En la halda de una tonadillera
Este es el plan. Mantengo los artículos mensuales de El País y El Periódico, que no suelen chapotear en el pantano político a menos de que sea imprescindible. Sin embargo, para que no se aburran ustedes con tan sólo dos cambios al mes voy a ir colgando implacablemente cuanto se me pase por la cabeza en forma de tinta y papel, o aquello que tenga la obligación de escribir en eso que los músicos llaman "piezas de circunstancia". También es cierto que las hay "de pompa y circunstancia". No sé si alcanzaré a dar alguna de pompa. Ojalá.
Ya ven ustedes que estoy rozando los faralaes de la inmortal Lola cuando bramó aquello tan hermoso de "¡Si me queréis, irse!", sólo que al revés. Quedaros por aquí, camaradas, que aún hay gaseosa y altramuces para todos.
[Publicado el 10/5/2010 a las 09:00]
Sí, todo se compra y se vende y la gente hace lo que sea por salir en los papeles. Pero compara el caso de Alemania y Austria en lo tocante a la memoria histórica.
A Alemania le han machacado desde que acabó la guerra, recordando al pueblo alemán continuamente lo que pasó y podría volver a pasar.En cambio Austria fue considerado un pais invadido por la barbarie nazi y se corrió un tupido velo sobre su pasado.Y aquí tenemos a Jörg Haider y compañía.Y en España ni te digo...
Comentado por: fernando el 21/6/2010 a las 11:05
Sr Azúa primitivos de una nueva era como dice Vd, sus artículos nos hacen pensar. Lo que bien mirado es mucho en esta sociedad de mucho ruido y poca furia. Manténga el hilo del pensamiento que no es de usar y tirar. Algún día, puede, ser ovillo y urdimbre de una nueva era.
cheiko
Comentado por: cheiko el 15/5/2010 a las 23:58
Babosos y faltones "sinderéticos". Pipas, altramuces y gaseosa. Va cogiendo punto esto como terracita... habrá que ir sacando la silla al fresco este verano...
P.S: Creo que a alguno le pica aún el diminuto elogio (genérico y casi disimulado)al Demóstenes de Georgetown.
Comentado por: yo secuestré a mao el 13/5/2010 a las 00:03
Comentado por: Juan Cardona el 12/5/2010 a las 18:35
Vic. Ese poema se le ha atribuido a varios poetas...Por que no incluirlo a usted entre ellos?
hoy no tengo acentos.
Comentado por: ... el 12/5/2010 a las 04:51
Me alegro. Por mi, por supuesto.
Es la mejor manera de celebrar el octavo cumpleaños del artículo que usted me regaló el 15 de mayo de 2002 Tentación lo llamó. Los meses han seguido pasando y este artículo sigue fluyendo, siempre, por mi cabeza. Nunca se lo dije. Pero hoy amerita. Por lo de ayer y por lo de hoy... Gracias, Azúa.
Comentado por: Maq63 el 12/5/2010 a las 03:59
¡SOCIEDAD CIVIL, SOCIEDAD CIVIL, SOCIEDAD CIVIL!
Azúa: no puedes encerrarte en los fríos cuarteles. La sociedad civil te necesita.
Comentado por: elsocio el 11/5/2010 a las 23:43
COMO EL TORO HE NACIDO PARA EL LUTO
Como el toro he nacido para el luto
y el dolor. Como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle como un fruto.
Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.
Como el toro me crezco en el castigo,
La lengua en corazón tengo bañada
Y llevo al cuello un vendaval sonoro.
Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.
(Miguel hernández)
Comentado por: DPA el 11/5/2010 a las 21:12
La premura no es amiga del soneto. Así que rectifico y meto un nuevo endecasílabo, el último, en el segundo cuarteto.
Soneto a la sindéresis
Con toda la pasión domesticada,
sindéresis sin salidas de tono,
son palabras que en mi cerebro abono
para dar con la flor más delicada.
Un compromiso con la fiel amada
razón, que afirma sin ningún encono
que la verdad no es amiga del trono,
sino del rigor por siempre adornada.
No llevéis a engaño al pensamiento
ni a la torva sinrazón, siempre ciega,
pues la sinéresis no tiene asiento
donde la oscuridad todo lo anega,
y la mentira lleva al sentimiento
sin esfuerzo, sin riesgo, sin entrega.
Comentado por: miguel el 11/5/2010 a las 19:51
Soneto a la sindéresis
Con toda la pasión domesticada,
sindéresis sin salidas de tono,
son palabras que en mi cerebro abono
para dar con la flor más delicada.
Un compromiso con la fiel amada
razón, que afirma sin ningún encono
que la verdad no es amiga del trono,
sino del rigor que siempre la engalana.
No llevéis a engaño al pensamiento
ni a la torva sinrazón, siempre ciega,
pues la sinéresis no tiene asiento
donde la oscuridad todo lo anega,
y la mentira lleva al sentimiento
sin esfuerzo, sin riesgo, sin entrega.
Comentado por: miguel el 11/5/2010 a las 19:39
"Quan sigui l'hora els europeus seran salvats de l'única manera que mereixen ésser-ho: d'una puntada de peu al cul"
"Cuando llegue la hora, los europeos serán salvados de la única manera en que merecen serlo: de un puntapié en el trasero"
Eugeni Xammar, 1951
Comentado por: cp el 11/5/2010 a las 18:45
Repito sin errores.
Mortimer, exacto.
Muchos de los que aquí nos damos cita a lo mejor no nos sabemos el diccionario de memoria, pero todavía estamos dispustos a usarlo. Para eso (también) leemos a Azúa.
Si a Ud. le parece poco, pues se lo parece a Ud.
Un saludo
Comentado por: pepitol el 11/5/2010 a las 17:00
Mortimer, exacto.
Muchos de los que aquí nos damos cita a lo mejor no se sabemos el diccionario de memoria, pero todavía estan dispustos a usarlo. Para eso (también) leemos a Azúa.
Si a Ud. le parece poco, pues se lo parece a Ud.
Un saludo
Comentado por: pepitol el 11/5/2010 a las 16:58
Félix,
La gente como tú es la que permite a muchos de los que vivimos en el estercolero catalán sentirnos menos solos.
