracias por apreciar y comprender mi jueguecillo, María.
Comentado por: escarola el 06/3/2009 a las 09:45
3x3=9, le agradezco el comentario de ayer pues me ha hecho reflexionar sobre mi propia percepción del texto Me alegro de que la lectura no le parezca opresiva y de que para usted esté exenta de malestar y le cuento cómo lo veo tras una relectura mañanera y madrugadora.
Comienzo por el final, que sí me parece un hallazgo, pues con una sola frase, Verdú consigue dar un giro totalmente distinto al relato “Y fatalmente él sintió que estaba a merced de otra sabiduría”. Los intentos fallidos de acercamiento en el sofá, la incursión a la cocina, las dudas sobre las razones que llevan a su mujer a pedirle una copa, su inseguridad respecto a su propio atractivo cuando se pregunta si la repentina decisión de su mujer de tomarse un cubata es para resistir lo que se le viene encima, la conversación teñida de pequeños rencores previa al beso, en fin, toda esa cadena de desencuentros se redimen mediante la mano que desabrocha el botón y la frase final que consiguen cambiar el tono de la narración y teñir con otra luz más cálida la frialdad y el malestar anterior.
Pues si bien es cierto que coincido con usted, 3x3=9, en que las dudas y titubeos del hombre, es decir su exhibición de vulnerabilidad, lo hacen más atractivo al lector, o así interpreto sus palabras “extraordinariamente deseable con su pobre lío mental entre lo que aprendió que debía de ser y lo que es”, tendrá usted que admitir que sólo el lector (o acaso su mujer) perciben esa vulnerabilidad como atractivo, pues él, el hombre, sufre un tremendo malestar y una tremenda inseguridad que sólo se disipan con el contacto físico del final del relato.
El malestar que me causó la historia no es producto de unas mondas o de unos restos de pescado más o menos, sino de mi empatía con el personaje del marido que, sin duda, me arrastró a cargar las tintas en la mujer absorta, a quien, atrincherada en su aparente equilibrio y falta de respuesta, culpabilicé del malestar del hombre.
En fin, que tiene usted razón en que hay para todos los gustos, y yo ayer era más proclive al juego y al guiño del texto de Escarola que a los mecanismos que subyacen en los desencuentros de pareja. Ya lo decía VV en “La Tabarra” no todo lo yacente tiene que ser objeto de veneración.
Soplan vientos huracanados,
Buen fin de semana, que ya es viernes
Comentado por: María el 06/3/2009 a las 07:33
Comentado por: escarola el 05/3/2009 a las 21:47
¿Malestar por las migas, las mondas, los pescados mordisqueados como escombros; los niños durmientes, el Kraus cantando y esperando a Sarita? ¡Ja! Pues no me parece opresivo, en absoluto. I’m sorry. Y me parece extraordinariamente sensual la mano que desabrocha el botón que ella misma cosió. Ya ve. Y ese hombre titubeante, también, extraordinariamente deseable con su pobre lío mental entre lo que aprendió que debía de ser y lo que es. Ya ve. Para gustos, colores y para jardines, flores.
¿Tortura sicológica? ¿Dónde? Ja!
Comentado por: tresxtres=nueve el 05/3/2009 a las 20:20
Escarola, voy a incurrir en el mismo desliz que Dos y comenzar por referirme a su comentario; y es que realmente me ha encantado su “microrelato” respuesta al de “Sara Montiel” de Verdú. "Le arrancó la camisa. Uno de los botones salió volando. Uno que le había cosido el viernes por la tarde." ¡Un acierto! Ya ve, me ha puesto usted de de buen humor, y ha hecho que mi imaginación se dispare, como el botón que usted decidió hacer salir volando.
Explico:
que sí, que me parece que “Sara Montiel” esta muy bien construido, ya se lo he dicho antes a Doméstica, pero hay días en los que me siento incapaz de disfrutar con la heroicidad de mis vecinos o tal vez, siendo más precisa, hay días en los que prefiero rebelarme contra la resignación matrimonial que parece rezumar el relato de VV; esa atmósfera entre opresiva y cotidiana de “pescados mordisqueados” y cacharros sucios “como escombros”. En fin, que el relato de VV me había causado un cierto malestar, supongo que asociado no sólo con la incomunicación de la pareja, sino con la pasividad de ella “La pasividad era total. Manos hundidas en una molicie que no les haría emprender nada”
Coincido con Escarola en la falta de comunicación, pues cómo puede ser que, si tan bien se conocen, como dice usted, Tres, “ella parece conocerlo tan bien que no sólo sabe el qué sino el cómo”, permita ella que él se entregue a ejercicios imposibles de telepatía. ¿juegos de poder? ¿ pura crueldad?
