El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 22 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Dios ha vuelto para quedarse

El lema “Probablemente no hay Dios, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Autobuses de Londres

A medida que la ruina avance como avanzaba antaño la peste (¿o acaso creíamos que eso sólo sucedía en épocas llamadas "oscuras"?), irá espesando la nube de opio populista. Y menos mal, porque, o se le droga un poco, o de repente el llamado pueblo deja de ser esa tediosa ficción de los nacionalistas y se convierte en una fiera a la que arroba ver el mundo en llamas.

    No hay como Dios para mantener distraído al personal que, o bien ya no le tira, o bien ya le rebasa el sexo. Dejemos por lo tanto a la juventud jadeando en el baño turco, con sus turgencias y sus tórridos vapores, y a partir de los treinta que se entretengan con Dios. No parece ser otra la razón por la que Berlusconi, que conoce y comparte las bajezas del populus, ha montado el Circo de la Muerte. El espectáculo necrófilo en cuyo ruedo el Vaticano ha exhibido los colmillos, la crueldad, el sadismo, el desprecio de la vida que esconde bajo espesos faldones, nos tiene a todos entretenidos. ¡A mí también, como ven! Porque lo decisivo es que desconectar el ovillo de carne en que se había convertido la joven de las fotos no debería llamarse "eutanasia" sino "caridad cristiana". Es la ínsita malignidad de los prelados la que ha ocultado lo elemental: que Jesucristo la habría desconectado.

    Y he aquí que los autobuses también se adornan con Dios. En uno de sus certeros artículos se reía Ana Nuño de los actuales ateos comparados con, por ejemplo, el Bertrand Russell de Por qué no soy cristiano (¿hay edición en el mercado?). Para el otro autobús, el de los creyentes, cabría citar al soberbio Unamuno, por ejemplo, el que se ríe de los ateos en Contra esto y aquello, por fin reeditado en la ineludible Biblioteca Castro. Ateos y creyentes tan insustanciales como ese Berlusconi hinchado de nada y hedor. Ateos y creyentes cuya argumentación cabe en un anuncio de autobús.

    Desconfíen. Siendo Dios un mero (o puro) sentimiento íntimo (como la patria, por cierto), su uso externo y sobre todo su usufructo institucional esconde siempre un jugoso negocio para obispos y raposos de banderita.

Publicado el sábado 14 de febrero de 2009.

[Publicado el 16/2/2009 a las 10:06]

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Comentarios (39)

  • ust.creyeron que no iva a volver,pero os he vuelto y muy malo con toda la ira guardada desde hace dos mil años, los voy a castigar mal este mundo es mio humanos imbeciles les q

    Comentado por: diego david garcia el 27/3/2010 a las 00:54

  • DIOS ES O SE LO HACE? ---- Acabo de ver 'Gente de Roma' (del bueno de Etore Scola)donde se desliza está posible 'pintada' sobre alguna pared de esa maravillosa ciudad. !!!Total!!!

    Comentado por: pero en qué conio estamos! el 29/3/2009 a las 20:52

  • ¡Vaya la que has armado con lo de que Velázquez era una mujer! ¿Te imaginas la que le debe de estar cayendo a la pobre Carmen B. Palomares? ¿Tú crees que la biografía del artista condiciona la percepción de su obra? Podrías escribir otras Vidas imaginarias, chico, tienes madera, jajaja

    Comentado por: Teresa el 05/3/2009 a las 14:30

  • Me parece que era Wittgenstein el que escribía que la metafísica debía diferenciarse de la razón porque se basaba en la intuición y en el sentimiento. La metafísica no sería, por tanto, racional; si acaso sería irracional o pos-racional, según se mire. De todas formas, los argumentos a favor o en contra de la existencia de Dios debían quedar al margen de la ciencia y de los límites del conocimiento ("de lo que no se puede hablar es mejor callar" escribía en el Tractatus)

    Aún así, Wittgenstein era un filósofo espiritual, como la mayoría de los clásicos. Una de las lecciones que acostumbro a percibir al leerlos es la de buscar a Dios en el interior de cada uno –cursi, lo admito- y en sus acciones (¿humanismo ateo?) más que en un más allá y un hombrecillo sentado en una nube dirigiendo el mundo.

    Si no me equivoco, Nietzsche no descartaba la existencia de un más allá, pero opinaba que a efectos prácticos el mundo tal y como se percibe debía ser el único digno de nuestra atención. Lo que opinaba Kant no lo tengo tan claro, en cambio. Lo que opinaba Socrates lo expone clarísimamente en la Apología.

    De todas formas, filosofar mejor o peor sobre metafísica es una actividad inevitable (ya lo decía Ortega); pero hay diferencias claras entre religión y metafísica. La uniformidad de pensamiento y el dogma, la base de cualquier religión, son, como mínimo, descorazonadoras. Hume escribió artículos interesantísimos sobre las caras oscuras de la religión: el fanatismo y el gregarismo, entre otros. Por no hablar de Russell, por supuesto.

    La guerra de los autobuses me recuerda más los berrinches entre PP y PSOE por nimiedades que cualquier otra cosa. “Dios sí existe y se llama Pep Guardiola”, por ejemplo. ¿No se les ha ocurrido? Que lo patrocine la TMB, me apunto.