Comentado por: Egarense el 11/5/2010 a las 13:40
¡Menos mal! Pensaba que tendría que decir con el Dante aquello de "Lasciate ogni speranza". Espero que tenga Vd. muchos encargos.
Comentado por: max58 el 11/5/2010 a las 12:18
¡Menos mal! Pensaba que con el Dante debería decir aquello de "Lasciate ogni speranza". Espero que tenga Vd. muchos encargos.
Comentado por: max58 el 11/5/2010 a las 12:17
Cancioncilla de las cigüeñas
Han vuelto las cigüeñas.
De repente aparecen
sus delgadas siluetas
inscritas en la tarde.
Viento del norte,
Fresco y seco.
Planean en silencio,
las alas extendidas,
componiendo en el viento
solitarios enigmas.
Viento del Sur,
cálido y lluvioso.
Las sombras se estremecen,
las bombillas alumbran,
las cigüeñas se aquietan
soñando con mañana.
Viento del Oeste,
racheado y húmedo.
Entonces nuestra estrella,
luminosa y celeste,
proyectando la vida
se alzará por el Este.
Viento de levante,
loco y polvoriento.
Comentado por: DPA el 11/5/2010 a las 12:11
Ayer ví a una muejer policia en moto, la melena rubia y rizada le salia del casco, estaba patrullando.Si la pasma ha cambiado del poli sucio y fumador de Celtas a este tipo de agentes es que lo que dice Azúa carece de sentido. Ser aporreado por una mujer así roza más el placer que el castigo.Para el que compara ciudades: Puto tarado de mierda pilla una recortada y vuelate los sesos ,imbécil!
Comentado por: Jacinto Martínez el 11/5/2010 a las 11:47
Seamos claros: ¿Ustedes se imaginan cooridas de toros en Paris, Londres, Berlin o Nueva York? Barcelona quiere estar con esas ciudades y no con ciudades tercermundistas como Madrid, Sevilla, México o Bogotá.
Comentado por: jezulín el 11/5/2010 a las 10:56
No hay más razón para abolir las corridas de toros que las que hay para que se sigan celebrando: Vamos a abolirlas porque nos da la gana y porque podemos. Porque sí. O lo que es lo mismo, porque hay unas leyes que nos lo permiten. Y punto pelota.
Comentado por: Primate el 11/5/2010 a las 10:18
Dudo que Azúa lea los comentarios excepto los de la Sra. Marcel y dudo también que la gente de aquí sepa lo que significa sindéresis, aunque deben de haber consultado el diccionario. Y un detalle para el que no haya comprado un libro de Azúa, "Escribidor" era Paco Umbral (Lecturas Compulsivas "Anagrama")
Comentado por: Mortimer el 11/5/2010 a las 09:13
¡¿Opción C?!
Ferrán Caballero
En lo que parecía ser un artículo de despedida, Félix de Azúa escribía que, con un poco de suerte, los actuales políticos serían substituidos por “esos técnicos que tanta falta hacen y que han sido despreciados por políticos ebrios de ideología”. Apuntaba así al que probablemente sea uno de los mayores problemas de la política moderna, que no es otro que la confusión de las cuestiones políticas y las técnicas. Eso no implica, como suele repetirse aludiendo al fin de las ideologías, que la política haya sido o esté siendo substituida por la técnica.
Más bien significa que es urgente empezar a entender que política no es necesariamente sinónimo de ideología, y que toda decisión justificada con argumentos técnicos, pero de motivaciones y consecuencias evidentemente políticas, se toma sobre una incertidumbre de la que el político es el responsable último y como tal debe ser considerado. Que no vale, por lo tanto, escudarse en los técnicos para evadir las responsabilidades implícitas en el cargo.
La reforma de la Avenida Diagonal de Barcelona que se vota estos días es un claro ejemplo de ello y demuestra, una vez más, que la retórica de la postpolítica y del fomento de la participación ciudadana son la mejor excusa que han encontrado nuestros políticos para dimitir de sus responsabilidades sin necesidad de dimitir de su cargo y su sueldo. Que, por decirlo con Garton Ash, “el posmodernismo se ha convertido en la puta de la política del poder”.
De ahí que, aunque burda, zafia y de dudosa calidad democrática, sea totalmente comprensible la maniobra de esconder la llamada Opción C en toda la propaganda (supuestamente) y hasta en los “colegios electorales”. Porque es la simple existencia de esta opción la que les delata, la que demuestra que bajo la fiesta de la democracia ciudadana y bajo las presentaciones en 3D de la futura avenida se esconde una gran decisión que no están dispuestos a tomar porque implica que, por primera vez en demasiado tiempo, tengan que tomar una decisión a la altura del cargo que ocupan y responder de ella ante la ciudadanía. En vez de delegar en ella la decisión más importante que podrían haber tomado desde que heredaron el trono.
Si el señor alcalde y su equipo, además de pretender salir en la foto ahora que se acercan las elecciones, creen realmente que es necesaria una reforma de la Diagonal, no sólo es su responsabilidad sino su obligación llevarla adelante, explicando qué problemas se supone que quieren solucionar urgentemente, eligiendo entre los distintos proyectos urbanísticos presentados y, aunque sólo sea por una vez y como regalito de despedida, demostrar que son conscientes de la importancia de su cargo y de las obligaciones que le corresponden.
http://ferrancab.blogspot.com/
Comentado por: cp el 11/5/2010 a las 08:08
No sé porque hay que abolir las corridas de toros, de igual modo que no sé que el capital, en las distintas acepciones del término, tenga gustos. En cualquier caso, hada Melussina, done sus pertenencias, además de su capital económico, a los más pobres y váyase allí donde más miseria hay en el mundo. Luego, dedique unas horas, si es que le queda tiempo, a eso de abolir la fiesta, que sí debe dar gusto a los prohibicionistas, dada su fervorosa contumacia. La gente como usted, Melussina, miente más que parpadea. Para mí ustedes carecen de crédito, ético, naturalmente.
Comentado por: miguel el 11/5/2010 a las 06:20
¡Qué leo maestro, no me haga esto!
Altramuces, almortas > Latirismo.
http://www.armandobronca.com/altramuces-almortas-y-necios-medicos-espanoles/
Vuelve la post-guerra, los altramuceros, los caracoleros, así os metáis las almortas en el que te dije.
