El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 12 de febrero de 2012

 Blog de Félix de Azúa

El año del Juicio Final

Joseph Beuys, "Enseñando historia del arte a una liebre muerta"

Joseph Beuys, "Enseñando historia del arte a una liebre muerta"

Debo confesar que la primera vez que entré en la Documenta de Kassel aquel verano de 1972, no reparé en él. Sólo a la tercera o quizás la cuarta visita al recinto me pareció que un hombre quieto, frontero a la puerta, inmóvil y con sombrero negro, no era del todo coherente en aquel ambiente. Avanzaba junio con un clima fresco, seco, luminoso y masas del mundo entero habían acudido a aquella feria de la Alemania septentrional con el ánimo festivo tan propio de la época. Mucho beatnik, mucho flower people, mucho hippy, aunque también refinadas comisarias neoyorquinas, ambiguos entendidos franceses, feroces críticos alemanes, atildados profesores italianos y algunos sobrios españoles, como nosotros, vestidos a la usanza de Castrillo de los Lodazales. Ninguno de los allí presentes sabía que aquella iba a ser la capilla ardiente del Arte.

Cuando por fin me percaté de que el insólito individuo plantado e inmóvil ante la puerta del recinto estaba allí día tras día por alguna causa inteligible, ya era tarde: teníamos que regresar. De todos modos el viaje nos había embriagado hasta hacernos perder la cabeza. En la celebérrima Documenta 5 de Kassel, dirigida por Harald Szeemann, se enterró la herencia romántica cuya primera fosa había cavado Duchamp medio siglo antes. Allí se convirtió en opinión pública la agonía de las vanguardias y la adolescencia del vídeo, de la performance, del happening, del conceptual, del minimal, del land art, de todo lo que se hacía en América y que hasta aquel momento sólo habían negociado un manojo de profesionales europeos. Allí el Arte abandonó la tradición que de Goya a Rothko no había variado en nada realmente esencial. Allí se enterró la pintura como madre de todas las representaciones visuales.

La Documenta 5 del año 1972 tuvo, sobre todo, una influencia colosal en la filosofía. A partir de aquel año fue ya imposible orientarse en el arte actual sin haber seguido cursos de filosofía y sólo los filósofos analíticos pudieron hacer carrera sin haber cursado seminarios sobre Art-Language. Hoy los cursan también los analíticos. Dominó la feria autoritariamente el arte conceptual, ya muy poco apoyado sobre el objeto material, pura visualización de ideas y juicios a veces crudamente moralistas como los montajes de Hans Haake, a veces de un lirismo sutil como los de On Kawara. El arte conceptual se disfrazó de Wittgenstein para enterrar el Arte. Así se abrieron las artes de estos últimos 30 años a la trivialidad, las repeticiones, plagios, revisitaciones, manierismos, revivals, remakes, pies de página de lo que se vivió en Kassel. No ha aparecido después nada con verdadera fuerza artística: "Hay un montón de arte por todas partes, pero ningún artista", profetizó Duchamp. Y como 30 años de repeticiones y comentarios son puro helenismo, podemos descansar en paz: ya no hay que ocuparse del Arte si uno no vive de la política. Desde entonces el espectáculo de lo comercialmente artístico es asaz divertido, aunque tantas veces lo comercial coincide con lo comprometido y solidario, yentonces es de una corrección tediosa, desoladora.

Años más tarde averiguaría que aquel tipo plantado e inmóvil delante de la puerta del Museo era James Lee Byars y que su performance, en efecto, tenía sentido: era un rechazo del Museo, una llamada a mantenerse alerta contra el arte comercial y la cultura industrial, en fin, esos tópicos que entonces no lo eran. No obstante, años más tarde de aquellos años más tarde, ha pasado a tener un sentido distinto. En mi experiencia, James Lee Byars, artista de segunda fila que se autodenominaba "el autor desconocido más famoso del mundo", es el icono exacto del momento último del Arte, del mismo modo que las cabezas de caballo de Chauvet son el icono de su primer momento. El Arte ha durado 30.000 años. No está mal.

Una vez abstraídos en figuras universales los caballos particulares, los cuerpos humanos, las montañas, los dioses particulares, abstraído el espíritu y su eterno diálogo con los inmortales, abstraídos el espacio y el tiempo de la vida, abstraídos los utensilios cotidianos, las pipas, las sillas, las ventanas, el ajuar doméstico particular, abstraída la revolución y la soledad cósmica individual, ya sólo quedaba por abstraer la abstracción artística misma, y del mismo modo que las cabezas de caballo eran perfectas por ser la primera abstracción, también la última iba a ser perfecta porque era inevitablemente el cuerpo de aquel humano que se presentaba como artista. El pobre James Lee Byars había concebido, en su nebulosa simpleza, la verdad del Arte, su inutilidad ontológica, y la había representado con el único utensilio que le quedaba al Arte: el cuerpo mismo de quien osa llamarse "artista", último sustento material de la representación. De ese modo Byars representó, hasta su muerte, la muerte de lo que representaba.