Y dígame, Tres, ¿porqué le parece que es ella la que “cumple su fantasía inicial” y no él? Yo había pensado lo contrario.
Bien, que para no querer darle muchas vueltas, llevo aquí enzarzada un buen rato.
Dígame, Escarola, y siguiendo con el juego, que si fallo puedo caerme en el pozo de la oca y tener que esperar a que me rescaten ¿el viernes de su relato es anterior o posterior al programa de Sara Montiel?
Les dejo, a ver si me sacan de dudas, que mañana es viernes y no sé si debo, o no, ponerme a coser botones.
Comentado por: María el 05/3/2009 a las 20:01
Que dos personas se conozcan no garantiza que exista comunicación. Pero puede que tenga razón, y sí exista en este caso, y precisamente porque se conocen bien la comunicación entre ellos sea tácita, en un silencioso diálogo que transcurre por debajo de lo aparente, de lo que se presupone además cotidiano, el aislamiento de ella frente al televisor. Y no es ella la que entra en la fantasía de él, como afirma dos, sino al contrario, es él quien se somete a la de ella ("fatalmente él sintió que estaba a merced de otra sabiduría"), en definitiva, es ella, la que finalmente le seduce con sus propias armas.
Comentado por: escarola el 05/3/2009 a las 19:51
Estoy de acuerdo con Escarola, no me encaja el término “microrrelato” o “microcuento” puede que sea una cuestión de gusto personal más que de la defición. Lo que no comparto es esa idea de incomunicación de la pareja, ahí coincido con dos.
Los intentos de él se limitan al ofrecimiento de una bebida y a concentrarse mentalmente en la transmisión silenciosa y estática de su deseo, asistir a su tortuosa reflexión nos hace sentir que ha hecho muchísimo cuando apenas hace otra cosa que no sea cavilar. Es ella la que a partir de un determinado momento propone beber, la cercanía del sofá o le anuncia que se retirará en breve con él.
Fíjese si existe comunicación entre ellos, ella parece conocerlo tan bien que no sólo sabe el qué sino el cómo. El relato se cierra de un modo perfecto sobre sí mismo cuando ella cumple su fantasía inicial, sin sobresaltos y con determinación desliza “una mano bajo su camisa”.
Comentado por: tres el 05/3/2009 a las 17:38
Comentado por: tres el 05/3/2009 a las 13:09
Dos” más que comentar ud el texto de Verdú parece comentar mi propio comentario. Es más parece que ud utiliza el cuento para hacer un comentario sobre el mío y no viceversa, como pudiera ser más deseable. Y es que lo que dice no se sostiene en pie más de dos segundos seguidos. Dice ud que ,"Fué suficiente que él abriera la boca ofreciendo algo muy alejado de lo que realmente pedía, para que ella saliera de su mundo y entrara en el de él y en su fantasia"
olvidándose de que eso sólo ocurre al final del cuento y todos los intentos inútiles que hizo el marido anteriormente para establecer comunicación. Dice ud que es un microcuento, pasando olímpicamente de su tamaño real, como también podría afirmar en un mundo libre lo pequeño que le parece el Empire Street. Naturalmente que el de Verdú está muy bien como está ¿cree que yo pretendo rectificarlo? ¿Es eso lo que pensó? ¿Competir con él acaso? ¿No sabe lo que es el juego literario de un texto con otro texto? No me cabe duda que él será menos papista que ud y habrá interpretado correctamente mis intenciones. Ya que tanta adoración le merece ponga el mismo énfasis en guardar la integridad del sacrosanto cuerpo del texto de Verdú, como interés en saber lo que cuenta.
Comentado por: escarola el 05/3/2009 a las 12:12
¿Incomunicación? A veces esperamos demasiado de los poderes de la mente, de la propia y de la ajena. Fué suficiente que él abriera la boca ofreciendo algo muy alejado de lo que realmente pedía, para que ella saliera de su mundo y entrara en el de él y en su fantasia
A mi me parece un microcuento tal y como está y me encanta.
Comentado por: dos el 05/3/2009 a las 09:57
Doméstica, ya lo había leído, pero gracias por recordarmelo. El final me encanta, condensa todo el significado, levemente modificado sería casi un microcuento:
"Entonce ella le metió la mano entre los bontones de la camisa. Le desabrochó un botón. Uno que le había cosido el domingo por la tarde. Y fatalmente él sintió que estaba a merced de otra sabiduría." VVErdú
Imagínese: "Le arrancó la camisa. Uno de los botones salió volando. Uno que le había cosido el viernes por la tarde."
