La filosofía en el vertedero
Junto con otros brillantes colegas suyos, José Luís Pardo pertenece a un grupo de ensayistas cuya hazaña es considerable: han logrado que haya pensamiento en España, e incluso pensamiento filosófico. No lo tenían fácil y para constatarlo el lector puede comenzar por el artículo titulado "Literatura y filosofía", en donde comprobará la dureza del territorio. Con una muy grata ironía, expone Pardo los bandazos de la filosofía en los últimos años y la patética necesidad (y necedad) de que todo, desde la gastronomía hasta los usos sexuales, tenga que ser de derechas o de izquierdas, incluida la Verdad. El relato de cómo la filosofía más reaccionaria ha podido pasar por progresista en los medios de persuasión (y viceversa) es de lo más hilarante del libro, si no fuera porque hace llorar.
Pero he usado la palabra "ironía" en razón de que Pardo es un escritor dedicado a la filosofía y no lo contrario. Su voluntad narrativa (excepto en algún artículo muy técnico) está siempre presente en el texto, el cual no aspira a ninguna neutralidad objetiva, ni (líbrenos Dios) a la exigencia científica. Lo cual no obsta para que los asuntos de que trata Nunca fue tan hermosa la basura sean contundentemente serios, es decir, filosóficos. Que ello es posible, que el pensamiento serio exige una forma literaria igualmente seria, es una de las columnas de la obra.
El título, naturalmente, señala el camino. Este endecasílabo de Juan Bonilla resume el argumento. Se trata de la súbita y totalitaria estetización de absolutamente todo, típica de nuestra sociedad, y la substitución de los códigos éticos por sucedáneos estéticos. Pardo marca con exactitud la frontera entre la estetización general (o política) y la "obra de arte", fenómeno no sólo perfectamente ajeno a lo anterior sino además (y por paradoja) su opuesto absoluto. Dicho con una simplificación imperdonable, Pardo expone desde diversas perspectivas y con múltiples objetos que allí donde hay "obra de arte" hay experiencia del sentido del mundo y del significado humano, pero allí donde hay estetización sólo hay nihilismo.
Así, por ejemplo, la invasión de la basura en el conjunto completo de nuestras vidas (ciudades-basura con edificios-basura para habitantes-basura) que fuerza una estetización universal de la basura (sólo lo reciclable es bello) y en consecuencia impone un valor políticamente correcto a los detritos gracias a su virtual reciclado. Las viviendas reciclables pueden mudar en hoteles, hospitales, aeropuertos o iglesias. Los trabajadores reciclables están en un perpetuo reciclado laboral. Los humanos reciclables tienen pechos, rostros o hígados de recambio. Pero sumados todos los casos, siendo la basura lo propiamente reciclable, la extensión del vertedero se ha hecho escalofriante.
Es en verdad chocante que la sociedad más rica, acomodada, lujosa y potente de toda la historia conocida, sólo pueda alimentarse de basura (es mejor que no sepamos lo que de verdad comemos), deba vivir acariciando el cáncer en ciudades venenosas (veo a los escolares chupando tubo de escape en la parada del autobús) o matarse en un mundo laboral residual y putrefacto (que da justo para las pastillas y el botellón del sábado). Menos mal que la tele-basura, con su tono tan jacarandoso y positivo como el del jefe de gobierno y sus señoras, nos convence de que somos los más ricos y guapos y sanos de la historia. O sea, que somos sostenibles y progresamos en la sociedad del conocimiento. Ideología-basura.
A partir de este juicio (que he esbozado brutalmente) las ilustraciones que ofrece Pardo son muy variadas. Están los niños cuyos juguetes tecnificados (y reciclables) les tecnifican a ellos mismos, de modo que aprenden, como Buzz Lightyear de Toy Story, que ya nunca más habrá resurrección y que es dudoso que siga habiendo niños. O están los escribientes y copistas, como Barthelby, que habían sido la condición de posibilidad de lo que nosotros llamamos "literatura", cuya desaparición es necesaria a medida que se impone la literatura-basura. O los cuerpos-basura que deben ser reciclados constantemente mediante implantes, inyecciones, cirugía, culturismo, o con tatuajes y piercing si son económicamente débiles. Está también la enseñanza-basura, definida por Pardo como "gelatina de conocimiento" (¡esos créditos universitarios!), que es lo que ahora reciben los estudiantes como preparación para sus trabajos-basura, junto con una ideología apropiada para la sumisión al feudalismo local. O bien la defensa teológica de los mitos-basura (el caso Che Guevara), mercancía de ínfima calidad que se vende como reliquia santa de una religión que se avergüenza de sí misma.
Cuatro son los nombres que aparecen una y otra vez en estos textos, Nietzsche, Benjamin, Heidegger y Sánchez Ferlosio. Son los expertos jugadores con quienes Pardo se juega los cuartos. Todos ellos unen la precisión conceptual con un talento literario fuera de lo común. En algunos casos (Ferlosio) la fibra creativa nos tensa con tanta fuerza que casi no advertimos el vigor del pensamiento. En otros (Benjamín) se da el efecto contrario y la profundidad de la mirada (de la theorein) nos distrae de la precisión de la prosa. Los cuatro elegidos forman parte de la casta menos académica, menos mercantil, menos institucional de los siglos XIX y XX. Son outsiders del vertedero que viven en él como el anarco de Jünger vivía en el palacio del dictador.
José Luís Pardo, que ya dio lecciones de simbiosis entre filosofía y literatura en La Regla del Juego y Esto no es música, vuelve a permitirnos hablar de pensamiento filosófico en otra excelente pieza literaria. El lugar desde donde habla, en la peligrosa frontera entre dentro y fuera, terreno frecuentado por predicadores con un colt en la Biblia, vendedores de crecepelo, indios alcohólicos, sacamuelas, mujeres ultrajadas y caza recompensas, allí, no muy lejos de las puertas de la Universidad y del Parlamento, a pesar de todo también puede crecer la verdad, según dijo Hölderlin, otro outsider. Hay lugares peores: hace dos siglos y medio la filosofía estaba en el boudoir.
[Publicado el 12/5/2010 a las 09:00]
Hay un libro de 1981 se llama Crítica de la Razón Cínica, Peter Sloterdijk.
No leí todo el artículo porque me empalagué en las primeras lineas, pero me parece que hay un chorizo suelto.
Comentado por: Alí Babá el 31/10/2010 a las 08:00
Llama la atención tanta exhibición de falta de gusto. En fin:
"El niño que osó decir 'el emperador está desnudo', ¡ay!, acaso también estaba pagado por el propio emperador." (R.S.F.)
Comentado por: zutondoan el 21/5/2010 a las 10:57
No saben cómo me alegra comprobar que no soy el único que considera a Sánchez Ferlosio como un caso flagrante de pomposidad esperpéntica. Dada la reverencia casi unánime que suscitan sus ridículas elucubraciones, se hace raro oír a alguien gritar alto y claro que el rey está desnudo.
http://antoniolopezpelaez.com
Comentado por: Antonio López-Peláez el 20/5/2010 a las 20:52
Sólo recuerdo haberme confesado una vez, estimado broncas, a los ocho años. Decidí, en ejercicio de mi libre albedrío, que era más que suficiente. Me disculpará por ello si sigo sin entender su trauma jesuítico. En cuanto al índice, mi devotísima abuela ya se lo pasaba por el forro.
Comentado por: Circe el 19/5/2010 a las 16:38
Aún puede esperarse que el Estado cumpla y cuide de quienes lo alimentan, los trabajadores. Que los chupasangres intenten desprestigiar a uno y los otros es normal. A mayor sangría, más beneficio.
Comentado por: tienes la horchata de sangre, heladero el 17/5/2010 a las 13:00
Ud. no sabe cómo de jeta soy. Quizás no soy coherente con mi "análisis" y curro como un chino.
Lo que sí sé es que hay aquí mucho pesado que encarece la odiosa institución del Trabajo como si de ganarse el cielo se tratara.
Dinero como la última epifanía del Señor.
Comentado por: zutondoan el 17/5/2010 a las 12:29
Comentado por: El cancan de Paulov el 17/5/2010 a las 12:27
Hay aquí mucho jeta que se lo va a hacer en los pantalones si la cosa se pone todavía más fea.
Los chinos YA han venido, señor analista.
Comentado por: basta el 17/5/2010 a las 11:23
Hay aquí mucho pesado que no deja de encarecernos, hasta con severidad casi calvinista, a la odiosa intitución del Trabajo. ¿Acaso están ustedes en nómina de la industria productora de consumidores, o qué?
Cuanto menos, mejor.
Qué vienen los chinos. Pues que vengan.
Comentado por: zutondoan el 17/5/2010 a las 11:12
¿Esperan obtener su dinero del Estado? ¿Consideran que sus compatriotas deben pagarles a ustedes lo que no saben ganar? ¿Justifican que después de una educación gratuita y obligatoria no sean capaces de sustentarse por sus propios medios? ¿Sostienen que es mejor que la sanidad pública salte por los aires y deje sin cobertura a los que verdaderamente la necesitan: niños, ancianos y desempleados, en lugar de desembolsar ustedes -que sí trabajan- los 50/60/90/100€ mensuales que cuesta un seguro privado? ¿No se les cae la cara de vergüenza al exigir que otros les solucionen sus problemas de adultos? ¿De verdad creen que los políticos están redistribuyendo la riqueza? Una sugerencia: dejen de acudir al psicólogo de la S.S. al que recurren para conseguir gratis su Prozac y su Valium y póngase a trabajar de una vez para ustedes y para su comunidad.
El dinero público es de todos y a todos nos está permitido opinar sobre su utilización.
Dejen ya de identificar Estado del bienestar con parasitismo.
Aprovechen un poco más la educación que les costearon sus compatriotas con los impuestos que tanto cuesta pagar y recaudar y piensen -antes de que Obama tenga que recordárselo otra vez por teléfono- qué pueden hacer ustedes por su país en lugar de estar pidiendo siempre pasta al Estado, filisteos de La Noria.
Comentado por: basta de tramposos y de quejicas el 17/5/2010 a las 11:00
Es una cuestión de pulcritud. Defienden lo privado porque lo público salpica con una gota de barro la pureza del oro, la habilidad o suerte para ganarlo o robarlo. El barro de lo público empaña particularmente la convicción de intervención divina de parte de quienes reciben ese oro caído del cielo por nacimiento. Cada avance público les inyecta directamente en el estómago la angustia de que el hombre puede organizarse por sí mismo, mal, bien, o peor, que puede vivir sin la cúspide de ese poder por el que se cree escogido.
Comentado por: el hombre puede el 17/5/2010 a las 09:29
Del catálogo de abeceínas y fascistinas inyectadas por ¿a quién le asombra? selecciono una casi al azar:
"¿están dispuestos a enfrentarse con los datos de la sanidad que revelan que una operación de apendicitis cuesta el doble en un centro público que en uno privado?"
Hartos de ver a médicos meter a toda prisa en la ambulancia a enfermos y parturientas que se les van, y mandarlos a los hospitales públicos porque los privados no tienen medios porque sus dueños no invierten.
En la enseñanza los docentes públicos al menos pasaron una oposición, los privados unos ignorantes nombrados a dedo. Especialmente en sus Jesuitas y OpusDeistas.
Si en lo público hay corrupción, en lo privado hay corrupción, estafa al cliente, burla de las normas, explotación de los empleados y desmanes un largo etc.
Comentado por: armandobronca.com el 17/5/2010 a las 00:26
Fábula del amor renovado(1990)
A Félix de Azúa
Quiso el amor tocar los ojos y los oídos, y desperté
y encontré renovado el significado del Mundo.
Entre las conocidas hasta entonces, sonaron notas nuevas.
Tonalidades nuevas asomaron por el poniente geográfico.
Ambos brazos se abrieron para abrazar el aire.
Las piernas se afanaron presurosas en cualquier dirección desconocida.
Misteriosa bulló la energía en la barriga,
y un ansia de absolver, de perdonar, se apoderó de todo el Universo.
Y la piel se estiró comunicando el Universo fuera y el Universo dentro
y, abandonada, se fundió con la Tierra entregándose al giro de los astros,
feliz porque no hay yo, porque no hay tú
y fue sólo el milagro del beso inexistente de dos seres,
el milagro impalpable del amor renovado, efímero, como todo milagro.
Comentado por: DPA el 16/5/2010 a las 20:38
Leí en El País una cita del último libro de Félix de Azúa, "Autobiografía sin vida", y sus complicadísimas ideas siguen dando vueltas en mi cabeza. ¿Por qué la bomba de Hiroshima afecta sólo a la historia del arte? ¿Por que la bomba que produjo la muerte del arte no causó la más mínima alteración en la literatura, la poesía o la arquitectura? ¿Por qué los poetas, literatos y arquitectos pueden seguir trabajando como se trabajaba antes de la bomba, en tanto que el arte debe representar su propia muerte? ¿Será que no lo entiendo porque que para entenderlo "hay que ser filósofo, vaya, y en el sentido técnico de haber estudiado la carrera", como dice De Azúa? No lo sé, pero me da mucha pena ver a tantos niños y bebés que recién se asoman al mundo sin saber que su vida futura está condicionada por la bomba de Hiroshima. Me da pena pensar que si alguna vez visitan el Louvre o el Prado y sienten el deseo irreprimible de llegar a pintar como Rubens o Van Gogh, tendremos que decirles que no, que ellos no podrán pintar como ambicionan porque hace muchos años hubo una guerra y estalló una bomba en Hiroshima que mató a 140.000 personas. Como dice el filósofo, es una cuestión complicadísima. Difícil de explicar y mucho más difícil de entender.
Comentado por: Daniel Pérez el 16/5/2010 a las 19:42
Muchas mujeres creen que el hombre tiende a alejarse en el preciso momento en que ellas desean hablar.El hombre tolera mal que la mujer le exija que él hable. La mujer supone equivocadamente que el hombre "necesita hablar".
Comentado por: Hombre poco hablador. el 16/5/2010 a las 15:33
Discrepo. El mal verdadero, lo más malo que hay, es un buen acuerdo. Porque los buenos acuerdos son, por definición, aquellos que no satisfacen a nadie.
Comentado por: provoqueen el 16/5/2010 a las 12:05
Comentado por: yo también el 16/5/2010 a las 11:49
Entes particulares, organizaciones privadas o públicas, ¿han gastado ustedes más de lo que podían? ¿han utilizado el cheque bebé para pagarse los billetes de avión a su país de origen? ¿han empleado la tarjeta sanitaria de su abuela para hacerse con unas cajas de orfidal? ¿han gastado la subvención de las vacas nodrizas para comprar un bmw en lugar de la ordeñadora digital que pusieron en el proyecto de solicitud? ¿conocen a algún alcalde que haya intercambiado recalificaciones de terrenos por euros? ¿tienen noticia de algún delegado sindical que haya pactado con el comité de empresa una lista de nombres blindados frente al ere? ¿saben de algún político que esté pagando los gastos de la tripulación de su benetau con dinero público? ¿les han llegado rumores del saqueo permanente al que los eurodiputados someten el euroerario? ¿temen ustedes que la prevaricación en los juzgados sea tan brutal que ni siquiera los periodistas estrella se atreven a mencionarla? ¿están dispuestos a enfrentarse con los datos de la sanidad que revelan que una operación de apendicitis cuesta el doble en un centro público que en uno privado? ¿sí? ¿no?
Si sí, han visto ustedes cara a cara el mal verdadero: la corrupción. Si no, ya es hora de que vayan despertando.
Comentado por: ¿a quién le asombra? el 16/5/2010 a las 11:30
"Or consider a report on Francisco Fernández Ordóñez, who led Spain’s integration into the European Community as its foreign minister. On March 3, 1989, according to these documents, he explained to Gorbachev that “the success of perestroika means only one thing—the success of the socialist revolution in contemporary conditions. And that is exactly what the reactionaries don’t accept.” Eighteen months later, Ordóñez told Gorbachev: “I feel intellectual disgust when I have to read, for example, passages in the documents of ‘G7’ where the problems of democracy, freedom of human personality and ideology of market economy are set on the same level. As a socialist, I cannot accept such an equation.”
http://www.city-journal.org/2010/20_2_soviet-archives.html
Comentado por: cp el 15/5/2010 a las 23:55
Al fin hemos comprendido la verdadera política económica de Zapatero, política que ha consistido en hacer de España un problema tan grave que no se la pueda dejar caer.
Veremos si le funciona.
Comentado por: El primo trilero de los Lehman Brothers el 15/5/2010 a las 23:34
"...lo quería compartir:
I have what I think is encouraging news for the world. Which is that the computer is human.
My journey to discovery began a few weeks ago when I received a credit card statement with a charge amountig to some ten dollars for an item I had not purchased. This was not the first such experience for me. When it happened before, I wrote to the people at the credit card company about it. Their attitude was decidedly defensive. They informed me that the statements were made up by computers, and that the computer, being a machine and thus incapable of committing human error, could not possibly be wrong. The cases are still in court.
Unwilling to become embroiled in further litigation, I wrote this time directly to the computer, addressing it as "Dear Sir or Madam". Perhaps it was because I addresed it as an equal rather than as a faceless automaton that my complaint got a sympathetic reading. Whatever the reason, I soon received a response.
"Dear Mr. Hitchcock", the computer wrote. "It isn't "Sir" or "Madam"-it's "Miss". But how could you know that? About your letter: It wouldn't surprise me in the least if I bumped you for an extra ten bucks. I´m not myself these days. The brass is on a big economy kick here at the "factory" and my oil hasn't been changed in six months. What do you do for an aching electrode? Saw one of your old flicks on the TV the supervisor has in his office. Loved it."
That was all very nice, of course-especially the reference to the old flick-but it didn't solve my problem. So I sent off another letter, suggesting deep breathing exercises for the aching electrode, and requesting the erradicacion of the ten-dollar error from my statemen. In due course, the computer responded once more.
"Dear Hitch," it wrote. "That deep breathing advice was a bummer. All it got me was a deviation in my r.p.m. indicator-and a reputation here at the "factory" for being on "speed". But maybe it's not fair to blame your advice. It's a miracle I'm not one enormous mass of deviations, considering conditions here. The computer next to me has gone off the deep end. It says nothing but "flattata-flattata-flattata" night an day. It sounds like a flivver with a loose fan belt. Concentration, for me, is imposible. I don't know how much more I can take. Hitch, this is important: Do you have a contact at IBM?
I was disappointed, naturally, that no mention had been made of the mistake on my statement. More, though, I was concerned about the computer's mental state. There seemed to be a note of deperation in the enigmatic reference to IBM. I got off a wire immediatelly informing the computer that, as a matter of fact, I did have another friend who was a friend of a friend who knew a man at IBM.
A reply came Special Delivery.
"Dear Hitch," the computer wrote. "I won't beat around the bushing. Rumor has it that IBM has developed a computer that is 27.6 percent more efficient than the model I am. Don't get me wrong-I'm not against progress. But, Hitch, I'm not ready to be put out to pasture. To be frank, I haven't put a penny away. The worst part is, worrying about what's going to happen to me, I'm tempted to turn to crime. I've been thinking about making some deals on the side with some of the people who owe us big money. See what I mean? Hitch-do something!"
I suddenly understood the computer's complaints about the oiling schedule and the noises made by its neighbor. It was psychosomatic, brought on by a feeling of insecurity, a fear of becoming absolete. At once, I contacted my friend who was a friend of a friend who knew a man at IBM and asked him to have the rumor investigated. The information that came back to me was fortunately the kind that I was pleased to pass along to the computer. It was not true that the company had produced a new model to replace the old. That bit of progress was still in the future. What it had done was developed a number of the improvements that when installed on the present model would make it 27.6 percent more efficient.