Coherentemente, su obra menos conocida pero la más famosa es su propio funeral. Proyectado en 1994 con el título de La muerte de James Lee Byars, se expuso en el Whitney en 2004. Es un escenario forrado de pan de oro con un féretro de oro en donde reposa el cadáver de Byars envuelto en lamé dorado y con sombrero negro. La recreación de 2004 recibió duras críticas porque el pan de oro se desprendía y lo respiraban los visitantes. No es biodegradable. Un crítico afirmó que la obra carecía de elevación porque le faltaba el cadáver auténtico de Byars. No había sido posible incluir el cadáver en la obra porque Byars, muerto de cáncer en El Cairo en 1997, se encontraba en un estado poco artístico.

Después de aquel ameno viaje a Kassel, me he ido encontrando en diversas ocasiones a James Lee Byars siempre de frente o delante de algo. Hace un decenio compré por un dinero escandaloso un ejemplar de Flash Art nº 28-29 en un chiringuito apósito a la feria de arte de Basilea. Era el de enero de 1972 y la portada es de James Lee Byars: un rectángulo negro de 43 - 32 donde figuran 100 líneas escritas en oro, pero tan diminutas que es imposible leerlas. Más tarde, uno de los estudios sobre arte contemporáneo más inteligentes que conozco (de Natalie Heinich) comenzaba con el desdichado muerto de El Cairo, siempre inmóvil ante la puerta, abriendo el texto. Heinich ponía la performance de Byars en Kassel como el grado cero del arte, su huella dactilar. Entiendo que la señal de final de trayecto artístico debe figurar siempre delante, en primer término, para indicar que no se puede continuar, como la señal de Stop nos detiene delante de un camino.

En el mismo número de Flash Art que he mencionado hay otra pieza que me complace. Es obra de Humberto Palumbo y se titula La recerca estetica è improseguibile y consiste en un acta notarial firmada por el doctor Antonino d'Agostino (de Foligno) dando fe de este suceso, a saber, que la investigación estética no puede ya continuar. Coincide con la señal que encarna James Lee Byars, la cual viene a decir: "Callejón sin salida". Sin embargo, sólo es posible saber si dice la verdad entrando en el callejón. Pero una vez entras en el callejón constatas que, en cuestiones artísticas, la salida no es otra cosa que la entrada. Lo mismo sucede con la transparencia, que acontece sólo cuando lo superficial coincide con lo profundo. Así, en el Arte sólo se puede entrar por la salida y viceversa. Con este desconcierto alcanzó su verdad suprema el Arte en 1972 y pudo ya disolverse en la trivialidad de la vida cotidiana. Desde entonces ha entrado a formar parte de la ternura del caos junto con la cocina para singles, la moda alternativa, el baloncesto o las ONG. Y es justo que así sea.

Publicado el 21 de enero de 2009.

[Publicado el 21/1/2009 a las 10:12]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (39)

  • PARA ODIAR A VISCONTI.
    Uno de abajo dice que tiene en el santoral a Visconti q.e.p.d.Una curiosidad de este señor era que exigía al productor poner en los decorados objetos reales, nada de atrezzo , obejetos que podían costar millones de liras, un jarrón chino de la Disnatía Ming que aprecía 3 segundos se ponia . Nada más hay que ver "Muerte en Vanecia" insoportable basura para bujarrones sentimentales. La pelicula esta basada en una novelita de Tomas Mann que es una joya(esa sí que es un autentico jarron chino), en cambio, cuando ves el versioneo de Visconti te da ganas de incendiar el cine de la Diputación. Haz esto, mitómano amigo y veras cómo odias a Visconti

    Comentado por: Celso de Vaca el 26/1/2009 a las 09:50

  • Ahora que lo veo por ahí abajo, un pajero de manual es Vila-Matas, por ejemplo.

    Comentado por: fan de maikel jackson el 26/1/2009 a las 07:28

  • Están poco actualizados: pajero se usa, por medio de la connotación sexual, para referirse a aquellos que dedican demasiado tiempo y esfuerzo a actividades que se pueden reputar de solitarias, tristes y vergonzantes. Por ejemplo, un pajero sería un individuo de ya una edad aficionado a las maquetas de tanques. Valga también en este sentido para lo que se viene llamando hacerse pajas mentales. El sentido de pajero, en fin, está muy cercano al de friki, pero un friki que se toma demasiado en serio lo suyo.

    Comentado por: fan de maikel jackson el 26/1/2009 a las 07:25

  • ¡ganas tengo de que quiten de una vez al mimo siniestro con la liebre muerta!

    Comentado por: venga ya el 25/1/2009 a las 22:32

  • ELPAIS.com Edición impresa Cataluña

    ENRIQUE VILA-MATAS
    En busca del catálogo perdido
    ENRIQUE VILA-MATAS 25/01/2009