    Comentado por: andreu el 23/2/2009 a las 16:18

  • al sr. javier,

    esa es una de las más peculiares maneras que he oído de ser un 'cristiano henchido de fe', se lo aseguro; bueno, se supone la fe en las palabras del cristo, no?

    saludos

    Comentado por: vic el 18/2/2009 a las 09:41

  • Felix;
    ¿Quién es Carmen B. Palomares?. He supuesto que esa mujer (o no) es la que te ha puesto sobre la pista de que Diego era Isabel. Ya que te has atrevido, ¿me puedes decir quién es ella (o el?)

    Comentado por: Julia el 18/2/2009 a las 00:23

  • Javier, estaba ironizando en mi contestación a phil. Precisamente esa NO es mi opinión. Personalmente suelo encontrar preferible callar y dejar que hablen a los números.
    Por otra parte, 'imperdonable' me parece excesivo, si me permites la objeción.

    Comentado por: provoqueen el 17/2/2009 a las 22:57

  • … al menos leer lo anterior para no repetirse demasiado. De modo que empiezo por Provoquen: ¿Es necesario hablar en plural –no hemos entrado..- para sustentar su propia opinión?... ¡¿Cómo se atreve?!. Es un vicio imperdonable, querida amiga..

    Por abajo se cita al alcalde de Zaragoza y su pretensión de dar el nombre de Monseñor a una calle… Resulta patético y, en cierto sentido, el episodio, me recuerda a las fotos de la exsecuestrada en bikini (qué tipazo! Todo el mundo estuvo de acuerdo..): algo hay que hacer para… bueno, para lo que sea. Los que están ahí saben que algo tienen que hacer para mantenerse, hacerse escuchar, etc, etc. Y entonces hacen esas cosas.

    Bush… Les recomiendo que busquen y lean un artículo de Phil Roth escrito en 1970 titulado “Una modesta proposición” (mismo título que aquél otro del s. XIX, no sé si de Swift). En pocas palabras se dice todo sobre este tipo de personajes (que abundan, abundan..).

    Bacon. Me cruzo todos los días, varias veces, en el Metro de Madrid, con un cuadro suyo: el de ese papa, no recuerdo ahora cuál, pintado antes por Velázquez. No soy ni medio experto pero, para mí, solo con ese cuadro me vale como artista. Esa figura dentro de una vitrina con la boca abierta: aaaaaaaaaaaaah!!!!... Nada que añadir.

    El autobús de los ateos… Por qué de los ateos?... Si yo fuera un cristiano, henchido de fe, no lo hubiera escrito de otra manera: Probablemente Dios no existe. ¿Cómo atreverse a mencionar a Dios, tan seriamente, sino anteponiendo un adverbio sumiso como ese “probablemente”?... Hombre, que muchos no lo entiendan me parece normal pero que la propia jerarquía religiosa ponga el grito en el cielo tiene el mismo sesgo que el empecinamiento de esos mismos ante esa eutanasia en Italia. Efectivamente solo verdaderos ateos como estos, que se disfrazan de iluminados, creyentes fervorosos, radicalmente amorales, son capaces de tamaño despropósito.

    Comentado por: Javier el 17/2/2009 a las 20:34

  • Texto de Josep Pla , el otro día se colgo aqui una entrevista , esta en catalan .


    Sobre
    la felicitat

    La felicitat col·lectiva no existeix. Si algun dia la sentiu prometre, no hi perdeu gaire el temps. La felicitat és una qüestió personal, individual. És una il·lusió de l'esperit que pot produir-se en una època tardana de la vida.

    De cinquanta a seixanta-cinc anys es pot ser feliç. No dic pas que se'n sigui. Dic que de vegades és factible. Per ser-ho, la primera cosa que es necessita és tenir una excel·lent opinió d'un mateix. En aquesta edat, l'home hi és portat. En aquesta etapa de la vida els homes tendeixen a raonar d'aquesta manera:

    –I bé: comptat i debatut, jo sóc un home d'una certa categoria, d'un cert volum, d'una indubtable presència. Amb una mica de sort n'hauria pogut tenir més, és clar. Però no es pot pas negar: sóc imprescindible. La meva situació, ningú no podria discutir-me-la.

    Quan l'home arriba a aquesta latitud, algunes incògnites s'han aclarit. El qui ha nascut per viure en solitud ha vist el fracàs de totes les aventures, generalment desagradables, infructuoses, per deixar de ser-ho. El qui semblava destinat a la companyia té una situació cristal·litzada, susceptible de ser continuada: vull dir que ha arribat a un resultat positiu, a una existència mediocre, una mica pansida. El qui està marcat per la possessió del diner el posseeix o el posseirà, d'un moment a l'altre, d'una manera indefectible. El qui haurà d'anar tirant i fent tombarelles més o menys profundes tota la vida les va fent, en efecte. Uns i altres, cadascú en la seva esfera, han fet un esforç gran o petit i viuen de la inèrcia. Vivim –prenent ara la paraula en un sentit molt general– de renda. Sovint la renda no hi arriba. Si arriba es crea una situació propensa a fer que l'home se senti satisfet.