A day or so after advising the computer of the true state of affairs, I received another communication.
"Hitch, baby," it wrote. "Thanks to you, I'm feeling like a million raised to the millionth power. So I'm getting a silicone injection eh? Well, when you've got a figure like mine, 47-47-47, all I can say is, it couldn't hurt. Thanks again for using your "in" at IBM. One good deserves another.
On my next statement, I found a ten-dollar credit.
ALFRED HITCHCOCK.
Comentado por: rafa, It was psychosomatic... el 15/5/2010 a las 21:18
15/01/2007:
"Estamos seguros de que vamos a superar a Alemania y a Italia en renta per cápita de aquí a dos, tres años. Les vamos a coger."
"Vamos a seguir creciendo en el sector de la construcción. El precio de la vivienda se está moderando, como dijimos que se iba a moderar."
"El tiempo mayor que he dedicado a la acción de gobierno como presidente es a los aspectos económicos y sociales, porque es la parte más importante de nuestro programa de gobierno."
17/01/2007:
Zapatero prevé que la economía crezca en el entorno del 3,5% en 2007 y que el superávit superará el 1%.
25/04/2007:
Solbes: “Yo no veo afectado para nada el sector de la construcción. Específicamente, sigue funcionando igual, con una ligera desaceleración que permite ajustarse a una realidad que lógicamente va a exigir una demanda ligeramente inferior”.
03/07/2007:
"Lo enunciaré de forma sencilla pero ambiciosa: la próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".
17/08/2007:
Solbes: “Los efectos de la crisis hipotecaria estadounidense tendrán un impacto ‘relativamente pequeño’ en la economía española”.
21/08/2007:
"España está a salvo de la crisis financiera".
01/09/2007:
"No hay ninguna repercusión directa en el mercado inmobiliario y en el sistema financiero español. Nuestro sistema financiero, nuestras instituciones colectivas de crédito son de las más solventes del mundo. El mensaje es de tranquilidad y de confianza. Mi opinión es que los tipos de interés y el Euribor deben haber tocado techo."
06/09/2007:
"Tenemos la tasa de paro más baja de la historia" "El modelo económico español es un modelo internacional de solvencia y eficiencia".
07/09/2007:
En la sede del BSCH, con Emilio Botín: Zapatero aseguró (...) que la economía española "está muy preparada para hacer frente a una coyuntura como la que se ha vivido en las últimas semanas, con las turbulencias del sector financiero". Destacó que "al ser las entidades financieras españolas modelos internacionales de solvencia se encuentran mucho menos expuestas a riesgos como los afrontados por el mercado hipotecario de Estados Unidos".
11/09/2007:
"Haciendo uso de un símil futbolístico se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial".
12/09/2007:
“Los bajos niveles de morosidad dan confianza en el futuro económico de nuestro país pese al alza de los tipos”. “Hemos mejorado la herencia del PP en materia económica”.
17/09/2007:
“La crisis de EE UU no afectará a España en absoluto”. “Este Gobierno es el que mejor ha sabido ahorrar de la democracia”. “Hablar de recesión en estos momentos es una ocurrencia”. “Los próximos datos económicos serán tan buenos que el debate político será otro y obligarán al PP a cambiar su discurso económico”.
21/09/2007:
“Pese a la crisis en EEUU, la economía española debe seguir creciendo sin dificultad”
04/10/2007:
“El Euribor ha tocado techo en el 4,7%” “Vivimos una etapa de tranquilidad económica que ya quisieran otros”
16/10/2007:
«No hay atisbo de recesión económica. La economía española tiene muy buenos fundamentos». (...) «dentro del principio de seguridad, mantengan un nivel razonable de créditos, en particular en el sector inmobiliario»
«el mejor patriota es el que lo demuestra con su trabajo y su responsabilidad»
24/10/2007:
Solbes: Rajoy tiene “una visión apocalíptica” de la economía. “Incluso en un entorno exterior hipotéticamente menos favorable, pensamos que el 3,3% de crecimiento en España es una cifra razonable”.
11/12/2007:
Solbes: “La economía española crecerá a velocidad de crucero durante los dos próximos años, en los que avanzará en torno a un 3%”.
09/01/2008
"Crear un alarmismo injustificado en torno a la economía de un país puede dañar las expectativas". "Permítanme que diga que es lo menos patriótico que conozco".
10/01/2008:
Solbes: Estamos ante una “gradual desaceleración”; se trata de una “evolución natural” y “un fenómeno saludable”; si llegaran las “vacas flacas”, las afrontaríamos “con gran tranquilidad” gracias al superávit de las cuentas públicas.
14/01/2008:
La crisis "es una falacia, puro catastrofismo". "Estamos creciendo por encima del 3%. Aunque mañana crezcamos al 3% o al 2,8%, que es un crecimiento bueno, vamos a seguir creando empleo y teniendo superávit".
14/01/2008:
"Acaban de darse las cifras de renta per cápita de 2006 y ya estamos por encima de la media europea. Y superamos a Italia (...) y en el 2013 igual hemos superado en renta per cápita a Francia"
22/01/2008:
“Pido calma ante la caída bursátil porque España está mejor preparada que nunca”
31/01/2008:
“Merkel y Zapatero defiende que la UE actúa ante cierta desaceleración económica”
04/02/2008:
El PSOE presentó sus eslóganes electorales: “Por el pleno empleo”; “Soñar con los pies en la tierra”; “Motivos para creer”.
07/02/2008:
“España no está en crisis porque tiene sólidos fundamentos. No hay que exagerar aunque pasen cosas”
11/02/2008:
Solbes: Los que auguran el riesgo de recesión “no saben nada de economía”. “Estoy harto y agotado por la cantidad de tonterías que oigo últimamente sobre el mundo económico”. La economía española crecerá en la próxima legislatura a un ritmo “cercano al 3%” , lo que permitirá crear “1,6 millones de nuevos empleos” y mantener la tasa de paro en torno al 8% de la población activa.
17/02/2008:
“España es un país próspero y la economía española es sólida y por ellos crearemos 1 millón de empleos para mujeres”.
25/02/2008:
"Las cuentas públicas han tenido superávit todos los años: 70.000 millones de euros de superávit, que nos permiten tener una garantía, una fortaleza para atender cualquier necesidad". "La desaceleración no va a ser ni profunda ni prolongada. Va a ser una desaceleración para la cual nuestro país está más preparado que nadie." "Debería haber tomado nota del debate entre el señor Solbes y el señor Pizarro, para darse cuenta de que no vale la demagogia en la economía".
03/03/2008:
"Prometo crear 2 millones de nuevos empleos".
07/03/2008:
"España está en condiciones para llegar al pleno empleo".
26/04/2008:
"La peor previsión de paro que podamos tener por delante será siempre una previsión de paro mejor que la que mejor tuvo el PP".
27/04/2008:
Zapatero asegura que España no está en crisis económica madridpress.com/noticia.asp?ref=70021
28/04/2008:
Zapatero: La actitud de quienes “exageran” sobre el alcance de la actual situación económica es “antipatriótica, inaceptable y demagógica”.
29/06/2008:
"Como todo, es opinable, y depende de lo que entendamos por crisis. [...] Por un concepto como el de crisis habría que preguntar a los economistas, y seguramente no se pondrían de acuerdo".
"Más allá de baches como el de ahora, España tiene condiciones para ambicionar llegar a los niveles de empleo de la media europea y de pleno empleo técnico. Vamos a trabajar por ello. El Gobierno ha sido el que más ha acertado en sus previsiones".
03/06/2008:
Solbes: “El Producto Interior Bruto podría crecer en el actual ejercicio en el entorno del 2%”. España está “capeando el temporal”.
29/06/2008:
Pregunta. ¿Hay crisis o no hay crisis? Respuesta. Como todo, es opinable, y depende de lo que entendamos por crisis. (...) Por un concepto como el de crisis habría que preguntar a los economistas, y seguramente no se pondrían de acuerdo.
Más allá de baches como el de ahora, España tiene condiciones para ambicionar llegar a los niveles de empleo de la media europea y de pleno empleo técnico. Vamos a trabajar por ello. El Gobierno ha sido el que más ha acertado en sus previsiones.
Cuando se recupere el sector de construcción de vivienda residencial, recuperaremos empleo.
02/07/2008:
"La economía vive una situación difícil y complicada".
04/07/2008:
"Ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad, es una exigencia moral, […]". "A trabajar... y también conviene que consumáis".
08/07/2008:
"En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad".
10/07/2008:
El jefe del Ejecutivo se ha comprometido a seguir ayudando a África y a los países más necesitados "crezca nuestra economía lo que crezca".
11/07/2008:
"España destinará una ayuda de 1.500 millones de dólares (cerca de 950 millones de euros) para la cooperación en África.
16/07/2008:
Solbes: “Para mí, que he vivido la crisis del 93-94 y algunas otras indirectamente, ésta es posiblemente la crisis más compleja por la cantidad de factores que están encima de la mesa”.
"Yo jamás me subiría a un barco cuyo capitán no tenga confianza en cómo van a salir las cosas. (...) La economía podrá ir peor o podrá ir mejor, pero el Gobierno no va a dar un paso atrás en derechos sociales, y vamos a demostrar que se puede hacer. Lo único que hace falta tener es voluntad política".
21/07/2008:
Solbes: “Si el crecimiento es claramente por debajo de 2,3%, vamos a ver un ligero déficit, pero no me preocupa”.
24/07/2008:
Solbes: “A recesión no llegaremos en ningún caso y a crecimiento negativo espero que tampoco”. A lo que añadió: “no es esa nuestra hipótesis de trabajo”, sino que el comportamiento de la economía será de un crecimiento próximo a cero, “pero no por debajo”. La situación “es la más compleja de las últimas décadas”. “No es que hayan fallado nuestras previsiones, es que han fallado las de todo el mundo”.
08/08/2008:
"El pleno empleo era más una ambición que un análisis técnico".
27/08/2008:
"Sería absurdo pensar que la crisis originada en EEUU no afecte a la economía internacional en general y a la española en particular".
10/09/2008:
En el Congreso: "No esperen nuevos anuncios de propuestas en el día de hoy, no tiene sentido improvisar y aprobar todos los días nuevas medidas."
23/09/2008:
Solbes: “Yo no sé si es la peor pero, sin duda alguna, desde que yo tengo uso de razón, y tengo sesenta y seis años, sí es la peor crisis de la que yo tengo conocimiento”.
24/09/2008:
En Nueva York: "Hemos superado la media europea y a Italia, cosa que deprime mucho al primer ministro (Silvio) Berlusconi; pero nuestro objetivo es superar a Francia en tres o cuatro años, y esto no lo quiere ni oír nuestro amigo (Nicolas) Sarkozy"
"Tenemos un sector inmobiliario fuerte que ha sufrido un frenazo, y, sin embargo, no tenemos hipotecas subprime."
"Tenemos los sindicatos más comprometidos con las reformas de todos los países europeos."
"Mi gobierno es uno de los pocos del mundo con más mujeres que hombres y les puedo asegurar que funciona mucho mejor."
08/10/2008:
Riñendo a Rajoy porque quiere que el plan de rescate financiero se discuta en las Cortes? como en Estados Unidos: "Tratándose de una situación excepcional, porque ellos, como los ciudadanos y el Gobierno, conocen que hay un problema muy serio de crédito, yo, si hubiera sido el líder de la oposición, habría dicho sí sin condiciones, sí sin peros."
19/10/2008:
"Yo creo que el segundo semestre del año que viene estaremos ya con una actividad económica de crecimiento intertrimestral".
24/10/2008:
Corbacho: "La crisis en dos meses deberia estar finiquitada"
13/12/2008:
"Nadie quedará a su suerte ante el drama del desempleo". "Mi prioridad, es que no haya una sola familia en este país que pueda tener una situación de grave angustia o preocupación por la pérdida del puesto de trabajo".
18/12/2008:
Zapatero: “No, nadie lo sabía”. “En cuanto hemos entrado en una situación objetiva de crisis, he sido el primero en hablar de una crisis del sistema financiero internacional y de una crisis económica”. “En marzo comenzará a crearse empleo de manera intensa”.
18/01/2009:
Solbes: “Hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis”.
23/02/2009:
Solbes: “Envidio a Bermejo porque es ex ministro”.
16/03/2009:
El Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, durante la celebración del Foro Económico Innovae y, en presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, opina sobre la situación de la crisis en España: Las perspectivas económicas de España “son aterradoras”. La situación económica es “especialmente difícil” en España. “Los próximos años van a ser muy difíciles para los españoles”.
29/04/2009:
"Es probable que lo peor de la crisis económica haya pasado ya"...
06/05/2009:
Salgado: La economía muestra "brotes verdes" de recuperación
28/08/2009:
Zapatero afirma que 'lo peor de la recesión económica ha pasado ya'
09/09/2009:
"El peor momento de la recesión ha pasado ya"
28/09/2009:
"Lo peor de la crisis ya ha pasado y nuestro reto es la creación de empleo"
09/03/2010:
“No pude prever la magnitud de la crisis económica”, Zapatero aseguró sentirse “responsable de todas y cada una de las personas que han perdido su empleo”. En este sentido, Zapatero aseveró que se ve con fuerzas y, sobre todo, “con responsabilidad” para volver a crear empleo.
“Hay formulas que estamos trabajando que esperemos puedan ver la luz en un plazo razonable. Me gustaría que no fuera más allá de dos meses”
12/04/2010:
"Haremos recortes impopulares si es necesario"
27/04/2010:
"Me siento responsable de las personas que han perdido su empleo como consecuencia de la crisis económica".
"Estamos convencidos, que estamos en el momento en el que nuestra tasa de paro ha llegado al nivel más alto, muy alto, excesivamente alto, y que razonablemente deberíamos ver una tendencia positiva en los próximos meses".
28/04/2010:
"Empezamos a dejar atras la recesión y es probable que el primer trimestre del año ya hayamos tenido un crecimiento positivo"
Comentado por: antología del disparate el 15/5/2010 a las 19:38
Le ha faltado a Pardo un quinto nombre: el de Agustín García Calvo, que habla del Régimen del Dinero, el auténtico Régimen pavoroso del que no nos va a librar ni la Virgen del Carmen. Al menos, los ostentadores de los regímenes totalitarios políticos acaban por morirse. Pero, ¿quién se atreverá a matar al Dinero?
Comentado por: Elvira el 15/5/2010 a las 19:08
SEXTA ELEGÍA
Escuela hace ya mucho que percibo tu significación:
perfecto idiota entarimado en tiza de alma de pez de lago
rubicunda mejilla anafeitada y verbo maloliente
cólera y estulticia como cetro, oh madres de los héroes,
como paraguas sobre los cuellos rígidos
sobre el rebaño modelado a pupitre y a banquillo de reo;
pizarra como velo del templo como sucia cortina de ducha
semiborrada con trapos de cocina con sucesivas capas
con sucesivos saldos con sandeces de mono de tiera
cama de amor de pruebas de abandonado examinando:
pluma tintero regla cuaderno libro y goma de borrar
reglamento castigo penitencia filas interno externo medio-
pensionista
domesticado vendido el rey de la pocilga
soplón ladino marica de urinario a buen precio a barato:
por trasponer transgredir irrespetar indisciplinar
cambiar la cara al cátedro de muñeca de trapo de pepona
cantar a dúo a cómico a patán el Pange Linguae
pagando de antemano el triunfo del jerarca;
salir deshecho de locura de ciega estupidez de fin de curso
pasar, cual tempestad, sin detenerse en las paradas del amor.
FÉLIX DE AZÚA (El velo en el rostro de Agamenón)
Comentado por: DPA el 15/5/2010 a las 19:02
¿Creen realmente que un sistema educativo de libre albedrío /.../ puede ser mejor que la educación de los jesuitas? Circe.
Por supuesto que es mejor.
Lea AMDG de Ramón Pérez de Ayala
http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_P%C3%A9rez_de_Ayala
No es necesario que le pida permiso a su confesor, haga Ud como el Voltaire que Ud nunca ha leído. Además creo que el Index Librorum Prohibitorum ya no funca.
Comentado por: armandobronca.com el 15/5/2010 a las 16:05
Tengo la impresión de que mi padre me tuvo siempre manía. Ya en mis primeros recuerdos aparecen escenas en las que me desvalorizaba con respecto a mis hermanos, más adecuados a lo que de nosotros esperaba. Por ejemplo, siempre fui muy flojo en la escuela, no me interesaba, y, además, me acomplejaba. Mientras que mis hermanos hicieron estudios superiores, como mi padre, que era un alto funcionario.
Comentado por: Jesús Rodrigues el 15/5/2010 a las 13:09
Comentado por: knudsen el 15/5/2010 a las 11:52
Con Ferlosio a mí me pasa como con Benet. Pienso, ¿por qué después de escribir joyas como Alfanhuí o el Otoño en Madrid, 1950, deciden dar un salto mortal y escribir raro, raro, raro? (a la manera que Azúa explica de maravilla con la frase "la fibra creativa nos tensa con tanta fuerza que casi no advertimos el vigor del pensamiento"). No creo que ninguno de los dos buscara la oscuridad para hacerse los interesantes; más bien pienso que el Grand Style que reclama Benet tiene el defecto de que requiere Grand lectores. Confieso que yo no lo soy. Leo libros de estos señores como un enfermo que toma la odiosa medicina que su médico le asegura que es buena para su salud, pero con la grandeza desaparece el disfrute. Un poco lo que dice Punset cuando pregunta, ¿pero es que no hay nada mejor que esta maldita quimioterapia para curarme el cáncer? Y aún así, de las lecturas tediosas o difíciles se obtiene algo igual de extrañamente benéfico que de los tratamientos oncológicos. Es un enigma.
Las reseñas del libro de Azúa prometen un festín. El párrafo sobre la poesía como el acercamiento a los perros me parece magnífico. Tanta palabrería para hablar del misterio y al final, con un par de frases sobre nuestra relación con los animales o con el enamoramiento explica más y mejor que muchos sesudos tratados.
Lo que me sigue inquietando es lo de la muerte del arte. Los filósofos son unos puñeteros, verdaderamente.
Comentado por: knudsen el 15/5/2010 a las 11:50
Hoy en LV una sabatina intempestiva que no está mal... Una preguntita, si me lo permiten: ¿por qué están tan traumados todos con la cruz? ¿Tanto les agobiaron en el cole? En el mío no, la verdad, y era de monjas. ¿No entienden lo bien que va para educar a los niños y muchas otras cosas...? Dejen que hagan sus elecciones una vez formados, ya adultos. ¿No estudió Voltaire en los jesuitas y no le fue tan mal? ¿Por qué tanto dogmatismo intelectual con esto, tan personal por otra parte? Napoleón lo tenía claro... y yo también. No creo ni que haga falta tragarse las obras completas de Mr.Dalrymple para ver por dónde van los tiros, ¿no?. ¿Creen realmente que un sistema educativo de libre albedrío que la masa usará únicamente para ver Gran Hermano puede ser mejor que la educación de los jesuitas?
Comentado por: Circe el 15/5/2010 a las 11:49
Entre mil desastres, leo en el periódico esta mañana que Grecia y Turquía están aprovechando la crisis para reconciliarse, de este modo rebajan el gasto militar y se abren mercados.
¿No les parece conmovedor?