Esto es horroroso, dónde está el cilicio, dónde el azote para herirme las carnes. Harapos y ceniza, y las almortas.
Comentado por: armandobronca.com el 11/5/2010 a las 01:57
Comentado por: nocitias el 10/5/2010 a las 23:42
10 Mayo 2010
Termina mal
El pasado lunes Félix de Azúa escribió un tremendo artículo que tenía la virtud de decir la verdad, de resultar exacto. El tremendismo vuelve ser el modo adecuado de referirse a España. Era previsible una negrura así, puesto que el presidente Zapatero sostuvo su última campaña en un optimismo insensato; y ganó. No conviene olvidar esto: los españoles votaron optimismo. Contra los signos de la realidad, votaron la sonrisa. Y tacharon de cenizos a los demás: el pesimismo, como recuerda Azúa, se consideró antipatriota.
Ahora en Libertad Digital se ríen, con razón, de aquel vídeo promocional de la alegría. “Hay que defender la alegría frente a los cenizos, ¿no?”, sigue afirmando en él Víctor Manuel, con su indeleble tristura. No se trataba, claro está, de la alegría trágica de los griegos, que celebraba Nietzsche: una alegría alzada sobre la comprensión de este mundo brutal; sino más bien del zumo tibio de Disneyworld, endulzado con la mentira. Leí el artículo de Azúa justo después de la correspondencia de Jaime Gil de Biedma, de la que hablé la semana pasada. En ella hay varios pasajes que podrían traerse a propósito. Por ejemplo éste, que parece escrito contra la tendencia al lirismo de los artistas del vídeo, así como de su beneficiario:
Porque la prosa, además de un medio de arte, es un bien utilitario, un instrumento social de comunicación y de precisión racionalizadora, y no se puede jugar con ella impunemente a la poesía, durante años y años, sin enrarecer aún más la cultura del país.
Tras citar estas frases, que pertenecen al artículo de Gil de Biedma "Luis Cernuda y la expresión poética en prosa", señala el prologuista:
[Gil de Biedma] consideraba que la solidez y el civismo de una verdadera sociedad estriban, primordialmente, en la calidad de sus prosistas y que la inveterada superioridad, en España, de los poetas sobre ensayistas y novelistas no era más que un síntoma de decadencia.
Esa misma “alergia hacia los excesos líricos” fue la que le llevó a escribir el poema “Apología y petición” en un formato frío, como cuenta Gil de Biedma en una carta y nos explicó Eduardo Jordá en FronteraD: el de la artificiosa sextina. El distanciamiento que ésta aportaba ha actuado justamente como congelador, que nos ha traído fresco el contenido. De la poesía comprometida de su época, nada puede leerse hoy con la misma actualidad, da igual los versos que se escojan. A los artistas “de la ceja”, y los ufanos electores de entonces, parecían estar destinados los siguientes: “Y a menudo he pensado en otra historia / distinta y menos simple, en otra España / en donde sí que importa un mal gobierno". Yo mismo escribí hace tres años apoyándome en los más conocidos: “De todas las historias de la Historia / sin duda la más triste es la de España, / porque termina mal.” Me parece razonable la pregunta de en qué medida el catastrofismo colabora con la catástrofe, como advertía Elvira Lindo el miércoles. No tengo clara la respuesta: yo diría que depende. Sí estoy convencido, en cambio, de que el optimismo colabora más.
* * *
Anoche, por cierto, terminé de ver The Wire: una serie tan gloriosa como pesimista. Schopenhauer, Cioran en estado puro. Por eso no deprime como Bambi, sino que tiene unos efectos revitalizadores, exaltantes: los que desata, para empezar, el ser tratados como adultos
Comentado por: José Antonio Montano el 10/5/2010 a las 23:00
Comentado por: Idoia Santamaría el 10/5/2010 a las 21:38
¿Y por qué no lo hacemos así, Miguel?: abolimos las corridas de toros, aunque no te guste a ti; y le damos de comer a todo el mundo, aunque no le guste al capital. ¿Qué te parece?
Comentado por: el hada Melussina el 10/5/2010 a las 20:46
Sin ánimo de incordiar a nadie: ¿la oferta de los altramuces, va en serio? ¿Se trata de una simple metáfora o hay verdadera solvencia económica para satisfacer toda la demanda de almorta que en adelante podamos llegar a reclamar todos los aguerridos intelectuales que participamos aquí? ¿Se limita la oferta a los habituales del blog o se garantiza también la ingesta de gachas manchegas a los que se sumen a partir de ahora? ¿Ha pensado el señor Azúa el efecto llamada y el consecuente crecimiento de la demanda insolvente que una generosidad así puede tener en las circunstancias actuales?
Comentado por: Gabriella Marcel el 10/5/2010 a las 20:28
Comentado por: Primate el 10/5/2010 a las 19:40
“Todos los buenos argumentos y todos los buenos sentimientos apuntan al triunfo de la compasión”. Pues no estoy de acuerdo con este enunciado del señor Mosterín, al que valoro en determinados terrenos del conocimiento científico.
Un buen argumento, por poner un ejemplo, es aquel que nos aproxima a la verdad, al que hemos sometido a la eliminación sistemática de errores. ¿Podemos afirmar, siguiendo la lógica de Mosterín, que el referido argumento apunta al triunfo de la compasión? No. El mundo está lleno de buenos argumentos que no llevan necesariamente a la compasión, que es un término extraído de la religión judeo-cristiana. La compasión es la emoción por compartir el sufrimiento de otro ser. Pero la compasión, en un sentido universal, es imposible de sentir, emocionalmente hablando. Yo no puedo amar a toda la humanidad, no puedo sentir compasión por toda la humanidad a la vez, dado el dolor que conlleva el vivir, desde que nacemos hasta que morimos; y mucho menos puedo sentir una universal compasión ante el dolor que sienten la totalidad de animales no humanos. Yo puedo amar, sentir compasión, en primer lugar por los que tengo más próximos (de ahí la palabra prójimo), por mi familia, por mis amigos. Uno puede tener buenos argumentos, pero que no me pidan que todos ellos me lleven al triunfo de la compasión porque eso no es así.
