El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

Pérdidas

Cuando las cosas se pierden, no sólo se altera la normalidad, la estructura personal se pone en cuestión. De ahí se aprende la estrecha dependencia entre el yo y el mundo.

No hay una constitución personal desde la que se observe la peripecia sino que somos nosotros, realmente, la misma peripecia. No somos desde luego un punto sino una carrera, no un punto de partida o de llegada sino un trazo  tan frágil que ni siquiera, en ningún momento, hay certificado alguno escrito. Ni el mismo pasado se asienta como una materia relativamente consistente puesto que cualquier balance de su contenido fluctúa, se tambalea y se vuelve a diseñar a través de la reforma incesante que la memoria realiza al quererlo aprehender.

La pérdida de la memoria no es así una fatalidad sobrevenida en un momento preciso sino que se pierde o se escabulle a la vez -entre otras circunstancias- con  los objetos que se pierden y de cuya memoria siempre guardamos una imagen falaz.

Porque, en definitiva, ¿de qué objeto conservamos una imagen correcta, cabal u  objetiva? O bien: siendo nosotros a la vez el máximo objeto de perdición, actores de la pérdida que nos mata y de las pérdidas ocasionales que nos extravían, ¿cómo suponer que alcanzamos a poseer una clara estampa de nuestra realidad, un saber de nuestra existencia, un grado pertinente de nuestro ser o no ser?

La Gran Crisis actual lleva a sentir la totalidad del mundo sumido en este trance de perdición pero, a la vez, puesto que sobrevino de súbito, ¿cómo poder reconstruir aquello que desapareció de manera mágica? ¿Cómo creer que hubo un antes del que partimos en lugar de un antes fantasmal en el que hace tiempo que nos disipamos? 

[Publicado el 28/1/2009 a las 10:50]

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Comentarios (54)

  • ( un breve paréntesis )
    Me resisto a no compartir de nuevo con ustedes este librito que me he comprado cuyo título es ‘La voz de las cosas’, son textos traducidos e introducidos por Marguerite Yourcenar, que según sus propias palabras “me ha servido de libro de cabecera y de viaje durante tantos años y a veces para hacer acopio de valor”.

    Uno de ellos es éste:

    “Un barco puede quedar al abrigo en un cala y una nasa al abrigo en un lago, pero a medianoche puede acudir un hombre robusto y llevárselos. El ignorante no sabe que, sean cuales fueren los lugares en que pongamos un objeto al abrigo, los más pequeños dentro de los más grandes, lo que hemos escondido puede desaparecer y sernos arrebatado, pero, si ocultamos el universo en el universo, no hay peligro de que lo que nos resultaba precioso nos sea arrebatado y lo que poseemos es nuestro para siempre. Así, pues, el sabio sabe que la separación no es posible y que lo perdido no lo está en verdad.”

    Chuang Tzu, VI-6

    Comentado por: (paréntesis) el 14/3/2009 a las 21:11

  • El mayor artificio es la ausencia de artificio

    Santo Tomás

    Comentado por: comprensión el 06/2/2009 a las 00:44

  • y al revés: que puedan soñar y dormir bien.

    Comentado por: objeto el 06/2/2009 a las 00:05

  • Hoy cayó entre mis manos de modo casual este poema y me acordé de ustedes, ¿no lo habrá dejado alguien antes en algún capítulo de este libro? Me he ido hacia atrás; me toca este sueño hoy y enlaza con algunos que han escrito por aquí. Que duerman bien y puedan soñar.


    “El misterio de las cosas, ¿dónde está?
    ¿Dónde está que no aparece
    al menos a mostrarnos que es misterio?

    ¿Qué sabe el río de eso y qué sabe el árbol?
    Y yo, que no soy más que ellos, ¿qué sé de eso?
    Siempre que miro las cosas, y pienso en lo que los hombres piensan de ellas,
    río como un regato que suena fresco en una piedra.
    Porque el único sentido oculto de las cosas
    es que no tienen ningún sentido oculto.
    Es más extraño que todas las extrañezas
    y que los sueños de todos los poetas
    y los pensamientos de todos los filósofos,
    que las cosas sean realmente lo que parecen ser
    y que no haya nada que comprender.