Qué corte
Claro que no sería tan verosímil como este que tan bien describe esas escenas de incomunicación matrimonial. Me gusta como recrea el clima de intimidad nocturno, cuando la pareja queda a solas, como si se inaugurara un espacio nuevo dentro del día. Pero comente ud también algo ¿no? Yo luego vuelvo luego, que ahora voy con prisas. Ah, muy a punto lo de María, esto de internet es como el juego de la oca.
Comentado por: qué cortea el 05/3/2009 a las 09:30
Gracias, Doméstica, por encontrar el botón. No conocía el relato y coincido con usted en que está muy bien construido. De un botón a otro botón, que es una de las ventajas del blog esto de ir a saltos de un lado a otro.
“La blusa blanca de Matilde se cierra con doce botones, redondos, pequeños, brillantes. Encajan en unas presillas de hilo. El primero es fácil de desabrochar, la dificultad reside en el segundo - ¿por qué? -. Lo blanco del escote se amorenea frente a lo descubierto. No es una línea lo que separa los definidos matices, revueltos en tres centímetros, de la epidermis batida por el viento a la defendida por la ropa, zona prohibida para todos menos para él. Ya el tercero y cuarto botón señalan el camino de la hondonada. Hasta el séptimo transcurre el valle. Los que restan no cuentan: se desabrochan por sí solos.”
Max Aub, “De la blusa de Matilde”
No copio más que es muy muy tarde
Comentado por: María el 05/3/2009 a las 02:08
Un placer disfrutar de él lentamente al copiarlo (lamento las erratas del final). Sería interesante que lo comentaran pero supongo que no lo harán. Una pena. Es una joya. Buenas noches.
Comentado por: doméstica el 04/3/2009 a las 23:37
SARA MONTIEL
Habría dado lo que hubiera sido por que deslizara una mano bajo su camisa. Pero estaba absorta con la televisión. Se trataba de un programa de amenidades y habían anunciado una entrevista con Sarita Montiel. No era de esperar por tanto que, de producirse un gesto, se registrata antes de este suceso.
Estaba acostumbrado a no recibir sorpresas domésticas, y menos de esta índole. Pero ello no significaba ningún desapego real y continuaba esperanzado. Como esposa cabal, ella había asumido la vanidad de los apremios de la carne. Una lección fortísima. Había aprendido, quizá sin necesidad de meditación, que, pasado un tiempo, manifestar arrebato sexual es equivalente a mostrar una irregularidad fisiológica cualquiera. Muy probablemente, ella, una mujer equilibrada y limpia, lo tenía aprendido de su relación con la salud.
La vida regulada, cavilaba, discurre mejor que tironeada por la improvisación. A ella le iba razonablemente. ¿Por qué hacer entonces excepción con el sexo cuando los delirios estaban superados? No movería un dedo. Perdía el tiempo él pensando en lo imposible. ¿Una escena de apremio sexual con la iniciativa de ella? No sólo contravenía esto su estilo maternal; le parecería además una iniciativa sin sentido.
Siendo ella siempre el objeto de la acometida, lo tomaba a bien, como una travesura, pero ¿una madre despendolándose? Parecía, por tanto, extraño que tendiera una mano hacia el cuerpo de él. Una mano ávida, se entiende.
Puso la vista sobre los dedos que ella cruzaba en el regazo. La pasividad era total. Manos hundidas en una molicie que no les haría emprender nada. Comprobaba la diferencia de estado entre dos cuerpos juntos, apenas separados por la medida de un asiento de sofá, y le angustiaba su impotencia para transmitir una emoción a menos de medio metro. Tantos años de matrimonio y ni siquiera parecían servir para favorecer una circulación del deseo a corta distancia. Era increíble. Acumuló por tanto sus instintos hasta sentir la certeza de haberlos concentrado hacia ella y esperó el efecto. No se movió. La miró entonces y ella le devolvió la mirada.
-¿Quieres algo? –dijo.
- No, nada; estaba pensando –dijo él.
-¿En lo del coche?
- Sí –y se levantó, fatigado.