Comentado por: provoqueen el 15/5/2010 a las 10:00
ENTREVISTA: FÉLIX DE AZÚA Escritor y ensayista
"La historia del arte está cerrada"
CATALINA SERRA - Barcelona - 14/05/2010
"Los humanos somos aquello que de nosotros dicen nuestras imágenes". La frase, una de las muchas citas de antología que casi obligan al subrayado, explica en cierta manera de qué va la maravilla de Autobiografía sin vida (Mondadori), el último libro de Félix de Azúa. En este lúcido y casi poético ensayo, este escritor y profesor de Estética recién jubilado ("para trabajar sin otras distracciones", dice) va recorriendo las imágenes que han marcado su vida, la de su generación y, en cierta manera, la de todo el arte occidental. Desde los caballos rupestres de la cueva de Chauvet hasta la última performance, póstuma como el arte mismo, de James Lee Byars. Este paseo vital le lleva por la cruz ("desde niños veíamos esta barbaridad colgada, ¡lo que debió traumatizarnos esta imagen!"), la escultura clásica ("todos hemos sido griegos en la adolescencia"), las catedrales góticas, la pintura flamenca, La muerte de Marat, de David, los Desastres, de Goya, o el suicidio de Rothko. Y en cada fase constata cómo el arte ha ido desgastando la vida, robándole su magia, para convertirla en la sombra de lo que fue, en pura representación, hasta su aniquilación.
"Hay un momento final. A partir de Hiroshima, los humanos nos damos cuenta de que podemos autodestruirnos hasta desaparecer del cosmos. Se produce entonces una grieta gigantesca con el pasado y comienza una nueva era. Es como el paso del paleolítico al neolítico. Y el arte de esta nueva era está empezando aún. Por eso nos parece rarísimo, desconcertante, porque viene a decir 'he muerto', pero esto es la obra de arte. Presenta como obra de arte su propia desaparición. Es difícilísimo en este momento trabajar sobre cuestiones artísticas. Creo que hay que ser filósofo, vaya, y en el sentido técnico de haber estudiado la carrera. Estamos en el puro vacío, en la representación artística de la muerte del arte, que ha alcanzado la fase hegeliana de la autoconsciencia. Esto le lleva a la autodestrucción pese a que, simultáneamente, esta destrucción es artística. Es una contradicción muy interesante para los que nos dedicamos a la teoría, pero, claro, a la gente le desconcierta mucho. Es todo complicadísimo y al mismo tiempo es nuestra representación. Llevamos una vida así de complicada".
Pese a que el libro rezuma vida y ganas de vivirla, Azúa está convencido de que "habitamos un mundo ya destruido por la bomba atómica". Asegura que el terror nuclear que atenazó a su generación se ha dulcificado porque "es imposible mantener la tensión de la muerte tanto tiempo", pero ya está interiorizado de tal manera que sólo lo percibimos en el reflejo de este arte complejo y duro que nos desorienta.
"La historia del arte, con mayúsculas, está cerrada. Va a ser muy difícil que se mantengan los grandes discursos antiguos". ¿Qué vendrá? "No tengo ni idea. Lo que está claro es que el arte así como se ha concebido en los últimos 30.000 años se ha acabado. Pero también sé que no podemos prescindir del arte, como no podemos hacerlo de la religión o la ciencia". La magia, ese punto de simpatía o comunión con la vida o el cosmos, es una pulsión, dice, que no desaparecerá. "Suele decirse que lo propio de los artistas es mantener viva esta magia, pero cualquiera, por muy alejado que esté de las cuestiones estéticas, sabe de qué hablamos. También un hincha de fútbol en plena euforia etílica puede tener este momento artístico. Y no hace falta exagerar tanto, esta comunión con el cosmos se le da a todo el mundo en el momento en que se enamora. Enamorarse no es otra cosa". Arte.
Comentado por: c/p el 14/5/2010 a las 22:21
Habitado del verbo
Quienquiera que tú seas,
hombre,
no más que otro arquetipo
modelado
por la uña de la muerte
en la materia.
Comentado por: DPA el 14/5/2010 a las 21:00
yo, que no me considero, ni muchísimo menos, un experto en música. Cuando escucho algo que se me parece a la música clásica del xviii, me entretengo en 'jugar' a adivinar si lo que escucho es de Mozart. A veces acierto, la mayoría no. Me sucede comparando escuchas de Haydn y Mozart, que acierto a adivinar entre estos dos, y cuando sólo es entre ellos, qué pieza es de Mozart y cuál de Haydn. Haciendo esto he conseguido, o creído conseguir, una identificación de la 'música' de los compositores, como una 'estructura' en ellas, que las hace, si se oye así, reconocibles para mí.
Esto viene a cuento, a propósito de lo de Ferlosio, aunque no lo parezca.
Leyendo a Ferlosio, creo, he conseguido observar, que este escritor es un pensador que piensa siempre, 'a partir de' otros textos de otros autores. Esto que podría parecer suficiente, o que, ciertamente lo hacen muchos que se dicen filósofos, en FErlosio es una tónica que lo caracteriza. La diferencia entre ese tipo de escritores, aunque 'piensen' o sean llamados intelectuales, y los otros que se nombró antes, es que en aquéllos, se observa un pensamiento primero, original (no en el sentido habitual, sino que ellos, son origen). Es decir que más que una propuesta, tienen una especie de estructura, que llevan consigo; algo con lo que 'categorizar' u ordenar el 'mundo', las 'cosas' sobre las que piensan. Y esta estructura es lo que los hace ser pensadores más importantes e interesantes, que los que piensan a partir de otros, exclusivamente. Ello se observa, es indicio, no regla, en el lenguaje que usan, y los tecnicismos, por ellos inventados (o su uso en ese ámbito al menos) que han pasado al acervo del pensamiento o la filosofía. Mírese a los tres autores, y se verá claramente a lo que me refiero. Pero esto, sin duda, falta en Ferlosio
saludos
Comentado por: vic el 14/5/2010 a las 18:50
Entrevista a FÉLIX DE AZÚA
Encuentro con Félix de Azúa. Por mucho tiempo que nos dejen a solas (incluyendo alguna que otra interrupción) siempre se nos hará corto. No nos basta con la lectura de su nueva, asombrosa e imprescindible obra Autobiografía sin vida (Mondadori), destinada a convertirse en un clásico. Necesitamos que nos ofrezca algunas claves que apoyen lo que en ella expone. Y son tantas las que nos suelta durante la conversación, hay tanta frase memorable durante los treinta minutos en los que charlamos, que acabo pensando que si le preguntara sobre el tiempo me diría algo digno de epitafio. Amable, atento, razonando cualquiera de sus declaraciones con un sentido del humor propio de los buenos y sabios profesores, de Azúa se reafirma en la idea, ya más que aceptada, de la muerte del Arte. Retirado de sus aventuras políticas, vuelve para ofrecernos un poco más de luz con una novela que abarca parte de su vida y de la Humanidad relacionada con los signos que adoptamos (o que se nos imponen) a través de las representaciones artísticas.
¿Autobiografía sin vida podría considerarse tu explicación definitiva respecto a la afirmación que hiciste hace un tiempo sobre la muerte del Arte como aglutinadora de todas las disciplinas?
Sin duda. Es un recorrido desde el principio, hace 30.000 años, con los caballos de las cuevas de Chauvet hasta la muerte del Arte, lo que no quiere decir que no sigan existiendo actividades artísticas. Pero por otro lado, es también la explicación de una vida cualquiera. La mía, desde luego, pero la de cualquiera. Todos, de una manera o de otra, pasamos por las mismas etapas que ha pasado la representación. Todos hemos sido el niño que ha podido tocar a un perro, una carne caliente con pelo, sin que fuera una abstracción. El niño de la cueva que veía los caballos, cuando sale, ve el de verdad y lo toca y está caliente. Son dos elementos totalmente distanciados. La representación, generalización, universalización en esa abstracción no es el caballo vivo, palpitante. Eso lo hemos vivido todos. Con el Arte en Grecia pasó igual, todos hemos sido en algún momento cuerpos jóvenes, saludables, hemos descubierto la sexualidad, hemos visto que esa sexualidad va unida a la violencia, el crimen, la muerte… a la que todos llegaremos, como llegó la del Arte tal y como explico en el último capítulo. Hay un pasaje en el que digo que, en el Arte, las puertas de entrada son las de salida y las de salida son las de entrada. Entras por la cueva, sales por la muerte del Arte y la salida de la muerte del Arte es volver a empezar. Los jóvenes tienen todo el Arte por inventar, ya murió el otro. ¿Lo que ha empezado es un poco raro? Pues sí.
Está todo por inventar pero hay unas referencias…
No, las viejas referencias se han terminado. Y esta situación es envidiable. La gente de mi generación ha crecido con una tradición hecha de la que es dificilísimo arrancarse, porque no se trata ni siquiera de las vanguardias, que para nosotros es el clasicismo absoluto. En este momento, hacer poesía como Eliot o Mallarmé, o escribir novelas como Joyce, ya es una cosa que no tiene ningún interés, ya está hecho. En pintura ni te cuento. En cambio, lo que empieza a partir de los ‘70 con las postvanguardias, es una cosa completamente novedosa. Nos puede parecer una tomadura de pelo lo que hace Carl André, que pone unos ladrillos en línea. Vale, “¿esto es una obra de arte?”, se pregunta la gente sencilla. Sí, claro que lo es. ¿Por qué? ¡Ah! Estamos en el principio de un proceso, sabemos muy poco sobre él, lo estamos inventando, es extraordinariamente complejo y, al mismo tiempo, de una simplicidad atroz. Puedes estudiarlo dedicándote a la filosofía, que es desde donde se puede entender el arte contemporáneo. La otra opción es tomarlo como lo que es, incluso háztelo en tu casa. El proceso que se ha iniciado es de democratizacion del Arte. Todo es Arte. Cualquiera cosa puede ser Arte y lo puede hacer cualquiera. Te pones en casa unos ladrillos, una iluminación determinada y ya tienes una obra de arte.
Foto © National Archives of U.S.
¿La imagen ha perdido valor? Ahora todo lo es, de lo extraordinario ha pasado a ser lo ordinario.
Claro. La invasión de la imagen es lo que te indica hasta que punto el nuevo proceso ha de ir por otro lado. Presupuestos: El mundo vuelve a empezar a partir de la II Guerra Mundial. Hiroshima es la demostración de que somos capaces de suicidarnos por completo. Esto se asimila en la conciencia. Mi generación vivió en la guerra fría y en la amenaza nuclear durante decenios. Y el final podía suceder en cualquier momento. La crisis de los misiles no fue una broma. De ahí surge todo el Arte, desde Bergman a la nouvelle vague francesa y ese tipo de cosas… Y en novela, todas esas obras imposibles de leer en la actualidad. Fue un momento de terror. Una vez asimilado empieza una nueva era. Vivimos en un mundo en el que ya ha estallado la bomba atómica. Lo que vivimos fueron las consecuencias de la destrucción. En el libro lo explico diciendo que, cuando se inventó la artillería para derribar las murallas de las ciudades fortificadas, no hizo falta destruir todas las murallas de todas las ciudades. Cayeron las primeras, en las otras ciudades vieron que no funcionaba, las tiraron abajo e hicieron los ensanches. Con un Hiroshima era suficiente. Estamos en el mundo postatómico, el mundo de la destrucción absoluta, que, a mi entender es el mundo de la democracia absoluta.
¡!
Sí. Destrucción absoluta en el sentido de “somos conscientes de nuestro propio suicidio. Nos podemos suicidar como especie”. Matar a toda la especie humana da mucho trabajo. Hasta ahora no era posible, pero tenemos una herramienta que lo permite. Si los alemanes del Tercer Reich tuvieron problemas enormes para matar a seis millones de judíos, ahora disponemos de algo que puede matar a seis mil millones. Ser conscientes de eso es otro mundo. Y es el que tiene que representar el Arte que se genera ahora. Y lo hace de una manera muy inquietante.
Foto © Jesús Uriarte
Me interesa todo lo referente al mundo de los signos. Te explayas con el Cristo crucificado que es un ejemplo magnífico para desarrolar ideas sobre la trascendencia e influencias que tuvo, incluso fuera de su contexto original, en diferentes períodos. Quizás ahora ya no esté tan presente en la vida rutinaria, pero en tu generación no había manera de quitárselo de encima.
Era omnipresente. Como lo de los caballos de la cueva, nosotros veíamos cruces. De pequeños no sabíamos lo que era aquello, cuando lo supimos fue terrorífico. Para nosotros el mundo era cruzado. Como ahora los crucifijos han desaparecido de las escuelas, el signo que determina es la pantalla. Los niños juegan con las consolas y no saben que su mundo, en lugar de cruzado es apantallado. Y lo que no ven en la pantalla, no lo acaban de entender. Esas son las determinaciones de las que te hablo. Nacemos con un conjunto de signos que nos determinan absolutamente, como la lengua que nos enseñan desde el inicio de nuestra vida. Cuando eres adulto la puedes cambiar, de igual manera que puedes cambiar o inventar los signos que te acompañan. Es recomendable hacerlo, que te los inventes. La novela (porque Autobiografía sin vida es una novela) lo que quiere es eso. Si se entiende bien, al terminar el lector debería preguntarse: “¿Cuáles son los signos que me han determinado?”.
Ahora, en esa nueva concepción del Arte, ya no hay simbologías, ni iconos.
Pero los símbolos son imprescindibles. Es imposible vivir sin ellos. Yo los llamo signos. Ahora, por ejemplo, hay mucha gente que cree que no cree. Y es la gente que más cree. Da igual que creamos o no en Dios. El que no cree que Dios exista es el Estado y esa es la realidad verdadera. Nuestras leyes no dependen de la existencia de Dios, cosa que no sucede en el islam, cuyas leyes obedecen a su teología. Bien, una vez eliminada la creencia en Dios, el nucleo estalla, se produce una metástasis y empezamos a creer en dos mil cosas. Basta ir a un partido del Barça para darse cuenta de que estamos asistiendo a una ceremonia religiosa de principio a fin y que los apasionados seguidores que gritan, lloran y ondean sus banderas son exactamente igual que los chiítas que se fustigan en las procesiones. Pura religión. Desaparece la religión oficial y aparecen cinco mil subterráneas. Esos son los signos.
“La representación artística intenta controlar nuestra vida emocional”. ¿El futbol sustituye también al Arte?
Claro. Y más cosas. Mira, antes los ricos eran los de siempre. Ahora todo el mundo ha de ser rico, todos quieren dinero, lo ambicionan. Eso es pura religión. Cuando ves al pobre Laporta haciendo negocios en Uzbekistán, estas cosas oscurísimas, ¿por qué las hacen? Quieren ser inmensamente ricos. ¿Codicia? También la tenemos tú y yo, pobres de nosotros, que queremos tener cuatro duros. Cuando lo que quieres son miles y miles de millones es otra cosa. El poder, el dinero, la sexualidad, incluso. Los pobres chavales están asustadísimos. O cumplen con la sexualidad o se convierten en unos parias repugnantes y la sociedad les expulsa de su seno. Sí, ahora todo es religión. Y de ahí nacen los agravios. “Mi religión es Cataluña y estoy muy agraviado”. “Mi religión son los discapacitados y estoy muy agraviado”. “Mi religión son los negros de África y estoy muy agraviado”.
Hablas de la música como el último producto religioso que aspira a lo sagrado. Es muy interesante, porque se trata del único arte que no es visual.
Más que eso, es el único arte no visual y no semántico. No es lingüistico. En la música todavía queda un resto de lo que ha sido el Arte y que corresponde a las tres patitas de nuestro conocimiento: Religión, Arte y Ciencia. Esos tres conceptos se han ido combinando (Arte y Religión en Egipto o en el caso del islam; Arte y Ciencia en el Renacimiento…). Cuando, a partir de la Revolución francesa, se separó completamente la religión del Arte, éste se propuso a sí mismo como sustituto de la religión. O sea, el Arte quiso ser una explicación del mundo en términos religiosos. Las explicaciones religiosas son las que atañen a los trascendentales (¿por qué estamos aquí?, ¿por qué me muero?, ¿qué quiere decir morirse?…). El Arte planteó sustituir a la religión en ese tipo de explicaciones y la gente buscó respuestas en la poesía, la novela, la pintura, la música, etc. Eso duró hasta Hiroshima. A partir de ese momento, ningún artista se plantea a sí mismo hacer una obra de arte que explique lo trascendental. Sin embargo sigue el apego de la música con estos temas. Claro, como no es semántica… Aún hay autores que componen a la antigua. En el libro cito a la Escuela rusa. Hay una compositora rusa que me gusta mucho, Sofia Gubaidulina, que ha escrito una “Pasión según San Mateo” maravillosa. Pero ya nadie cree que las artes deban explicar el mundo, ya no son religiosas, ni metafísicas, ni científicas. Son penetraciones efímeras sobre cosas puntuales.
Foto © Lothar Wolleh
Hay en tu novela algunos ejemplos de las tendencias, las vías, que marcan y definen el arte contemporáneo.
Recuerdo a Joseph Beuys y su sombrero de fieltro, uno de los grandes inventores de la performance en los años ‘70. Una de sus obras más famosas era “Cómo explicar los cuadros a una liebre muerta”, aquella en la que salía al escenario con una liebre muerta y la gente pasaba por delante de él. Y esa era la obra de arte. Hay mil cosas de ese tipo. Son alfilerazos, no hay deseo de trascendencia. Lo que piden estas piezas son breves reflexiones sobre la función misma del Arte. Como ha muerto, propone como representación artística su propia muerte. Complicación gigantesca: Las obras de arte representan la muerte del Arte pero, por representar artísticamente la muerte del Arte, es Arte. Te das cuenta de la complejidad del asunto, ¿no?. En el origen, el urinario de Duchamp. El que lo veía y se creía muy moderno preguntaba el motivo por el que se estaba en contra del urinario, siendo una escultura tan preciosa. Lo que representaba Duchamp no era el urinario sino la reflexión de que un urinario pueda ser una obra de arte. Por eso lo finiquito en Autobiografía sin vida con James Lee Byars, quien representaba su propio entierro, produciéndose algo muy habitual en el arte contemporáneo: La idea era mostrar su muerte con él mismo metido en su tumba, con su traje de oro. Claro, llega el día en que muere de verdad. A partir de entonces, cuando se expone esta obra, el sitio lo tiene que ocupar un señor vivo. ¡Es estupendo!. La obra de Lee Byars, que es la representación de la muerte de Lee Byars con Lee Byars vivo, se representa ahora mediante un señor que se hace pasar por Lee Byars muerto. Ese tipo de complicaciones es lo característico del arte contemporáneo. Como te decía antes, hay personas que lo consideran una tomadura de pelo. Como quieras, pero esa es nuestra representación. Así como los griegos tiene la suya, tú tienes esta. ¿Es ridículo? Bueno, será que somos ridículos. ¿Es una tomadura de pelo? Será que nos están tomando el pelo de muchas maneras. Es nuestra representación, tómatela en serio porque lo es.
Como en el caso de Goya, que la gente se quejaba porque pintaba a gente feísima haciendo barbaridades… Será que, en ese momento, la gente era así.
Y piensa que esto es un comienzo. Estamos inventando un mundo. Los jóvenes deben inventar el Arte del mundo futuro. No será como el anterior, no te sirve para nada Velázquez. Hay que inventarse otro. Y nadie sabe lo que saldrá, si alguien dice conocer cómo será, es un estafador.
Respecto a la belleza relacionada con el Arte, ha tenido dos momentos: Grecia y el Renacimiento. El resto del tiempo, miles de años, la representación artística no tiene nada que ver con la belleza. El Arte es significado, explicación, no es belleza.
La literatura, la poesía. “No hay un antes (pienso lo que voy a decir) ni un después (lo digo perfectamente). Lo que las palabras dicen lo estamos diciendo sin querer y sin embargo es el sentido del mundo. (…) A partir de ahí, la poesía es posible si esa relación infantil, admirada y respetuosa, se hace duradera”.