    Sí, esto es lo que mis sentidos aprendieron solos:
    las cosas no tienen significación: tienen existencia.
    Las cosas son el único sentido oculto de las cosas.”
    Fernando Pessoa

    Comentado por: objeto el 05/2/2009 a las 23:27

  • Aterrizo en estos paisajes desde otro blog en el que intentaba buscar bálsamo para una ausencia y una pérdida, y como me resisto a perder más -que llevo más de una hora devanándome los sesos con esto de la pérdida- contribuyo con un poema de Rilke a engrosar los comentarios a esta reflexión de Verdú en la que me he demorado largo rato. La propia demora en el objeto es una estrategia para no perderlo y aprehenderlo y conseguir hacerlo nuestro. Ese objeto que vamos salvando a fuerza de intentar asirlo; aquél, que mientras nos afanamos en fijarlo en nuestra lábil memoria, nos demora; el que no pasa lineal y efímero, como en la cita de Proust del 28 de enero,

    Para Hans Carossa

    También perder es nuestro y hasta el olvido mismo
    Aún conserva su forma en el reino perenne de la metamorfosis.

    Lo que no se retiene, se mueve haciendo círculos
    e incluso si de uno de esos círculos
    raramente nosotros resultamos ser centro,
    a nuestro alrededor esbozan ellos,
    Intacta, la figura.
    Rainer Maria Rilke. Muzot , febrero de 1924

    Comentado por: María el 05/2/2009 a las 02:19

  • “Los pensamientos que pasan y los que ya fueron no son el yo;
    ya no existen, ya no están.
    ¿Es el yo, entonces, los pensamientos que nacen ahora mismo?
    De ser cierto, no tiene base alguna cuando estos últimos desaparecen.”

    Shantideva

    Comentado por: tras el no yo el 03/2/2009 a las 22:14

  • Hay una imagen en el Sidharta de H.Hesseque a mi me ayudaa veces a entender el discurrir de las coosas todas:se trata del momento en que se queda como absorto, cpmp perdido mirando el discurrir del rio que pretende cruzar y que al final se queda siendo barquero.
    Sentimiento de perderse en el fluir de las aguas, siempre cambiantes y sin embargo siendo al mismo tiempo las mismas.
    ¿Imagen del ser del mundo, de la vida, de las cosas todas?
    Perdida del ser subjetivo,cargado de si,cargado con la carga del hombre,del sentido repitiendose en un continuo.¿No hay una lliberacion en la perdida,en el perderse?.¿No es lo que se dice de alguna manera en la expresion "me quiero perder",o " me pierdoo"etc?
    Asi que si nos perdemos pues muy bien,querria decir que aun somos capaces de perdernos,aun capaces de seguir los cursos de los rios y de la vida y de la muerte.

    Comentado por: siguiendoelcursodelriosientoelgozodeperderme el 03/2/2009 a las 20:08

  • http://es.youtube.com/watch?v=7qXcegD1xiw

    Comentado por: OK! el 03/2/2009 a las 13:37

  • Las olas que nos rodean,nos vuelan,nos sobrevuelan,
    ahi nos quedamos mirandolas
    pasmados,absortos,incredulos,indiferentes...
    Ciegos por no saber/querer ver,
    que tras todos los cortinajes del espectaculo,
    no existe nada;
    o mejor:esta la nada.

    Comentado por: nomegustasaberlo el 03/2/2009 a las 13:23

  • asi parece:crisis como venida del cielo, como por arte de magia.asi es como se nos aparece y como es:pues nos es imposible conectar, articular, repensar la practicamente infinita cantidad de elementos-muchos perdidos, diseminados en el tiempo-, que la podrian nombrar,mostrar.asi, los analisis , de alguna manera, siempre serian ilusorios:bellas ilusiones sobre bellas verdades que nos ayudarian a darnos tranquilidad.siendo esto asi,lo que deberiamos pretender (“si fueramos realistas”),seria construir formas,”hacernos formas” en consonancia con la realidad de la no rrealidad;crear mundos moviles, cambiantes,precarios:desentendernos de la vida como ansia de seguridades.
    crear, intentar entrar en formas, en ritmos de vida en las que – com las serpientes-nos bayamos dejando la piel,e inventando otras.mirar el mundo cada vez, como algo nuevo, cambiado, constantemente cambiante, amar el mundo como lo que es:deseo de juego, de fluir,de cambio de formas,de transformaciones continuas.¿no seria ese el verdadero “ser “ de la vida “real”?.

    Comentado por: alabuscadelobjetoperdido..... el 02/2/2009 a las 13:29

  • asi parece:crisis como venida del cielo, como por arte de magia.asi es como se nos aparece y como es:pues nos es imposible conectar, articular, repensar la practicamente infinita cantidad de elementos-muchos perdidos, diseminados en el tiempo-, que la podrian nombrar,mostrar.asi, los analisis , de alguna manera, siempre serian ilusorios:bellas ilusiones sobre bellas verdades que nos ayudarian a darnos tranquilidad.siendo esto asi,lo que deberiamos pretender (“si fueramos realistas”),seria construir formas,”hacernos formas” en consonancia con la realidad de la no rrealidad;crear mundos moviles, cambiantes,precarios:desentendernos de la vida como ansia de seguridades.
    crear, intentar entrar en formas, en ritmos de vida en las que – com las serpientes-nos bayamos dejando la piel,e inventando otras.mirar el mundo cada vez, como algo nuevo, cambiado, constantemente cambiante, amar el mundo como lo que es:deseo de juego, de fluir,de cambio de formas,de transformaciones continuas.¿no seria ese el verdadero “ser “ de la vida “real”?.