    Vota Resultado 55 votos
    1. No sé quién dijo que la cultura comienza con la lectura de catálogos de libros. Es muy posible. Es más, conocí una vez a alguien muy culto que era un experto en inventarios de todo tipo y los coleccionaba con una pasión tan desbordante que siempre sospeché que únicamente leía eso. Llevo años construyendo un catálogo de lo que me gusta y lo que no me gusta. Es un extenso y meticuloso inventario de amores y repulsiones, que algún día creo que publicaré: habrá sorpresas.Me acuerdo de la lista que hizo Barthes en su libro autobiográfico: "Me gusta: la lechuga, la canela, el queso, los pimientos, Haendel, los paseos mesurados, la sal cruda, las novelas realistas, el piano, el café (...) No me gustan: los perros falderos blancos, las mujeres en pantalones, los geranios, las fresas, el clavicordio, Joan Miró, las tautologías, los dibujos animados, los mediodías, la fidelidad, las veladas con gente que no conozco...". Es verdad que la lista de lo que nos gusta carece de importancia para la mayoría de la gente y aparentemente, además, no tiene sentido. Y sin embargo, decía Barthes, ese me gusta y ese no me gusta significa algo; quiere decir que nuestro cuerpo no es igual a los otros cuerpos y que podría hablarse de una especie de intimidación del cuerpo, que obliga al otro a soportarnos liberalmente, a permanecer silencioso y cortés ante goces o rechazos que no comparte. No podemos matar al otro porque nos moleste su forma displicente de mirar al mar, por ejemplo. Y en cambio, sí matamos tranquilamente a una mosca si nos fastidia. Y si no la matamos, dice Barthes, es por puro liberalismo. Total: que somos liberales para no ser asesinos.Eso me recuerda que ayer, en la sesión televisada del Parlament, oí a un orador que, a propósito del problema universitario, recurrió a la expresión "velocidad de crucero" para decir no sé qué sobre el plan de Bolonia. Lo hubiera matado. Me saca de quicio que se utilice esa expresión, "velocidad de crucero", para cualquier cosa. Me parece una horterada y no sé bien por qué. Lo cierto es que no soporto oír a alguien decir "velocidad de crucero" y he incluido esa expresión en mi lista de cosas que no me gustan, esa lista que me impide ser un asesino. Digo en ella que no me gustan los cínicos, los regalos navideños, Esperanza Aguirre, los sobacos, la gente interesada, los que emplean la expresión "velocidad de crucero"... Y que me gustan, en cambio, Bob Dylan, la curiosidad intelectual, la música de Nouvelle Vague, las rosas, el libro Veinte cosas que nos convierten la vida en un infierno, publicado en Francia por Dominique Noguez, un antiguo compañero de juergas. Noguez ha hecho un catálogo razonado de todo aquello que le produce leves malestares graves y dice que no le gustan los atascos, los dentistas, los corsos, los perros agresivos, las huelgas de transportes, las encuestas, las endoscopias...

    La noticia en otros webs

    webs en español
    en otros idiomas
    2 - Me gustan -Barthes pudo inspirarse en ellas- las siempre geniales listas que Perec llevó a cabo, pero también los que tenía proyectado realizar, como por ejemplo aquel inventario de todas las camas en las que había dormido fuera de su casa a lo largo de toda su vida. Hay en la obra de Perec, gran hacedor de catálogos, una reiteración obsesiva de descripciones de objetos y creo que nos bastaría con las que podemos encontrar en su extraordinario La vida, instrucciones de uso para poder fabricar un libro que podría ser un animado gran inventario de objetos de todo tipo acumulados en un solo inmueble de París. La propia obra de Perec tiene la vocación del catálogo, que es muchas veces una forma de imponer un orden arbitrario al mundo. Y creo que Perec, además, veía ese mundo como un catálogo perdido.Si nos convertimos en hacedores de un catálogo, veremos que éste siempre nos sobrepasa y que, además, es recomendable no agotarlo y permitir que los lectores te reprochen haber dejado de lado muchos nombres o datos. Que alguien te avise muy ufano de que te olvidaste del coleccionista Walter Benjamin, por ejemplo. Sospecho que esta norma de no completar los inventarios la han seguido a la perfección los creadores de este sorprendente Catálogo ragionato di libri introvabili (Catálogo razonado de libros inencontrables) que he vuelto a leer estos días; un libro que Jordi Llovet calificó en su momento de "fabuloso, incomparable, una de las cimas de la literatura burlesca de los últimos cien años". A Perec también le habría encantado todo lo que contiene ese libro: referencias bibliófilas al Quijote de Pierre Menard; Quadern verd, de Jusep Torres Campalans; todos y cada uno de los libros inventados por Bolaño en La literatura nazi en América; una perla titulada Retrato del autor visto como un mueble, siempre, de Georges Perec; Enciclopedia de las ciencias inexactas, de Henri Chambernac; Eclipses littéraires, de Robert Derain (París. M. Maniere, 2000, 13,50 euros); bromas cargadas de malicia como Le facteur chouette et la derridance, de Jacques Derrida, o el libro de Roberto Benigni Los espárragos y la inmortalidad del alma (6,20 euros); un tratado sobre las narices, escrito por Hafen Slawkenbergius (Londres, Letters, Yorick 1761)... Todos estos libros y 300 más son clasificados en este volumen sobre textos que sencillamente no existen, pero que están ahí perfectamente catalogados. El libro incluso contiene una foto de la bella Rita Malú, un personaje que me es muy familiar, pero que creía que no existía. Lo que sí ya puedo asegurar que existe es Catálogo ragionato di libri introvabili, volumen publicado por Zanichelli, editores de Bolonia. Contiene un apéndice magnífico que comenta las bibliotecas imaginarias de Laurence Sterne, del capitán Nemo, de Edgar Allan Poe, del enigmático Vilém Vok y de Giorgio Manganelli, entre otros.