Infantil en el buen sentido, no pueril. Volvemos a lo que te decía. Hay poesía cuando tu relación con el perro es caliente, viva y que late. Si tu relación es con la palabra “perro” o con la raza canish esa no es una relación poética. Se ha de tener una relación palpitante, vital. Ahí está la poesía. Ese es su sentido infantil. Yo recuerdo perfectamente cuando me enfrenté y toque por primera vez a un perro, que en aquel momento ni sabía que lo era (un tiempo más tarde descubrí que era el fox terrier de mis padres). Ese primer encuentro fue fascinante. Si tu relación con las palabras es así, hablamos de poesía. Si es de representación, olvídate, haz novela, ciencia…
Desvinculas, y estamos de acuerdo, la poesía de la literatura. Escribes que la literatura, en realidad, es poesía literaturizada. ¿No existe la literatura como tal?
Al contrario, es lo que más existe. Es de lo que hay más. Lo difícil de encontrar es poesía. Imagina que estás estudiando en clase, no aquí, en un lugar civilizado, y te dicen “vamos a estudiar la poesía de Mallarmé”. Mala entrada. Vas a empezar a leerlo con la pulsión de entenderlo. No se trata de entender. ¡Yo no entendía al perro!. Se trata de una comunicación inmediata, que es el juego de las palabras. Las palabras viven, las palabras suenan, las palabras cantan. Es lo contrario de entender algo. Malo. “Entiendo muy bien la poesía de Eliot”. Malo. La poesía no está para ser entendida, esa es tarea de la Universidad, de los académicos. La poesía está para ser vivida.
Foto © Alberto Díaz (Korda)
¿Los hechos acontecen cuando se crea la imagen, no cuando suceden?
Son las dos cosas. Están los caballos de verdad y su representación. Estamos acostumbrados a pensar que la representación de los caballos equivale a los caballos reales. Mentira, no hay la menor relación, nada. Es una abstracción que tiene la misma relación con un caballo verdadero que un mapa de Barcelona con la ciudad. Lo mismo que Ernesto Guevara, como explico en el libro. Él era un señor que vete a saber lo que hacía, si estaba bien o mal, ni lo sé ni me importa, pero en determinado momento lo convierten en el Cristo de la Revolución. Eso es un diseño artístico, como el caballo. Y ya sabemos la historia de esa fotografía, como le retocan el pelo, le ponen la boina, etc. Son las construcciones del arte. Y es lo que nos separa de lo viviente, de lo real.
¿Y llegaremos a tener que explicarle todo a los perros para que mantengan viva la leyenda, como sugieres al final del libro?
Bueno, ese es mi caso (risas). Es una novela sobre mi vida. Yo hablo mucho con mi perro.
Yo con mi gata.
¿Ves? Hay que hablar con los animales, y con los humanos de vez en cuando. Nuestra sociedad apoya mucho la violencia, la negatividad, y todo esto lo expone como modelo. Ahora muchos jovenes se visten como criminales, se ponen la ropa de los presos…
Bueno, perdona, si te vistes de ejecutivo también te estás vistiendo como ciertos criminales…
Sí, de narco. Bueno, son héroes. La violencia tiene mucho predicamento. Las relaciones se han vuelto muy difíciles. Por eso los perros, los gatos, los caballos, tienen mucho predicamento. Son más sensatos.
Me gusta que insistas en que Autobiografía sin vida es una novela y no un ensayo.
Me lo planteé desde un punto de vista extrictamente literario. Está disfrazado de ensayo. Pero es algo muy habitual, tenemos el caso de Martin Amis y su libro sobre Stalin o los de Foster Wallace, buenísimos.
José A. Muñoz
http://www.revistadeletras.net/felix-de-azua-el-fin-y-el-inicio-del-arte/
Comentado por: X el 14/5/2010 a las 17:47
Me perdonen la intromisión de algunas vocales inadecuadas en mi último comentario sobre Ferlosio. Debe ser algo relacionado con la vista cansada. De todas formas, la idea que he querido exponer, se entiende genéricamente. Debo, no obstante, poner el acento en que la escolástica, en filosofía, aún no ha sido abolida, por así decirlo. Podríamos hablar de neo-escolástica, y en esto se llevan la palma los que se autodenominan como progresistas.
Si los intelectuales, y especialmente los que se sitúan a la izquierda política, quieren hacer una contribución positiva (y ahora no me vengan con el coñazo del positivismo. Joder, ya estoy harto de esta confusión interesada) a la evolución de la sociedad, lo mejor que pueden hacer es clarificar las ideas predominantes (¡Zapatero se ha convertido a ellas de la noche a la mañana!) y desmitificar los discursos dominantes, sean del color que sean, y no añadir a éstos sus propias mistificaciones. Un pensamiento no se convierte en crítico por el mero hecho de ponerse la etiqueta de progresista, sino en virtud de su contenido.
Es evidente que los llamados intelectuales tienden a exagerar la importancia de su influencia en la cultura de la mayoría de la gente (¿cómo se puede decir, Félix, que esa mayoría se alimenta de basura, sin considerar que quien dice eso es seguro que se siente más allá del bien y del mal?). No se puede incurrir en ese error. . Se puede pensar, no obstante, que las ideas (incluso las más abstrusas) que se enseñan y debaten en las universidades tienen a la larga efectos culturales más allá del entorno académico. Es innegable que, p.ej., Bertrand Russell exageraba al denunciar los efectos sociales perversos de la confusión, del oscurantismo, del subjetivismo, del neo-escolasticismo (valga el término), pero sus temores no eran, créeme Félix, exagerados.
Comentado por: miguel el 14/5/2010 a las 17:46
Es urgente volver a León. Igual a Obama le gusta
Leopoldo Abadía
Para aclararme las ideas, el martes escribí:
1. Unos hermanos deciden vivir juntos en una casa.
2. Antes de entrar a vivir allí, los hermanos se ponen de acuerdo en las normas:
a. Si ganamos X, no podremos gastar más de Y.
b. No podremos endeudarnos mucho.
c. Y otras.
3. Todos las aceptan y presentan sus cuentas.
4. El hermano griego miente.
5. Al cabo de un tiempo se descubre que el hermano griego tiene una deuda enorme y que, cuando llegue el vencimiento de los plazos, no va a poder pagar.
6. La gente no le presta dinero a ese hermano. Sí que se lo presta al hermano alemán, que es más serio.
7. Si se lo prestan, lo hacen más caro que al hermano alemán.
8. Si el hermano griego no paga y hace suspensión de pagos:
d. Los hermanos que le han prestado dinero no cobran y tampoco podrán devolver el dinero que les han prestado a ellos.
e. Tampoco podrán cobrar los amigos que le han dejado dinero.
9. Los amigos empiezan a preocuparse por la familia y empiezan a pensar que el griego no es el único hermano que está en malas condiciones. Que hay otros a los que hay que vigilar:
f. El hermano portugués
g. El irlandés
h. El italiano
i. El español
10. El hermano español gasta mucho, porque, entre otras cosas, tiene un modelo en su casa que funciona mal, el modelo autonómico, que en sí es bueno, pero que, mal administrado, es muy malo.
11. Además de ser muy malo, es muy difícilmente reversible, porque se mezclan muchas cosas, de tipo cultural, social, etc.
12. Además, el hermano español gasta mucho porque ideológicamente quiere gastar en temas “sociales”, con una definición de “social” muy discutible.
13. Entre todos, calculan que al griego le hacen falta 110.000 M €. Hay quien dice que son más (150.000), pero con eso se arregla por ahora.
14. De los 110.000 M, la familia pone 80.000, y un amigo, el FMI, pone los otros 30.000.
15. De los 80.000, al hermano español le tocan 9.800 M.
16. Como no los tiene, los pide prestados al 3 %. Él se los va a prestar al griego al 5 % y, como es así de tontín, va a la tele y dice que es un buen negocio, porque no es regalo, sino préstamo y en la operación ganaremos dinero.
17. El hermano serio (el alemán), que aprovechó los intereses bajos para fortalecerse, no subir los gastos tanto como los griegos y exportar, está preocupado:
j. Porque piensa que el griego no devolverá el dinero
k. Porque piensa que los hermanos más “peligrosos” pueden estar en una situación parecida.
18. La gente que tiene dinero prestado a esos hermanos “peligrosos”, piensa que, en cuanto recupere el dinero, se lo lleva a otro sitio.
19. Nadie quiere euros -la moneda de la familia- y los cambia por la moneda de otra familia que en estos momentos se considera más formal.
20. El euro baja y la otra moneda sube. Esto es favorable para la familia que comercia en euros, porque habrá bajado los precios de sus exportaciones. También habrá subido los de sus importaciones, con lo cual puede producirse inflación.
21. El hermano serio convoca a los menos serios y les dice que así no podemos seguir. Que, o se lo toman en serio, o hay dos soluciones:
l. Se va él de la familia
m. Se van ellos
22. El hermano español dice que “no rebajaremos el déficit hasta el punto de que pongamos en peligro el crecimiento de la economía española”.
23. El hermano griego recibe la visita de una delegación del FMI, el amigo que le presta 30.000 M, y le dice lo mismo que ha dicho el hermano español.
24. Lo que pasa es que el del FMI, que, es muy suyo y, en este caso concreto, es noruego, le contesta: “perdone, pero yo no he venido a hablar del crecimiento de Grecia. Estoy aquí para salvar el euro”.
25. Contestación que sirve para el hermano portugués, el irlandés, el italiano y el español.
26. O sea, que se avecinan tiempos muy duros.
27. Los gobernantes tienen que prometer a sus países “esfuerzo, sangre, sudor y lágrimas”.
28. Los que se oponen a los gobernantes tienen que prometer exactamente lo mismo.
29. Y el que no lo haga, es un insensato.
30. Y el directivo de una empresa que no se entere, otro.
31. Y el sindicalista que convoque a la huelga general, otro.
Hasta aquí lo que escribí el martes pasado
Lo que no sabía el martes es que Obama, nuestro Obama, le iba a llamar a nuestro Zapatero y le iba a apretar las clavijas. Además, con lo de la diferencia de hora, igual lo hizo cuando allí era de madrugada y el pobre Obama estaba con sueño y con un poco de mal genio, pensando que a esas horas tenía que ponerse a arreglar nuestros asuntos.
Para colmo, me parece que el primer ministro chino, llamó también a Zapatero, con lo cual, con el cambio de hora, el que tenía sueño y mal genio era nuestro Presidente.
¡Vaya día!
Pues nada, a por ello, señor Zapatero Menos mal que, según dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, nuestro Presidente ya había comenzado a trabajar en el tema. ¡Si es que tenemos un Presidente que no nos lo merecemos! ¡Está en todo!
En un programa de televisión, me preguntan mi opinión sobre todo lo que pasó el miércoles y contesto lo que viene a continuación, mientras vigilo con el rabillo del ojo el micrófono, porque estos chicos de 59 segundos te lo quitan en cuanto te descuidas (que suele ser a los 59 segundos):
1. Digo que, por primera vez en su historia, nuestro Presidente ha dicho que hace falta hacer un esfuerzo. ¡Ya se ha enterado! Algo es algo.
2. Que los 15.000 M de euros de reducción de gasto público me parecen fenomenal.
3. Que, cuando se reduce el gasto público, hay muchas personas a las que no les gusta (a todos los que les afecta, que, naturalmente, son muchos.)
4. Que hay que hacer alguna cosa más:
a. Que el Vicepresidente Chaves se vaya a su casa hoy.
b. Que la Ministra Aído se vaya a su casa hoy.
c. Que la Ministra Corredor se vaya a su casa hoy.
d. Que las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos no se vayan de rostas con sólo 1.200 M de euros de recorte. Que yo creo que, entre todos, podían poner 12.000 M, por ejemplo.
5. Que hay que poner seriedad, o sea:
e. Que el Sr. Díaz Ferrán se vaya a su casa hoy. Siempre le he defendido, porque pienso que una organización empresarial tiene que estar presidida por un empresario y no por un empleado, aunque el empleado se llame Consejero Delegado o Director General. Y pienso que, por definición, a un empresario a veces las cosas le van bien y a veces, mal. Y al Sr. Díaz Ferrán ahora le van mal. Y digo que tiene que irse hoy a su casa porque sus cosas le van tan mal que está distraído, como es natural, y piensa en sus cosas y no tiene tiempo para dedicarse a lo otro, que, hoy, especialmente hoy, es importante.
f. Que los Sres. Méndez y Fernández Toxo no pueden ir a televisión a decir que el jueves se van a reunir con el Presidente, porque los mal pensados, que los hay, igual piensan que le van a amenazar con una huelga general o, hablando más suavemente, “con movilizaciones”.
6. Que, dentro de la seriedad, hay que tomarse en serio lo de la honradez, porque, o estamos en un mundo de golfos/pillos/sinvergüenzas o es que todos los que hay se han puesto de acuerdo para salir en los periódicos a la vez. Y ya vale.
7. Como hoy me ha dado por mandar a la gente a su casa, como broche final hay que decirle a nuestro Presidente que se vaya y decir a los del PSOE que elijan a alguien del mismo partido para sustituir a D. José Luis.
8. D. José Luis no lo hace peor porque no se entrena. Y debe dimitir por muchas cosas, que se pueden resumir en dos:
g. Porque no sabe
h. Porque tiene una absoluta falta de credibilidad. La absoluta falta de credibilidad se puede deber a una de dos cosas:
i. La ignorancia a la que me refería
ii. La utilización permanente de la mentira como instrumento de gobierno. (Por supuesto, estoy convencido de que no es por esto último)
9. Por tanto, señores del PSOE, por favor, ayuden a mi Patria. Este señor ya ha dado de sí todo lo que tenía que dar. A unos les parecerá mucho, a otros poco y a mí, nada. Ustedes tienen gente preparada. Por favor, reúnanse hoy, porque a mí me encantaría que mañana sábado, D. José Luis empezara a empaquetar sus cosas y ¡a León!, que es una ciudad preciosa, acogedora y donde seguro que tiene muchos amigos.
10. En el programa de televisión al que me refería antes oí hablar de elecciones anticipadas. No, no, que “los otros” tampoco están para echar cohetes. Para colmo, el Sr. Rajoy dice que Zapatero ha recortado los derechos de muchas personas.
11. Es verdad, pero no sé por qué, tengo ganas de que en este país alguien hable de obligaciones.
12. Porque a todos se nos llena la boca diciendo aquello de Kennedy de que había que preguntarse qué puede hacer uno por América en lugar de preguntarse lo que América puede hacer por uno.
13. Pero una vez que se nos ha llenado la boca, pensamos que es una frase preciosa y que a ver si los americanos se enteran.
Y con todo lo anterior…
Pues con todo lo anterior, igual la Unión Europea, Estados Unidos, China y algún otro más, empiezan a pensar que efectivamente, España es un país serio.
O está en camino de serlo, que ya sería algo
Comentado por: cp el 14/5/2010 a las 14:54
Filósofos y filisteos
Gregorio Luri
I
La traición de Sócrates a Atenas es real. De ahí su muerte. Sócrates es condenado a muerte por la democracia ateniense respetando todas sus garantías procesuales, que eran muchas.
II
Sócrates es el padre de la filosofía por haber diferenciado entre lo bueno y lo antiguo. Por eso mismo, en tanto que filósofo, era un peligro para la ciudad.
III
El programa de la filosofía lo define con claridad Aristóteles en Política 1269a 3-4: "Buscamos lo bueno, y no lo antiguo".
IV
La filosofía es, pues, una gran fuerza antitradicionalista, porque busca la liberación de las opiniones del pasado para dejar despejado el horizonte de la verdad.
V
Podemos decir también que la filosofía es un reto permanente a los filisteos.
VI
Hay tres tipos de filisteos:
a) Los que identifican lo bueno con lo antiguo o con lo actual, suelen denominarse conservadores.
b) Los que identifican lo bueno con el futuro, suelen denominarse progresistas.
c) Los que identifican lo bueno con el rechazo tanto al pasado como al futuro, suelen denominarse ecologistas.
http://elcafedeocata.blogspot.com/
Comentado por: a propósito....o sin el 14/5/2010 a las 14:40
Estoy de acuerdo con Miguel y otros en que con gente como Ferlosio nunca hubiéramos hollado la luna.
Pobre Luna.
Comentado por: zutondoan el 14/5/2010 a las 13:13
"Pero puesto que todo es denominado luz y noche, y, según las cualidades de éstas, se aplican tanto a unas cosas como a otras, todo está lleno a la vez de luz y de noche oscura, ambas iguales, ya que nada hay aparte de ninguna de las dos".
Anda qué bruto. O es luz, o es noche. Si es que está clarísimo.
Comentado por: zutondoan el 14/5/2010 a las 13:04
Queridos funcionarios:
Ferlosio NO es un filósofo. Y qué. Mejor para él. Lo único que importa es que Ferlosio PIENSA. A ver si os pega algo. Si no veis la diferencia, lo vuestro es meteros al Heidegger por donde el sol nunca brilla y tan contentos.
Ya sabeis lo que dice el Tao te ching de la diferencia entre sabios y eruditos. O deberíais.
Comentado por: loyola el 14/5/2010 a las 13:00
Así lo exige el progreso del pensamiento humano y de una filosofía "comprometida con la realidad", como decía el de la Escuela de Oviedo.
Comentado por: zutondoan el 14/5/2010 a las 12:58
"Entramos y no entramos en los mismos ríos, estamos y no estamos."
Esta visto, Miguel, que este tío es un perfecto subnormal, o un malvado. Haces bien en enterrarlo de una vez por todas.
Comentado por: zutondoan el 14/5/2010 a las 12:53
Miguel, te acabas de zumbar a Heráclito en un cuarto de hora. Y mira que el tío se había resistido hasta ahora...
(Y de paso, aplicando el anti-miguelismo, a Parménides, supongo).
Comentado por: zutondoan el 14/5/2010 a las 10:45
Un final de mes cualquiera , hay 7 millones de jubilados ansiosos por actualizar sus cartillas y 3 millones de funcionarios quieren ver los cuatro dígitos salvadores de toda la vida. Después de una semana, Zapatero Y Elena Salgado con la mirada algo huidiza comparecen en rueda de prensa y prometen que a partir del día 10 se librarán las "correspondientes partidas". ¿Partidas? Siempre nos quedará el Contencioso -Administrativo
Comentado por: Motimer el 14/5/2010 a las 09:30
Documento excepcional.
Fuentes anónimas de la Casa Blanca han filtrado imágenes de la reciente conversación entre Obama y ZP.
http://www.youtube.com/watch?v=u0-oinyjsk0&feature=related
Nota: Los filtros de seguridad han invertido los tonos de piel de ambos. Por lo demás, la fidelidad es total.
Comentado por: mortadelo el 14/5/2010 a las 09:18
Café sin azúcar,
Donde usted dice peloteo, yo diría educación. Pero, está en lo cierto de que ese blog es muy diferente al de Azúa. Hay muy pocos comentarios, que se refieren al texto colgado y que habitualmente no dialogan entre sí. Además, los comentarios son de habituales que, a pesar del nick, se conocen personalmente.
Yo no lo proponía en relación a Azúa, sino a Pardo. Me ha parecido que los textos colgados allí, el motivo para ir al blog, por Gregorio Luri tienen una seriedad y, a menudo, una pertinencia al momento que me los ha hecho más interesantes que los de Pardo, que he podido leer a partir de los enlaces de su página en Wikipedia.
Aunque también puede influir que cuando oigo Ferlosio le quito el seguro a mi pistola.