Es seguro que nos resultaría escandaloso el hecho de que en este mundo alguien haya sentido alguna vez compasión por Hitler, un ser vivo, un congénere que, seguramente, sufría por algunos motivos; pero, ¿acaso sería un buen argumento reconocer los sufrimientos del führer y compadecernos ante ellos? En la lógica de Mosterín sí, si sería un buen argumento. Entonces, si yo no puedo amar, tener compasión en un sentido universal, incluidos mis enemigos, a no ser que esté sometido, mediante la fe, por los preceptos de una religión como la cristiana, ¿alguien me puede acusar de crueldad por el hecho de gustarme las corridas de toros? Si yo he puesto en una jerarquía de valores mi capacidad para la compasión, porque la considero imposible de universalizar y, además, pienso que es contraproducente para la supervivencia de los de mi misma especie, ¿cómo es que alguien tiene como prioridad, dentro de una jerarquía de valores, la compasión por los animales y no por sus congéneres sin que ello suponga desvariar mentalmente? En ese caso, vuelvo a repetir, yo sí la tengo, pero al revés. Por ejemplo. Está el problema de la superpoblación, al que nadie, asombrosamente, le da importancia. Este problema, a no muy largo plazo, además de acarrear indecibles sufrimientos a la mayor parte de seres humanos (de hecho, ya están en esa situación), puede acabar con eso que llamamos civilización. Me parece de una frivolidad, digna de gente bien acomodada en esa civilización, el hecho de priorizar el que se prohíban las corridas de toros, cuando ese animal no está en peligro de extinción, y, además, con ello, perder energías innecesariamente para evitar en lo posible el sufrimiento de millones de personas que son presas del hambre y de las enfermedades. Un buen argumento, racional, no compasivo necesariamente, sería, pues, frenar la superpoblación.
Resultaría bochornoso observar cómo, alguien que se cree compasivo, desde una tribuna situada a las puertas de una plaza de toros, abogara por la abolición de la tauromaquia mientras una legión de hambrientos lo desnuda para comérselo. ¿Gritaría compasión? Por el amor de Dios.
Comentado por: miguel el 10/5/2010 a las 19:09
Comentado por: Circe el 10/5/2010 a las 18:50
bueno, parece que esto va a volver a ser un blog de verdad. ahora sólo falta que los invitados estén a la altura del anfitrión. y nos pongamos de acuerdo en ceñirnos al tema y dejarnos las exhibiciones de taurofilia, montillofobia y pseudoteología para otros sitios. ¿es un trato?
Comentado por: srta.julia el 10/5/2010 a las 18:37
¿Aznar era un caballero que respetaba a sus rivales políticos? ¿Por eso intentó hacer comprar todos los medios de comunicación que pudo para su causa? ¿Por eso los manipuló hasta el extremo? Salud
Comentado por: cyp el 10/5/2010 a las 18:25
la 'coplilla de Mme.' me ha recordado este, más que maravilloso, soneto de amor; yo se lo dedico a España, y a la niña de 'mih s'ojoh'...cuando la vuelva a encontrar; ay!, y es tan delicioso tener, al menos, al menos, una, para poder hacer el pedante, y recitárselo en el tiempo de la pre-cama, in-cama, y pòst-cama...incluso si finalmente no te vuelve a invitar a ella, o a aceptar, again, el 'billet doux'...
Perdido ando, señora, entre la gente
sin vos, sin mí, sin ser, sin Dios, sin vida:
sin vos porque de mí no sois servida,
sin mí porque con vos no estoy presente;
sin ser porque del ser estando ausente
no hay cosa que del ser no me despida;
sin Dios porque mi alma a Dios olvida
por contemplar en vos continuamente;
sin vida porque ausente de su alma
nadie vive, y si ya no estoy difunto
es en fe de esperar vuestra venida.
¡Oh bellos ojos, luz preciosa y alma,
volved a mirarme, volveréisme al punto
a vos, a mí, a mi ser, mi dios, mi vida!
saludos
Comentado por: vic el 10/5/2010 a las 18:23
Por supuesto que seguiremos por aquí. Uno, al menos. Por aquí y por las páginas de ese nuevo libro suyo que acaba de salir. Lo quiero ya. Ya.
Con afecto,
K.
Comentado por: Klemperer el 10/5/2010 a las 17:45
A cada artículo de Azúa sobre arte le sigue una especie de respeto de un par de días y enseguida alguien saca a relucir la política. Es mucho más fácil hablar de política que de arte, que es dificilísimo, especialmente cuando la tesis principal de don Félix es que el arte ha muerto.
Si el arte ha muerto, como asegura Azúa, los comentarios que puedan hacerse al respecto serán como mucho certificados de defunción o inventarios de cadáveres, pero aún así, en mi opinión, infinitamente más interesantes que la política tal y como suele salir a relucir en este foro.
Parecemos empeñados en vivir en el pasado o en el futuro. O memoria histórica, o el advenimiento de la libertad/independencia/federalismo, o lo que sea, excepto la realidad real: un Estado de Comunidades y Ciudades Autónomas regidas por la constitución de 1978 que nos define como una monarquía parlamentaria. Eso es de verdad lo que políticamente somos. Si pudiéramos hablar de lo que somos, llegaríamos lejos en la conversación, pero cada vez que se intenta decir algo sobre nuestra realidad, surgen las voces que se empeñan en hablar de la realidad de hace cincuenta años o de la dentro de otros cincuenta. No repetirse cuando las condiciones del juego son tan arbitrarias, subjetivas e inestables, sería un milagro.
Sin dios, sin arte y sin estado nos quedamos como el de la coplilla de Manrique,
"sin Dios, sin vos y sin mí.
Sin Dios, pues en vos adoro,
sin vos, pues no me queréis
y sin mí, ya está de coro,
que sois vos quien me tenéis"
Por eso propongo como uno de los temas de la nueva temporada la exploración del mundo sin arte.
No sé si le interesará a alguien.
Saludos
Comentado por: knudsen el 10/5/2010 a las 17:04
Eso de "sindéresis" no existe, es un farol. Cada cinco artículos hay uno. Bueno, no sé, ahora lo miro, pero para mí que es un farol. Seguro...
P.S.- Menos mal, ya nos habíamos asustado algunos!