Fue hasta la cocina; se enfrentó al fregadero. En la televisión atacaba Alfredo Kraus con una romanza. Eran ya casi las once y media de la noche y los niños dormían. Se veían las sobras del lenguado con patatas por la izquierda del banco, pescados mordisqueados y pan desmigado sobre los platos con cenefa dorada. La pera de ella sobre otro platito de postre, mondada con esmero. Los vasos, cubiertos y cacharros, como escombros, en la pila de acero inoxidable. La viva luz de la cocina hacía creer que pasaría algo por la fuerza misma del espacio. Lo más tranquilizador era abrir la puerta de la nevera. Abrió la puerta de la nevera. ¿Por qué no ofrecerle algo de beber? ¿Un cubalibre muy helado, que decía ella? ¿Un whisky con hielo?
- ¿Quieres tomar algo? – preguntó sin meditar.
- No, ahora no –dijo ella.
Le contrarió que no aceptara, pero pensó en seguida que no era para tanto. Sólo había dicho “ahora” no. Un aplazamiento. De otra parte, quizá fuera mejor que no quisiera. Sin beber, la iniciativa sexual todavía podía ser enteramente suya.
-Ponme un cubalibre, por favor –dijo de pronto ella.
Asombroso. Uno de los principales rasgos de su carácter se apoyaba en la claridad de sus decisiones. A veces, ante cuestiones menudas, se tomaba más del tiempo normal para encontrar una respuesta, pero una vez pronunciada la sostenía a todo trance. ¿Significaba este cambio una excepción sin más o debía interpretar que había adivinado sus deseos y procuraba animarse artificialmente? Y si era así, ¿procuaraba animarse por animarse y disfrutar más o sólo para hacer soportable lo que se le venía encima?
-¿De verdad quieres un cubalibre? –le dijo.
-¿No ibas atomar tú algo?
-No; yo no quiero.
-Bueno, pues entonces no me pongas nada.
-¿Qué quieres decir?
-Que no quiero beber sola.
-Entonces, ¿qué?
- Siéntate, que va a salir Sara Montiel.
- A mí no me interesa Sara Montiel. Y no entiendo cómo puedes estar ahí embobada, como un pasmarote.
- Y ahora ¿qué te pasa a ti?
- Nada. No me pasa nada. Me voy a la cama.
- Ahora voy yo. Mañana tengo que levantarme pronto.
- ¿A qué hora tienes que levantarte?
- A las ocho y media, nueve menos cuarto.
- ¿Y a eso le llamas tú levantarse pronto?
- Me tratas mal – dijo ella.
- Lo siento –dijo él. Se acercó y la besó con cariño.
Entonce ella le metió la mano entre los bontones de la camisa. Le desabrochó un botón. Uno que le había cosido el domingo por la tarde. Y fatalmente él sintió que estaba a merced de otra sabiduría.
Héroes y vecinos.
Vicente Verdú
Comentado por: a leer (doméstica) el 04/3/2009 a las 23:25
No sabía si recordárselo, no fuera a ser demasiada molestia, pero le envío las gracias por adelantado, porque tengo que irme ya. Hasta mañana.
Comentado por: qué corte el 04/3/2009 a las 23:09
Ya pensé que no me lo iban a reclamar, me estaba mosqueando. Pues se titula 'Sara Montiel' y forma parte de "Héroes y vecinos". Me gustaría copiarlo pero aquí protestan por los textos demasiado largos. Bueno, es de noche, nadie me vigila, lo copio pero tiene que esperar. A ver si nadie me cierra el blog.
Comentado por: doméstica el 04/3/2009 a las 22:56
La huelga de sus aparatos de TV no puede ser casualidad, seguro que se trata de una conspiración judeo-masónica contra las estructuras democráticas autonómicas.
Si encuentra ese botón, me encantaría verlo. Seguro que es un primor.
Comentado por: qué corte el 04/3/2009 a las 22:32
Me he cambiado de entrada, me paso a èsta para apadrinar dos palabras:"basura" y "harapo".
http://www.reservadepalabras.org/apadrina-listar.php?palabra=tabarra
Nadie lo ha hecho. ¿Qué les decía? Son todos unos Verdús.
Comentado por: montón el 04/3/2009 a las 21:04
Si pudiesemos ir algo más allá de la moralina...Peroparece dificil.
El que a la gente le aburran las elecciones(sean vascas,o portuguesas),no es cuestión de malos y buenos,sino que es eso,así,-incluso dentro del sacrosanto principio de realidad tan querido y alabado por los socialdemócratas.
Que, además,aburran muchísimo más fuera del pais vasco,es, eso,pura logica primaria,la mínima.
¿O es que tendriamos que entusiasmarnos por la profusión de la mucha nada,y más aún de nada; y de más y más acumulación de lo mismo?.No llegarán a pedirnos tales sacrificioos.¿O,sí?.