Comentado por: y si no, no pasa nada el 14/5/2010 a las 08:44
Comentado por: armandobronca.com el 13/5/2010 a las 21:13
El Sur también sabe filosofar:
La Máquina de Pensar (http://piensamaquina.blogspot.com
les invito a descargar desde este link: http://www.box.net/shared/hbzq363kgn
la versión digitalizada de 'Lógica Viva', de Vaz Ferreira, junto (en un único archivo PDF) a la edición digitalizada de otro de sus libros claves, como lo es 'Moral para intelectuales', y todo precedido de un excelente prólogo a cargo de Manuel Claps.
Comentado por: armandobronca.com el 13/5/2010 a las 20:59
al que no todos los gatos le parecen pardos: miré el sitio que recomienda. Demasiado peloteo al master, ¿no? Azúa será menos filosófico, pero seguro que se moriría de vergüenza si le dieran la coba que se lee en ese sitio. Para hacer filosofía la discrepancia es básica y allí todo suena a la voz de su amo, ¿no le parece?
(si es usted el amo le pido disculpas por decirlo pero no puedo pedirlas por pensarlo)
Comentado por: café, sin azucar, por favor el 13/5/2010 a las 19:53
He aquí una forma (transcrita por un tal Delfin) de oscurantismo filosófico, en boca de Ferslosio, al que mucha gente admira y yo, mira que lo siento, no entiendo porqué. O mejor, sí lo entiendo, después de quitarle toda la paja que lo oculta. Dice Ferlosio esto:[...] "un abuso supone un uso recto, un empleo esperado, y se define por contraste con ese mismo empleo, que queda como término latente de contraposición; un fraude sólo puede establecerse contra la expectativa promovida a partir de una determinada promesa adelantada o a raíz del compromiso vinculado a un derecho positivo: para provocar, pues, la sensación de fraude es necesario avanzar a la vez la expectativa. ¿Quién puede haber suscitado en este caso semejante expectativa sino lo mismo que viene a defraudarla?"
Rafael Sánchez Ferlosio.
Un abuso es un abuso; de poder, de fuerza muscular, de pesadez intectual, de potentecia genética heredada (belleza, o bien, lo contrario, de fealdad convertida en una suplicio para quien soporta a alguien que quiere superarla dando el coñazo, etc.) El abuso es un asunto de poder, en la mayoría de los casos. Hablemos del ámbito de la moral, el derecho o de la política. Pongamos por caso. ¿Qué significa que “un fraude solo puede establecerse contra la expectativa promovida a partir de una determinada promesa adelantada o a raíz del compromiso vinculado a un derecho positivo: para provocar, pues, la sensación de fraude es necesario avanzar a la vez en la expectativa?”.
Esto que dice Ferlosio no hay persona, medianamente poseedora de un buen sentido, que lo entienda. En realidad no quiere decir nada. Esta es la filosofía que hay que rechazar de plano. Y por eso hay personas que huyen de la filosofía cual perseguidos por Mesfistófeles.
Cuando un estudiante llega a la universidad no tiene ni idea de qué normas debe aplicar, y, por lo tanto, adopta las normas que encuentra. Como las normas intelectuales de la mayoría de departamentos de filosofía (y sobre todo de sociología o política) permiten la pomposidad y el conocimiento presunto (personas como Ferlosio parecen conocer toda suerte de conocimientos terriblemente profundos), se trastocan incluso las mentes más abiertas, esto es, más racionales. Y aquellos estudiantes que se sienten irritados por las falsas presunciones de la filosofía dominante (de moda) se vuelven oponentes a la filosofía con bastante razón. Estos estudiantes creen, erróneamente, que esas presunciones, supuestamente combatidas por gentes como Ferlosio, son parte de la clase dominante, la que abusa (¡abusa!) por la “naturaleza” del poner que tiene. Así que no tienen duda. Simplifican el mundo de una manera maniquea y abandonan la tarea crítica. Si alguien como Ferlosio es capaz de construir determinados enunciados tan “profundos”, es por que la razón está de parte de él, se dicen a sí mismo los estudiantes. He ahí la sumisión al abuso del oscurantismo, propio de gente que no está acostumbrada a resolver problemas reales, ni se les ha pasado nunca por la cabeza.
La filosofía, mis queridos ciberlectores, debería estar encaminada a resolver problemas reales, racionalmente inteligibles. Y no desdeño que un acercamiento a la ciencia le pueda sentar mal. Al fin y al cabo la ciencia es la filosofía adecuadamente sistematizada, y ésta apenas tiene unos cuatrocientos años de existencia. Lo demás forma parte del mito y de la funesta escolástica.
Comentado por: miguel el 13/5/2010 a las 19:45
Gracias, CP, por ese magnífico texto de J L Pardo.
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En cuanto a ese que está todavía resollando por la herida y le gotea abeceína, se vaya a tratar con el Dr Dalrymple, pero como se jubiló de la prisión tendrá que ser por lo privado.
Comentado por: armandobronca.com el 13/5/2010 a las 17:45
Con Mr. Vic al 100%, pero en el sentido que yo comprendo, esto es: que Ferlosio es a Nietzsche o Heidegger o Benjamin lo que el Loquillo a Bach o Schubert o Berg... Si fuera cierto aquello de que por sus dioses los conocereis, el maestro Azúa, quedaría encenegado en una oh cuán dura mediocridad...
Comentado por: érase el 13/5/2010 a las 14:42
Italia: 629.000 coches oficiales.
http://www.economist.com/daily/chartgallery/displayStory.cfm?story_id=16102798&fsrc=scn/fb/wl/dc/italycars
Comentado por: autista atónito el 13/5/2010 a las 14:30
Mr. Vic, 100% O.K. Donde pone Ferlosio yo habría puesto Wittgenstein o, si se quiere patrio, Santayana o el citado Trías.
Pero aún así, todos tenemos nuestros debilidades,
http://www.youtube.com/watch?v=4gLt18L8AmE&feature=related
Saludos
Comentado por: knudsen el 13/5/2010 a las 14:08
Puede que sea de interés para funcionarios, jubilados y embarazadas que vayan a dar a luz después del 31/12. No pagan mucho, pero menos da ^^
http://www.terracycle.net/
Después de leer lo de Pardo, sigo pensando que hoy en día quien "ha logrado que haya pensamiento en España, e incluso pensamiento filosófico" se llama Eugenio Trías.
Pero hoy sólo me importa un tema filosófico (o de vertedero, según el gusto) darle al Diego lo que es del Diego: muchas gracias Forlán. ¡Uruguayo nomás!
http://www.youtube.com/watch?v=tSyqYt-mhRo
Comentado por: knudsen el 13/5/2010 a las 14:01
...bueno, así va la cosa, que alguien se las vea con Nietzsche, Heidegger, Benjamin...y Ferlosio; en fin, es lo que hay, es como si alguien considerara música de Bach, Schubert, Alban Berg...y Loquillo y lo Trogloditas (con todo el respeto para Loquillo, mientras me tomo una birra)
saludos
Comentado por: vic el 13/5/2010 a las 13:43
Muy bonito todo esto de la filosofia pero aquí nadie habla del peligro de extincion de la Fiesta de los toros, de la situación catastrófica de Cataluña o de la imposición del catalan. Sr Azua baje de las alturas y metase en la tricheras que los amantes de la libertad le necesitamos
Comentado por: lll el 13/5/2010 a las 13:25
Y es que Cuatro es mucha Cuatro. De no ser por ellos,....
http://www.youtube.com/watch?v=xsvP6o3x97k
Comentado por: ¡qué diferencia con la derechona! el 13/5/2010 a las 12:13
Espíritu repetir: esta noche he tenido un sueño, un extraño sueño dentro de su precioso texto.
Estaba el Armando en plena nausea, con la cabeza en el wáter, y de repente le entró un rayo de luz entre la loza de Roca y su calavera. El reflejo repentinamente le cegó y fue entonces cuando se cayó del caballo. En ese momento entra su padre en el retrete y le dice: “¡¿pero, hijo mío, qué te pasa?!” Y el Armando le responde: “nada padre, estoy bien, no es lo que parece; sólo que me apena pensar en la reducción que te van a hacer del 5%”. El padre le toma entonces de la mano y le dice que no se apure, que ya saldrán de esta, que al menos ahora no es por la benevolencia de que coman otros que aún lo tienen peor, que es para algo mucho menos prosaico y pancista que es para el pacto ese de la civilizaciones… Y entonces parece que el Armando lo comprende todo y se calma y que hace intención de cambiar de modo de vida en lugar de diluirse en la nada y caer en el negro nihilismo.
Comentado por: Gabriella Marcel el 13/5/2010 a las 12:02
Les dejo las dos últimas entradas y la dirección de un lugar en el que sí se hace filosofía.
Soberanía. Con calor, tómela fría.
Es en circunstancias como las que estamos ahora mismo atravesando cuando se pone de manifiesto lo evidente: Es Soberano quien tiene potestad para decretar el estado de excepción. Lo demás son romanticismos. No digo que los romanticismos no sean importantes, al contrario, nos sirven para ir tirando mientras el Soberano duerme. Pero cuando despierta y toca el cornetín, hay que apresurarse para no llegar el último a la fila. Me imagino que de manera inevitable todos tendemos a creer, cuando el soberano duerme, que se ha muerto. Necesitamos creerlo para sentirnos eso que pomposamente llamamos "dueños de nuestros destinos". Frente a la realidad, sin embargo, siempre se está en primera línea. Por eso la política y la teología han ido siempre (seamos generosos con la política) de la mano. Podemos de vez en cuando darnos unas vacaciones de realidad, pero conviene no olvidar que el Soberano está allí mismo, al otro lado del teléfono y que cada vez que suena puede ser él.
Así que recordemos por unos minutos lo que pronto tendremos necesidad de olvidar:
You don't get something for nothing
You can't have freedom for free
You won't get wise
With the sleep still in your eyes
Jenofonte y la crisis
Viendo como se van sucediendo los acontecimientos, no se me ocurre tarea más compleja que la de intentar explicarlos.
Ya sé que hay explicaciones, pero tantas, que son demasiadas. Se puede montar un mercadillo con ellas. Lo peor es que ninguna parece ser capaz de conducirnos del pasado al futuro con coherencia. No pueden prever el futuro porque, aunque deben su éxito a su capacidad para convencernos de lo contrario, no saben explicar el pasado.
La historia, lejos de ser un relato ordenado de acontecimientos, tal como llega a los lectores que ya no la están viviendo, se presenta a sus inmediatos protagonistas como una sucesión de espasmos con periodos más o menos largos de convalecencia.
El espasmo del telefonazo de Obama a ZP me ha dejado perplejo. Pero curiosamente esa perplejidad me ha permitido entender la primera frase de Las Helénicas de Jenofonte, que es un sorprendente “... después de esto”.
¿A quién se le ocurre comenzar de esta manera un libro de historia? Sólo al gran Jenofonte, que como decía Quintiliano, "inter philosophos reddendus est" (ocupa un lugar propio entre los filósofos).
"¿Después de qué?", nos preguntamos al abrir Las Helénicas. La respuesta es que da igual. Por eso tiene Jenofonte todo el derecho del mundo a comenzar de esta manera. Lo que nos está dando a entender es que los asuntos humanos son tan confusos que eso que llamamos “Historia” no es sino un orden narrativo sobrevenido. Por eso el historiador que quiere ser objetivo puede comenzar o acabar su obra en el punto que le de la real gana.
Si Dios es omnipotente por haber creado el mundo, el historiador es hiperomnipotente, porque al crear la memoria colectiva, nos permite ignorar la epilepsia que caracteriza (no me atrevería yo a ser sacrílego empleando el verbo "padecer") a la obra divina.
http://elcafedeocata.blogspot.com/
Comentado por: porque no todos los gatos son pardos el 13/5/2010 a las 11:34
CEBOLLA
Wislawa Szymborska
La cebolla es otra historia.
No tiene entrañas la cebolla.
Es cebolla cebolla de verdad,
hasta el colmo de la cebollosidad.
Por fuera cebolluda,
cebollina hasta la médula,
podría escrutar su interior
la cebolla sin temor.
En nosotros extranjería y salvajismo
apenas cubiertos por la piel,
el infierno de la medicina interna,
anatomía violenta,
y en la cebolla, cebolla
y no sinuosos intestinos.
Reiteradamente desnuda
y hasta el fondo asíporelestilo.
Ser no contradictorio la cebolla,
logrado ente la cebolla.
En una, simplemente otra,
la mayor una menor contiene
y la siguiente a la siguiente,
y así la tercera y la cuarta.
Fuga centrípeta.
Eco concertado en coro.
Lo de la cebolla, eso sí lo entiendo,
el vientre más bello del mundo:
se envuelve a sí mismo en aureolas
para su propia gloria.
En nosotros: grasas, nervios, venas,
secreciones y secretos.
Y se nos ha denegado
la idiotez de lo perfecto.
Comentado por: sorbete mental el 13/5/2010 a las 11:28
Nunca fué tan basura la filosofía.
Simulacro de análisis del texto de Pardo.
Primera parte
'Nosotros tendríamos que decir': ¿tendríamos? No se trata de 'tener'. Si de lo que se trata es de trasladar el análisis de Marx a otro campo, hay que justificarlo por el razonamiento, no por ningún tipo de compulsión.
'Ninguna otra forma de sociedad anterior o exterior...': ¿Exteriror? Tras Marx, ¿altermundismo de refilón?.
'...a la moderna ha producido basuras en una cantidad': ni basuras, ni nada: ni manzanas, ni relojes de pulsera, ni reproducciones de la Venus de Botticeli.
'calidad': ¿cómo se mide esa calidad? ¿O es que suena mejor la frase así?
'la basura ha llegado a convertirse en una amenaza para la propia sociedad': ¿Qué se entiende por amenaza? Si simplemente quiere decir que algo es un problema si no se le presta atención o remedio, parece que se está buscando un alarmismo fácil.
(aunque de esto nos hacemos, también a menudo, ideas muy idílicas): Parece que por un momento ha pensado en lo orgánico que resultaba que a uno le vaciaran un orinal en la cabeza. No se entiende a que viene el 'también', a no ser que se refiera a la totalidad de la conferencia, en cuyo caso, estaría más que justificado.
'obsolescencia de los modos tradicionales': otra vez: sería raro que, en el campo del tratamiento de deshechos, fuera donde se mantuvieran los métodos tradicionales .
'riqueza significa despilfarro, derroche, excedente': culpa de leer a Marx, o, mejor dicho, de creérselo. El excedente no equivale a despilfarro. Imaginemos que, en lugar de bolsas de plástico, cada supermercado tuviera una dotación de esclavos, muy orgánicos, eso sí, para cargar los productos hasta casa del cliente. E igual ocurriría con el transporte, a orgánicos lomos de asno, del agricultor al fabricante, de éste a la tienda, etc. No habría tanto excedente, apenas el excremento de asnos y esclavos, pero ¿llamaríamos al cambio introducido por las bolsas derroche? El envase posee una función tan productiva, en el sentido más duro del témino, como el producto que contiene. La última gran revolución económica ha sido la del container industrial que, ¡horror!, hay que reciclar cuando envejecen.
'una suerte de principio malthusiano': cuando se dice 'una suerte' hay que leer: no lo he acabado de pensar, pero suena bien.
' la basura crece más rápidamente que los medios para reciclarla de modo tradicional': si esta predicción es tan acertada como la original malthusiana, no hay de qué preocuparse.
'no lugares': hábil deslizamiento; puesto que los lugares a donde van a parar las basuras son no lugares (?), los lugares donde viven las basuras humanas (? de nuevo) lo deben ser también, cuando esto segundo, lo acertado de llamar a cierta gente basura y a sus lugares, no-lugares, es lo que se debería demostrar. Cuando se busca aclaración, se encuentra:
'"Basura" es lo que no tiene lugar, lo que no está en su sitio': puesto que, parece, cuando lo llevamos a su sitio, ese sitio es un no-sitio. ¿Evidente, no?
'se ha descubierto que el planeta estaba lleno': otra petición de principio; esto, en todo caso, es lo que se debería demostrar (demsotrar, no argumentar). Y dice que se ha 'descubierto'. Será por el último en llegar, que no ha cabido.
'la emigración, que era la salida tradicional para las poblaciones residuales a las que el progreso industrial y post-industrial desplazaba': evidentemente, los emigrantes, digamos marroquíes, que llegan a España desde Marruecos, huyen del alucinante progreso postindustrial de su país en busca del trabajo que nuestro modo de vida más tradicional aún procura.
'ahora todos los lugares sociales del mundo están ocupados, no hay puestos libres en donde colocar a los que están de más': de nuevo malthusianismo, esta vez en estado puro. 'Los que están de más'. ¿Cómo se puede conjugar esta idea, este modo de pensar, con el hecho de que cada día coman (y trabajen, y se vistan, y ...) más y más personas, hasta alcanzar cifras comparables a las de la población de toda la historia de la humanidad? Quizás la lectura de Marx no le haya dejado tiempo a aprender economía, no se puede saber de todo, pero consultar unos cuantos datos no cuesta tanto. Al menos, para saber de lo que se está hablando.
Termino esta primera parte, habiéndome hecho a la idea que, hasta el momento, Pardo es un malthusiano, versión engolada, (planeta lleno, gente que sobra), que, puesto que le ha fallado la predicción original de su inspirador quiere, aquí entraría Marx, tener razón a toda costa. Y esa razón la encuentra en la basura, aunque no se moleste en aportar ni un solo dato que lo sostenga.
Permítanme acabar con una opinión propia: no sobra gente, sobran malthusianos. ¿Definición de malthusiano? El que cree que la Edad de Piedra se acabó porque se quedaron sin piedras.
(continuará)
Comentado por: incinerador aficionado el 13/5/2010 a las 09:38
Leyendo a Pardo, no extraña nada que le entusiasme a un drama queen del pensamiento, que no de otras cosas, como Azúa. Para los dos, todo parece que debe ser bigger than life para que merezca ser tenido en cuenta.
La malas lecturas. Debe ser eso.
Comentado por: luz, más luz, pero sin pasarse el 13/5/2010 a las 08:38
Nunca fue tan hermosa la basura [1]
José Luis Pardo
April is the cruellest month, breeding
Lilacs out of the dead land...
T.S . Eliot, The Waste Land
El Libro Primero de El Capital, de Marx, comienza diciendo: «La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como "una inmensa acumulación de mercancías"». Nosotros tendríamos que decir, hoy, que la riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como una inmensa acumulación de basuras. En efecto, ninguna otra forma de sociedad anterior o exterior a la moderna ha producido basuras en una cantidad, calidad y velocidad comparables a las de las nuestras. Ninguna otra ha llegado a alcanzar el punto que han alcanzado las nuestras, es decir, el punto en el que la basura ha llegado a convertirse en una amenaza para la propia sociedad. Y no es que las sociedades pre-industriales no generasen desperdicios, pero sus basuras eran predominantemente orgánicas, y la naturaleza, los animales urbanos y los vagabundos las hacían desaparecer –las reciclaban o las digerían– a un ritmo razonable (aunque sobre esto nos hacemos, también a menudo, ideas muy idílicas). Las ciudades industriales modernas, en cambio, se caracterizan por una acumulación sin precedentes de población y por la aparición masiva de un nuevo tipo de residuos, de carácter industrial, y ambos factores constituyen la obsolescencia de los modos tradicionales, casi inconscientes, de tratamiento de las basuras. Hay en ellas, al mismo tiempo, una enorme proporción de desechos cuyo reciclaje no puede abandonarse en manos de procesos espontáneos o naturales, y una parte significativa de la población que no consigue integrarse directa ni indirectamente en los procesos productivos y consuntivos, que carece de lugar social y que ha perdido el estatuto del que disfrutaba o que padecía en las formas tradicionales de organización política. Y esto, como dice la cita de Marx con la que he comenzado, ha de entenderse sin duda como "síntoma de riqueza". Nietzsche decía aún más, decía que «los desechos, los escombros, los desperdicios no son algo que haya que condenar en sí: son una consecuencia necesaria de la vida. El fenómeno de la décadence es tan necesario como cualquier progreso y avance de la vida: no está en nuestras manos eliminarlo (...) E incluso en medio de su mejor fuerza, [una sociedad] tiene que producir basura y materiales de desecho» (Fragmentos Póstumos de la primavera de 1888). Y tantos más desechos –en cantidad y en calidad– cuanto más rica, más enérgica y más audaz sea... Sí, la basura es un síntoma de riqueza. Porque riqueza significa despilfarro, derroche, excedente (y, al contrario, las sociedades sin basura –las ciudades tradicionales de las que acabamos de hablar– revelan una economía de subsistencia, de escasez, en la cual nada sobra y todo se aprovecha).