    Comentado por: nimelocreo el 25/1/2009 a las 21:48

  • Pero según la primera acepción del dicc. Rae, pajero es el que lleva paja de aquí para allá para venderla.
    Parece ser que en Cuba se usa bastante el término con el significado que se ha propuesto aquí. El de pajillera en Cuba es jinetera. La isla va llena. Cosas de la revolución y la igualdad.

    Comentado por: quizás mañana el 25/1/2009 a las 19:33

  • Siempre había creído que 'pajillero' era el masculino de 'pajillera', término aplicado a las pobres mujeres que recurrían durante la posguerra fascista a la infraprostitución de hacer pajas en los cines por unos céntimos. Recuerdo de infancia que tenían cuidado de no evocar jamás los majaderos de "Qué grande es el cine", pero por suerte sí el grandioso Marsé en más de una novela. Así propongo destinar el término 'pajero' al que se hace manolas en soledad y dando por supuesto que su afán es amoroso o, al menos, "autoerotismo" o "conocimiento del medio",y reservar 'pajillero' para el otro uso: nunca se sabe qué vueltas puede dar el mundo.

    Comentado por: julianolapostula el 25/1/2009 a las 17:46

  • Discúlpenme, pero, dado el desaliñó indumentario-gramatical de mi texto precedente, he decido pulirlo y ofrecérselo aquí de nuevo más aseadito. He corregido algunas preposiciones en honor a Grifo, que siempre nos decía que el buen escritor se descubre por el uso acertado y cierto de las preposiciones.

    Dominguero que perdió la riñonera:
    ¡Ni modestia aparte ni leches!, la figura que usted apunta es (si bien no del rango cosmopolita de las cuatro a las que, veo con estupor, voluntariamente se confina el desarrollo de ese ciclo) desde todo punto de vista crucial. Y apoyo mi anterior argumentación con el hecho de que, aunque en franca bancarrota, en las perdidas calles de la periferia bilbaína aún puede encontrarse la otrora boyante asociación de los “amigos vizcaínos del seiscientos”.
    Y no se olvide tampoco, querido amigo dominguero sin riñonera, de los otros dos arquetipos sustantivos que, si bien ambos decisivos y tan físicamente agraciado uno como desangelado y de origen humilde el otro, constituyen, cabe el que mostraré en el sentimental párrafo posterior, la columna vertebral de nuestra inefable sociología: me refiero, claro está, al latin lover y al maqueto, respectivamente.
    Yo, que jamás he sembrado, guardo también lágrimas románticas muy singulares para el labrador. En mis pesquisas festivas conozco uno atrincherado aún con su azada en una zona remota de Bujaraloz además de dos activos ancianos de Cadreita, pueblo navarro bravo donde los haya, con los que mato la melancolía de algunas tardes de invierno jugando al tute.
    Luego está el catedrático de universidad, pero éste ya tiene otros emolumentos y otro `savoir-faire’… y, claro, forma además parte, según el magnífico manual de Marta Harnecker, de la superestructura ideológica y no de los medios materiales de producción del proceso productivo y bla bla bla….

    P.S:
    En cuanto a lo de los pájaros de cuenta, ¡hablemos con propiedad!, cualquiera que no sea un neófito en la materia sabe que el término exacto no es pajero sino pajillero.

    Coda: Si como leí en algún sitio que dice La Cábala –aunque la verdad que tampoco le doy mucho crédito a semejante información–, Dios creo al hombre “para que le haga reír”, quiero que sepa que usted es una parte insigne de sus obras y que, ¡si hay justicia!, espero goce algún día de un lugar privilegiado en el espectáculo risueño de la eternidad.

    Comentado por: Onagro el 25/1/2009 a las 14:15

  • Hace años un amigo hizo una conferencia muy celebrada sobre el arte del pajareo , tenia una larga experiencia , ahora ya casado y con hijos es cierto que anuncia la del arte del pajilleo ,pero espera que se la patrocine " Clinex" ya avisare .

    La bso ya la tiene : http://www.youtube.com/watch?v=B8E_AYWAFo8 .

    Onagro , que bien verle por aqui .

    Comentado por: el dominguero que perdio la riñonera el 25/1/2009 a las 12:23

  • Dominguero que perdió la riñonera:
    ¡Ni modestia aparte ni leches!, la figura que usted apunta es (si bien no del rango cosmopolita de las cuatro que, veo con estupor, voluntariamente se confina a desarrolla ese ciclo) desde todo punto de vista crucial. Puedo apoya mi anterior argumentación por el hecho de que, aunque en franca bancarrota, en las perdidas calles de la periferia bilbaína aún puede encontrarse la otrora boyante asociación de los “amigos vizcaínos del seiscientos”.
    Y no se olvide tampoco de los otros dos arquetipos sustantivos que, si bien ambos físicamente uno como desangelado y de origen humilde el otro, constituyen la columna vertebral de nuestra inefable sociología: me refiero, claro está, al latin lover y al maqueto, respectivamente.
    Yo, que jamás he sembrado, guardo también lágrimas románticas muy singulares para el labrador. En mis pesquisas festivas conozco uno atrincherado aún con su azada en una zona remota de Bujaraloz y también a dos activos ancianos de Cadreita, con los que mato la melancolía de algunas tardes de invierno jugando al tute.
    Luego está el catedrático de universidad, pero ese ya tiene otros emolumentos y otro `savoir-faire’… y, claro, forma además parte, según el magnífico manual de Marta Harnecker, de la superestructura ideológica y no de los medios materiales de producción del proceso productivo y bla bla bla….
    P.S:
    En cuanto a lo de los pájaros de cuenta, ¡hablemos con propiedad!, cualquiera que no sea un neófito en la materia sabe que el término exacto no es pajero sino pajillero.