    Comentado por: alabuscadelobjetoperdido..... el 02/2/2009 a las 13:18

  • Buenos días. Hay entrada.

    Comentado por: viernes el 30/1/2009 a las 11:52

  • jajaja, me disculpo, si digo que por una extraña confusión mental confundo a Cioran con Céline, ¿pensarán que es una excusa? Me pasa a veces: confundo conceptos y datos y nombres junto a mi desconocimiento generalizado, en fin, lo asumo.

    Comentado por: pericia el 30/1/2009 a las 10:40

  • Buen fin de semana para usted también, Rosario.

    ¡Hoy habrá nueva entrada?? Voy a ver...

    Comentado por: pericia el 30/1/2009 a las 10:34

  • PericiA, gracias por los aforismos de Ciorán, casualmente estoy leyendo Viaje al fin de la noche (lo primero que leo suyo), por lo que descubrir este libro me va a ser de gran utilidad para conocerlo un poco más.

    Al hilo de lo que comentamos,

    "La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto."

    Comentado por: pericia el 30/1/2009 a las 10:32

  • Con respecto a lo que plantea, pienso algo parecido a lo que usted comenta creo, un terreno demasiado resvaladizo, demasiado solitario, demasiado pronto o lo que sea. Es importante como vía de autoconocimiento saber o intuir la realidad como nuestra interpretación, pero si, es necesaria una dosis considerable de "genialidad", empuje o clarividencia (me cuesta encontrar la palabra adecuada) que nos mantenga en el inestable equilibrio entre nuestra locura o enfermedad del espíritu (no de la mente, me parece que es otro tipo de locura o enfermedad más relacionada con nuestra actitud vital que con nuestras conexiones neuronales) y nuestra percepción de lo real. Si que da miedo... y vértigo. Esta vía es en ocasiones la del arte, la de artistas que han vivido esa radicalidad, han sentido ese vértigo y lo han explorado valientemente. Muy interesante su distinción entre sentir e imaginar, ahí está el quid de la cuestión. Gracias, pensaré en ello.

    Comentado por: pericia el 30/1/2009 a las 10:27

  • Muchas gracias, José Antonio por el inmediato feedback, vale la pena contar las cosas cuando la recepción es tan exquisita y obviamente se deduce por el cariz del personaje y su desafortunada intervención quien repartía los panfletos a la salida. No acostumbro a asistir a "actos" en las que el propio conferenciante representa una performance de ese tipo.
    Y tienes razón, Pericia, Verdú debe contar con experiencias de todos los colores. Tal vez por eso el conocimiento de la condición humana sea en él tan profundo.

    Muy buen fin de semana a todos,

    Rosario.

    Comentado por: Rosario Raro el 30/1/2009 a las 10:14

  • jajaja, arrozba, según qué conversaciones se escuchen dan ganas a veces de santigüarse, aunque solo sea por el ¡dios mio! ¿cómo es posible? A veces he estado tentada de entrometerme en medio de algún comentario apelando al sentido común o algo así, pero desistí pronto de mis intentos de adoctrinamiento. Así que me río, si.

    Comentado por: pericia el 30/1/2009 a las 10:13

  • "Días milagrosamente cuajados de esterilidad. Y yo, en vez de alegrarme, de cantar victoria, de convertir esa sequedad en fiesta, de ver un ejemplo de mi realización y madurez, de mi desapego, me dejo invadir por el despecho y el mal humor: así de tenaz es en nosotros el hombre viejo, la chusma turbulenta incapaz de hacerse a un lado.

    *

    Me atrae la filosofía hindú cuyo propósito esencial es el de superar el yo: todo lo que hago y todo lo que pienso es únicamente yo y desgracias del yo.

    *

    Mientras actuamos tenemos una finalidad; una vez terminada, la acción no tiene más realidad para nosotros que el fin que hemos perseguido. Nada consistente había, pues, en todo eso, salvo el juego. Pero hay quienes tienen conciencia de ese juego durante la acción misma: viven la conclusión en las premisas, lo realizado en lo virtual, minan lo serio por el hecho de existir.
    La visión de la no realidad, de la carencia universal, es el resultado combinado de una sensación cotidiana y de un brusco temblor. Todo es juego: sin esta revelación fulminante, la sensación que uno arrastra a lo largo de los días no tendría ese sello de evidencia que necesitan las experiencias metafísicas para distinguirse de sus imitaciones: los malestares. Pues todo malestar no es sino una experiencia metafísica abortada.