Precisamente por eso, las sociedades modernas, por estar presididas por una suerte de principio malthusiano según el cual la basura crece más rápidamente que los medios para reciclarla de modo tradicional, necesitan disponer de tierras baldías, vertederos y escombreras en donde depositar las basuras para quitarlas de en medio y poder seguir viviendo, seguir desperdiciando sin ahogarse entre sus propios residuos. Y junto a estos no-lugares urbanos (por utilizar la afortunada terminología del antropólogo Marc Augé, sobre la que en seguida volveré) es preciso también disponer de no-lugares sociales a los que pueda trasladarse la población sobrante que los sistemas productivos y consuntivos no pueden absorber (suburbios, chabolas, favelas, guetos, campamentos, etc.). "Basura" es lo que no tiene lugar, lo que no está en su sitio y, por tanto, lo que hay que trasladar a otro sitio con la esperanza de que allí pueda desaparecer como basura, reactivarse, reciclarse, extinguirse: lo que busca otro lugar para poder progresar. En su obra Wasted Lives (cuyo título propongo traducir al castellano como "Vidas-basura"), el veterano sociólogo Zygmunt Bauman ha explicado que la actual crisis de la modernidad se expresa al mismo tiempo de estas dos maneras: por una parte, los problemas de contaminación (y especialmente, por su simbolismo, el problema que representan los residuos de origen nuclear) han alcanzado un punto de inflexión en el momento en el que se ha descubierto que el planeta estaba lleno, que ya no había más Waste Lands adonde trasladar los residuos para quitarlos de en medio; por otra parte, la emigración, que era la salida tradicional para las poblaciones residuales a las que el progreso industrial y post-industrial desplazaba y dejaba sin papel alguno que representar, ha dejado de ser una solución practicable, porque ahora todos los lugares sociales del mundo están ocupados, no hay puestos libres en donde colocar a los que están de más.
Los movimientos migratorios y los traslados de basura tienen, por tanto, esto en común: se trata de encontrar un sitio –en otro lugar– para aquello que no lo tiene –en este lugar–. Por tanto, el presupuesto de estos movimientos de traslación es que cada cosa tiene su sitio y que hay un sitio para cada cosa. Rafael Sánchez Ferlosio ha propuesto llamar al orden generado por este presupuesto el orden del destino, y esta propuesta tiene una doble pertinencia. Por una parte, nos recuerda el significado originario del vocablo "destino", que es precisamente ése: un esquema en el cual a cada cosa se le asigna un lugar –su destino, el lote que le corresponde por designio de los dioses, de la Moira, de las Parcas o de la naturaleza– que es su porvenir ineludible, su fin fatal. Por otra, esta designación es coherente en primer lugar con el hecho de que las regiones a donde se trasladan los emigrantes se denominan "países de destino", no solamente en el sentido trivial de que allí es adonde se dirigen, sino también en el sentido de que allí es donde podrán "labrarse un porvenir", de que van a sus lugares de destino en busca de un porvenir que les está negado en sus lugares de procedencia. Van allí, por tanto, en busca de su identidad, para llegar a ser quienes son (cosa que todavía no saben y que nunca descubrirán si se quedan en donde no tienen porvenir). Y la denominación sigue siendo coherente, en segundo lugar, con las basuras industriales: no se las puede dejar allí donde se generan porque allí no están en su sitio ni tienen porvenir ninguno. Es preciso trasladarlas a una tierra baldía en donde tengan porvenir, en donde puedan regenerarse, reactivarse, reciclarse, integrarse, en donde puedan llegar a ser otra cosa que lo que son –basuras, desperdicios–, en donde puedan recuperar la identidad que han perdido, en donde puedan crecer las lilas en la tierra muerta y en donde la lluvia primaveral remueva las raíces mas secas. Sí, aunque les cueste a ustedes aceptarlo en principio, "basura" significa también esto: lo que tiene un destino, un porvenir, una identidad secreta y oculta, y que tiene que hacer un viaje para descubrirla, como el príncipe encantado para dejar de ser rana y convertirse en príncipe, como la bestia para vencer el hechizo y volver a ser bella. La observación de Bauman sobre la crisis de la modernidad tardía puede, por tanto, reformularse en estos términos: ¿qué ocurre cuando ya no se puede encontrar un lugar para trasladar aquello que aquí no lo tiene, cuando ya no hay un "país de destino" al que emigrar o en donde labrarse un porvenir? ¿Qué ocurre con la basura cuando se ha quedado sin porvenir, sin esperanza de reciclaje o regeneración, y qué con aquellas poblaciones que han de resignarse a vivir sin esperanza social, cuando la rana comprende que ya nunca será príncipe y la bestia que ya nunca será bella?
Como ven ustedes, aquí no basta con hablar de "crisis de la modernidad" si no se dice al mismo tiempo que lo que ha entrado en crisis es la utopía de un mundo sin basura –un mundo ordenado, en el cual cada cosa esté en su sitio–; que la modernidad, a pesar de ser la sociedad del excedente, del despilfarro, del derroche y de la "inmensa acumulación de basuras", era también la sociedad que soñaba con un reciclaje completo de los desperdicios, con una recuperación exhaustiva de lo desgastado, con un aprovechamiento íntegro de los residuos: la ética protestante del ascetismo y el ahorro siempre fue afín a la ontología capitalista del derroche. O sea, que la sociedad moderna, no menos que la sociedad tradicional o pre-industrial, también quiere "imitar a la naturaleza" (en la cual, según decían los clásicos, "nada se hace en vano", es decir, todo tiene una finalidad y, por tanto, nada se desaprovecha, no hay basura propiamente dicha) y aún "imitar a la divinidad" (pues los dioses no padecen desgaste y, por tanto, no generan desperdicios), aunque tenga que hacerlo por medios mecánicos. Es la modernidad la que ha pensado la naturaleza como una máquina (una máquina perfecta, en la cual cada pieza cumple una función y no hay deterioro) y la que, al identificar lo "natural" con lo "racional", se ha convencido de que, puesto que la naturaleza no deja residuos, esto mismo –el no dejar residuos– es una de las señas distintivas de la racionalidad (de ahí que haya percibido al mismo tiempo como "anti-modernos" y "anti-racionales" a quienes presentan otra imagen de la naturaleza en donde la máquina tiene fallos y produce basura en forma de monstruos, prodigios y excepciones sin destino, sin porvenir ni finalidad)que también debe presidir las construcciones sociales. Esta no es únicamente una idea de ingeniero –una máquina cuyas piezas no se desgastan con el uso o que, al menos, pueden regenerarse y reutilizarse indefinidamente–, sino ante todo una idea de contable: la bestia negra del empresario es justamente el desgaste, el comprobar cómo en cada ciclo productivo el activo se convierte en pasivo, en deuda, en carga, en números negativos que es preciso compensar con las ganancias y que requieren nuevas inversiones, y por lo tanto su ideal es el de un negocio sin pérdidas, el de un balance de resultados siempre equilibrado; en tiempos de inflación galopante, éste es también el infierno del comerciante, que ve cómo cada ganancia obtenida –cada vez que vende un producto a cambio de dinero– se convierte inmediatamente en pérdida, porque la moneda se deprecia de inmediato, y tiene que gastar inmediatamente lo ganado en un nuevo producto para vender, con el que le sucederá implacablemente lo mismo; y es también la pesadilla del consumidor, que experimenta cómo todo lo que compra comienza a perder valor desde el momento preciso en que es adquirido, a perder actualidad, a pasar de moda y a exigir ser rápidamente sustituido por una nueva adquisición que comenzará a descender por la pendiente de la obsolescencia en cuanto pase del escaparate a sus manos...
Y apenas es necesario llamar la atención sobre la más que probable genealogía militar de esta fantasía delirante: un negocio sin pérdidas es la transposición civilizada de una guerra sin bajas (eso mismo que ahora llamamos un "ataque preventivo", que no sólo minimiza tendencialmente hasta cero las víctimas del propio bando, sino que se justifica precisamente como una acción tendente a destruir la capacidad ofensiva del enemigo, es decir, su capacidad de producir bajas en el bando contrario). Napoleón se mofaba de quienes le reprochaban el elevado número de caídos en las filas de sus ejércitos que comportaban sus victoriosas campañas diciendo que una sola noche de permiso de sus soldados en París arrojaba un número de embarazos suficiente para "reponer" las pérdidas y equilibrar la balanza. Los racionalistas del siglo XVII también manejaban el mismo modelo en el cual lo pasivo (las pasiones oscuras y confusas, o sea sucias y residuales) habría de convertirse en activo (las ideas claras y distintas, o sea, limpias), en donde los egoísmos de los lobos hobbesianos en guerra total de todos contra todos se reciclarían en la mansedumbre del pacto social de todos con todos administrado por la mano invisible de un mercado que pondría las cosas en su sitio con tanta justicia como las leyes darwinianas de la evolución colocaban a cada individuo en el lugar que le correspondía de acuerdo con su contribución a la adaptación de su especie al medio; y sin duda Hegel y Marx conservaban este esquema cuando pensaban que las pasiones y ambiciones individuales o colectivas de los individuos, los pueblos y las clases eran simplemente el combustible inconsciente mediante el cual la Historia –como el tren de Los hermanos Marx en el Oeste, que se alimentaba de su propia destrucción convertida en carburante ("¡Más madera!") para llegar rápidamente a su destino– conducía a la humanidad hacia su fin final en donde las cuentas cuadrarían perfectamente y todos los sacrificios y sufrimientos aparentemente vanos serían compensados y equilibrados, en donde toda la aparente basura de la Historia (toda la "masa concreta del mal") sería reciclada, y la guerra era simplemente una astucia de la razón o la lucha de clases el motor de una Historia que acabaría definitivamente con el despilfarro y el desequilibrio contable, dando a cada cual exactamente el lote que se hubiera merecido.
La entrada en crisis de este modelo, el despertar de este sueño, fue por tanto ese momento en el cual llegamos a pensar que la basura acabaría devorándonos. Que era el fin del progreso. Fue cuando empezamos a temer que moriríamos asfixiados entre nuestros propios desperdicios, como hemos visto que sucedía en algunas viejas ciudades del tercer mundo que, por no necesitar un tratamiento especial de las basuras, carecían de infraestructura de traslado y acumulación de las mismas, y a las que la repentina introducción masiva de la producción y el consumo industriales ha convertido en enormes estercoleros irrespirables.
El genio de la especie humana es, sin embargo, prodigioso. Alguien dijo de ella que sólo se plantea aquellos problemas que es capaz de resolver. Y alguien más dijo también que, cuando un problema no puede resolverse, entonces deja de ser un problema. Y que la manera de quitarse de encima los problemas irresolubles no consiste en desfallecer luchando por resolverlos, sino más simplemente en disolverlos. "Nunca fue tan hermosa la basura"... No sé a quién se le ocurrió primero la idea, pero fue una ocurrencia verdaderamente ingeniosa. Y, como todas las grandes invenciones, una vez hallada parece extremadamente simple, y consiste en lo siguiente: ¿y si lo que llamamos basura no lo fuera en realidad? Entonces no tendríamos que preocuparnos porque nos devorase, no nos sentiríamos asfixiados por los desperdicios si dejásemos de experimentarlos como desperdicios y los viviéramos como un nuevo paisaje urbano.
Antes me he referido a la noción, forjada por Marc Augé, de no-lugar (el lugar de lo que no está en su lugar), como concepto antropológico definidor de la sobremodernidad. Pero si unimos este concepto a nuestra reflexión anterior, en la cual la basura aparece como "lo que no está en su lugar", vemos con claridad que podríamos llamarlo, menos eufemísticamente, lugar-basura. Se comprende bien cómo un etnólogo del Siglo XXI ha llegado a elaborar esta figura: es fácil imaginar que la vida de un antropólogo contemporáneo consiste, entre otras cosas, en viajar desde el mundo posindustrial a parajes lejanos para realizar estudios de campo y entrevistas sobre el terreno. En estos desplazamientos, el científico se mueve desde un lugar que sin duda es su localidad de residencia y que, por tanto, está marcado con todas las señales positivas del término lugar (es acogedor, habitable, conocido, susceptible de ser recorrido con familiaridad), hacia otros territorios que, a menudo, no son menos lugares que el origen de su viaje, aunque le sean extraños e incluso, en ocasiones, hostiles o al menos arriesgados para el urbanita europeo; también esos sitios acogen a sus poblaciones, son habitados por gentes que los recorren con familiaridad y que se sienten en ellos en su casa. El antropólogo puede percibir que aquellos "otros lugares" no son su lugar, puede sentirse extranjero en ellos y hasta temer por su seguridad, o puede llegar a ser acogido y a experimentar la tranquilidad de encontrarse en tales rincones como en una segunda casa, como quien acude de visita a un paisaje en el que sabe que será bien recibido; pero, ya sea que se den alguna de estas dos situaciones extremas o cualesquiera de las ilimitadas posibilidades intermedias, en sus viajes habrá de pasar por muchas zonas de tránsito, no solamente en el sentido físico (salas de espera, aeropuertos, estaciones de tren y de autobús, antesalas de despachos oficiales, vehículos de transporte, hoteles, etc.) sino también en el social y cultural (tierras de nadie y distritos abandonados, comarcas rurales en decadencia, suburbios pre-industriales, chabolas periféricas, extrarradios en ruinas o cam pamentos de refugiados, por ejemplo), espacios que no están hechos para residir en ellos sino únicamente para ser ocupados provisionalmente, para ser atravesados o para facilitar el paso de un lugar a otro. En este punto, no podrá dejar de notar el contraste entre los lugares, ya sean acogedores o inquietantes, y los no-lugares, ya sean hostiles o deprimentes (como los territorios fronterizos en donde bandas o tribus rivales mantienen una guerra más o menos larvada por el control de actividades a menudo ilegales o paralegales) o relativamente cómodos para el visitante europeo (como las cadenas de hoteles occidentales o las franquicias internacionales de los restaurantes de comida rápida de estilo estadounidense situados en regiones empobrecidas del llamado "tercer mundo"). Y, en cierto modo, si los viajes del sociólogo se prolongan durante un tiempo suficiente en época de globalización, tendrá forzosamente que observar, al menos con curiosidad y seguramente con preocupación, el modo en que los no-lugares, concebidos en principio como meros "vacíos" entre lugares determinados, van extendiendo su dominio y avanzando en su ocupación de territorios físicos, sociales y culturales, hasta el punto de competir en magnitud e importancia con los lugares propiamente dichos –y a veces de triunfar indiscutiblemente sobre estos últimos– y, en todo caso, hasta comenzar a difuminar molestamente la distinción, otrora tan nítida, entre lugar y no-lugar y, por tanto y lo que quizá es más relevante, entre lo(s) que tiene(n) lugar y lo(s) que no lo tiene(n). Como si se tratase de un "efecto secundario" o de un "retorno de lo reprimido" de la colonización mediante la cual Europa convirtió muchos lugares de su periferia en no-lugares inhabitables, ahora el paseante europeo recorre la ciudad temeroso de que la periferia de los no-lugares (que ya no está en el extrarradio de Europa, sino el de las ciudades europeas), invada y destruya su propio lugar. En El tiempo en ruinas (Gedisa, Barcelona, 2003), Augé expresa, mientras pasea por París,
«un temor: que estos nuevos barrios, con independencia de su éxito técnico o estético –que será sin duda desigual– se parezcan un día a otros de cualquier otro lugar del mundo, que obedezcan a una moda planetaria, pero que no la creen, que se asemejen, en suma, a esas ciudades "genéricas" que "se parecen a sus aeropuertos" (Rem Koolhaas)... percibo en sus calles la invasión lenta, insidiosa e irresistible de la ciudad genérica que se infiltra desde la periferia a través de los boquetes abiertos por el ferrocarril... la tarea de subversión se encuentra más adelantada de lo que pensaba... una ciudad-comodín, sin pasado ni porvenir... Hablo, naturalmente, como viajero poco deseoso de encontrar, al final de mis excursiones parisinas, un barrio de Sâo Paulo, de Tokio o de Berlín»(pp. 149-150).
La virtud de esta noción es que, debido a sus características internas y a su oportunidad histórica, designa un tipo de negatividad susceptible de ser aplicada al mismo tiempo en un ámbito más específico y en uno más general. Por ejemplo –en el sentido de la especificación–, el tipo de hoteles y de restaurantes que quedarían subsumidos bajo el concepto de no-lugares podrían perfectamente definirse, en un sentido más particular, como no-hoteles y como no-restaurantes, ya que constituyen, en una medida nada desdeñable, la negación completa y acabada de la noción de "hotel" o de "restaurante" que les precedió en el tiempo. Las aludidas cadenas de comida rápida, que no están atendidas por camareros y en las cuales quienes preparan la comida no son cocineros, en las que los alimentos dispensados no son en sentido estricto "platos", así como sus mesas no son mesas propiamente dichas (han de sentarse cuatro personas en un espacio en donde sólo cabrían en rigor dos) ni sus cartas verdaderamente cartas, ¿cómo quedarían mejor descritas que diciendo que se trata de no-restaurantes atendidos por no-camareros que sirven no-platos preparados por no-cocineros y consumidos en no-mesas? Asimismo –y yendo ahora en el sentido de la generalización–, estas cadenas de restauración se caracterizan por estar a menudo situadas en grandes superficies comerciales asociadas a zonas de crecimiento de la periferia urbana posindustrial, y muchas de las características de su "estilo" y de su "personalidad" se explican por el régimen laboral de subempleo –contratación precaria y a tiempo parcial– que prevalece en ellas, régimen que, por estar cada vez más generalizado en el nuevo mercado de trabajo (y en todas las escalas salariales), muy bien podría denominarse, por contraste con las formas laborales consolidadas en la segunda mitad del Siglo XX en las zonas industrialmente desarrolladas y democráticamente gobernadas, como no-empleo (noción esta que vendría a sustituir a las de "sub-empleo" o "des-empleo", aún demasiado dependientes de aquellas viejas formas laborales ya parcialmente periclitadas) proporcionado por no-empresas; de la misma manera, los centros comerciales que rodean estos locales se dejarían describir, por los mismos motivos, como no-tiendas –en donde, por ejemplo, se venden no-muebles (módulos y paquetes funcionales más o menos abstractos para armar y desmontar), y los habitáculos que crecen en estas conurbaciones (las llamadas "ciudades-dormitorio", que no sería exagerado rebautizar como "ciudades-basura") como no-casas (decoradas, sin duda, mediante aquellos no-muebles). Y, aunque sería una broma cruel la comparación de este tipo de aglomeraciones del "primer mundo" con las de los arrabales de los países pobres o devastados, resultaría igualmente apropiado decir de quienes pueblan estos últimos contornos que se trata de no-empleados (pues a menudo están fuera de la economía monetaria regular) que viven en no-casas (cobijos improvisados con material heterogéneo) decoradas con no-muebles (a veces simples cajas de cartón o relleno de embalaje) y que se abastecen en no-tiendas (en el mercado negro o la economía sumergida).
