El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

La divinidad del cambio

El cambio con Barack Obama

Desde hace más o menos tres décadas todos los políticos, de izquierda, de centro o de derechas, proclaman en sus eslogan ser los auténticos representantes del cambio. Con ellos las cosas cambiarán. Gracias a su elección el cambio sobrevendrá o habrá sobrevenido de súbito en el momento del escrutinio triunfal. Desde la campaña del primer Felipe González hasta el último congreso del PP o el reciente rally de Barack Obama la oferta fundamental dirigida al electorado ha sido el cambio. El cambio y el cambio sin más. No esto o aquello a cambiar en concreto sino simplemente la idea de acceder a cambiar.

Cambiar ha adquirido así el máximo valor. Simbólico, político, electoral. Probablemente porque las cosas parecen ir mal o muy mal desde hace tiempo, pese a todo el crecimiento, y, en segundo lugar, porque nada puede adquirir verdadero valor si no se mueve. O si perdura especialmente ahora en una sociedad eminentemente variable, sustantivamente trufada de la imponente cultura de consumo cuya clave se apoya precisamente en reemplazar. En sustituir cualquier cosa (objetos, conceptos, parejas, trabajos, destinos) viejas o no por otras. La ideología de cambiar ha crecido tanto que se confunde con el crecimiento o el progreso. Y si ciertamente todo progreso conlleva cambio no necesariamente cualquier cambio conducirá ineluctablemente al progreso. La identificación de progreso y cambio es del mismo orden que la ecuación mental que une cambio a mejora. La justicia, la sanidad, la educación, el bienestar mejoran si alguien promete que los va a cambiar. ¿Prueba de que todo está tan mal que suspiramos para que no siga igual? ¿Prueba de que cambiando, no importa qué ni cómo ni hacia qué propósito prosperaremos? Sin duda esto compone nuestro arrière- pensée. El cambio anida en nuestra conciencia como la piedra filosofal que todo lo logra, el detergente que todo lo limpia, la termomix que todo lo trata, la medicina que cualquier mal cura. De este modo no hace falta al candidato otro elemento coadyuvante, además de la retórica, que la verosimilitud de su imagen cambiaria. Así McCain sería la estampa de lo establecido, el cuerpo sin posibilidad de cambiar/mejorar, mientras Obama, de piel presidencial inédita, de rara composición biográfica, de suficiente aforo para las sorpresas representaba la figura proclive a la variación. El cambio nos revitaliza, el cambio nos reemplaza una vida por otra, un paisaje por una secuencia más. El cambio o lo nuevo interaccionan entre sí para fundirse en la mística de lo mejor. La base de esta idea procede acaso de diferentes coyunturas siglos atrás pero jamás como en estos momentos su enunciación ha sido tanto el lema de la derecha como de la izquierda, de los conservadores o de los progresista, de quienes defienden el orden establecido o de quienes lucha por alguna revolución. ¿Consecuencia? El cambio se vuelve un depósito sin rellenar , un continente donde flota una abstracción y en cuyo centro imaginario reside una ficción de cuyo luminaria cada cual se sirve para encender su personal ideal de lo mejor.

[Publicado el 25/11/2008 a las 11:30]

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Comentarios (41)

  • Tahur, sobre veleidades y tal no hay nada que no pueda adivinar por lo que le he dicho(¿recuerda una confesión a la que ud no le dió importancia?). También podrá deducir -por otro lado- las razones de que se lo diga así y no asao y no pueda ser más explícita. Hay huellas que no puedo dejar.

    Comentado por: la sota de copas el 26/11/2008 a las 09:13

  • Si que es buena la frase, ineluctable. Me gustó lo de "Aire" también.