    *

    Cuando uno ha agotado el interés que tenía por la muerte, y da por concluido el asunto, retrocede hasta el nacimiento, y se dispone a afrontar un abismo, también inagotable...

    *

    En este momento, me siento mal. Este acontecimiento, crucial para mí, es inexistente, inconcebible para el resto de los seres, de todos los seres. Salvo para Dios, si es que esa palabra tiene algún sentido.

    *

    Por todas partes se dice que, si todo es fútil, hacer bien lo que se hace no lo es. No obstante, hasta eso es frívolo. Para llegar a esta conclusión, y afrontarla, no hay que practicar ningún oficio, salvo el de rey, como Salomón.

    *

    Reacciono como todo el mundo, incluso como aquellos a quienes más desprecio; pero me recobro arrepintiéndome de todo lo que hago, sea bueno o malo.

    *

    ¿Dónde están mis sensaciones? Se han desvanecido en... mí, ¿y qué es ese yo sino la suma de esas sensaciones evaporadas?

    *

    Extraordinario y sin ningún valor: estos adjetivos se aplican a un cierto acto, y, en consecuencia, a todo lo que de él resulta: a la vida en primer lugar.

    *

    La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto.

    *

    A medida que los años pasan, decrece el número de seres con quienes puede uno entenderse. Cuando no haya ya nadie a quien dirigirse, seremos al fin tal y como se era antes de sucumbir en un nombre.

    *

    Cuando se rechaza el lirismo, emborronar una página se convierte en un infortunio: ¿qué sentido tiene escribir para decir exactamente lo que se tenía que decir?"

    Comentado por: PericiA el 30/1/2009 a las 04:59

  • No es tan subjetivo, el dolor de las pérdidas se concretan en mí en la base posterior del cuello, ya sean agudas o poco a poco. Los encuentros se me localizan en el parte frontal superior de la cabeza, entre las sienes.

    Cuando se me pierde un objeto suele pasar que lo he guardado tan bien, hasta de mí, que no lo encuentro, como las contraseñas que se olvidan.
    Luego, si merece la pena, aparece cuando menos te lo esperas, no se había perdido.

    Buenas noches, el grado de humedad es tal que hace semanas que no riego las macetas, por eso no fumo, solo cuando salgo a regar y hay luna llena.

    Comentado por: M.CArmens el 30/1/2009 a las 00:25

  • Como los matrimonios o las parejas: ¿cómo poder reconstruir aquello que desapareció de manera mágica?
    ¿Cómo creer que hubo un antes del que partimos en lugar de un antes fantasmal en el que hace tiempo que nos disipamos?

    Comentado por: M.CArmens el 30/1/2009 a las 00:09

  • ¿no les ha ocurrido que algo que antes les parecía indispensable tras su desaparición se revela como un espacio abierto, limpio, despejado, sin hacer, como un lienzo sin dolor aún por dibujar? Hay pérdidas como regalos.

    Qué bonita la canción y el video, esta chica tiene que despertarse agotadísima. Felices sueños.

    Comentado por: a todos el 29/1/2009 a las 22:44

  • Pericia, no quiero dejarla con mal sabor de boca con esa palabra: deprimente. Así que le cuento algo divertido como ejemplo de amplitud mental, tanta Constitución y hoy he escuchado a una señora de 40, con hijas y todo, hablar de las "putillas" que una vez muerto el marido se van con otro... Ja ja ja. Bueno, espero que se ría y no llore.

    Comentado por: arrozba el 29/1/2009 a las 22:35

  • Pericia, supongo que esa es la discusión básica acerca de la realidad, hay quien cree que nuestros sentidos captan cosas que existen, aunque sea de forma incompleta, y que a través de ellos y de esa imperfección somos capaces con todo de apresar la globalidad y hacernos conscientes de algo que es, fuera de nosotros. Otros, me incluyo más bien en éstos, aunque pueda contradecirme en un solo párrafo, creen que todo lo que entendemos está "deformado" por nuestra propia manera de captar y no seríamos pues capaces de aprehender algo real objetivo. Me parece más lógica esta última opción, nuestras conclusiones serán siempre una interpretación y no una experiencia. Tal vez la parte más real de nosotros mismos es la que menos tiene que ver con el pensamiento, ese instinto que nos hace sentir en comunión con todo y sabios. Aunque supongo que al final debe o así lo concebimos, ser una mezcla. Creer que nada hay real hace sentirse un poco inetéreo, como si uno mismo fuera el sueño ¿de quién? ¿de nosotros, de alguien ajeno? Y cuando se entra por esos derroteros y se empieza a Sentir (no a imaginar) las hojitas en la vereda de estos caminos, nos autodeclaramos rápidamente enfermos o locos y retrocedemos de puro susto. Al fin, por ahí iríamos demasiado solos, demasiado pronto, no sé. Demasiado sueltos de los anclajes, a la deriva, qué miedo. ¿Quién le iba a entender? Por lo menos con usted se puede hablar, pero por menos te encierran según con quien topes. Tal vez le parezca exagerado pero le aseguro que hay gente para todo, qué deprimente.
    Jose Antonio, divertidísimo, lo que es una delicia son sus versitos.