Comentado por: andreu el 10/5/2010 a las 16:32
Varias veces el Sr Azua insiste en que desde aqui le llegan insultos. Siempre hay algun troll pero en mi opinión las criticas no llegan a insulto ni mucho menos. En cambio los halagos son de lo mas baboso.
De todas formas siempre es un placer leer al Sr Azua
Comentado por: job el 10/5/2010 a las 16:31
De acuerdo con el nick Montilla. Creo que la 'retirada a los cuarteles de invierno' no obstante será beneficiosa también para el análisis político que sin duda seguirá ejercitando. El problema a mi juicio ha estado en lo mismo que le forzó a dejar de escribir a diario en el blog: que no se adapta bien a los plazos y formatos tan en corto, cosa ésta que no es criticable en absoluto. Tengo bastante claro que con el cambio no vamos a perder la mejor versión de Azúa... a no ser que nos pasemos con los elogios, ese canto de las sirenas, ahora que sabemos que también nos lee.
Comentado por: un habitual el 10/5/2010 a las 15:29
Querido Félix, de bramido nada. A mi me suenan estas palabras como un cariñoso susurro al oído. ¡Gracias!
Comentado por: provoqueen el 10/5/2010 a las 15:28
No lo dude, aquí permaneceré –sin irme– hasta que se me vaya la melancolía. Y, con seguridad, también continuaré si ocurre el improbable milagro de la eterna luminosa alegría.
Ya sabe usted de mi incondicional admiración de siempre; que mantengo incluso ahora que sé la poca estima –la inquina– que tenía a la admiración humana mi también admirado Sócrates del norte.
Un abrazo.
Gabriella Marcel
Comentado por: Gabriella Marcel el 10/5/2010 a las 15:26
Comentado por: ldh el 10/5/2010 a las 14:33
Afortunadamente, le convencieron para practicar este fin de semana "sinderismo", sr. Azúa, porque todos los argumentos que esgrimía, eran contrarios a su conclusión de marcharse.
Comentado por: escarola el 10/5/2010 a las 13:50
macho, ante el artículo propagandístico revestido de ética (¡Dios, sálvame (de Luxe) de la ética de Luxe!) o/y/a/u/e moralina del sr. Mosterín, sólo queda decir: "Mosterín, coño!, estás más pasado que la heroína, no ves que es lo taurino lo que se lleva ahora entre los 'in'...los filósofos 'in', vamos, los que se quieren parecer a eso que antes se llamaba intelectuales"
saludos
Comentado por: vic el 10/5/2010 a las 12:46
Comentado por: DPA el 10/5/2010 a las 12:21
Comentado por: pablo el 10/5/2010 a las 12:09
Comentado por: enmaca el 10/5/2010 a las 12:06
Comentado por: enmaca el 10/5/2010 a las 12:05
De política, de olvidos y de libros
EMILIO LLEDÓ 14/02/2009
Ensayo. El hombre es, según se dice, el animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Quizá porque olvidó el tropiezo o no sabe que existen piedras. No sé lo que es peor, si la ignorancia o el olvido. Hay, por supuesto, otros males con sonidos más estrepitosos que el de la ignorancia y el olvido, palabras que, al parecer, andan perdidas por una especie de limbo teórico donde, desgraciadamente, colocamos a todo ese mundo ideal que no queremos, que no sabemos ver o que no nos "importa". Son enfermedades sociales, políticas, latrocinios económicos o mentales -nos ofuscan la posibilidad de pensar- que, desde el realismo de ciertas mentes rendidas pragmáticamente a la teoría del "hombre lobo del hombre", admiten ese estúpido dogma de que "así son las cosas". Con independencia de este falaz realismo, alimentado por la demencia, la rapacidad o la crueldad, no "son así las cosas", si aprendemos a mirarlas, a entenderlas y como consecuencia de este entendimiento, a no olvidarlas.
Es cierto que ronda por los espacios mentales de la sociedad la tesis de que es la "naturaleza" la que nos enseña la lección de la dominación o de la violencia. Ese dominio natural en el que estamos instalados y esa naturaleza que "somos", se transforma de una manera especial en los humanos. No conocemos completamente el comportamiento de los animales y es posible que la caza o la defensa originen alguna añagaza que nos parezca excesiva. Pero me temo que sólo el animal humano sea el único capaz de torturar, de convertir la maldad que arrastra en algo que sobrepasa su propio ser para hacer sufrir a los demás y, por supuesto, para mentir, para manipular, para calumniar, para matar. Este proceso creciente de corrupción real y, sobre todo, de corrupción mental tiene lugar, desde luego, por la inevitable lucha por existir en la naturaleza que nos constituye, y por el inmenso territorio social y político que hoy más que nunca nos asfixia. Un territorio donde se montan prestigios y desprestigios, se tergiversan los hechos, se trastornan los cerebros y se mantienen como verdades intocables palabras desgastadas y casi siempre vacías o, mejor dicho, vaciadas, como "democracia", "gobierno", "identidad", "libertad", "solidaridad", etcétera. A este desgaste se unen las frases hechas que al repetirse sin entenderlas o, mejor dicho, sin poderlas entender, acaban deteriorando nuestra ya naufragante capacidad de pensar.
Y es concretamente en el círculo o mejor en el circo de la política, ese necesario instrumento de la convivencia y la filantropía -amar la vida, la vida de los otros y no sólo la nuestra-, donde se presentan las más sorprendentes patologías en torno a estas cuestiones que se arrastran desde hace siglos por la historia. Esa tesis general a la que se ha aludido sería el fondo que subyace en el territorio de la degeneración política y económica, de la corrupción de las personas y de sus cerebros.
El problema es delicado y difícil, no sólo de resolver, sino incluso de plantear. Porque, como decía, la ignorancia y el olvido, que encuentran en la sociedad suficientes justificaciones para instalarse, tienen abundantes valedores que ocultan, tras ellas, su inmoralidad y el continuado y creciente cultivo de sus, digamos, fechorías.