    A aquesta edat, en el transcurs d'aquesta etapa, ha calgut adaptar-se finalment a la vida. S'han perdut gairebé totes les il·lusions i les que no s'han perdut solen ser informulables; així, les superfícies de fricció, de disgust i de dolor s'han sensiblement reduït. L'home assaboreix –amb poques dents, és clar– el gust, el saber dels dies. Aquest saber, que en la joventut està caracteritzat per la més dispersa i buida generalització, esdevé ara un saber concret. Divagar és dolorós. Concretar és plaent. La sensació de la vida no és potser tan transparent com afirmen els optimistes. En cada cas varia. Cada home és un món. Alguns la troben a través del paladar, altres a través de la poesia; uns concedeixen molta importància a les corbates i a les camises; altres volen diners o satisfer una ambició o tenir una canya de pescar; alguns es complauen a contemplar la terra i els arbres; altres tendeixen a mirar les formes humanes vives. L'home tendeix a seguir el sentit de la pròpia badoqueria. La felicitat és una forma de badoqueria.

    L'adaptació a la vida, en aquesta edat, és un fet cert pel que es refereix a l'adaptació física de l'organisme. Hem donat moltes voltes al coixí i finalment hem trobat la posició justa. Hem tingut molt de mal de queixal i totes les malalties que ens ha tocat de suportar, i ens hem anat acostumant a aquestes incidències A mesura que passen els anys, el dolor perd intensitat i els seus efectes són més lleus. Amb els anys ens tornem una mica insensibles, en el sentit que s'arriba a un cert statu quo entre l'organisme i els atacs que constantment sofreix. S'arriba també a una certa insensibilitat psíquica. Si girem la vista enrera, apareix la successiva fila dels amics i coneguts que han passat avall i caigueren a la vora del camí. L'espectacle és depriment, però contribueix a reforçar la pròpia importància, l'excel·lent idea que tenim de nosaltres mateixos. La desaparició dels altres reforça el propi egoisme. Ens tornem presentistes. Descobrim les coses concretes, i això fa que aquest sigui el període de la vida humana menys ensopit. Al moment en què tot el que us rodeja us parla de la fugacitat de tot, apareix el gust saborós, concret, de la vida. D'aquí sorgeix una certa avidesa en l'aprofitament.

    Goethe ha deixat escrit que la felicitat està en la limitació. En la joventut, aquest consell és de gran profit. En la vellesa, ho és menys, perquè les limitacions són pròpies d'aquesta edat i de la disminució de forces que li és inherent.

    És possible limitar-se deliberadament? Si ens limitem massa deliberadament, sentim un cert mal gust a la boca i no dóna mai l'adhesió plena. L'important seria saber-se limitar amb gràcia, d'una manera instintiva, una mica inconscient. La qual cosa és difícil per dues raons importants: primer, perquè sempre tenim una idea exagerada de nosaltres mateixos; després, perquè les opinions dels altres ens afecten enormement. Un home net d'aquests dos defectes, ¿pot existir? És difícil. Però potser n'hi ha algun. Són els homes feliços.

    Josep Pla

    Comentado por: albert el 17/2/2009 a las 20:03

  • Don Félix,
    Uno mi agradecimiento al de la Dra. Laminioni por haber sido Vd. el introductor de nuestro trabajo en España. Asimismo aprovecho la ocasión para invitarle a nuestro próximo Congreso de Antropometría Lacaniana que tendrá lugar el próximo mes de octubre en la Universidad de Laconshire. Sobra decirle que esperamos con gran interés una ponencia suya sobre el tema que nos ocupa.
    El profesor Miles Bacon asistirá también, pues fue gracias a su inestimable aportación que la Dra. Laminioni y una servidora llevamos a buen puerto nuestros estudios sobre la obra de su padre. En su nombre quiero expresarle todo el agradecimiento de la familia Bacon por el magnífico prólogo que ha tenido Vd. a bien escribir para el catálogo de la exposición en el Museo del Prado.
    Atentamente,

    Gertrude Katescu, MLA, BD, CCC.
    Bucarestia Universzitat
    Romania

    Comentado por: Gertrude Katescu el 17/2/2009 a las 19:31

  • al sr. imagino,

    yerra ud. pues no soy tradicional sino tradicionalista (pero no de las JONS), con lo que el término significa;
    y en orden a lo de 'peste': si es por el olor, supone, y si por la enfermedad, ay! si viviera en el s. XIII...

    saludos

    P.S:
    al sr. juliano,

    no me creo que no buscara, si es que no tenía noticia, lo de 'Barry Lyndon' y lo de Bolingbroke...¿no sé por qué me pide algo?

    Comentado por: vic el 17/2/2009 a las 15:16

  • Imagino, ¿sabe que pondría yo en los buses?
    ME CAGO EN DIOS
    Así de grande. Y dejar que los demás crean o descrean en paz. Cada cual con sus defectos. Y usted, a aguantarse a sí mismo.

    Comentado por: julianio el 17/2/2009 a las 14:53

  • Phil, la ciencia no permite afirmar nada con rotundidad, por eso no hemos entrado al trapo del neodarwinismo, ni solemos meternos en terrenos científicos en general: al que afirma algo que según parece dicen los científicos, se lo machaca o se le imputa no haber sido testigo directo del experimento.
    De todo lo demás se puede hablar (es gratis).

    Aquí un artículo:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Neodarwinismo

    Comentado por: provoqueen el 17/2/2009 a las 14:35

  • Por cierto, ahora se me ocurre ¿cuándo va a salir ese gran científico llamado j. m. aznar negando la evolución? Supongo que es el segundo acto después de negar el efecto invernadero.