    Dudas, todo son dudas, en fin. Dejo otro aforismo que encontré, de Luis Pauwels

    "El único medio de cambiar la vida no es apelar a un acontecimiento extraordinario que vaya a modificar la existencia, sino que nuestra existencia ordinaria, a través de la conciencia interiorizada, cese de ser vivida ordinariamente"

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 22:13

  • Bueno, por lo menos podré sacarla de una duda, Dudas: sí, ya he cenado.Pero les dejo con todas las demás (dudas), que me voy a ver una peli, para cambiar. Hasta mañana.

    Comentado por: escarola el 25/11/2008 a las 21:57

  • Les dejo, buenas noches, magnífica frase, que duerman bien.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 21:49

  • No es la camisa, es su " piel presidencial inédita", que no se entera usted.

    Enea, ¿dónde está Enea? ¿has leído esa frase, Enea?

    Comentado por: ineluctable el 25/11/2008 a las 21:47

  • No había reparado yo en Obama, pero qué guapo está con su camisa blanca en esta foto. Que no lo había mirado yo de este modo antes.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 21:42

  • Por cierto, pobre Obama, cómo se le pinte la cosa tan fácil en el terreno político como ustedes lo hacen aquí en el sicológico, ya puede ir dimitiendo.
    Pues le han puesto la alfombra en el mejor momento.
    Escarola se fue a cenar. Vale. Yo también.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 21:38

  • Es lógico que se resistan ellos más al cambio porque cuesta más abandonar las ventajas que apuntarse a ellas.

    Qué bonito eso de la necesidad apremiante de cenar algo. Yo también debería, Escarola... ¿ya ha cenado usted? Dígame.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 21:25

  • Me van a perdonar, pero tengo una necesidad apremiante de cenar algo. Luego me paso a leer, seguro que habrán hablado cosas muy interesantes.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 21:22

  • jajaja Si escarola, es que hemos cambiado bastante en poco tiempo. La frivolidad de todas formas tiene un sentido positivo, la espesura y densidad abotarga.

    Dudas, no es determinista o genético o no lo sé, lo veo más relacionado con el inconsciente: con las capacidades que tenemos y nuestras carencias, son múltiples y están enraizadas en él, supongo. La psicología trata de resolver estos conflictos internos.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 21:16

  • Lichtenberg (y voy y le cambio el nombre a él)

    Comentado por: escarola el 25/11/2008 a las 21:10

  • Pues por lo que yo he podido observar los comportamientos de hombres y mujeres en cuestión de cambios de nick no son muy distintos.
    Creo que a las mujeres nos ha favorecido el cambio y por eso puede que desde hace unas décadas estemos más dispuestas a todo cambio que los hombres.
    Por la época en que vivió, Lichtemberg se referiría al cambio superficial, que es de lo que se nos ha acusado siempre a las mujeres, de ser unas frívolas.

    Comentado por: escarola el 25/11/2008 a las 21:09

  • Parece algún tipo de determinismo. ¿Y a qué se debe esa incapacidad? Porque si identificamos el origen del conflicto, por qué no podríamos abordarlo. Quiere decir que sería algo genético, inmutable?

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 21:08

  • Bueno, en parte me refiero a las circunstancias y el entorno, que no siempre es posible cambiar... y en parte al interior de uno mismo: lo que nos produce malestar, lo que entra en conflicto con nosotros mismos es lo que deseamos más cambiar, y aunque no sea imposible a veces es más difícil que lo hagamos.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 21:00

  • ¿Podría explicar a qué se refiere?, por favor.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:55

  • ¿Por qué? ¿a qué se refiere? ¿a los otros? ¿a nosotros mismos? ¿cree que no podemos cambiarnos a nosotros mismos?

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:54

  • ¡Perdón, no era ese el sentido! Lo que quería decir es que realmente queremos cambiar lo que nos es imposible cambiar.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:51

  • Ecuación, por qué dice que no queremos cambiar? ¡qué afirmación tan tajante! ¿Cómo ha llegado a esa conclusión?