La reflexión mucho más detenida sobre estas cuestiones me las ha despertado, una vez más, alguno de los excepcionales libros de Alejandro Nieto y concretamente su última obra, El desgobierno de lo público. Por supuesto que la lectura de este libro viene ya de un largo trato con la inusitada, poderosa, libre, producción intelectual de tan ejemplar autor. No soy jurista para valorar todas las calidades de trabajos como Derecho administrativo sancionador o El arbitrio judicial, de cuya excelencia me informó, hace tiempo, un magistrado alemán amigo para quien Alejandro Nieto era uno de los más grandes juristas de nuestro tiempo. No es ahora el momento de referirme a los problemas que surgen de algunos de sus otros fundamentales trabajos como, por ejemplo, La Burocracia o Los primeros pasos del Estado constitucional, que mereció el Premio Nacional de Ensayo. Además de estos y otros muchos libros estrictamente jurídicos, Alejandro Nieto ha publicado una serie de obras, digamos, marginales, como La ideología revolucionaria de los estudiantes europeos, escrito en 1969, España en astillas, o La tribu universitaria y en los que su agudeza y sus sinceros y, para algún crítico, descarnados planeamientos levantaron algunas protestas que como sus obras tan, al parecer, políticamente incorrectas desde distintas esquinas de la supuesta incorrección, han caído en un injusto, lamentable, y por utilizar un término que analizó en un importante libro, corrupto olvido.
Pero no me parecería saludable que más que en el olvido se esfumase en la ignorancia el nuevo libro de nuestro autor. Hay en nuestro país tantas discusiones, propagandas más o menos mediáticas, cotilleos ridículos, que realmente resulta escandaloso y lamentable el que se ignorase este libro. La ignorancia a la que me refería sirve muchas veces de condimento para la hipocresía y la doble o múltiple moral. Una saludable prueba de sabiduría ciudadana sería la discusión y reflexión sobre El desgobierno de lo público. Su sorprendente 'Final' constituye algunas de las páginas más brillantes de la literatura política. No debería caer, sin más, en la ignorancia o el olvido.
Comentado por: cp el 10/5/2010 a las 12:02
Comentado por: fidel el 10/5/2010 a las 11:37
Comentado por: fidel el 10/5/2010 a las 11:34
La cara dice mucho de una persona, observen los curas, los policías y los dependientes del Corte Ingles y comparen con los taxistas y guardias de seguridad privados.
Comentado por: Oriente el 10/5/2010 a las 11:30
Menos mal, aunque los articulos políticos en estos tiempos nunca sobran si se elaboran desde el pensamiento crítico, como es el caso. Este blog es uno de los pocos refugios que dispongo. Gran noticia
Comentado por: nico el 10/5/2010 a las 11:14
Comentado por: J.E. el 10/5/2010 a las 11:04
TRIBUNA: JESÚS MOSTERÍN
El triunfo de la compasión
El mundo está lleno de salvajadas contra humanos y no humanos, pero este hecho lamentable no justifica la tauromaquia. La tradición tampoco puede utilizarse como justificación ética de una práctica cruel
JESÚS MOSTERÍN 09/05/2010
La compasión es la emoción desagradable que sentimos cuando nos ponemos imaginativamente en el lugar de otro que padece, y padecemos con él, lo compadecemos. Hemos empezado a entender el mecanismo de la compasión gracias a Giacomo Rizzolatti, descubridor de las neuronas espejo, que se disparan en nuestro cerebro tanto cuando hacemos o sentimos ciertas cosas como cuando vemos que otro las hace o siente. Las neuronas espejo de la ínsula se disparan y producen en nosotros una sensación penosa cuando vemos a otro sufriendo. Esta capacidad puede ejercitarse y afinarse o, al contrario, embotarse por falta de uso.
Los pensadores de la Ilustración, desde Adam Smith hasta Jeremy Bentham, pusieron la compasión en el centro de sus preocupaciones. David Hume pensaba que la compasión es la emoción moral fundamental (junto al amor por uno mismo). Charles Darwin consideraba la compasión la más noble de nuestras virtudes. Opuesto a la esclavitud y horrorizado por la crueldad de los fueguinos de la Patagonia con los extraños, introdujo su idea del círculo en expansión de la compasión para explicar el progreso moral de la humanidad. Los hombres más primitivos sólo se compadecían de sus amigos y parientes; luego este sentimiento se iría extendiendo a otros grupos, naciones, razas y especies. Darwin pensaba que el círculo de la compasión seguirá extendiéndose hasta que llegue a su lógica conclusión, es decir, hasta que abarque a todas las criaturas capaces de sufrir.
El pensamiento indio, y en especial el budismo y el jainismo, consideran que la ahimsa (la no-violencia, la no-crueldad, la compasión frente a todas las criaturas sensibles) es el principio central de la ética. En contraste con el silencio de la jerarquía católica, el Dalai Lama ha reclamado públicamente la abolición de las corridas de toros. Al rey Juan Carlos, ya desprestigiado por sus continuas cacerías, no se le ocurre otra cosa que salir ahora en defensa de la tauromaquia. Más le valdría identificarse con su antecesor ilustrado Carlos III, que prohibió las corridas de toros, que con el cutre y absolutista Fernando VII, que las promovió.
El conocimiento facilita la empatía. Como decía Francis Crick (el descubridor de la doble hélice), los únicos autores que dudan del dolor de los perros son los que no tienen perro. Muchos españoles no dudan del dolor de los perros ni de los toros. Cuando un degenerado cortó con una sierra eléctrica las patas de los perros de la perrera de Tarragona y los dejó desangrarse hasta la muerte, más de medio millón de españoles estamparon su firma en una petición al Congreso exigiendo la introducción del maltrato animal en el Código Penal. En Cataluña todas las encuestas indican una gran mayoría a favor de la abolición de la tauromaquia, solicitada al Parlamento catalán por más de 200.000 firmas. Yo conozco a varios firmantes de la petición; todos lo hicieron por compasión, ninguno por nacionalismo.