    Comentado por: phil perfect el 17/2/2009 a las 13:50

  • Últimamente parece que Azúa molesta un poco en estos entornos, está sacando demasiado los pies del tiesto. Vaya, un tipo que piensa por sí mismo, que audacia. Pero no le negarán, al menos, que tiene sentido del humor, el artículo sobre Bacon en el Prado es desternillante; los Giralt-Miracle de este mundo estarán ofendidísimos.

    Comentado por: Ossa el 17/2/2009 a las 13:48

  • Joder, todavía no me lo creo. Acabo de leer en un comentario que el neodarwinismo es el mayor fraude de la historia, y nadie dice nada. Pero, dónde coño estoy? Siempre pasa lo mismo en estos blogs, todo el mundo demostrando su cultura y bli bla blu, pero cuando se habla de ciencias todo el mundo mira hacia otro lado. ¿No será que no somos tan cultos cómo queremos hacer creer?

    Por cierto señor De Azúa, se olvida usted de citar "Por qué odio a los cristianos" del gran Daniel Clowes

    Comentado por: phil perfect el 17/2/2009 a las 13:36

  • Insisto: Obama es una persona, falible y mortal. ¿Molesta a alguien eso?

    Comentado por: provoqueen el 17/2/2009 a las 12:30

  • Insisto: Obama es una persona, falible y mortal. ¿Molesta a alguien eso?

    Comentado por: provoqueen el 17/2/2009 a las 12:30

  • No me extrañaría nada que Aló Presidenta sea el propio Azúa. El mayor fracaso de un escritor tan fino como Azúa es tener a una tipa así de admiradora. Venga escribir y escribir para que la tía no entienda nada de nada y siga erre que erre. Tras la coña del Bacon con Velázquez me lo imagino ahora disfrazado de lo que sea para limpiar su blog. Claro que trabajo no le falta: onagro, vic, juliano,... y toda esa peste tradicional.

    Comentado por: imagino el 17/2/2009 a las 12:17

  • No me extrañaría nada que Aló Presidenta sea el propio Azúa. El mayor fracaso de un escritor tan fino como Azúa es tener a una tipa así de admiradora. Venga escribir y escribir para que la tía no entienda nada de nada y siga erre que erre. Tras la coña del Bacon con Velázquez me lo imagino ahora disfrazado de lo que sea para limpiar su blog. Claro que trabajo no le falta: onagro, vic, juliano,... y toda esa peste tradicional.

    Comentado por: imagino el 17/2/2009 a las 12:16

  • Conque "no podemos añadir una coma a lo ya sabido" ¡Que humildad, que
    inmensa humildad, maestro! Yo sí que no estoy descubriendo nada nuevo si
    digo que, mediante este su crucial artículo, acaba usted de abrir a la exploración racional un desconocido continente cósmico de la totalidad del ser estético del mundo, hombre incluido, en su despliegue universal hacia el Absoluto, hacia el Concepto y/o la Idea. Con sólida base objetiva en la ideología política del, ¿cómo no?, materialismo dialéctico, debidamente actualizada, eso sí, en su referente actual africano, y (que todo hay que decirlo) sin pelos en la lengua, se pone ahí al fin de manifiesto el crucial valor de la soterrada violencia de clase sin pasar tampoco por alto la no menos importante variable (aunque nunca determinante en última instancia, sino meramente dominante en todo su conjunto de variables) personalista-psicológica puesta bien de relieve en el guiño cultista hacia los tobillos de elefante de la desdichada Doris (con síndrome de base social-productiva y no génético-biológica), matizados por los colores tenues que tan piadosamente le propició su marido, el artista. Casualmente tuve hace décadas un encuentro fugaz en un chiringuito de Torredembarra con el atribulado jefe de personal de Bacon y puedo atestiguar que aquel hombre arrepentido purgaba en alcohol su otrora función de instrumento del Capital internacional. No quiero, sin embargo, entrar en lo de Isabel Velazquez porque no tengo datos suficientes para pronunciarme con la debida profesionalidad. A lo dicho: ¡gracias, maestro! Es cierto, es la verdad total y sin fisuras: la definitiva redención de Satán (del Dionisos postpagano), su redención –digo–, no su derrota. Son las oscuras tinieblas y la siempre persistente diarrea de la inconfundible sangre envenenada, obligada a las crónicas visitas al retrete, convertidas, al fin y de una vez por todas, en apolínea luz de platino oxidado. Al parecer, cada cual tiene que comer su ración de carbón. Comes carbón y quizá te purificas. Desde luego, lo que es seguro es que si no sigues la dieta de carbono ni te enteras. Van Kierkegaard y Walser y se pasan por casa de Nietzsche, más conocedor y experto en crápulas, para que les apomcañe a rescatar a Bacon de la parranda nocturna. Al fin le encuentran hecho unos zorros y, tras mucho persistir, le convencen para ir los cuatro a desayunar café con cruasán a alguna taberna suiza, e inmediatamente después cogen las mochilas y comienzan la ascensión mañanera a la cima de las nieves impolutas. Bajan luego con el mal de altura, pero completamente sosegados y con todo el rigor visual y la estimulante respiración que les ha dado la altitud de una atmósfera tan pulcra. Es entonces cuando, rebosantes de belleza, amor y caridad, se olvidan de sus propios nombres, de quiénes son y con esa inocencia que da el olvido del yo van y la desconectan, le dan humana sepultura y siguen piadosamente hablando con la recién muerta. Se les une a la animada conversación y es allí donde definitivamente se aclara de qué era exactamente partidario cada uno de los cinco y la propia difunta. Hay que andar con mucho ojo porque sólo al final de los procesos se aclaran los principios y se entiende todo. Hasta aquí llegaron las aguas. Ha sido un placer. Me despido pues de todo ustedes y les mando un fuerte abrazo AMOROSO.