    Comentado por: arrozba el 29/1/2009 a las 22:30

  • Esto también me lo encontré,

    http://es.youtube.com/watch?v=2_HXUhShhmY

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 20:17

  • jajaja, Jose Antonio, le quedó divertido el asunto, saludos.

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 19:59

  • Gracias, pericia, por la aclaración, estoy tan mayor que a veces no me entero, aclarado el asunto,pido disculpas, incluso al pelícano de la rueda si fuera menester, pero es que el relato era tan vibrante que me emocioné, como la señora esa propagandista. Quedémonos con lo positivo (como tanto recomiendan en los libros de auto-ayuda, sí, los que leemos aquellos que experimentamos la pérdida, la pérdida de la auto-estima) y hagamos del estropicio un ripio de poetastro malo, de Alfonso Ussía, vamos:

    Cometí esta mañana un gazapo avieso,
    mas con qué ausencia de malicia,
    me ha reconvenido pericia,
    errar para que ocurra eso
    ... es casi una delicia.

    Y ya. Recuerdos

    Comentado por: Jose Antonio el 29/1/2009 a las 17:42

  • Jose Antonio, que la del panfleto era la señora... no me imagino a Verdú en la puerta entregando propaganda eucarística.

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 15:12

  • Arrozba, muchas gracias por la explicación. Reconozco que me pongo pesadita con esto de la realidad, objetiva o subjetiva, y nuestra percepción de la misma (por lo que si acabo con su paciencia, lo comprenderé). Le doy vueltas a lo mismo y de forma contradictoria (cayendo en el solipsismo): en cuanto a sujeto que percibimos, la realidad (sensorial y suprasensible) es "percibida" desde nuestra subjetividad, por lo que me hace pensar si nuestra subjetividad es la única objetividad posible (o mejor dicho, cognoscible por nosotros) o bien si es posible la existencia de una realidad objetiva (preexistente al sujeto que la percibe) fuera de nuestra percepción.

    Dicho de otra forma si nos engañamos (en el sentido de ser una ilusión) "imponiendo" nuestra subjetividad a esa realidad preexistente; o bien lo "real" es precisamente la vivencia y percepción que tenemos de ella (la realidad). En este último sentido es en el que entiendo lo que plantea: la inexistencia o no del objeto depende de nuestra vivencia de él, por tanto no se duda de la misma, sino que lo hacemos "real" puesto que para nosotros el objeto está vivo, esté o no presente, exista o no.

    No tengo una respuesta definitiva al respecto, creo que es una mezcla de ambas concepciones, si es que eso es posible.

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 13:51

  • El relato de Rosario Raro me ha parecido descacharrante, bien escrito y bien pertinente. Porque, ¿qué sintetiza a la perfección el esperpéntico happening? La pérdida del... sentido. Tanto elogio de la energía creativa de la locura y de la ciudadanía da en directo estas cosas. Pero la escena debió ser genuina: aquel pelícano sentenciando como un profeta visionario poseído de lo suyo:¡TRES COSAS HAN DESTRUIDO EL MUNDO! (tres cosas hay en la vida)... en cuanto a la rueda, para mí que se refería, claro a belén rueda que con bellezza tanta un poco si ha descacharrado el eje de este perro mundo, luego la tocata y fuga del pelícano, la radical señora al borde del ataque de nervios que siempre va, VV más y más estupefacto que articula algo ininteligible (pa mí que algo del Eclesiastés trufado de baudrillard en salsa) y que ...¡reparte un PANFLETO a la salida! como los poetas meritorios en el metro o los enrrollaos de los Alphaville, y lo mejor...Rosario que no se atreve a leerlo porque...¡LE DA MIEDO!. Qué caras, y qué de imágenes y pensamientos y qué rayos y culebras y qué risas debieron cruzar por todas aquellas cabezas presentes.
    Yo, como aquel profeta pelícano, arrimo también el ascua a mis tristes sardinitas: apoteosis de la postmodernidad, ruido y furia, furia y ruido, humo, cenizas, polvo, nada. Sólo Quevedo queda.