Los defensores de la tauromaquia siempre repiten los mismos argumentos a favor de la crueldad; si se tomaran en serio, justificarían también la tortura de los seres humanos. Ya sé que los toros no son lo mismo que los hombres, pero la corrección lógica de las argumentaciones depende exclusivamente de su forma, no de su contenido. En eso consiste el carácter formal de la lógica. Si aceptamos un argumento como correcto, tenemos que aceptar como igualmente correcto cualquier otro que tenga la misma forma lógica, aunque ambos traten de cosas muy diferentes. A la inversa, si rechazamos un argumento por incorrecto, también debemos rechazar cualquier otro con la misma forma. Incluso escritores insignes como Fernando Savater y Mario Vargas Llosa, en sus recientes apologías de la tauromaquia publicadas en este diario, no han logrado formular un solo argumento que se tenga en pie, pues aceptan y rechazan a la vez razonamientos con idéntica forma lógica por el mero hecho de que sus conclusiones se refieran en un caso a toros y en otro a seres humanos.
Ambos autores insisten en el argumento inválido de que también hay otros casos de crueldad con los animales, lo que justificaría la tauromaquia. Savater nos ofrece una larga lista de maltratos a los animales, remontándose nada menos que al sufrimiento infligido por Aníbal a sus elefantes cuando los hizo atravesar los Alpes. En efecto, debieron de sufrir mucho, pero no más que los soldados, la mayoría de los cuales no lograron sobrevivir a la aventura italiana del caudillo cartaginés. Si esto fuese una justificación del maltrato animal, también lo sería del maltrato humano y de la agresión militar. Vargas Llosa pone el ejemplo de la langosta arrojada viva al agua hirviente para dar más gusto a ciertos gourmets. Esto justificaría las corridas, pues también las langostas sufren. También es cruel la obtención del foie-gras de ganso torturado, pero por eso mismo el foie-gras ya ha sido prohibido en varios Estados de EE UU y en varios países de la UE. En cualquier caso, sabemos que los toros sienten dolor como nosotros, pues el sistema límbico y las partes del cerebro involucradas en el dolor son muy parecidos en todos los mamíferos. El neurólogo José Rodríguez Delgado hizo sus famosos experimentos para localizar los centros del placer y el dolor en el cerebro de toros y hombres y no encontró diferencias apreciables. Desde luego, el mundo está lleno de salvajadas y crueldades contra los animales humanos y no humanos, pero este hecho lamentable no justifica nada.
Se aduce que la tauromaquia forma parte de la tradición española, como si lo tradicional fuera una justificación ética, lo que obviamente no es. Todas las costumbres abominables, injustas o crueles son tradicionales allí donde se practican. Vargas Llosa siempre ha polemizado contra la corrupción y la dictadura en América Latina, pero ambas son desgraciadamente tradicionales en muchos de esos países. También ha puesto a Chile como ejemplo a seguir por los demás países sudamericanos. Pero Chile prohibió las corridas de toros hace ya dos siglos, el mismo día y por el mismo decreto que abolió la esclavitud.
Antes los caballos salían a la plaza de toros sin protección alguna y durante la suerte de varas casi siempre acababan destripados y con los intestinos por el suelo. Por otro lado, como los toros no querían combatir y huían, les introducían en el cuerpo banderillas de fuego (petardos que estallaban en su interior y desgarraban sus carnes), a ver si así, enloquecidos de dolor, se decidían a embestir. En 1928 al general Primo de Rivera se le ocurrió invitar a una elegante dama parisina, hermana de un ministro francés, a una corrida de toros en Aranjuez. Cuando la dama empezó a ver la sangre brotar a borbotones, los intestinos de los caballos caer a su lado y los petardos estallar dentro de los toros, casi le dio un patatús de tanta repugnancia e indignación como le produjo el espectáculo. El general, avergonzado, ordenó al día siguiente que se cambiase el reglamento taurino, suprimiendo los aspectos que más pudieran escandalizar a los extranjeros, a quienes se suponía una sensibilidad menos embotada que a los aficionados locales.
Los toros pertenecen a la misma especie que las vacas lecheras, aunque no hayan sido tan modificados por selección artificial. Son herbívoros y rumiantes, especialistas en la huida, no en el combate, aunque en la corrida se los obligue a defenderse a cornadas. Los taurinos dicen que la tauromaquia es la única manera de conservar los toros "bravos". Pero hay una solución mejor: transformar las dehesas en que se crían (a veces de gran valor ecológico) en reservas naturales. Algunos añaden que, puesto que no se ha maltratado a los toros con anterioridad, hay que torturarlos atrozmente antes de morir. ¿Aceptarían estos taurinos que a ellos se les aplicase el mismo razonamiento?
Los amigos de la libertad nunca hemos pretendido que no se pueda prohibir nada. Aunque pensamos que nadie debe inmiscuirse en las interacciones voluntarias entre adultos, admitimos y propugnamos la prohibición de cualquier tipo de tortura y de crueldad innecesaria. Si aquí y ahora hablamos de la tauromaquia, no es porque sea la única o la peor forma de crueldad, sino porque su abolición ya está sometida a debate legislativo en Cataluña. Si allí se consigue, el debate se trasladará al resto de España y a los otros países implicados. No sabemos cuándo acabará esta discusión, pero sí cómo acabará. A la larga, la crueldad es indefendible. Todos los buenos argumentos y todos los buenos sentimientos apuntan al triunfo de la compasión.
Comentado por: dubidú-do el 10/5/2010 a las 10:59
Recuerdo a Azúa escribir de García Calvo: lleva muchos años escribiendo lo mismo. No veo nada criticable en opinar lo mismo de él.
El asunto no es que la situación política sea la que es, sino plantearse si lo que un cursi llamaría 'herramientas teóricas' de Azúa, a las que ha llegado a través de una larga evolución, poseen la misma efectividad en el ámbito político que cuando las usa para analizar un cuadro o una novela. Yo opino que no. Y me parece que esa 'repetición' se debe a que, por carecer de instrumentos de análisis adecuados, Azúa no hace otra cosa que darse de cabeza contra la realidad política, pasando de la ironía al sarcasmo y de éste al cabreo o al derrotismo. Pero ello no conduce en casi ningún caso a una mejor comprensión de lo que ocurre o a descubrir aspectos no percibidos antes (como, por el contrario, sí ocurre en su trabajo estético). Incluso, bastará un repaso a lo escrito poco tiempo atrás para ver lo equivocado de casi todas sus predicciones.