    Comentado por: Onagro el 17/2/2009 a las 11:42

  • Ay!, el sr. Azúa y Dios, Dios y el sr. Azúa quén da más en la almoneda asendereada de los llamados problemas del hombre, del hombre moderno.
    Con respecto a lo que sucedió en Italia, parece que el sr. Azúa no se aplica la medicina, en cuanto al conocimiento exclusivamente, ojo!, que no en cuanto al sentimiento, de lo que muy bien dice que Unamuno escribió en su librito pues él, el vasco, se mete con LeDantec verbigracia, diciendo que los cintificistas no conocen de lo que hablan cuando hablan de 'teología'; de lo que infiero que el Sr. Azúa tampoco lo hace cuando se refiere a la "ínsita malignidad de los prelados", que digo yo , como dice Unamuno y cuenta a propósito de un estudiante de Plinio, que sabrá él lo que ven los elefantes, que sabrá el sr. Azúa dónde queda la planta ínsita de la malignidad purpurada.
    Pero la premisa por la que se resuelven los problemas de la vida, la muerte, el aborto o la eutanasia desde el punto de vista cristiano es que se presupone de principio que la vida es un don, mas un don fungible y si lo es, y es fungible, no pertenece al hombre sino a su Dador establecer el lapso, luego:
    Primero, no es posible el aborto porque el nasciturus es 'sujeto' del don desde la concepción, pues que si no ¿dónde situaría el Padre Eterno la dádiva al alma humana?; me respondo: hombre!, pues el momento de la concepción es lo más 'lógico' desde su punto de vista.
    Segundo, no es posible la eutanasia entendida como intervención humana que no sea puramente paliativa o pasiva pues que la vida no ha sido reclamada por el Dador, y puede hacerlo porque no se ha dicho que se dé o que sea algo 'sub specie aeternitatis', obviamente, como todo mortal conoce.
    Luego, desde el punto de vista de la asunción de estas premisas moralmente no es posible para ningún cristiano aceptar el aborto o la eutanasia, luego se debe, moralmente, actuar en contra; pero la solución frente a estos dilemas morales es muy fácil y sencilla si se quiere apoyar el aborto o la eutanasia sálgase, si lo está, del club católico....et c'est fini, por cierto yo no lo estoy allá ellos con sus morales...i'm a complete rake...
    Por cuanto a Dios se le debe el respeto debido si se es creyente, pero miren, si no se es, se le debe el respeto de gran idea como el que se le pueda tener a la Libertad o a la Igualdad o al Amor o al Hombre...los progres laicos no tienen ,normalmente, esta ternura intelectual y ridiculizan zafiamente(y se suelen rasgar las vestiduras cuando se ridiculiza zafiamente a la Libertad o a la Igualdad) lo que dice mucho de su intelecto

    saludos

    Comentado por: vic el 17/2/2009 a las 11:19

  • Ea, yo sé lo que me digo, pero no podría explicárselo en semanas... tendrá que conformarse con pequeñas y sencillas frases (llámelo reduccionismo si quiere, yo lo llamo sujeto+predicado). Empezaré por la más sencilla y obvia: "Obama es un hombre, con sus debilidades y fallos, como los demás".

    Comentado por: provoqueen el 17/2/2009 a las 10:55

  • Sobre el alma y el cuerpo

    Félix de Azúa
    EL PAÍS, 16/02/09

    El contraste entre la vieja pintura que sólo quería representar el orden del mundo para un puñado de aristócratas e ilustrados capaces de entenderlo, y la actual pintura que más bien da cuenta del orden de un individuo genial enfrentado al desorden del mundo, ha encontrado un ámbito efusivo en el Museo del Prado. La exposición de Francis Bacon es una grata aventura para quien se acerca a ese viejo arte del conocimiento con ánimo de aprender algo nuevo.

    Es cierto que Bacon ha sido ya tan estudiado como para que apenas podamos añadir una coma a lo ya sabido. No obstante, volver a constatar la radical expresión de su tragedia personal y cómo logró elevar una vida sórdida al más alto registro de nuestra efímera dignidad, sobrecoge. No podemos dejar de insistir, por ejemplo, en esos rosas pálidos y esos amarillos cenicientos, colores que su esposa Doris lució el día de la boda y que le había rogado a Bacon que eligiera en los almacenes Harrod’s de Londres. Es casi mítica la historia de cómo Bacon escapó una hora y cuarto de su agobiante trabajo en la empresa de seguros Lloyd’s sin advertir al jefe de personal, para recorrer las ofertas de febrero de los populares almacenes hasta encontrar ese rosa diáfano, ese leve alimonado cristalino, que transformarían a Doris, mujer de complexión fuerte y recias piernas, en la nube de madreperla sobre la que tantas veces habló Bacon en sus entrevistas. A su regreso, el jefe de personal le hizo acudir a su despacho y tras escuchar las explicaciones de Bacon, rebajó la penalización de 30 libras a 12. Bacon ha eternizado esa escena en su serie de “obispos aulladores” con una ternura que invita a llorar.