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:49

  • Probablemente sean necesarias las tres (el grado ya depende de cada uno, supongo): sin valor nos llevaríamos a la frustración; sin obstinación, abandonaríamos enseguida; y sin inteligencia para distinguirlas, emplearíamos nuestra energía irremediablemente en lo que no podemos cambiar, que es lo que realmente queremos hacer.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:47

  • Valor, obstinación e inteligencia. Una buena receta. ¿Y hace falta tenerlo todo a un tiempo? No es suficiente con una o dos de esas características para conseguirlo?

    Escarola ¿funciona?, cámbiese el nombre para responderme si lo cree conveniente. Ya ve lo que dicen de nosotras. Pura difamación.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:42

  • The Times They Are A-Changin. Los tiempos han estado cambiando desde el principio de los tiempos. Lo que ignoramos es el propósito.

    Comentado por: arthur el 25/11/2008 a las 20:34

  • Buah! 5000 años de nada... que manera de expandirse... pequeños cambios dicen...

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:30

  • Éste es un clásico, y se adecúa bastante bien a sus preguntas, dudas:

    Tener el valor para aceptar resignadamente las cosas que no se pueden cambiar; la obstinación para cambiar aquellas que uno puede cambiar y la inteligencia para no confundir unas con otras. (B. Rusell)

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:29

  • ¿He dado esa impresión? No, es que ya había leído el aforismo y me vino a la memoria, jajaja.

    Estoy más de acuerdo con el planteamiento de escarola en el sentido de que los cambios radicales suelen estar precedidos de cambios más pequeños,incluso imperceptibles. El cambio es constante, si, por lo que se ha de procurar adaptarse a esa tendencia lo mejor posible.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:24

  • Era de Lichtenberg, y este también (un poco largo) pero creo que enlaza bien con la relatividad y medida del cambio:

    ¿Qué será del género humano antes de que desaparezca? El mundo bien puede rotar como hasta ahora por otro millón de años, en cuyo caso 5000 años serán como ¼ de año en la vida de un hombre de 50, apenas 1/12 del tiempo que pasamos en la universidad, ¿Qué hice el último cuarto de años? Comí, viví, hice experimentos eléctricos, escribí almanaques, me reí al ver un gatito, jugué con muchachitas y así transcurrieron 5000 años del pequeño mundo que soy yo.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:20

  • Lo suyo es más filosófico, más enrevesado Escarola. Yo diría que ecuación resuelve con más resolución, expeditiva. Esta ecuación resuelve las encrucijadas en un pispás. Una experta en cambios. ¿Oiga, ecuación, cuánto tiempo se da usted para resolver?

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:20

  • jajajajaja
    Será verdad. Es buena. ¡Cambiar de identidad! Pero eso es complicadísimo. Yo no quiero ser hombre, no, no quiero ser hombre, ecuación.

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 20:12

  • Independientemente del deseo humano, el cambio es perpetuo: se compone de pequeños cambios imperceptibles que precipitan los más aparentes. Las rupturas, las revoluciones, los cambios radicales suponen el reconocimiento –en parte un acto simbólico,- de que todo ha cambiado tanto desde abajo, en el interior, que no se puede mantener sobre las mismas estructuras ni tiene ya sentido la misma superficie de siempre.


    Existe un aforismo, una frase de Lampedusa, que dice algo así como "todo debe cambiar para que todo siga igual". Si fuera la piedra filosofal -creo que no- ya habría topado con ella varias veces en este blog.

    Comentado por: escarola el 25/11/2008 a las 20:11

  • Este es tan bueno que me da no sé qué ponerlo el primero:

    "Dentro de las tendencias al cambio que tienen las mujeres, la más fuerte es la del cambio de nombre (algunas incluso se llaman Eduardo)."

    ¿Será cierto que las mujeres tenemos más tendencia al cambio? ¿Solo al cambio físico? Más dudas.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:08

  • ¿Existe un aforismo que responda a todas las preguntas que plantea? Entonces es la priedra filosofal... busco a ver.