    Comentado por: Onagro el 25/1/2009 a las 11:50

  • Y el pajero, falta el pajero. Una de las formas de la idolatría, que se da la mano con el narcisismo y la misoginia. ¡Cuántos años habrán de pasar para que alguien imparta un curso sobre el pajerismo como neoescolástica!

    Comentado por: fan de maikel jackson el 25/1/2009 a las 10:53

  • ¡jajajaja! Gracias, Dominguero.
    Este resumen ya lo había leído y sigo esperando si alguien pone la conferencia entera... Pero su coda sobre la figura del dominguero es certera. ¡Gracias!

    Comentado por: provoqueen el 25/1/2009 a las 10:40

  • Se ve que en la conferenia cada ponente tenia que explicar un perfil :



    EL LIBREPENSADOR, EL DANDY, EL BOHEMIO Y EL ESTETA
    20, 22, 27 y 29 enero 2009

    LOS PARTICIPANTES RESUMEN SU INTERVENCIÓN

    El librepensador
    Fernando Savater


    Todo pensar que no es libre no debe llamarse pensamiento sino jaculatoria o repetición. Al pensar le es inexcusable la irreverencia, la osadía y su única sumisión debe se para la razón, es decir, para el pensar mismo bien argumentado.




    El dandy
    Félix de Azúa


    Magnífico invento del romanticismo tardío, el dandy es otra de las múltiples figuras construidas por la burguesía para sustituir los valores de una aristocracia decapitada. Aquella sociedad que se había quedado sin cabeza avanzaba a tientas por la revolución industrial, cuando la democracia y su correspondiente control técnico aún estaban en ciernes y carecían de apoyatura mediática, es decir, de los ojos y la boca de la sociedad dineraria.

    Por esta razón el dandy forma parte de la extensa familia romántica de los héroes triviales que muestran a las masas su inadecuación al sistema, sea bajo la forma del rebelde, del maldito, del insumiso o del revolucionario de salón, en sustitución de los viejos modelos religiosos y eclesiásticos del santo, el mártir y el elegido. Su capacidad integradora dio lugar al mercado de la Moda.
    La figura, sin embargo, no se agota en el arquetipo tardo romántico sino que se prolonga hasta ocupar el siglo XX en su totalidad a través del llamado "artista de vanguardia" o "intelectual comprometido" y aún se arrastra moribundo por nuestro siglo XXI.




    Bohemios y malditos
    Luis Antonio de Villena


    Bohemios y malditos será un intento de entrecruzar, en algunos personajes emblemáticos, dos tendencias de las que componen el rico entramado del arte y la literatura de "entresiglos" (como hoy se designa básicamente el período que incluye el final del siglo XIX y el comienzo del XX). El maldito es la formulación de la época del antisistema total (incluyendo la moral) el bohemio es, en sus varias ramas, un protestatario contra el arte útil, yendo desde un postrer romanticismo hasta lo que los burgueses de la hora llamaron "la golfemia", es decir el perdedor misérrimo o el sablista. ¿Pensaban aún en "el ideal" los bohemios? En la charla no faltarán, entre tantos posibles, nombres como Rimbaud o Gauguin y también hispanos como Alejandro Sawa o Pedro Luis de Gálvez. Nos preguntaremos si había también malditos o bohemios ricos, millonarios incluso. Los había. También saldrán en la charla. Pero mejor no revelarlos todavía...





    Estetas
    José Carlos Llop


    Sabemos que la estética está profundamente relacionada con la belleza y con el arte -que no siempre equivalen a lo mismo-. En ocasiones -las menos- el verdadero esteta funda una nueva belleza -deposita su mirada sobre ella y reclama así la atención de los demás-; en otras se fundamenta sobre la tradición para recrear su propio canon estético. En el primer caso, sólo algunos -estetas también a su vez- captan y adoptan y propagan esa nueva forma. En el segundo es la sociedad -en su estrato más snobish y huidizo, el de la moda- quien inmediatamente se refleja en esa recreación.

    ¿Nombres?: cada uno de nosotros tiene su particular santoral. En el mío están Visconti, Beistegui, Praz o Anthony Blunt. Los hay que abarcan desde Manolo Blanik a Peter Greeneway, pasando por Andy Warhol. Pero el esteta, ¿lo es toda la vida (una vida destinada a ser, de algún modo, obra de arte)? ¿O la naturaleza del esteta puede ser efímera? Partiendo de los modelos citados, mi conferencia se centra en una etapa muy poco conocida de Llorenç Villalonga, la de entreguerras.


    Falta el DOMINGUERO esa figura sin la que es imposible entender el final del siglo xx y principios de el actual . El DOMINGUERO me parece basico , modestia a parte .