    Sin duda la claustrofobia de su trabajo cotidiano en las pequeñas celdas de la empresa británica (la estudiosa Ingrid G. Laminioni ha demostrado que en el Lloyd’s previo a la remodelación de Foster el volumen de cada despacho rebajaba la capacidad respiratoria en casi un 8%) influyó decisivamente en la presencia de líneas clausuradoras, escenografías cerradas y edículos giottescos, que son la marca de agua del artista. Como muestra la mesure-data de Gertrude Katescu, apenas hay imagen encerrada que no se corresponda con el tamaño exacto (a escala) de los despachos de la aseguradora Lloyd’s. Es uno de los signos extremos de la convicción ideológica que marcó a Bacon desde niño, cuando vio grupos de empleados con bombín caminando hacia la city y comenzó su rebelión contra el laborismo. Votante del partido conservador durante toda la vida, excepto durante un breve lapso liberal cuando probó sus primeras cervezas, las celdas que encierran sus figuras transmiten un poderoso manifiesto político no menos violento que los frescos de Siqueiros.

    Es quizás el regreso una y otra vez del icono del retrete, sin embargo, lo que más ha cautivado a la crítica. Sólo hace 25 años que sabemos la historia que se oculta tras esa imagen turbadora. En un viaje de veraneo a la Costa Brava, Bacon, Doris y los niños fueron a dar a un hotel de Lloret de Mar donde trataron de acomodarse a las tradiciones mediterráneas. Acosados por la agresiva dieta de lechuga y pescado congelado, el matrimonio y los niños sufrieron en silencio la humillación, conscientes de que no estaban en un lugar donde los derechos humanos tuvieran cobertura. Una fatídica noche de julio, los dos niños, Lizbeth y Miles, así como el matrimonio Bacon, sufrieron agudos ataques de diarrea y se vieron obligados a turnarse en el uso del WC. Alertado el personal del hotel y temiendo un escándalo mundial (por entonces Bacon ya gozaba de cierto prestigio), trataron de comprar al matrimonio Bacon con un viaje en autobús hasta el monasterio de Poblet. Cuando Bacon se negó a aceptar el chantaje, los dueños del hotel (y sus empleados, no nos engañemos, porque la sumisión de los trabajadores en aquella parte es absoluta) tuvieron palabras de befa sobre los británicos, el Gobierno de su Majestad e incluso la palidez de los niños ingleses. Una iniquidad que perturbó el ánimo del matrimonio y que a la larga conduciría a la muerte a Doris, cuando un repetido ataque de fiebre intestinal la llevara a la disipación y el colapso. Bacon nunca se repuso de aquella experiencia de totalitarismo mediterráneo y plasmó en negras pinturas las torturas de la familia en la taza del retrete. Se les ve por parejas, en solitario o en masas confusas, agonizando en un mundo insolidario. Arte muy duro, pero sublime.

    Entre los más admirables cuadros que se exponen en el Prado se encuentran los retratos de su jefe de personal, malignamente deformado, el patrón del pub donde Bacon daba cuenta del almuerzo cuidadosamente envuelto por Doris en papel Albal (¡ese platino oxidado sólo comparable al de Watteau!) y también los autorretratos en forma de loncha de panceta como homenaje a su padre. En todos ellos se observa el dolor inmenso de un genio que no soporta verse asfixiado por la masa de clase media, con una vida ayuna de todo interés, una sexualidad mediocre, dos niños de escaso talento y una mujer que a duras penas comprendía los titulares del News of the World. Son pinturas que encogen el ánimo y nos asoman a uno de los abismos más oscuros del arte del siglo XX. Ahí está la Verdad, sin embargo.

    Para nuestro escándalo, todo esto es reciente. Durante años y siguiendo las enseñanzas de las vanguardias europeas, tan arteramente defendidas por Greenberg en los EE UU, la vida del artista era un elemento despreciable para el análisis de la obra. O bien ésta se sostenía por sí misma, o bien se trataba de un fenómeno pasajero ligado a la insignificante vida de un ciudadano. Un átomo en la inmensidad del universo. Lo cierto es que la obra de arte debía de ser autónoma y soberana: ningún mortal podía aspirar a ser su fundamento. Y eso es consecuente con una concepción del arte, no como producto humano, sino como producto de la historia, del zeitgeist, el alma del mundo, la forma sensible del momento histórico-social. O bien la obra de arte encarnaba contenidos que pertenecían a la sociedad como ser viviente (en concurso con el magisterio de Karl Marx, el gran experto en arte africano), o bien eran un mero capricho personal, algo así como una serie de ilustraciones tomadas del fichero de Freud. Si la obra de arte podía ser interpretada a partir de la vida del artista, entonces, decían, el valor de un Picasso o de un Bacon dependerá del valor de ese átomo vital. Lo cual conducía a la paradoja de que un garabato trazado por alguien con una experiencia vital suprema podía defenderse frente a los productos de un artista de vida estúpida. Por fortuna, este tipo de sofísticas teorías está en total descrédito. El artista vuelve a ser el fundamento de la obra y eso nos ha permitido clarificar un sinnúmero de piezas clásicas que habían sido muy mal comprendidas.