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 20:03

  • Es probable que una gran parte del la sociedad USA que permaneció aletargada en estos últimos años, le cueste asumir el cambio; porque no solo va a precisar que le renueven el chip en el diván, sino que también le va a hacer falta adquirir músculo y tono vital para remar en la dirección adecuada. Y desafotrunadamente
    ese plus va a tardar en materializarse, pese al indudable liderazgo que Obama va a tratar de ejercer sobre esa sociedad.

    Comentado por: matías el 25/11/2008 a las 20:01

  • No me dirán que mi comentario-hiperpregunta anterior no es un buen ejemplo de la "divinidad del cambio".

    ...y no hay nadie con un aforismo sabio en el bolsillo que responda a la totalidad de una sola vez... ?????????

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 19:55

  • Si “el cambio se vuelve un depósito sin rellenar” y estamos ante su paroxismo,
    ¿cómo saber qué se debe cambiar?
    ¿qué se puede cambiar?
    ¿cómo hacer para cambiarlo?

    ¿hay por ahí alguien que pueda responder a tales preguntas?

    Comentado por: dudas el 25/11/2008 a las 19:29

  • instauracion en la politica del espectro del cambio, pero la divinidad del cambio? pienso en que la politica nos prepara para la vida, y lo espiritual nos prepara para la muerte, pero si la muerte misma es un gran cambio.
    Ademas lo del progreso me remite a lo evolutivo, la evolucion humana misma contrasta con la muerte natural de todo, desde el bing bang y la constante aceleracion, separacion y muerte de todo galaxias, etc...

    Comentado por: trybal el 25/11/2008 a las 17:09

  • Por mucho que se quiera, uno es como es, y no se puede cambiar en algunas facetas de la vida, pasen los años que pasen. ¡ Qué más quisiera yo que con el paso de los años dejaran de afectarme los lastres sentimentales ! pero es al contario, creo que voy a más a medida que más años cumplo. Una desgracia por cierto.

    Comentado por: Amaranta el 25/11/2008 a las 16:15

  • se terminó el quehacer, ahora al qué hacer

    uah uh guah uah!
    sa.

    Comentado por: Enea el 25/11/2008 a las 14:21

  • Obama camisa blanca de esperanza, quisiera poner el hombro y pone palabras y hombro

    uah!
    we need!
    el cambio climático es él, en versión el fríopolar del oeste marca el ritmo de un trabajo que tiene, con calma, cont emplanza

    hay que afrontar esta crisis y lo haremos

    Obama, camisa blanca de esperanza, quisiera poner el hombre y lo pongo.
    uah!

    Comentado por: Enea el 25/11/2008 a las 14:18

  • Hace gracia por obvio, mucha palabrería desperdiciada. Me refiero a lo que condensa la frase de Obama.
    Pueden prescindir de sus quejas por mi alabanza. Ya sé que ésta hoy les molesta (hablo en plural). Como que me da igual. No me quedaba yo sin darme el gusto.
    Aire.

    Comentado por: ineluctable el 25/11/2008 a las 13:11

  • “Obama, de piel presidencial inédita”, buenísimo, en la diana, pura precisión. Directo a la mente y los sentidos en apenas nada.
    Puro Vicente Verdú.

    Comentado por: ineluctable el 25/11/2008 a las 13:07

  • Salvo en un proceso autodestructivo ya sea de un sistema o de un individuo, es lógico pensar que el cambio se realiza para mejorar una situación, lo que induce a la idea de progreso y crecimiento. Que en la práctica tal cambio no tenga el resultado esperado o que en política sea solo un eslogan, estoy de acuerdo.

    Me induce a pensar que el cambio por el cambio hace cambiar cosas que también están bien y que deben perdurar ¿en el sistema actual este que nos ha llevado a la crisis hay algo que deba perdurar?

    Comentado por: ecuación el 25/11/2008 a las 12:54

  • Cuando se necesita un gran cambio es que ya han ocurrido infinitud de pequeños cambios.

    Comentado por: escarola el 25/11/2008 a las 12:33

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

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Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

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Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

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