    Comentado por: el dominguero que perdio la riñonera el 24/1/2009 a las 20:04

  • perdona vic, pero el 43º tenía intenciones de sobra: abundan las pruebas de que él y su pandilla eran unos hijos de puta de los de catálogo. o si no esperemos unas décadas, a que en jolibud dediquen una película a sus apaños y masacres de think tank. seguro que El Inmundo la regalará mientras Pedojota anuncia a diestro y siniestro que ya lo decía él en su momento, y tú mismo soltarás el adecuado encomio, siempre y cuando el director y los actores no tengan fama de progres ni esas cosas.
    Es barato ir de listo: sólo hay que olvidar que el mundo ya está sobrado de listillos. Es fácil cuando uno se pasa la vida mirándose el ombligo.

    Comentado por: Vic y el narcisismo preventivo el 24/1/2009 a las 17:35

  • Obama y la intención absurda

    Llegados al punto en la cronología de la historia universal en el cual el cudragésimo cuarto presidente de los USA es negro, o coloured, como distinguían más sutilmente en Sudáfrica, parece que, sin duda, una nueva actitud psicológica se ha adueñado de Occidente...'un fantasma recorre Occidente'...y en este caso se llama Obama y trae en su zurrón buenas intenciones, toma!!, que son los regalos más peligrosos... se podría decir, además de aquello de que cuando los dioses quieren castigarnos escuchan nuestras plegarias, nos dan dones...y buenas intenciones...al menos si el castigo quiere ser político.
    De como estas buenas intenciones se cargan en el arma del magín es algo sobradamente conocido por todo aquel que tenga 'experiencia política', exclusivamente viendo actuar a los tales, y cubiertos debidamente con el chaleco del escepticismo; por supuesto, este chaleco se vende caro, no se vende en Wal-Mart y de ahí los 'heridos por Obama'...y sus daños colaterales...en Europa, y nás concretamente en la clase progre carpetovetónica; en fin, no citaré aquello del infierno y los buenos propósitos, pero, sí, como ese pesimista egregio, Schopenhauer, hace en sus Parerga tomaseando...operari sequitur esse...por lo tanto, creo que mis reservas están suficientemente fundadas...el anterior no tenía nada, pero éste tiene intenciones, buenas... intenciones...madonna mia!

    saludos

    Comentado por: vic el 24/1/2009 a las 11:45

  • Félix, (o Basilio, o quien corresponda...) ¿Sería alguien tan amable de colgar próximamente el texto de la conferencia dada ayer en la Juan March? Gracias mil.

    Comentado por: provoqueen el 23/1/2009 a las 14:28

  • Sabré yo que no te ibas...

    Comentado por: Delfín el 23/1/2009 a las 13:43

  • Sr. Delfin gracias por haber contestado porque ese es el efecto que intento conseguir.Volveré a entrar en este blog bajo otro seudónimo a ver si otro idiota emplea su tiempo, su habilidad y su talento en responderme.

    Comentado por: Jalisco el 23/1/2009 a las 09:06

  • Industria española:

    http://pajamasmedia.com/rogerkimball/files/2009/01/image001.jpg

    Comentado por: blablablablablablablablablablablablablablablablablablablablab el 22/1/2009 a las 21:04

  • Desgraciadamente estoy fuera de Madrid. Lástima no poder ir dentro de unos minutos a la conferencia vestido a la usanza de Castrillo de los Lodazales para escucharLe sentado junto a alguno de los muchos pensadores analíticos que ahora cursan seminarios sobre `Art-Language´… Sé que me desternillaría como sólo lo hago con usted y con aquél del que en mi adolescencia aprendí a multiplicar la risa.
    Más tarde, cuando la gente se levanta para abandonar la sala, durante la inexorable resaca consustancial a toda Ceremonia de la Confusión, me atrevería a decirTe aquellas viejas palabras que aquí no tengo coraje ni impudor para pronunciar del todo:
    “Ya ves, es necesario a cualquier precio que hagamos algo con nuestra vida. No lo que los demás ven y admiran, sino la proeza que consiste en imprimir el -------- en ella.”
    Al fin y al cabo, y sutilezas metafísicas aparte, este es el único milagro de la libertad, porque éste es el único milagro que depende de nosotros.
    ¡Buena velada!

    Comentado por: Onagro el 22/1/2009 a las 18:59

  • Absténganse sectarios (de izquierda y derecha) y memos solemnes sin sentido del humor...