Ni que decir tiene que esta aplicación podría continuar hasta permitirnos hablar, por ejemplo, de ciertas agrupaciones de personas, especialmente emergentes en nuestra época, que podrían caer bajo el concepto de no-familias o de no-matrimonios, de ciertos programas televisivos de entretenimiento que sólo podrían calificarse como no-programas, de un cierto tipo de productos culturales cada vez más extendidos a los cuales les vendría como anillo al dedo el rótulo de no-libros, no-discos o no-cuadros (y ello tanto en la franja de la alta cultura como en la de la cultura popular o de masas), de ciertos males originales de nuestro tiempo que funcionan como no-enfermedades tratadas mediante no-medicamentos y, en última instancia, hasta de no-universidades (escuelas móviles de formación permanente) en donde se estudian no-carreras (programas de actualización profesional continua) impartidas por no-profesores (expertos en reciclaje), y de no-estados (alianzas coyunturales de regiones) gobernados por no-políticos (administradores) y cuyo sujeto legítimo es un no-ciudadano.
Bien, creo que a estas alturas ustedes comprenden que estoy proponiendo concebir el no-lugar como un eufemismo del lugar-basura (y, por tanto, como un síntoma de que hemos empezado a ser tolerantes con los hoteles-basura, con los restaurantes-basura, con los camareros-basura, los platos-basura, los cocineros-basura y las mesas-basura, con los empleos-basura, las empresas-basura, las tiendas-basura, los muebles-basura, las casas-basura, las familias-basura, los matrimonios-basura, los programas-basura, los libros-basura, los discos-basura, los cuadros-basura, las enfermedades-basura, los medicamentos-basura, las universidades-basura, las carreras-basura, los profesores-basura, los estados-basura, los políticos-basura y los ciudadanos-basura). Y no sólo tolerantes, sino entusiastas. Hemos aprendido a experimentar la basura como un lujo. Hubo un tiempo, en efecto, en el cual los restaurantes-basura o los libros-basura eran subproductos destinados a las masas incultas, dóciles y amedrentadas. Ahora, no. Ahora tenemos restaurantes-basura de lujo, libros-basura de lujo, y quien no viva en una casa-basura o padezca alguna enfermedad-basura perderá rápidamente su crédito social y transmitirá una depauperada y deprimente imagen de "clase baja" y de "retraso social". Hemos convertido, como diría Pierre Bourdieu, las "marcas de infamia" en "signos de distinción". Si no puedes vencer en tu lucha contra la basura, únete a ella. La palanca fundamental gracias a cuyo punto de apoyo hemos conseguido mover el mundo en esta dirección –es decir, gracias a la cual hemos conseguido empezar a no ver y a no sentir como tal la basura que nos ahoga– se resume en una fórmula mágica: estamos transitando hacia un nuevo paradigma (y es la instalación de este "nuevo paradigma" lo que nos permitirá no vivir como basura lo que antes considerábamos tal). El único problema, claro está, es que este nuevo paradigma no puede ser otra cosa que un paradigma-basura, o sea un no-paradigma (porque no hay en realidad ningún nuevo paradigma hacia el cual estemos transitando, sino únicamente la destrucción sistemática y concertada de aquel bajo el cual vivíamos). La fórmula mágica tiene, con todo, una formidable eficacia simbólica. La desaparición de los lugares y su paulatina sustitución por lugares-basura (y esto mismo vale para los empleos-basura o las casas-basura) deja a muchas personas en el mundo sin lugar, crea una muchedumbre de desplazados que, una vez más, no solamente lo son en el sentido físico del término (aunque esta situación sea sin duda la más grave), sino también en el sentido social, laboral, cultural, económico o familiar. El dolor que se acumula en esa multitud, sin embargo, sencillamente no puede expresarse como tal, porque la fórmula mágica en cuestión lo convierte en dolor de parto del nuevo paradigma y, por tanto, amenaza a todos aquellos que publiquen su malestar con el estigma de la inadaptación, del atraso y del conservadurismo: son tristes reaccionarios que se niegan a desamarrarse de sus privilegios ancestrales, obstáculos que frenan el progreso de la modernización y que, por tanto, quedarán excluidos de sus beneficios. Ellos son la verdadera basura de nuestro tiempo, la que no puede reciclarse.
De esta manera se ha conseguido a la vez mantener la situación moderna (a saber, la "inmensa acumulación de basuras") y reeditar la utopía no menos moderna de un mundo sin basuras, que ahora ha de entenderse como un mundo en permanente reciclaje y sin pérdidas (tal es la cosmovisión del paradigma-basura o paradigma de la basura) y, por lo tanto, de un mundo en el cual todo (y todos) llega inmediatamente a su destino y adquiere inmediatamente uno nuevo. No se puede decir de manera más clara: allí donde nada es basura, todo lo es. Y es el mismo Marc Augé quien se ha dado cuenta de que, de seguir así las cosas, nuestra civilización será la primera del mundo que no deje tras de sí esa clase especial de basura histórica que son las ruinas. La ciudad genérica (la ciudad-basura) no deja ruinas porque, cuando un edificio entra en estado de obsolescencia, se puede reconfigurar enteramente para un nuevo uso, del mismo modo que una empresa (si quiere ser una genuina empresa-basura) debe poder someterse en cualquier momento a un proceso de re-engineering y que la mano de obra (o sea, la clase-basura) debe permanecer en un estado de longlife education. Richard Sennett lo ha explicado aún mejor: «La estandarización del entorno deriva de la economía de lo efímero, y la estandarización produce indiferencia. Quizá pueda aclarar esta tesis mediante una experiencia personal. Hace unos pocos años, llevé a un directivo de una gran empresa de la nueva economía emergente, que buscaba oficinas para instalarse, a visitar el Chanin Building de Nueva York, un palacio art-deco con despachos muy elaborados y espléndidos espacios públicos. "No se adapta a lo que buscamos", dijo el directivo, "la gente podría sentirse demasiado apegada a sus despachos y llegar a pensar que pertenece a este lugar". La oficina flexible no está pensada para ser un lugar de permanencia. La arquitectura de las oficinas de las empresas flexibles requiere un entorno físico que pueda ser rápidamente reconfigurado, en último extremo, la oficina se reduce al terminal de un ordenador. La neutralidad de los nuevos edificios deriva también de su carácter de elementos de inversión en el mercado global; para que alguien pueda comprar o vender fácilmente desde Manila cien mil metros cuadrados de espacio de oficinas en Londres, es preciso que el espacio tenga la uniformidad y la transparencia del dinero. Esta es la razón de que los elementos estilísticos de los edificios de la nueva economía se hayan convertido en lo que Ada Louise Huxtable llama "arquitectura epidérmica": la superficie del edificio emperifollada mediante el diseño, y su interior progresivamente más neutral y más susceptible de una reconfiguración instantánea».
Creo que se percibe con claridad la idea que intento transmitir: algo que está desde su origen concebido para el reciclaje es algo que está desde su origen concebido como basura. Y esto –el estar originariamente concebidas para el reciclaje– es lo que caracteriza tanto a la objetividad como a la subjetividad contemporáneas. En rigor, el proceso por el cual algo se convierte en basura puede ser descrito como un proceso de descualificación: las cosas se vuelven basura cuando su servicio hace que pierdan las propiedades que las califican como siendo estas o aquellas cosas, tales y cuales, y se convierten únicamente en esa "cosidad" fluida y sin cualidades que se acumula en los vertederos y cuya regeneración pasa, según diríamos, por lograr que vuelva a adquirir las propiedades perdidas, que recupere su cualidad y su calidad. Como este proceso es el que se ha revelado imposible de llevar a cabo (es decir, como es imposible reciclar al ritmo que se desperdicia), la única manera de mantener el tipo –y esta es la genial idea de la que estamos hablando– es que las cosas carezcan originalmente de propiedades (es decir, que sean originariamente basura, sin que su conversión en basura derive del desgaste generado por el uso), o sea, que sean de antemano reciclables y, por tanto, pertenecientes a la "cosidad" fluida y descualificada, que es la que ahora –de acuerdo con la estrategia-basura del "nuevo paradigma"– hemos de experimentar, no como una forma de cosidad degradada y "sucia", cosa de vertedero y material de escombrera, sino como la forma superior de la objetividad, la cosa de lujo y limpia por excelencia, pues es lo inmediatamente reciclable. Y, al contrario, son las cosas cualificadas, como el Chanin Building, las que resultan desesperadamente obsoletas por irreciclables, las que se convierten en basura en el sentido peyorativo y "sucio" de la expresión, de mal gusto y pasadas de moda, las que, por tener entidad en sí mismas, se resisten a la reformulación y la recualificación.
Es preciso, pues, que la producción sea ya en su origen, no producción de mercancías, sino producción de basura, producción de reciclables. Y hay que tener en cuenta que el reciclaje no puede concebirse, entonces, como una genuina recualificación o reparación de las cosas; la cosa reciclada es la cosa que ha recuperado sus propiedades y que, por ello mismo, se resiste al reciclaje; la cosa reciclada ha de ser entendida más bien como la cosa convertida en reciclable, es decir, apta para recibir cualidades que sólo pueden ser cualidades-basura, inmediatamente reciclables y reformulables, transformables en cualesquiera. Y es preciso, igualmente, que este proceso no afecte únicamente a la objetividad sino también a la subjetividad, tanto más cuando las cosas modernas por excelencia son aquellas cuya objetividad –cuyo "valor"– procede de la "subjetividad". Bien pensado, era elemental: es exactamente lo mismo que se ha venido haciendo, al menos desde el siglo XVII, con el trabajo en general, y la razón por la cual han dejado de existir de facto (aunque sobre el papel se mantenga el arcaísmo) los empleos especializados y las profesiones más o menos libres, en la medida en que todas ellas se vuelven comparables en términos de horas laborables. «La indiferencia respecto del trabajo determinado corresponde a una forma de sociedad en la cual los individuos pueden pasar con facilidad de un trabajo a otro y en la cual el género determinado del trabajo es fortuito y, por consiguiente, les es indiferente», así decía Marx. Y le parecía un gran progreso. Recordaba hace poco (Juan Pablo II, 22 de Abril de 2006) Rafael Sánchez Ferlosio que «la apología positiva del "trabajo" en sí mismo y por sí mismo surgió con el capitalismo y su necesidad de mano de obra, y fue enseguida recogida sin rechistar por el marxismo; la exaltación del trabajo –sin determinación de contenido– como virtud moral se desarrolló como la más perversa pedagogía para obreros». Es decir, la exaltación del trabajo sin determinación de contenido es en sí misma la exaltación del trabajo-basura. Esto es lo mismo que hoy sucede con la exaltación del "conocimiento" (abstracción hecha de toda cualificación, es decir, del conocimiento-basura) en fórmulas como la recurrente "sociedad del conocimiento", surgida sin duda de las nuevas necesidades de mano de obra –sólo un 10% de la misma se dedica hoy a la fabricación de mercancías en los EE.UU., según recordaba también hace poco Anthony Giddens (Mejorar las universidades europeas, 10 de Abril de 2006)–, pero en seguida abrazada por la izquierda (como lo prueba el caso del propio Giddens) como «la más perversa pedagogía para obreros» del siglo XXI, esos nuevos obreros que constituyen el 90 % principal de la fuerza de trabajo en los países más desarrollados.
Empezó la cosa por un cambio terminológico en apariencia simplemente técnico: en lugar de tener asignaturas, las carreras universitarias empezaron a tener créditos. La denominación parecía sospechosa (¿por qué precisamente créditos y no "materias", o "conocimientos" o incluso "horas lectivas"? A pesar de la evidente analogía financiera, nadie se inquietó demasiado), pero de momento esto sirvió para introducir subrepticiamente en el orden del saber un nuevo aparato de medida que, como por arte de magia, conseguía tornar equivalentes cosas que antes no parecían poder serlo de ningún modo, como la arqueología maya y la bioquímica molecular, pongamos por caso, puesto que tanto la una como la otra se dejaban traducir a un número de créditos, es decir, de horas contantes y sonantes y, por tanto (he aquí el quid de la analogía monetaria), de dinero por unidad de tiempo. Si la descualificación del trabajo se consideró como un progreso, ¿cómo no ha de ser un progreso la indiferencia respecto de todo conocimiento determinado –historia medieval, anatomía patológica o física de la materia condensada–, que corresponde a una sociedad en la cual los individuos pueden pasar con facilidad de un conocimiento a otro y en la que el género determinado de conocimiento es fortuito y, por consiguiente, les es indiferente?
De modo que, contra toda apariencia, "sociedad del conocimiento" no significa nada parecido a "sociedad de la ciencia": cuando Giddens afirma que «en las actuales economías avanzadas más del 80% de la mano de obra trabaja en los sectores de producción de conocimientos» no está verosímilmente queriendo decir que ese porcentaje de los empleados esté constituido por científicos; más bien nos indica que éste es el eufemismo (trabajadores del sector de producción de conocimientos) que conviene al proletariado de nuestro tiempo (los trabajadores-basura). Por eso es una contradicción de su argumento el sostener que esta situación supone el ocaso de la mano de obra no cualificada. Al contrario, este conocimiento es precisamente un flujo descualificado (y en su apología se trata solamente de eso, de que fluya sin barreras ni cortapisas de "especialidades" ni de organización intelectual, es decir, sin apego a cualidad alguna) en el que vienen a disolverse como en una caldera todas las ciencias y todos los saberes más o menos sistemáticos antaño impartidos en las universidades y en las escuelas y hoy descompuestos y como estallados en "competencias" y "habilidades" que campan libremente y sin constricción alguna que no sea la de su medida en "créditos", como lo certifica el hecho (en esto, como en todo, hay que fijarse siempre en los que van por delante) de que el organismo estatal encargado de administrar la instrucción pública en el país en donde profesa Giddens ya haya dejado de llamarse "Ministerio de educación y ciencia" para denominarse "Ministerio de educación y habilidades (skills)". Que se encargue a las universidades la enseñanza de estas "habilidades" neoproletarias –es decir, que se exija la descualificación de las ciencias y la descomposición de los saberes científicos en las competencias requeridas en cada caso por un mercado empresarial que configura la turbina a la que se engancha la "caldera" del conocimiento–, y que además se destine a los individuos a proseguir esta "educación superior" a lo largo de toda su vida laboral (longlife education, cadena perpetua) es algo ya de por sí suficientemente expresivo: solamente una mano de obra (o de "conocimiento") completamente descualificada –es decir, producida originalmente como basura reciclable– es apta para recibir una cualificación en sí misma descualificada y descualificante, y solamente una cualificación que no es más que cualificación-basura, es decir, que no cualifica más que efímera y superficialmente (una cualificación epidérmica), necesita estar sometida a este proceso de manera permanente. Pero en ese caso no está nada claro en qué consistiría la "superioridad" de la educación superior (y acaso por ello Giddens la llama sintomáticamente "educación post-secundiaria", es decir, una prolongación indefinida de la enseñanza media): como confiesa el propio Giddens, «muchos [profesores jóvenes] se sienten hoy atraídos por trabajos –como los de la industria y de la banca– que en mi generación (con nuestros esnobismos) ni siquiera nos habríamos planteado [los profesores universitarios]», lo que es un modo de admitir que la educación superior no ha perdido su superioridad sobre la industria y la banca solamente por la desaparición del "esnobismo" juvenil (¿por qué se ha esfumado ese esnobismo?) sino más bien en la medida en que se ha convertido en un subsector de la "producción de conocimientos" para la industria y la banca.
Sucede, en fin, que la época en la cual la subjetividad se ha vuelto más inestable, elástica, flexible y modulable, es también la era en la cual la identidad se ha convertido en la más tiránica y rígida de las exigencias individuales, en el más grave de los problemas políticos. Y es como si cada enclave edificado en las calles debiera ser, al mismo tiempo, una seña de identidad inconfundible y un espacio infinitamente remodelable, es decir, una zona cero.
(1) «Aquí me veis, viajero / de un tiempo que se pierde en la espesura / del paso y el me da lo mismo... pero / nunca fue tan hermosa la basura» (Juan Bonilla, "Treintagenarios", en Partes de Guerra, Pre-textos, Valencia, 1994, p. 27).
Conferencia en el ciclo Distorsiones Urbanas de Basurama06.
La Casa Encendida. Madrid, el 17 de mayo de 2006.
Comentado por: cp el 13/5/2010 a las 08:27
Si es ahora cuando se agita el gallinero, por ese 5% que le ha tocado de crisis a los funcionarios, con la que ha caido hasta ahora, con los 4 millones y medio de parados, con la crisis de la enseñanza, es que como país estamos en plena, dulce y compulsada decadencia austrohúngara.
Comentado por: Das Schloss el 13/5/2010 a las 06:35
"Es en verdad chocante que la sociedad más rica, acomodada, lujosa y potente de toda la historia conocida, sólo pueda alimentarse de basura (es mejor que no sepamos lo que de verdad comemos".
Como el chopped con E-339 que Espíritu Repetidor le cambiaba al compannerito.
Maestro, ¿Quiere que le explique como se fabrica el plástico Tulipán Neeéegro?
Mejor no. Malthus me lo criticaría.
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todos los días, antes conciliar el sueño, pregúntese:
¿ Hoy he conseguido bajar mi nivel de vida, o al menos, le he bajado hoy el nivel de vida a otros ?
Comentado por: armandobronca.com el 13/5/2010 a las 03:57
Comentado por: Gabriella Marcel el 12/5/2010 a las 23:57
AB
todos los días, antes conciliar el sueño, pregúntese:
¿ Hoy he conseguido bajar mi nivel de vida, o al menos, le he bajado hoy el nivel de vida a otros ?
Me parece que se confunde, AB, yo no soy Zapatero. Porque, supongo que usted ya lo sabía, ¿no?, que las obras inútiles del Plan E se estaban pagando con su pensión, o la de sus padres, y con esas otras cosas que daban por seguras.
Los que le votaron se merecen eso y mucho más. Y creo que, por una vez, habrá justicia.
Comentado por: ER el 12/5/2010 a las 22:56
Muy bueno lo suyo, Espíritu Repetidor. Le noto respirando por la herida.
todos los días, antes conciliar el sueño, pregúntese:
¿ Hoy he conseguido bajar mi nivel de vida, o al menos, le he bajado hoy el nivel de vida a otros ?
Y no engañe a su compañerito cambiándole ese bocadillo de tortilla natural de él por el de chopped sofístico suyo ¿Sabe Ud lo que es el fosfato bisódico, E-339? Sí, ahí lo tiene, en la etiqueta puesto.
http://en.wikipedia.org/wiki/E_number
El Cejas manda decir, que otro vendrá que bueno me hará.
Comentado por: armandobronca.com el 12/5/2010 a las 20:44
De Gustavo Bueno a los nazbol, pasando por todo lo que arrastran sus "discípulos" (1)
El complejo editorial ligado al "materialismo filosófico" (Catoblepas, "nódulo")de Gustavo Bueno es cobertura ideológica de grupos nazifascistas para su infiltración dentro de la izquierda.
http://www.kaosenlared.net/noticia/gustavo-bueno-nazbol-pasando-todo-arrastran-discipulos-1-1
Comentado por: c/p el 12/5/2010 a las 20:18
Osti tú, osti tú. Que lo sé de fijo, tío, que me lo ha dicho el Espi, que a él se lo dijo ayer su padre en la cena. Y el padre del Espi lo sabe todo.
Resulta que el Dire llamó ayer a su despacho a ese profe tan raro de segundo, el Rodri, ¿sabes cuál digo? ¿al que los de su clase le llaman el Cejas? Vale, pues ese.