¡Si aburren hasta a Dios,-o lo que es lo mismo,a los mismos medios,a los periodistas!.Y aburren por que no nos dicen nada nuevo;por ser la tremenda,continua, repetición de lo mismo:la misma canción siempre.
Si aburren hasta a los televisores-a mí se me rompió el mio viendo las elecciones,por ser yo tan pesado en querer verlas:se me rebeló la tele .
Comentado por: alicia el 04/3/2009 a las 15:14
María: a mi me gusta mucho la palabra "tamarindo". Le agradezco mucho sus palabras.Y Si uno tuviera poderes, convertiría ahora mismito el nombre de la cosa en la cosa misma y de la pantalla un humilde ramo de tamarindos estallaría frente a sus ojos en mi nombre agradecido. Coincido con usted sobre Savater: a mí ese vibrante ejemplo cívico, arrostrando peligros y complicándose la vida sin necesitarlo, me parece bien admirable y casi heroico.
M.CArmens, saludos y recuerdos también para usted. También me gusta esa palabra, "aposentos", y la gracia y soltura imperial con el que la enarbola, "me retiro a mis aposentos", al leerlo, se activa la imaginación, irrumpe la figuración, y se interrumpe un poco el tedium vitae, que a mí me parece algo inevitable; el éxtasis y la dicha, el arrebato sólo tienen sentido por contraste con momentos de tedio y de dolce far niente, igual que el estallido de la fiesta sólo resulta transgresora si rompe la rutina cotidiana. Ir brincando de éxtasis en éxtasis es la linea más recta para llegar al... aburrimiento.
Ya dijo además Felipe González en su momento que la democracia es... aburrida. Entre la monótona Suiza y los excitantes Balcanes prefiero sin duda la primera. Pero que además se quiera sostener que las elecciones vascas, con todo lo que las mismas llevan implícito, son un rollo aburrido es que es... sangrante.Iba a decir algo de Baudrillard, pero mejor lo dejo aquí
Comentado por: Jose Antonio el 04/3/2009 a las 12:58
Comentado por: doméstica el 04/3/2009 a las 11:42
Tiene Vicente Verdú un maravilla de relato sobre un botón de una camisa recién cosido. Creo que demasiado largo para copiar y al que un fragmento no haría justicia; una pequeña joya bien construida.
Más tarde les doy la referencia.
Comentado por: de belleza doméstica el 04/3/2009 a las 11:39
Yo lo que quiero es que Verdú nos dé un curso de Corte y Cortazar sobre cómo coser un botón. Parece fácil ¿no? Pero vean la lista de instrucciones:
http://es.wikihow.com/coser-un-bot%C3%B3n
De hecho yo antes de la crisis llevaba mis botones a mi madre o a la costurera, pero ahora estoy aprendiendo por mí misma. Esta semana he conseguido llegar a la segunda línea.
Comentado por: qué corte el 04/3/2009 a las 10:57
Se lo digo porque en este caso la interpretación de la intencionalidad con la que se ha puesto cambia radicalmente según quién lo ponga ¿no?
Comentado por: escarola el 04/3/2009 a las 09:52
No sé que palabra apadrinaría, lo pensaré más tarde, pero desde luego la palabra “moralina” creo que se queda demasiado estrecha para calificar a Verdú. La que resulta críptica es ud, moralina, ¿cuáles son sus argumentos, si puede saberse? ¿por qué se enfada con el autor por no escribir a la medida de su entendimiento en lugar de buscar otros que ud comprenda mejor? ¿Debe Verdú escribir para ser democráticamente entendido, buscar argumentos democráticamente aceptados por todos?
Una que utilizó esa palabra, moralina, en otros mundos y de otras formas
Comentado por: April el 04/3/2009 a las 09:13
"Tabarra"
Ya es miércoles cuatro de marzo, y el post de hoy se ha ido a dormir. Me gusta el título. Les dejo una dirección para las noches sin tele: http://www.reservadepalabras.org/apadrina-listar.php?palabra=tabarra
¿Han pensado alguna vez en apadrinar palabras?
“tabarra” no está entre las finalistas de este concurso.
Por razones puramente sentimentales me decido a incluir este resultado; nada menos que desde Suecia, quizás encaramada a lomos de un ganso, como si del pequeño Niels Holgerson se tratara, llega “tabarra” Myriam García se encarga de mandárnosla.