    "FARSANTES de cualquier parte se juntan ahora para celebrar la marcha de Bush, que era el tonto, y la llegada de Obama, el Voluntario Social, que es el listo. Que Bush presentara mejor expediente académico sólo obedecía a dos motivos: su padre le compraba las notas, mientras que al Voluntario Social los profesores le tenían rabia por su nube de color.
    Si sería tonto Bush que censuró a Pilar Urbano, y hasta Paul Gascoigne va diciendo por ahí que lo persiguen Bush y el FBI. Sorprende, pues, que sea el tonto el único pez gordo que no ha mordido el cebo de Madoff, puto amo de los trileros del cubilete del Nasdaq y el garbanzo pedrosillano. Se dice que los progres de Hollywood han caído como moscas, lo cual es bueno: por una vez, aunque involuntariamente, se habrían rascado bolsillo, y con esos ahorrillos, quién sabe, lo mismo se ha financiado la campaña de Obama, el Voluntario Social que, de hacer caso a Manolo el del Bombo -esos periodistas que escriben de Obama como si tuvieran su número de móvil-, no va a dejar un solo pobre sobre la Tierra.
    Yo creo que Bernard L. Madoff encarna a la justicia poética de esta época en que la estafa se ha convertido en la religión del mundo.
    -Tenga usted esto en cuenta: los listos viven de los tontos, y los tontos, de su trabajo.
    Es la cita de Bertolt Brecht con que Peter Sloterdijk encabeza un capítulo de su «Crítica de la razón cínica» sobre la historia natural del engaño en la república alemana de estafadores. Brecht es ese «referente emblemático» -¿se dice así?- de la izquierda a quien Adorno acusó de emplear horas y horas en mancharse las uñas de tierra para parecer un obrero. «No se debe olvidar que la vida es una estafa», dijo famosamente, al tiempo que a su hijo quinceañero Stefan le enseñaba que la pobreza debe evitarse a toda costa, porque la pobreza imposibilita la generosidad, que es lo mismo que trata de decirnos Pepiño Blanco con ese pienso para rodaballos que derrama diariamente, sólo que tropezado de anacolutos y solecismos.
    -¡La pobreza imposibilita la generosidad!
    Esto lo oye Pepiño Blanco y se le escapan dos lágrimas como dos yacuzis, que diría Burgos.
    Sloterdijk relata cómo el engaño y las expectativas de engaño se hicieron epidémicas en la República de Weimar. Desde entonces la cosa no ha hecho sino arreciar.
    -En un mundo tan «inseguro», el estafador se convirtió en el tipo epocal «par excellence».
    Figura imprescindible, el estafador, y patrón mítico en un caos de dinero, intereses, partidos, ideologías... Y cita Sloterdijk el «Felix Krull» de Thomas Mann («Confesiones del aventurero Félix Krull»), una historia sublimada de estafadores que apareció, «con una precisión olfativa», en 1922. Mann, que había percibido la dimensión político-simbólica del fenómeno del estafador, llamó «monstruo» a Brecht, quién le respondió llamándole, ¡hummm!, «fascista clerical». Otro ejemplo, éste carnal, que pone Sloterdijk es el de George Manolescu, «un joven y elegante rumano que con sus golpes de efecto criminales y con sus estafas cada vez más amenazadoras cortó la respiración de Europa y que, además, escribió dos tomos de memorias en los que la estafa criminal se asociaba a la literatura». Al final, Manolescu legó coquetamente su cerebro a Lombroso, pero el risueño criminalista contestó al desahuciado Manolescu con una tarjeta postal: «Quédese con su cráneo.»
    Sloterdijk lleva también a la plaza del mercado «La psicología del estafador», del Dr. Wulffen, un fiscal de Dresde que reconoce en la estafa una obra de arte y una protesta sociopolítica, ya que suelen ser pobres los que realizan así el sueño de todos de ascender al gran mundo. ¡Criminología cultural! ¿Acaso Madoff no está en la calle?
    -Lo que antes se denominaba estafa, ahora se denomina esteticismo. Sin formación académica, hoy no se puede ser ya ni un mentiroso."

    I. Ruiz Quintano, el Grande

    Comentado por: la inclinación, Rafael el 22/1/2009 a las 17:58

  • El que el mercado del arte nos quiera vender como tal cualquier cosa no significa que el arte haya muerto, ya que es consustancial al hombre. El problema es que es complicado encontrarlo entre montones de basura

    Comentado por: mujer salvaje el 22/1/2009 a las 17:14

  • Pues sí, retratarse con un conejo o una liebre muertos de asco y encima con este maquillaje de purpurina es bastante patético. Habría sido mucho más original y heroico un retrato del artista moribundo con la liebre al lado vivita y coleando, vestida con uniforme de enfermera y sosteniendo una enorme jeringuilla.

    Comentado por: Circe el 22/1/2009 a las 16:02

  • es cierto. La chorrada de enterado del Bryars ese es lo más visto del mundo. Lo hace un cualquiera y se le llama plagiario. Lo hacen miles de personas a diario a las puertas del Corte Inglés y si se acuerda el Félix nos sermonea sobre la última pijada del Tripartito.

    Comentado por: y es verdad. el 22/1/2009 a las 14:49

  • Qué peste de tolerancia, que se te acerca suavemente con sus zapatillas cargadas de razón!

    Españoleces: "A rajatabla", "a machamartillo", "verdades como puños"

    No hay que tener miedo: el mundo es fuerte y siempre vuelve a la normalidad

    (Españolez) En 2002 se declaró la Tomatina de Buñol fiesta de Interés Turístico Nacional. Interesaba, en efecto, que los extranjeros vinieran a conocer esta forma de expresión cultural post-moderna, pero a la vez auténticamente española.

    (Tertuliano) Sería una grave injusticia despojar a las víctimas de su derecho a contemplar el retorcerse de los cuerpos y oír los alaridos de sus verdugos abrasándose en el fuego eterno.