    Concluyo con uno de los últimos casos, pero uno de los más chocantes. Cuando Carmen B. Palomares descubrió el acta de nacimiento de Diego Velázquez en un archivo de la villa D’O Bonzo y constató con perplejidad que había sido inscrito como Isabel Velázquez, no daba crédito a sus ojos. Una exhaustiva investigación posterior en obispados, hospitales y cárceles portuguesas constató que Velázquez era una chica, que nunca aceptó su identidad sexual, que desde la adolescencia usaba bigote de guías subidas (pegado con resina de pino), que tuvo altercados constantes con el párroco de D’O Bonzo hasta que éste la puso en manos del guardia municipal. Su huida de la ergástula, su aparición en Sevilla ya muy maquillado (aunque nunca pudo disimular las caderas, harto abultadas incluso para un pintor), su vida posterior con matrimonio de provecho incluido, todo hasta el célebre episodio en que el rey le pinta la cruz en la solapilla (una evidente deconstrucción del bigote), son cosas que sólo se han sabido en los últimos 50 años. Desde entonces la obra de Velázquez y sobre todo la célebre Venus del espejo, en el cual se refleja el rostro sin afeites del pintor, han sufrido un verdadero cataclismo. El mismo que usted puede ahora constatar en la exposición Bacon.

    Comentado por: ¿de el país o de hola? el 17/2/2009 a las 10:34

  • ¡Qué grandiosa ensalada de reduccionismos la suya! Bush, Dios, la Seguridad Social, Obama...
    Provoqueen, más que una reina provocadora parece usted la presidenta de un soviet. En lugar de leer a F. de Azúa cuyo esprit es evidente que a usted no consigue refinarla lo más mínimo, quizas sería más ventajoso para su alfabetización que visitase foros más afines a sus doctrinas, el de amas de casa chavistas-bolivarianas, por ejemplo, donde ya la esperan para que pronuncie usted una de sus arengas en las barriadas de Caracas donde desertan todas las semanas uno o dos médicos cubanos de esa maravillosa Seguridad Social que dentro de un par de siglos será el orgullo de todas las Américas.

    Comentado por: aló presidenta el 17/2/2009 a las 10:07

  • No, si la segunda parte, lo de la conciencia de Bush, de no ser invención mía, sería sólo cosa de Bush y no de los investigadores que hicieron los estudios. Siguiendo con mi imaginación, imagino que el grupo de control sería uno formado por enfermos que no rezan (o que no rezan pretendiendo curarse), pecadores o no.

    En fin, el hecho es que no puede afirmarse que el rezo cure. Afortunadamente para los estadounidenses, al fin parece que alguien (otro pecador, sin duda) va a montar un servicio público de salud.

    Comentado por: provoqueen el 17/2/2009 a las 01:06

  • El que la oración curase la enfermedad no tendría nada que ver con la causa de ésta. Y de ningún modo sería atribuible a la condición de pecadores de los enfermos, puesto que todos los hombres lo son (no habría grupo de control).
    ¿No es más bien la religión laica la que culpa al enfermo de su enfermedad? ¿Y la que establece medidas coercitivas para evitarle 'pecar' contra su salud?
    Por no hablar de cómo esas limitaciones a la libertad pueden estar relacionadas con el coste de la medicina estatalizada

    Comentado por: DE TE FABULA NARRATUR el 16/2/2009 a las 23:43

  • Una de las noticias que me dejaron boquiabierta acerca de las ocurrencias de Bush (W) fue la cantidad de dólares que se gastó en estudios para ver el impacto del rezo en la mejora de la salud de los enfermos... Una cantidad irrisoria comparada con lo que costaría montar un sistema público de seguridad social, claro.

    Y de paso, si los estudios le hubiesen dado la razón (lo que no fue el caso), ello le habría permitido responsabilizar de su situación a los propios enfermos, los muy impíos.

    Se ve que al muy pío W (Bush) ya le pesaba demasiado en la conciencia la guerra en Irak, y el hombre necesitaba descargarla un poco deshaciéndose de la responsabilidad de montar un servicios sanitarios público en su muy desarrollado país.

    Comentado por: provoqueen el 16/2/2009 a las 22:37

  • Yo estoy con Blas y con Blaise.

    Comentado por: Circe el 16/2/2009 a las 21:14

  • http://www.youtube.com/watch?v=nBQWaCLlK9Y

    Comentado por: R.I.P. el 16/2/2009 a las 19:59

  • "Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen."

    Blaise Pascal

    Comentado por: lo dijo Blas el 16/2/2009 a las 19:49

  • "Y cuánta ingenuidad, cuánta respetable, infantil, ilimitadamente torpe ingenuidad hay en la creencia que el docto tiene de su superioridad, en la buena conciencia de su tolerancia, en la candorosa y simplista seguridad con que su instinto trata al hombre religioso como un tipo inferior menos valioso, más allá del cual, lejos del cual, por encima del cual él ha crecido, -él, el pequeño y presuntuoso enano y hombre de la plebe, el diligente y ágil trabajador intelectual y manual de las 'ideas', de las 'ideas modernas'"!