Sus razones para apadrinarla son las que siguen:
“Sus razones son: Anda que no me han dicho a mí veces: \"Deja de dar la tabarra!\" (pero sólo cuando era pequeña, se entiende... ) :)”
Eso, como dice Myriam, que sólo cuando eres pequeño, se entienden las razones para dar la tabarra y dejar de darla
¿Qué palabra apadrinarían ustedes? Yo tengo la mía, que va cambiando.
Buenas noches
Comentado por: María el 04/3/2009 a las 01:14
Bueno, la relacion lectura, matrimonio y aburrimiento esta clara. Cuanto mas matrimonio mas aburrimiento, cuanto mas te aburres mas lees. Leen menos los solteros.
Igual pasa con las estadisticas electorales, cualquier proposicion generalista es verdadera y a la vez falsa.
No he visto todavia slumdog milloniaire, la pelicula, estoy en ello, agradezco profundamente la recomendacion y reconozco tambien el valor positivo de retoralimentacion de este blog.
Al hilo del post, viene a cuento comentar que el libro que estoy leyendo es de Saramago, Ensayo para la lucidez, que sera por eso que escribo con tantas comas, se me ha pegado,
y que no puedo formular preguntas porque no me funciona la tecla del signo de interrogaci'on, tampoco el del acento. Siento distraeros con mis problemas domesticos informaticos pero me suena ya a virus, es el segundo teclado en un mes,,,,,,,
Saludos Escarola, Jose Antonio and company,
Buenas Noches, me retiro a mis aposentos,
Comentado por: M.CArmens el 04/3/2009 a las 00:38
Comentado por: moralina el 03/3/2009 a las 23:58
Otro trocito, continuación del que usted ha elegido y que tanto me ha gustado:
Imperfecto
Tu imperfección fuera
lectura para la enseñanza
constante del que desconoce
la palabra intolerancia,
pero la practica.
Francisco J. Sánchez
Comentado por: oportuno el 03/3/2009 a las 23:51
Comentado por: María el 03/3/2009 a las 21:27
Me he perdido a sor Gabilondo; mi tele de tubo catódico -de la época de la Polaroid más o menos.-se ha negado a prestar sus servicios ni un día más. A la espera de que el neón y el xenón me atrapen con su luz fosforescente en una pantalla plana, me ahorro seguimientos de noches electorales. Agradezco el comentario de José Antonio. No creo que los más de 200.000 ciudadanos que se han tenido que ir del País Vasco, ni los más de 200 que viven con escolta, crean que “aburridos” es un adjetivo que describa lo que sienten. Hay algunos, estoy pensando en Savater, por ejemplo, que luchan contra el “dèjá-vu”, a pesar de los problemas que sus posicionamientos les causan, incluida la “invisibilidad” en “hojas parroquiales”
Como M.Carmen llego tarde, llego tarde. Será que como se me ha estropeado la tele, no tengo tiempo a nada.
Comentado por: María el 03/3/2009 a las 21:25
Pues procuro no aburrirme más que lo estrictamente obligatorio -de ahí la ironía del primer post-. Me encantó el poema, no importa que no estuviera dedicado a mí, yo me lo dedico de todas las maneras, no por ud sino por el mismísimo poeta, que es lo que sucede cuando nos llegan al alma los poemas (Como comprenderá a veces también me aburro de mí)
Comentado por: escarola el 03/3/2009 a las 20:55
Comentado por: rem el 03/3/2009 a las 17:09
Andando por el etiqueta negra, desde el país, creo, he encontrado esto:
http://etiquetanegra.com.pe/?p=281501
(Instrucciones para buscar un personaje de Cortázar en París y no encontrarlo)
Comentado por: rem el 03/3/2009 a las 17:04
Bueno, Escarola, qué manía la suya la de analizar a la gente, usted, como apunta, es mucho más interesante, se lo aseguro. Pero se disculpa pues disculpada queda; pero que sepa que así tampoco vale, si me quiere entender. Y hablando de entender, mi comentario también era irónico, claro que tan cortito y lo que pasa en estos lares, tal vez no se notó aunque yo sí capté la ironía del suyo.
Y otro, que se titula el encuentro que no será, yo lo llamaría Incomunicación.
"El encuentro que no será
En vernos más allá no creas.
Ni yo lo creo. En el tiempo infinito
dos veces no se da la misma cosa.
Nuestra oportunidad nula sería.
Todavía puedo sostener tu mano.
Te inclinas sobre mí por ver si duermo.
Pero al final lo oscuro va a tragarse
nuestros rasgos. Entonces ya seremos
el uno para el otro como aquellos
que vivieron en siglos diferentes.