    Comentado por: Jose Antonio el 29/1/2009 a las 13:26

  • Ciber, yo me quedo con la primera, es un consuelo tener el apoyo, aunque sea divagatorio de Cioran. Cada vez me identifico más con el protagonista de Un mundo feliz, el loco en medio de la frialdad.

    Comentado por: arrozba el 29/1/2009 a las 13:07

  • O, me encanta su comentario, precioso. Sí, como dicen, tal vez el dolor de la pérdida sea la consciencia de la falta de eternidad, de lo efímero, el dolor del ego que a su pesar se reconoce no-ego.

    Comentado por: felilz el 29/1/2009 a las 12:59

  • Carlos, el algo valioso quizás se haga a largo plazo, intento pensar en las alas de la mariposa para dotar de sentido a las acciones más aparentemente insignificantes. Tal vez no lo vea pero quizás una acción algún día conforme un futuro distinto o mejor.

    Comentado por: arrozba el 29/1/2009 a las 12:55

  • Pericia, antes de que se me vaya, fé en que la realidad subjetiva tal como la percibimos sea efectivamente subjetiva y que la realidad objetiva sea quizás la de nuestro interior, en la que nada se pierde mientras está en la memoria. Sigo leyendo los comentarios. No sé si es aferrarse a algo inexistente (en lo que se considera normalmente la "realidad") o creer en algo más que después de todo, quizás sea cierto aunque no podamos percibirlo con los sentidos limitados que tenemos.

    Comentado por: arrozba el 29/1/2009 a las 12:52

  • Las ideas de Cioran son distintos estadíos de lo mismo. Sin regla o perdida esta... ¿por donde coño vamos a reventar?

    Será grosero pero es un dilema grave

    Comentado por: bosque el 29/1/2009 a las 12:08

  • O a lo mejor es al revés, la criminalidad es la que es contradictoria.

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 11:53

  • Perdida (no es que le pida una explicación, si usted no la considera pertinente), me extraña la calificación de la contradicción como "criminal" ¿por qué?

    De las dos citas de Cioran, me quedo con la segunda, aunque la primera esté cargada de ¿razón? "¡Aguanta y revienta!"

    Las citas de Proust también son muy certeras, también constituye nuestra naturaleza esa insatisfacción y falta de plenitud absoluta (si tal cosa es posible, vivir al 100% de nuestras posibilidades sacándole el máximo provecho).

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 11:47

  • ¡Que divertido! No se moleste Rosario, entiéndame que lo digo de buena fe. Verdú debe estar acostumbrado a más de una situación similar a la que cuenta por los años que lleva en esto, aunque supongo que no le evitará cierta estupefacción. Por lo que parece fue chocante pero no se traspasó el límite de las "buenas formas" con el insulto o algo similar.

    La impresión que pueda causar una ciudad o sus habitantes no se ve empañada por la anécdota puntual, creo yo.

    Comentado por: pericia el 29/1/2009 a las 11:36

  • Ayer estábamos "allí" los admiradores mudos de Verdú, los que hemos leído El planeta americano y El estilo del mundo entre otros libros del autor, y por lo tanto conocemos algunas "claves de su obra" y luego estaba un señor de cabeza cana que lo interrumpió a los dos minutos de empezar. Verdú se quedó de una pieza y continuó. Yo me senté accidentalmente junto a uno de los organizadores y el pobre hombre sudaba y sudaba. Y temblaba.
    En cuanto acabó el mismo señor cano e "interrumpidor" le dijo:
    Tres cosas han arruinado el mundo:
    (la conferencia se titulaba: La crisis o la tercera guerra mundial)
    el tráfico de armas
    de drogas
    y la rueda (sic)
    imagino que se refería a la industria automotriz e ignoraba la rueda en versión instrumento de progreso cuando aún se le podía llamar progreso.
    Dicho esto, el mismo señor añadió:
    - ¡Hala, ahí os quedáis! ¡Me voy que tengo que coger el autobús!
    Cuando esto ya había pasado y la gente planteaba cuestiones más adecuadas, una señora de mediana edad y poseída no se sabe muy bien por qué axiomas empezó a hablar con voz temblorosa.Mi informante de la izquierda me dijo que iba siempre y que era de una organización católica radical. Decía: estoy nerviosa, qué nerviosa estoy y temblaba y los demás a coro decían, que se calle y Verdú estaba cada vez más estupefacto, al final articuló palabras ininteligibles y nos repartió un panfleto a la salida que aún no he leído porque me da miedo.
    Una situación bochornosa ante la que muchos sentimos verguenza ajena. No hay derecho a que se exponga a un conferenciante de reconocido prestigio internacional a estas situaciones.
    De pena, lamento que se llevara esa imagen de un Castellón que es mucho más, que eso, al menos, mucho más educado y prudente.