    F. Nietzsche, de "El ser religioso", sección tercera de Más allá del bien y de mal.

    Comentado por: federico el 16/2/2009 a las 19:37

  • Eso de que el sexo sólo hasta los treinta, ¿es una una recomendación o un diagnóstico?

    Comentado por: ¿qué pasa, que aquí ya nadie...? el 16/2/2009 a las 18:35

  • Yo no creo en nada. El bueno de Belloch, flamante alcalde de Zaragoza, ha puesto de motu propio (parece) el nombre de Monseñor Escrivá de Balaguer a una calle de la misma. Gran escándalo a la vista. Visto lo visto y oído lo oído, uno se pregunta qué hay detrás de todo esto. Hay que aventar algo como con botafumeiro, esos escándalos de baja intensidad pero buenos para disimular o matar la perdiz, que encima les posicione un poco (hay que compensar con la que está cayendo a los otros), dar un pequeño giro por sorpresa, que la víctima recaiga en alguien que tenga todavía algo de crédito político y/o algo de buena mano para rescatar lo que se pierda... Así, ZP se reúne con sus asesores y el consenso les dice: Toca lanzar otra pedrada. Pero imaginemos que estoy de invitado y puedo preguntar ¿oye, y por qué? Si hubiera confianza, alguien me diría, hombre, hay que restar todo lo que se pueda a la imagen del gran problema, el de la economía, el paro y todo eso; hay que emborronar todo el tiempo como con tinta de calamar. Tenemos que ganar tiempo (perderlo) sacando cosas que nosotros mismos provocamos. Belloch, te ha tocado, ¿qué podemos hacer contigo? Pues... se me ocurre que puedo poner el nombre de una calle con el de Maradona. No no, no es suficiente, le dice el asesor en Escándalos Paralelos, algo más fuerte, que soliviante a unos y sorprenda a otros. Tiene que ser alguien que toque las pelotas y dé juego con la prensa... Y así empieza una cosa más. Porque si no es así, no se entiende la cosa, no se entienden las cosas. Es como si estuvieran borrachos o fueran tontos. No me digas que lo de los ciervos y Garzón, no es para sopapearlo un día entero. ¡Me cago en la mar salada!

    Comentado por: .¡pero en qué conio estamos! el 16/2/2009 a las 18:17

  • Pues sí, hace 20 años. Aunque seguro que es innecesario, por si Marías le este blog. lo de la semana de tardanza es un misterio que lleva también lo suyo resuelto: Parece ser que la última voluntad del fallecido, ejecutada por un hermano suyo que seguramente tampoco entendió muy bien la maniobra, consistió en que primero dijeron que se acababa de morir, luego que no, y cuando todos ya respiraban aliviados, comunicaron que llevaba ya una semana bajo tierra. Prefiero lo de Sade.

    Comentado por: juliano el 16/2/2009 a las 15:52

  • Claro. Ocurre que el razonamiento termina donde comienza la creencia (¿o es la credulidad?), por lo que en vez de pensar, de analizar, de razonar, se emiten consignas (y al parecer, mientras más elementales, mejor) y lo que deberían ser intercambios de opiniones se convierten en diálogos de sordos.
    Y no menospreciemos a los Berlusconis & Co. Saben per-fec-ta-men-te lo que hacen, el rédito que obtienen en su permanente atentdao contra la razón.

    Comentado por: Jorge Barril Villalobos el 16/2/2009 a las 15:44

  • Hay varias partes, o facetas, en dios: el dios-opio y el dios-anfeta; el dios-problema y el dios-solución; el dios-íntimo y el dios-nuestro (de-lo-colectivo)... Dios ha bajado y se ha reencarnado en autobús. Para eso se podía haber quedado allá lejos con su padre, su hijo, su pastelera madre y su perro.

    Aún así, depende de cuál sea el que ha venido, puede resultar más útil o menos; más simpático o menos; más bien entorpecedor, o más bien ayudante para arreglar esto...

    En cualquier caso, ni este dios-autobús ni un dios-kawasaki que viniese, no iba a arreglar nada: lo que no hagamos nosotros con estas manitas, no lo va a arreglar ningún dios.

    Comentado por: provoqueen el 16/2/2009 a las 15:39

  • Soy católico practicante y tiene usted razón, Jesucristo la habría desconectado. La doctrina católica condena el "encarnizamiento terapéutico", por eso no entiendo la postura del Vaticano, porque si lo de esta muchacha no ha sido encarnizamiento terapeútico...¿hasta donde hay que llegar para que lo sea?
    Respecto al mensaje anterior, la verdad entre los creacionistas y afines y los neodarwinistas (posiblemente el mayor fraude en la historia de la ciencia, y Darwin no tiene la culpa de lo que ha seguido después) pues que se tomen una tila y nos dejen de tonterías.

    Comentado por: Pedro el 16/2/2009 a las 12:02

  • Yo no me creo que todo esto sea fruto de la casualidad.El desafío a Dios esconde un íntimo e ínconfesado terror.
    Una polla no es un músculo cómo dicen los idiotas, mejor un globo, un músculo lo puedes tensar o destensar a tu antojo no es lo mismo que darle forma esfeérica a un pedazo de plástico. He ahí un ejemplo de diseño inteligente, la polla humana y es fruto de la casualidad el chocho humano?no me lo creo... Dios se tomó su tiempo y luego se hizo el distraido.

    Comentado por: Diseño inteligente el 16/2/2009 a las 10:56

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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