Más ajenos que imágenes de hombre
y mujer, que se ignoran uno a otro
mientras cuelgan en vano de la misma
pared, en el salón de algún castillo
antiguo, donde siempre más espesas
sombras se van colando en la ventana."
(LÁZLO KÁLNOKY)
Y no, no se lo dedico, Escarola, no le dé más vueltas de lo necesario. Fíjese que pensé que usted debiera aburrirse poco pero veo que también también. Un saludo y los demás perdonen el inciso personal que no viene para nada a cuento. Sorry.
Comentado por: rem el 03/3/2009 a las 16:18
¿Son las elecciones vascas y gallegas
"dos de los mayores ejemplos de lo insoportable"? ¿Están los ciudadanos aburridos y desencantados? ¡Si se han batido registros históricos de participación! ¿Los ciudadanos vascos están precisamente... aburridos? ¿los 200.ooo que tuvieron que largarse también? ¿Lo que se ventila allí también es aburrido?
Mi opinión (petarda y embrollada, un escupitajo, sí, ma non troppo): el escrito de VV es para pellizcarse. Hagan la prueba: muéstrenlo, sin firma, a sus amigos y pídanles opinión. Eso lo podría haber escrito...
Comentado por: Jose Antonio el 03/3/2009 a las 13:38
Otra de Brecht:"cuando en el lugar querido las cosas no estan en el lugar adecuado, es el desorden.Cuando en el lugar querido no hay nada, entonces seria el orden".
¿No nos remiteria esto a las elecciones, y al orden politico,economico,social;al sistema general en que estamos inmersos?
Todo andaria muy en orden, muy ordenadito.
Hasta la crisis se desarrolla muy en orden ella; sin perder en ningun momento la compostura-nada ni nadie perderia nunca la compostura.
Comentado por: alabuscademundosparalelos el 03/3/2009 a las 12:51
Lo siento, Rem, me he pasado. Realmente no pienso que sus comentarios no valgan la pena, lo que me irritó es que no comprendiera la ironía con que escribí el mío. Será que en realidad no son buenos tiempos para la patafísica y sí para la literaridad, la obviedad y la reiteración de lo conocido. Pues claro, erureka, comunicación, la repolvora.
Comentado por: escarola el 03/3/2009 a las 09:15
Y eso que no ha dicho todo, lo que creo verdaderamente piensa, ha dejado el tabu intacto, de momento. Se ha referido tan solo a las formas, no a las cosas mismas. ¿Como explicar el desencanto de la democracia, como expresar que no es lo que pensabamos/creiamos/queriamos? Que desencanto descubrir despues de todo este tiempo que ni nos representan ni tienen el verdadero poder de que las cosas cambien/funcionen realmente. Su unica capacidad transformadora es la de la red de favores/prebendas personales que administran desde su posicion. Que no nos representan es un hecho evidente, pero ¿quien se atreve a denunciarlo sin caer en el autoritarismo, la aristocracia, el fascismo?
Comentado por: Equis el 03/3/2009 a las 09:11
Comentado por: yaureth el 03/3/2009 a las 02:50
Pues mire, si, si le comunicara opiniones tan faltas de interés como las suyas el resultado sería igual de soporifero, sin duda.
Comentado por: escarola el 02/3/2009 a las 20:41
Pues buena terapia la de aburrirse juntos, así a lo mejor para superarlo se les ocurre comunicarse o algo parecido.
Comentado por: rem el 02/3/2009 a las 19:46
Me ha gustado este trocito:
Imperfecto
La imperfección habría
de medirse en el color de los ojos,
no en la palabra disparada,
para que tú y yo
nos encontráramos sin saberlo
(Francisco J. Sánchez)
Comentado por: rem el 02/3/2009 a las 19:45
"Urge, para algunos, solucionar la cuestión religiosa: a qué creencia adherirse o qué nombre darle a una creencia que no es aún sino puro anhelo de creer. Cuando dicen "creo" dicen "necesito creer", y entre todos los trajes a la vista escogen el que ás les conviene. Tienen poca fuerza para la orfandad." (Chantal Maillar/Diarios Indios).
No tendríamos mucha fuerza fuera de las inercias a las que nos vamos acostumbrando, y aguantar estos programas sobre las elecciones es otra más. Son insufribles, porque aunque haya muchos analistas sus voces son una... (con matices, vale...). Pero a que ninguno de esos sesudos sociólogos, periodistas etc. señaló algo muy importante y que demás aportaba novedad: en las elecciones vascas se había producido un 9% de votos nulos, es decir, más de 100.000 votos. Es un dato importante, PARA EL CAMBIO, pero sobre todo de comentarios y valoraciones...