Tampoco tiene ello nada de especial. Repasar las obras de la columna a la derecha de los comentarios bastará para darse cuenta que el tema político 'no es lo suyo'. Ojalá en los cuarteles de invierno encuentre inspiración para volver a lo que mejor hace y deje Montilla para lo que saben más o no sirven para otra cosa.
Comentado por: montilla, sólo moriles el 10/5/2010 a las 10:56
http://paisajes.blogcindario.com/2010/04/00375-articulos-politicos-o-el-peso-de-una-rosa-frente-al-mar.html
Artículos políticos o el peso de una rosa frente al mar
Alguien me recuerda, si bien cariñosamente, que no escribo artículos políticos desde hace algún tiempo. Tengo que darle la razón, como es obvio, pero apostillo:
-¿Pa qué quiés que escriba? ¿Para insistir en la corrupción, en la que tanto he insistido ya y de la que Gurtel sería ahora el paradigma? ¿Para explayarme en los entresijos del Estatut o en la politización de uno de los Poderes del Estado que separó Montesquieu y volvió a unir Alfonso Guerra en santo matrimonio y de una forma hipostática? ¿Para abundar en el despellejamiento del superjuez Baltasar Garzón, que tiene nombre de Mago, o para extenderme en su defensa numantina o ultramontana, que tanto monta? ¿Para expresar que la convivencia ha empeorado muchísimo últimamente, tanto que ya se masca el odio visceral y el atavismo de las Españas? ¿Para poner de manifiesto una vez más el espeluznante envilecimiento de la cordura? ¿Para eso quieres que escriba?
-Pues sí, pica más o menos
-Pero esos son temas recurrentes en los medios de comunicación… ¿Es que no tienes bastante?
-No, porque los medios de comunicación son una prolongación de los partidos políticos. Donde unos atacan, otros defienden. Y al revés. Pocos hay que griten sin previopago y sin plenaconcordancia
-La voz de su amo viene de muy lejos, como decía aquella canción de Serrat
-Ya, pero ahora es una voz desgañitada y superlativa. Tanto que parece voz y media. ¿No ves cuan gritan esos malditos?
-¿Te refieres a determinados periodistas y/o parlanchines de la radio y la televisión?
-A esos me refiero ¿No percibes que ponen más énfasis y más fundamentalismo que sus propios mentores? Un día se les revientan las venas
-¿Quieres decir que no hay ninguna objetividad, ninguna concesión al enemigo?
-Absolutamente ninguna. Lo que hay es una mentira sostenida y descarnada, a sabiendas de que lo es, por parte de los unos y de los otros
-¿Como una metáfora de la prevaricación?
-Pues mira, sí, tiene casi todos los ingredientes. Lo malo es que nadie quiere bajarse de la burra
-Es que hay muchas cosas en juego, amigo: mucho negocio, mucha codicia, mucho contrato que mantener, mucho estómago que llenar, mucha pasta gansa que depende de la tarta publicitaria
-Bueno, habrá también convencidos.
-Sí, pero quítales el cargo y el parné y verás lo que les dura el convencimiento.
-¿No hay solución, entonces?
-Tal vez sí, pero tendrían que implicarse seriamente los ciudadanos en lugar de silbar y desentenderse. Lo que parece claro es que los políticos que hoy tenemos no saben administrar las papeletas que les confiamos. Son mediocres, son egoístas, son manirrotos, son incluso engreídos, no se sabe porqué. Y son escandalosamente corruptos.
-¿Todos?
-Sí, todos, aunque sólo sea por omisión, que es una forma del consentimiento.
Finalmente, le he dicho a este amigo que mi opinión no tiene peso ninguno en el concierto internacional de las naciones ni en el ámbito de mi propio País ni en ninguna de sus Autonomías o Municipios. Tampoco tengo peso en el conjunto de la sociedad ni en el reducido número de mis lectores. Ni siquiera en el pueblo de Muelas de los Caballeros, lugar de donde procedo, ni en el pueblo de Villajoyosa, lugar en el que vivo, ni en ninguna otra parte que no sea estrictamente mi casa. Pero en mi casa sí, ya veis, en mi casa tengo un peso de más de ochenta kilos que planto cada día ante el ordenador para poder seguir hablando del mar y de la rosa. Y está bien, ¿no? Alguien tiene que hacerlo para que el mar siga siendo un horizonte azul y para que la rosa no se malogre o se marchite.
Dicho de otro modo:
…
¿Y qué sentido tiene
que ocupéis el espacio de un poema
si tengo que llamaros
por vuestro nombre, y vuestros méritos
se limitan a la depredación?
…
No, el día es hermoso
y no puedo gastarlo ni gastarme
en la enumeración prolija
de vuestros crímenes.
Es mejor que me ocupe de esa rosa amarilla
que traspasa las bardas del jardín,
porque es elemental y huele
a verdades que se sitúan
más allá de vosotros, más allá
de esta victoria impune
de la banalidad, que nace
estrepitosamente derrotada.
Fragmento del poema “Una rosa amarilla”
Un abrazo
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
Comentado por: Mariano Estrada el 10/5/2010 a las 10:52
Comentado por: Isis el 10/5/2010 a las 10:33
Un saludo
Qué ridícula suena la crítica al sr Félix de Azúa acerca de que “siempre escribe de lo mismo”. Escribe como respuesta a la clase política más totalitaria e incívica que nos hemos encontrado en los últimos 30 años. La ambición y los delirios de estos individuos van a más y cuando alguien lo denuncia sistemáticamente recibe la grosera etiqueta de “pesado” o “falto de imaginación”. Como al médico que advirtiera del cáncer que evoluciona implacablemente. ¿Le diríamos que estamos hartos de sus diagnósticos porque siempre suenan a lo mismo?
El sr Félix de Azúa muestra con valentía la realidad y es doblemente meritorio por culpa de todos los que tienen tribuna pública y deciden callarse o lamerle el culo al cacique de turno.
Además tiene sus columnas para escribir LO QUE LE DÉ LA GANA. Y a quien no le guste que le vayan dando.
Atentamente
Comentado por: Federico Herrera el 10/5/2010 a las 09:46
Comentado por: prefiero las pipas el 10/5/2010 a las 09:41
Comentado por: francesca el 10/5/2010 a las 09:18
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
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22/5/2012 02:48
Gracias por decirlo tan claro,...
Publicado por: francesca
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