    Comentado por: Rosario Raro el 29/1/2009 a las 11:09

  • La contradictoria criminalidad del juego eterno

    Comentado por: perdida el 29/1/2009 a las 11:00

  • «El enfriamiento de las pasiones, la moderación de los instintos y la disolución del alma moderna han hecho que perdamos la costumbre de sentir el consuelo de la furia y han debilitado la vitalidad de nuestro pensamiento, de donde emana el arte de maldecir. (.)

    ¡A esto nos han conducido siglos de educación y de erudita majadería ! En otros tiempos, los mortales gritaban, hoy se aburren. La explosión cósmica de la conciencia ha sido sustituida por la intimidad. ¡Aguanta y revienta ! Esta es la divisa que distingue al hombre moderno».

    Pero, en otro lugar, afirma :

    «El papel del pensador es retorcer la vida por todos sus lados, (.) volver incesantemente sobre todos sus entresijos, recorrer de arriba abajo sus senderos, darle mil vueltas al mismo aspecto, descubrir lo nuevo sólo en aquello que no haya visto con claridad, pasar los mismos temas por todos los miembros, haciendo que los pensamientos se mezclen con el cuerpo, y así hacer jirones la vida pensándola hasta el final».
    Emil Cioran
    http://www.agapea.com/libros/El-ocaso-del-pensamiento-isbn-847223889X-i.htm

    Comentado por: ciber-letras el 29/1/2009 a las 10:24

  • Me lo encontré, y creo que complementa muy bien esta otra entrada de Verdú de hace ya tiempo.

    http://www.elboomeran.com/blog-post/
    11/907/vicente-verdu/el-objeto-perdido/

    Copio el final, a ver qué les parece:

    "En cada pérdida de un objeto querido la melancolía de su desaparición se compone, al menos, de dos naturalezas diferentes; una es el desolador vacío de su ausencia; la otra es la elocuencia de su doloroso desasimiento. El dolor tiende a confundirlo todo pero si prestamos una atención suplementaria enseguida conseguimos distinguir de una parte la pena y de otra la indignación. De un lado el dolor por no poder saber su paradero y, de otro, la irritación por su secreta decisión de abandonarnos. El objeto se ha perdido pero ¿cómo asegurar que no se ha fugado? Sufrimos por lo que llamamos su desaparición pero todavía más por su enmascarada desafección que ahora se revela con la cruel intensidad de su desvanecimiento."

    Comentado por: pericia el 28/1/2009 a las 22:04

  • Es cierto, cómo no lamentar la pérdida, es dolorosa la sensación de que lo que nos constituye es también efímero. ¿Cómo no aceptarlo? ¿es posible revelarse ante esa pérdida? Es similar a lamentarse por el paso del tiempo, por envejecer: los objetos sobrevivirán o no con nosotros, en la memoria o en la presencia, y algunos serán olvidados.

    Comentado por: pericia el 28/1/2009 a las 21:58

  • Tenemos la suerte de que en esta etapa nueva del boomerang es probable que la reflexión sobre la pérdida de Verdú nos acompañe varios días, sin premura, con el tempo lento que le corresponde. Se agradece.

    Comentado por: Buenas noches el 28/1/2009 a las 21:14

  • El comentario de O me trae a la memoria la máxima de Proust que acabo de leer. La orquestación que vamos siendo con los sucesos inacabados y las pérdidas que incorporamos y que nos conforman modificando nuestra mirada e implicación en nuevos encuentros.

    “No aprovechamos mucho nuestra vida, dejamos inacabados en los crepúsculos de verano o las noches precoces de invierno las horas en las que, en cambio, nos pareció que podría haber quedado encerrado algo de paz o de placer. Cuando a su vez cantan nuevos momentos de placer que pasarían igualmente delgados y lineales, aquéllas vienen a traerles el basamento, la consistencia de una rica orquestación”

    Marcel Proust

    Comentado por: otra cita el 28/1/2009 a las 21:11

  • Cuando perdemos un objeto y nos invade una desazón que inmediatamente nos aparece como exagerada, dada la poca valía del objeto perdido, buscamos una explicación a este hecho, y no es extraño que le asignemos un supuesto valor sentimental, sin que aclaremos a que sentimiento nos referimos, y sin darnos cuenta que el objeto en cuestión tiene para nosotros nada menos que un valor constitutivo, que ese objeto, como otros muchos de su naturaleza nos ha, literalmente, constituido. ¿Como no habríamos de lamentar su pérdida? Cada instante, cada regaim, el hombre, y los seres vivos, y los inertes, cambian en mucho y, a veces, por estas cosas, somos conscientes de ello.