Comentado por: Norma el 02/3/2009 a las 19:31
De," Dialogos de Brecht en el exilio":
"Este café no es café,pero no importa pues el habano tampoco es un habano;así, las cosas se igualan, todo estaria en orden.
El problema habria sido que el cafe no fuese cafe pero el puro hubiese sido un verdadero habano-ahí hubiese estado el caos, el desorden, la imposibilidad logica".
Al estar todo falsificado no se notaria la falsificacion,todo seria normal,nos apareceria como verdadero,como"real".
Ahí el lugar de las elecciones:nadie cree en ellas, nadie las siente,pero como "es lo que hay por todas partes",pues pasan como "reales","verdaderas","necesarias"; en fin, como algo normal que tendria que ver con nuestras vidas.
Lo mismo con la tele y la realidad general:no creemos en todo ello,todo seria vaciedad y repeticion,monotonia,pero como es lo que hay por todas partes pues "es lo que hay", es normal; serian las "unicas formas posibles de vida","las mejores formas posibles de vida".
Serpientes que se muerden la cola eternamente,que nos mordemos la cola eternamente:los politicos se aburren,los medios-los periodistas-se aburren,los espectadores nos aburrimos,hasta los numeros se aburren;se tendria que aburrir hasta el mismisimo Dios, y se arrepentiria, al ver como pudo haber llegado a crear tal cosa,tal vaciedad y aburrimiento mortal:tal vez por ello mismo,por aburrimiento.
Comentado por: quiénsabequésabe.... el 02/3/2009 a las 15:18
Que sabio, que razón, que hastio, se le ve inmensamente contagiado. Y qué bueno, que se refiera a la santa misa de sor Gabilondo.
Aburren hasta a las alemejas en lata. Ya no puedo más, de que me llamen ciudadana y me traten como esclava. El problema no son las elecciones, pactos, chanchullos y lo que vendrá.
El verdadero problema está en que la justicia funcione, que se pueda ir a reclamar, y que no te crezcan hormigas en tus llagas. La justicia, es sólo para ricos, que reclaman, incluso de lo que no tienen razón, pero como tienen abogados y aguantan..ganan.
Justicia para todos y menos palabrería como estado de derecho-que no existe-, y menos los ciudadanos tienen razón, votan y luego nos subimos en los coches y desaparecemos de vacaciones.
Oiga, estoy indignada. Si le cuento lo que está siendo mi año, no se le creería. estafada por el genio de Botín, que me cobraba por administar algo que se fue al garete, sin dinero para pleitear, enferma, y sin que la administración después de cotizar 38 años reconozca una enfermedad, contrastada por todos los médicos.
Y además, pagando la juerga de constructores, bancos y medios que engañan y mienten igual que nuestro ínclito presidente..
Botín para todos, fortuna y bribón y zapatero remedando las sagradas escrituras...Estar alegres que vendrán malos tiempos y nos harás más tontos.
Comentado por: lolaaldaba el 02/3/2009 a las 14:24
Tiene razón Verdú al unir esas actividades lectura, matrimonio y aburrimiento.De hecho, la medicina homeopática patafísica recomienda para reforzar el vínculo matrimonial no divertirse más juntos sino aburrirse más juntos. Nada como ver una aburrida película, unas elecciones -lo más parecido a la retransmisión comentada de una sesión de bingo, aunque siempre habrá el periodista capaz de sacarle jugo a lo más mostrenco- y cosas así, para que la pareja dormida al unísono comience a segregar oxitocina y otras hormonas que refuerzan su unión. También se pueden aburrir por separado pero no es lo mismo. Hubiera hecho un esfuerzo de haber estado en juego mi felicidad matrimonial, pero no fue necesario, y menos mal, porque a mí el relato de las elecciones autonómicas no logró engancharme ni por un momento, por ninguna de las cadenas posibles.
Comentado por: escarola el 02/3/2009 a las 11:06
Comentado por: hartura el 02/3/2009 a las 10:32
Votar/no votar.
¿El voto de la fe o el voto del castigo o el voto del mal menor? Esos tantos por ciento no los conocemos.
Más de uno tendrá que empezar a pensar en lo que hizo mal.
Comentado por: espectador el 02/3/2009 a las 10:28
A mí lo que me pareció Gabilondo fue un poco desorientado con los datos que iba recibiendo. Cambié de canal.
Comentado por: espectador el 02/3/2009 a las 10:25
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros
La hoguera (2012). Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/5/2012 13:04
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