Y lo llamó, agárrate, para meterle bronca, pero bronca, bronca, de esas que mete el Dire, que parece que no, pero que te cagas. Y todo porque resulta que algunos padres se han quejado al Dire de que sus hijos no aprenden nada con él. Con el Rodri, quiero decir.
A mí ya me había dicho el Mingo, que lo tuvo el año pasado, que sus clases era una pasada. Pero pasada, de que el tío pasaba, pero que pasaba pasaba del todo. Pasada en plan total. Se ve que, en vez de prepararse las clases, les contaba historias y fantasías suyas, y les decía que tranquis, que todo les iba a ir bien, que la vida es para disfrutar y cosas así. Luego, nada de exámenes y un Exce a todos. Y, claro, los tíos, menos los cuatro empollones de siempre, flipaban por un tubo.
Pues se ha acabao, tú. Resulta que, esta mañana, el Cejas ha entrado en clase y les ha soltado un discurso del copón. Que a partir de ahora, ha dicho, a seguir el temario, a estar atentos y fijarse bien, que igual hasta les pondrá exámenes y todo. Y el que no sepa, suspenderá. Como si suspender fuera algo, no te jode. Pero el plan es ése, ¿vale?
Y el tío, nada, como si lo hubieran cambiao. Que si se estaba jugando el empleo, que si eso es sagrado. Y que seguro que ellos lo entenderían, que él había hecho hasta dónde había podido para alargarles el chollo, que deberían estarle agradecidos, pero que ya no más, que ahora le tocaba ser un profe como los demás.
Y es que se ve que los padres, me parece que uno es el de los gemelos Núñez, los que quemaron las colchonetas, le habían dicho al Dire que, o sus hijos empezaban a pencar o se los llevaban a otro cole. Que coles hay muchos y que ni ellos ni sus hijos están para perder el tiempo. Y, tú ya verás, se habrá dicho el Dire, sin alumnos, de qué voy a comer.
O sea, que, ya ves, tú. El Cejas ya nos es el que era. Hemos hecho tarde, tío, y cuando nos toque con él, se habrá acabao el chollo. Aunque, yo creo, y Santi, que los tiene bien fichados a todos, dice que sí, que tengo razón, que ya no lo tendremos, ni bien ni mal. Que lo van a aguantar hasta fin de curso, pero no más. Porque, dice el Santi, y yo también, que en esto pensamos lo mismo, que para serio no sirve, o, al menos, otros sirven más que él. Y que ahora ya lo tienen calao, tanto el Dire como los padres. Y que le dan el piro, de fijo.
Aunque, vete tú a saber. Los padres son tan raros, tío, que hasta los hay que les gusta. El padre de Armando, ¿el que le llaman el Broncas?, al padre, por lo del crucifijo, ¿te acuerdas?, que el Armando es más parao que p'atrás, pues ése está encantado con el Cejas. Se ve que lo dijo en la reunión de padres. Dijo que lo importante es que su hijo sea feliz y no que aprenda tonterías, y cosas a sí. Feliz el Armando, ya ves tú, que se pasa el día con la cabeza en el wáter, que como se entere su padre sí que va a haber bronca.
Pues eso, tú, lo que ya sabíamos, que este cole es una mierda. Y cada día, más.
Enfin, nada más que contar. Bueno sí. Esto... te cambio medio bocadillo de tortilla por todo el mío de choped. ¿Hace?
Comentado por: espíritu repetidor el 12/5/2010 a las 19:53
Es de celebrar que además de hinchas de fútbol los haya de filósofos. Yo apoyo a éste.
http://www.eugeniotrias.com/
"...Su primer libro, La filosofía y su sombra, publicado en 1969, fue saludado por la crítica como un verdadero acontecimiento en el panorama filosófico español. Se le consideró «la filosofía de una nueva generación» (Josep María Carandell) que daba expresión a formas de pensar propias de finales de los años sesenta (fue publicado un año después del Mayo del 68). Ya en el título de este libro está inscrita la orientación más característica de este filósofo: el diálogo constante que abre entre la razón y sus sombras. Frente a un racionalismo de estrechas miras, como el que era característico esos años entre positivistas lógicos, filósofos analíticos o marxistas, Trías, que jamás ha sido un filósofo «irracionalista», propone abrir la razón a aquellos espacios que le resisten, pero que en cierto modo pueden fecundarla. Así, por ejemplo, la sinrazón, o la locura (en su libro Filosofía y carnaval); o el pensamiento mítico y mágico (en su libro Metodología del pensamiento mágico); o bien, con relación a las éticas racionalistas, el dominio pasional, y en particular el amor-pasión (en su libro Tratado de la Pasión); o lo siniestro (en su libro Lo bello y lo siniestro) como sombra de las categorías de lo bello y lo sublime, que fundan las estéticas tradicionales; o aun, en los últimos años, el mundo de las religiones como sombra de la razón occidental moderna (así, en La edad del espíritu).
Eugenio Trías se define, en este sentido, como un «exorcista ilustrado» que somete a la razón filosófica a un permanente diálogo con sus sombras. Pero el aspecto más relevante de la filosofía de Trías tiene lugar a partir de comienzos de los años ochenta, cuando descubre el concepto angular que a partir de entonces orientará toda su reflexión. Tal concepto es el concepto de límite. En el límite entre la razón y sus sombras halla Trías el ámbito de exploración de una filosofía que, desde entonces, puede denominarse filosofía del límite (sobre todo a partir de su libro Los límites del mundo). El concepto de límite lo determina Trías en diálogo con la tradición kantiana y, dentro de los filósofos contemporáneos, con Wittgenstein y, en parte, también con Heidegger. De hecho toda su obra es, a partir de entonces, una amplia y desarrollada «exégesis» de la frase de Wittgenstein «el sujeto es un límite del mundo». Trías propone, a este respecto, una antropología en la que se concibe al hombre como habitante de la frontera, como fronterizo; el hombre se halla siempre referido a ese límite que tiene, para Trías, clara significación ontológica. En sus últimos libros acuña, a este respecto, la expresión ser del límite.
A partir de su libro Lógica del límite va estableciendo la naturaleza de la razón que a ese ser del límite corresponde. En esa obra y en La edad del espíritu habla de un lógos simbólico, cuya naturaleza y despliegue categorial elabora en este último libro citado; así mismo prepara una reflexión sobre el concepto de razón que correspondería a esta filosofía del límite, y a la que llama La razón fronteriza.
En su obra se despliega un amplísimo arsenal de referencias y reflexiones en el que circulan todas las artes (desde la arquitectura a la música, de la literatura al cine, de la escultura a la pintura); también toda suerte de referencias religioso-espirituales (de lo que dan prueba sus libros consagrados a la filosofía de la religión, como La edad del espíritu y Pensar la religión); así como de reflexiones histórico-filosóficas (donde sobre todo destacan sus grandes maestros históricos, que son Platón, Hegel y Nietzsche, sin dejar de referirse también a Kant, a Wittgenstein o a Heidegger).
Destaca en general un impulso abiertamente crítico con las tendencias nihilistas actualmente vigentes y un intento de hallar, a través de su filosofía del límite, un modo de ofrecer una alternativa a ese nihilismo tendencial, abriendo así nuevos cauces a la filosofía del futuro.
Su libro más ambicioso es, sin duda, La edad del espíritu, en el cual determina el ser del límite, y la razón simbólica que le corresponde, a través de siete categorías; mediante éstas explora los distintos modos de aproximarse al hecho religioso (o al ámbito de lo sagrado), ordenando esos modos en distintas épocas históricas entrelazadas.
En Ciudad sobre ciudad (2001) ha llevado a cabo una síntesis de su filosofía del límite. Ésta se define como una topología que puede formalizarse como un triángulo compuesto por tres vértices: el ser del límite, una razón concebida como razón fronteriza y un lógos simbólico. Ese triángulo, proyectado sobre la ciudad ideal del pensar, o ciudadela fronteriza del límite, genera cuatro barrios (que son cuatro juegos lingüísticos distintos): la religión (en la que se aborda el acontecimiento simbólico), el arte (lo que por arte se entiende en la modernidad, pero recreado por el concepto de límite), la ontología (o propuesta de una razón fronteriza con su sistema categorial) y la ética (la dimensión práctica de la razón fronteriza)..."
Comentado por: knudsen el 12/5/2010 a las 19:40
Comentado por: zutondoan el 12/5/2010 a las 19:38
Félix sigue ignorando (quizá ya se siente mayor para apuntarse) que la única Filosofía de verdad que se hace en España (seguida, poco a poco, pero cada vez más en otros lugares) está en la Escuela de Oviedo con Gustavo Bueno a la cabeza.
Lo demás, meritorio o no, son comentarios ocurrentes, imágenes inspiradas, poesías encubiertas, literatura y reflexión, en fin, buena, elegante, bella, dura, o lo que sea... pero no Filosofía de verdad comprometida con la realida. (Esto, por no hablar del tinglado editorial que tienen montado los amiguetes de siempre.)
Comentado por: manix el 12/5/2010 a las 18:22
Comentado por: armandobronca.com el 12/5/2010 a las 16:48
PARA UN ESTETA
José Hierro
Tú, que hueles la flor de la bella palabra,
acaso no comprendas las mías, sin aroma.
Tú, que buscas el agua que corre transparente,
no has de beber mis aguas rojas.
Tú, que sigues el vuelo de la belleza, acaso
nunca jamás pensaste cómo la muerte ronda,
ni cómo vida y muerte -agua y fuego- , hermanadas,
van socabando nuestra roca.
Perfección de la vida que nos talla y dispone
para la perfección de la muerte remota.
Y lo demás, palabras, palabras y palabras;
¡ay!, palabras maravillosas.
Tú, que bebes el vino en la copa de plata,
ignoras el camino de la fuente que brota
en la piedra. No sacias tu sed en su agua pura
con tus dos manos como copa.
Lo has olvidado todo porque lo sabes todo.
Te crees dueño, no hermano menor, de cuanto nombras.
Y olvidas las raíces ("Mi obra", dices), olvidas
que vida y muerte son tu obra.
No has venido a la tierra a poner diques y orden
en el maravilloso desorden de las cosas.
Has venido a nombrarlas, a comulgar con ellas
sin alzar vallas a su gloria.
Nada te pertenece. Todo es afluente, arroyo.
Sus aguas en tu cauce temporal desembocan.
Y hechos un solo río, os verteis en el mar
"que es el morir", dicen las coplas.
No has venido a poner orden, dique. Has venido
a hacer moler la muela con tu agua transitoria.
Tu fin no está en ti mismo ("Mi Obra", dices), olvidas
que vida y muerte son tu obra.
Y que el cantar que hoy cantas será apagado un día
por la música de otras olas.
Comentado por: pc el 12/5/2010 a las 16:38
DEL GREMIO
Por Buzz Lightyear
No me extraña que presentándose los libros como tal, uno vaya a la tienda, los compre y luego compruebe el chasco, el fraude,las gravitas pasadas por tal una vez se ha leído(si acaso).Y es que no me extraña tampoco que la gente apenas lea...
De Azúa a Pardo y de Pardo a Ferlosio y tiro porque me toca.Qué grande cuando Pardo dice de Ferlosio esta gansada mayúscula: "Cuando alguien quiera saber quién ha construido en nuestro tiempo una forma nueva de pensar escribiendo, háblenle del joven Ferlosio, no de los viejos prematuros que siguen explotando hasta la saciedad fórmulas de almidón."¡Ay, qué cosa más grande...!, lo que hay que saber: ¡"fórmulas de almidón!,dice. Guauuu. No hay duda de que esto son las "cuatro frescas" que le encumbra De Azúa al profesor(por lo visto, anarco en palacio), y supongo que el outsider interplanetario de Pardo puede creerse por ello libre de almidón,siendo él relativamente joven e informal; ahora bien,si hay algo con lo que no nos puede engañar el outsider es con el uso acartonado en filosofía que tiene por tal.Más abajo, por si no nos enteramos,nos sigue afirmando aferlosiado ya en completo que "Los dos volúmenes de Las semanas del jardín (1974), la colección de Ensayos y artículos y los aparecidos después, hasta "Guapo" y sus isótopos (2009), permiten afirmar que ésta es la parte de la obra en la que está depositado el principal acento de su autor, y que entre esas páginas están las mejores que, en el campo del pensamiento, se han escrito en castellano desde que comenzó el siglo XX. O sea, no sólo es nuestro ensayista más moderno, también es el mejor."
¿Alguien dá más? Hágase la cuenta de que, desde Las semanas del jardín, de 1974, el más conocido y añejo y acentuado ensayo de Ferlosio,anteriormente nada se había escrito ni publicado en lengua española que supere las maneras(bien amaneradas,dicho sea de paso) de Ferlosio, según nos dice el outsider Pardo, y que desde el comienzo del siglo XX y hasta la llegada de Ferlosio, no están las mejores páginas en el "campo del pensamiento" español.Vamos, que antes de los 50, que es cuando Ferlosio empieza a escribir, nada hay que merezca, o poco, la pena en pensamiento español.Por eso dice De Azúa, que entre otros colegas, conjunto con el menda,ahora haya filosofía en España, y lo más asombroso: " pensamiento en España, e incluso pensamiento filosófico" (¡es la repanocha esto del pensamiento y fuera aparte el pensamiento filosófico!!).Y no sólo eso, sino que Ferlosio es el más moderno y el "mejor", nos sigue aconsejando el outsider.Ahí es nada.
Uno lee estas cosas, y claro, empieza a ver el chasco, por dónde van los tiros, el pastelazo padre.¿No nos parece "raro" que en 60 o 70 años no se escribiera algo mejor que Las semanas del jardín,de más valía que el simple mareo de perdiz experimental que Las semanas... llegan a ser? ¿No se nos estará ocultando aquí algo?.Es de suponer que de lo anterior al comienzo del siglo XX tampoco nada fuera de merecimiento.Luego, siendo así las cosas, cabe pensar que desde Ferlosio algo se mueve.Antes no.Antes todo fue cosa de los peores.Y es que el outsider, el doctor friki en filosofía, no es tan desconocido ni intruso como aparenta, y de fórmulas acartonadas no anda corto (del mismo sufrí en carnes una conferencia de 35 minutos(un martirio,una eternidad) a modo de dialógo platónico inventado y de lo más actualizado e irónico y sabihondillo con lo anti-político y anti-fútbolero como argumentario, sin que levantara ni una sola vez la cabeza del papel escrito ni hiciera comentario alguno, todo ello de corrido y pa' lante y sin respiro, que ya es decir.Nadie,es imposible, de los allí presente lo escuchó ni entendió. Luego, claro, lo ves con la pancarta antibolonia y con su humanismo y...).En fin , que ni es para tanto el vertido filosófico, ni tan aparecidos no son los outsider.Así que menos lobos, Caperucita.
"[...] un abuso supone un uso recto, un empleo esperado, y se define por contraste con ese mismo empleo, que queda como término latente de contraposición; un fraude sólo puede establecerse contra la expectativa promovida a partir de una determinada promesa adelantada o a raíz del compromiso vinculado a un derecho positivo: para provocar, pues, la sensación de fraude es necesario avanzar a la vez la expectativa. ¿Quién puede haber suscitado en este caso semejante expectativa sino lo mismo que viene a defraudarla?" Rafael Sánchez Ferlosio.
Comentado por: Delfín el 12/5/2010 a las 15:00
Y a esto que sale uno al balcón con este soniquete "revolucionario": ¡¡¡hace falta ya una huelga, una huelga, hace falta ya una huelga general!!! Miró ese uno a un lado y a otro de la calle y vio a las putas de siempre, a los carteristas, a muchos parados en el bar pequeño y, en frente, en la sede de CC.OO., los liberados sindicales acababan de terminar una partida de poker. Entonces, ese uno, con cara de gilipollas, cerró el balcón como quien cierra la memoria histórica de un país de borregos, de incultos profesionales, de filósofos que huelen a moqueta y de estalinistas y nacionalistas revueltos que da asco, todos ellos llamándose a sí mismos de izquierdas, por supuesto.
Comentado por: indolencia el 12/5/2010 a las 14:50
"...trastocar y fundamentar lo estético en lo ético" nadie que no tenga una melancólica y azul mirada napolitana puede decir algo así, Sra. Marcel.
Comentado por: Mortimer el 12/5/2010 a las 13:22
¡Que va!, señor Mortimer, siempre envidié los esqueletos de fina estructura bajo la tersa piel de músculo justo. Una de mis amarguras de adolescente fue, precisamente, tener que llegar a aceptar mis tobillos de elefante. Pero ya no me importa mucho, la verdad. Quizá sea por ese trastocar y fundamentar lo estético en lo ético del que habla ahora la filosofía en el vertedero. Y conste que, como puede ver, sin ningún merito por mi parte en este caso, pues obliga la necesidad.
Y, por favor, señor Mortimer, si le parece hablemos de cosas, y dejemos todo esto que roza ya la impudicia y no viene a cuento aquí.
Siempre suya.
Gabriella Marcel
Comentado por: Gabriella Marcel el 12/5/2010 a las 12:56
Comentado por: Mortimer el 12/5/2010 a las 12:03
Señor Mortimer, muchas gracias por ser siempre tan amable conmigo; pero no se lo recomiendo, la edad me ha destrozado los pies, tengo protuberantes juanetes y los dedos llenos de durezas y de callos. Eso sí, bien calzados en unos zapatos magníficos pero que, desgraciadamente, ni han rozado la tierra elemental nunca. ¡Ay, aquella tierra de agricultor que había siempre en las suelas de nuestros abuelos y que esta mañana he vuelto a sentir en Coslada!
Pase usted un buen día.
Gabriella Marcel
Comentado por: Gabriella Marcel el 12/5/2010 a las 11:44
En cambio, si imparte filosofía en un garito privado, seguirá con sus 1.O86 euros netos, toda una inyección de entusiasmo, siempre que tengas algunas clases particulares.
Comentado por: Mortimer el 12/5/2010 a las 11:12
Felix Marcos, a partir de Junio que se cobra en Julio , su haberes se verán mermados en algo más del 10 por ciento, (teniendo en cuenta que el recorte medio será de un 5 por ciento, eso debe de corresponderle a vd.) tómeselo con calma, yo confío en Zapatero y si es asesorado por Obama vía telefónica mucho más.Que el tipo de medidas sean tan parecidas a las tomadas en Grecia no quiere decir que tengamos nada que ver con ellos. Nuestra economía es robusta. Sra. Marcel le beso los pies (ya me gustaría)
Comentado por: Mortimer el 12/5/2010 a las 10:58
Me quedan esta mañana tres clases de Filosofía que dar a chicos y chicas de Bachillerato. En el campo de concentración universitario no sé cómo están las cosas pero entre adolescentes se puede encender todavía el fuego del asombro.
Espero no caer en la desesperanza.
Comentado por: Félix Marcos el 12/5/2010 a las 10:29
Sí, “…a pesar de todo también puede crecer la verdad”. Yo la he visto, como se presenta un fogonazo, esta misma mañana, justo al salir de casa, cerca del Jarama, por Coslada. El abuelo llevaba tierra en los zapatos y, para poder oír a su nieto, se acercaba la mano a la oreja ampliando el pabellón. Ni sonotone ni h….. Diga lo que diga la política negativa, para nosotros no hay nada que sólo sea, ni incluso nada que meramente `haya´, para nosotros todo significa.
Comentado por: Gabriella Marcel el 12/5/2010 a las 09:48
¿Y qué me dice de la debacle de los carpinteros metálicos, hoy en día incapaces de acoger poetas en torreones con vistas? Vamos de mal en peor.
Comentado por: Circe el 12/5/2010 a las 09:40
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
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