    Comentado por: O el 28/1/2009 a las 19:49

  • “Es ley cruel del arte que mueran las personas, que muramos nosotros mismos apurando todos los sufrimientos, para que crezca, no la hierba del olvido, sino la de la vida eterna, la hierba tupida de las obras fecundas, sobre la que las generaciones, sin preocuparse de los que duermen debajo, vendrán alegremente a hacer su ‘almuerzo campestre’”

    Comentado por: Marcel Proust el 28/1/2009 a las 19:15

  • Quizás en la vida poseamos pocas oportunidades de hacer algo valioso, algo que constituya un legado de prosperidad, hay están los escritores esforzandose tratando de comprender y ser comprendidos.

    Comentado por: carlos el 28/1/2009 a las 17:23

  • ¿Fe en que no hemos perdido el objeto o en que no es inexistente (a pesar de su ausencia)? El olvido vendría a reforzar el sentimiento de pérdida: lo que hubo ya no es, no está presente, y la memoria se adecúa a la ausencia "acunándonos" (me gustó la imagen).

    Sin embargo, la pérdida parece estar más relacionada con la posesión que con la existencia (o inexistencia). Dejamos de "poseerlo" en el sentido de tener y también en el sentido de que ya no está en nuestro presente, en nuestra realidad subjetiva.

    Comentado por: pericia el 28/1/2009 a las 16:28

  • Hay pérdidas que son como un olvido y se convierten en esos fantasmas que cita y que se escurren entre los dedos susurrando:
    - Duda de mí, duda de todo, nunca existí.
    Nos acunan para convencernos de que sólo fueron sueños, nos sumergen soporíferamente.
    Otras destrucciones, inasumibles, no son ausencias porque aún sin objeto, y sin voluntad siquiera, el sentimiento perdura.
    Lo que entonces nos parece inexistente es precisamente la inexistencia. Creer en Dios aunque no podamos verlo, aunque todo nos pruebe que no existe, cuestión de fe.

    Comentado por: arrozba el 28/1/2009 a las 15:53

  • Pero perder cosas no implica la pérdida de sentido también; significaría que el sentido no está en la permanencia sino en el discontinuo devenir, en la mutabilidad contante de nuestra memoria. ¿Que no conservamos del objeto una "imagen correcta, cabal u objetiva"? ¿es que sólo lo que permanece inmutable puede ser "aprehendido"? Entonces la conclusión parece lógica, nada puede ser aprehendido puesto que nada es inmutable. Sin sentido en el sentido que le damos al sentido, pero no sin sentido en un sentido más amplio de la palabra. Vamos que ¡yo que sé!

    Comentado por: pericia el 28/1/2009 a las 15:10

  • Pero justamente la post-modernidad (y el internete sea quizás su más acabada cristalización) disuelve de raíz ese constructo lógico que la cadena temporal de todo relato clásico suponía. Se disuelve el entramado lógico por el que el presente se había incubado en el pasado y a la vez portaba los gérmenes del futuro. Ahora es, nunca mejor que dicho,aquí y ahora, esto es lo que hay, parpadeo de la pantalla, y a otra cosa, se dice hoy estás bien y mañana a saber, disolución de las cadenas lógicas de significaciones por implosión continua de sucesivos ACONTECIMIENTOS espectaculares que sólo dan paso a otros nuevos, que sólo significan ruido y furia y más ruido y más furia. Entonces la pérdida cenital es la pérdida de ... sentido, porque hasta para recusar el anterior sentido de la existencia se necesita la aunque sea borrosa brújula de algún sentido. Es decir, el sinsentido. Y llegados ahí lo de W Allen, sí, pero el sábado por la tarde que vas a hacer. Aunque hoy el sábado se nos hace ya una distancia inmensurable, es decir, otra vez sin sentido. Quienes mejor se adaptan al sinsentido, tienen en eso ventaja, son los aficionados al Atleti,habituados a la pérdida, como el niño de aquel magistral spot aventaba existencial a su papi en el coche a la salida del estadio tras una derrota más: papá, papá, ... por qué somos del Atleti.
    Y el papi, como yo, apocalipsis now, no sabe qué contestar a ese niño y a la vida

    Comentado por: Jose Antonio el 28/1/2009 a las 13:34

  • Hay perdidas que sin duda provocan grandes momentos de expectación diaria, que nos ofrecen la posibilidad de mantener en forma nuestro intelecto.

    Comentado por: lontananza el 28/1/2009 a las 13:26

  • Objetos que se pierden y sujetos de olvido. Si bien la vida es una pérdida constante, ese trazo frágil, también lo es de encuentros. La memoria hace hueco a lo nuevo y la objetividad de la existencia es la subjetividad de nuestra vivencia: perder y buscar y encontrar y perder de nuevo; la peripecia y la pericia.

    Comentado por: pericia el 28/1/2009 a las 11:21

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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