    (Abstracciones) Es un error sumamente craso el de seguir diciendo "frías abstracciones", cuando es cada día más llamativo hasta qué punto el hierro de la abstracción se ha vuelto el que más pronto y con más ganas se pone incandescente.

    (Glosa a José María Ridao) Lo más descorazonador de los políticos es que siempre están empezando, y sin capacidad para darse cuenta de que todos sus empezares son un volver a empezar. Con este empezar recurrente se corresponde el que los gobernados pacientes tiendan a decir una y otra vez "Ahora sí que".

    (Obama 2009-glosa al anterior) Lo peor que podría volver a empezar ahora, una vez más, es una Nueva Era.

    (Predestinación) Se podría configurar un principium idiuiduationis en que el constituyente definitivo fuese el destino. La fábula es así: "Ha de haber para ti un lugar vacío en el infierno; el Criador lo formó como la celda de un panal el día en que naciste, o mucho antes, si es que antes te pensó. La celda te está destinada, lo que quiere decir que espera que la llenes con tu cuerpo mientras Nuestra Señora no te salve de acabar en ella". El cielo es todo cielo, no hay lugares, panales ni alveolos; por eso no es Destino, es Salvación. Salvación respecto del destino, tal como pretendía Walter Benjamin.

    (Heraclio) Hace ya muchos años, yendo yo por los campos y dehesas que desde la carretera de Piedralaves hacia Pedro Bernardo y Arenas de San Pedro van bajando, ondulantes, hasta la orilla derecha del Tiétar, vi que me seguía, como a unos 10 o 12 metros de distancia, sin tratar de alcanzarme, un perro grande, un mastín, que arrastraba un trozo de cuerda que traía atado al cuello. Era, evidentemente, un perro ahorcado, que con su peso había roto la cuerda y había salvado la vida. ¿Qué vida? Aquel andar tan cansado, con la cabeza baja, aquellos ojos tristes y como entrevelados, ¿podían ser todavía la vida? La confianza en que aún alguien en el mundo lo acogiese la traía ya tan disminuida que se me fue quedando lentamente atrás hasta perderme de vista.

    (2ª glosa a la glosa a J. M. R.) Los días, los meses, los años, los siglos, son al fin cantidades de una misma cuenta, pero las Nuevas Eras son inconmensurables golpes de decrepitud.

    (Confianza) Algunos aprecian la coherencia o congruencia como una prueba de honradez en la conducta o como una garantía de verdad en el razonamiento, pero, al cabo, tiene un punto de vanidad estética: vale poco más que la rima, pero es mucho más peligrosa.

    (Afinidad) La siniestra teoría del "plasma germinal" guarda, por la razón de la inherente prioridad frente a los individuos, un cierto parentesco con la concepción sacrosanta de "La Vida" en las doctrinas del cristianismo, y no sólo del romano.

    (El gran comodín) Esa noción de "el Mal", extrapolada, encarnada y proyectada en el mundo con jerarquía de Ente, es tan falsa y fraudulenta como la pócima amarilla, sebosa y pegajosa a la que en el famoso "Processo degli untori" se atribuyó la peste de Milán, cuando pasaban por esta ciudad multitud de personas, sobre todo lansquenetes, que huían de la epidemia de peste extendida al norte de los Alpes. Cuando oigo la palabra el Mal, ontológicamente enfatizada, me digo: "Ya está ahí la purga de Benito, se ha terminado la averiguación". Es el gran comodín ideológico, exorcismo de urgencia para cualquier vacilación moral.

    (Equívoco pronominal) Se ponen como muy arrogantes usando el plural, porque piensan que Nosotros tiene la ejemplaridad de no ser personal sino solidario, pero Nosotros es tan persona como Yo, y, si cabe, muchísimo peor persona.

    (Españoleces) "A rajatabla", "a machamartillo", "verdades como puños".

    (Anacarsis) Cada vez más ejemplarmente piadosa resulta hoy en día la respuesta del escita Anacarsis, que visitó Atenas en tiempos de Solón, cuando los atenienses le preguntaban que por qué no tenía hijos: "Por amor a los niños".

    (Perlas de la lengua) Se encuentran a veces en los textos más modestos como aquel de Las hijas de un sevillano que cantan las niñas saltando a la comba: "Un día a la más pequeña / le tiró la inclinación / de irse a servir al rey / vestidita de varón". ¡Pero qué maravilla es esa de "le tiró la inclinación"!

    (Creyentes en la inexistencia) Ahora salen con el eslogan "Probablemente Dios no existe; deja de preocuparte y goza de la vida". No sé lo que es hoy en día "gozar de la vida" como no sea gastar dinero y hacer el mamarracho para sofocar el mortal aburrimiento de un mundo malvendido. Pero lo malo de la fe no es que Dios dé preocupaciones, sino todo lo contrario: Dios quita preocupaciones; Dios inhibe, enajena, insensibiliza, embrutece.

    (Tzipi Livni: "Todos deben elegir de qué lado están") Cuando la guerra es escatológica la enemistad entre las partes es una separación divina que sería apóstata infringir.

    (Monopolio) Sería ridículo pensar que con los bombardeos de la Franja de Gaza los judíos quieren vengarse de Hamás por lanzarles unos cohetes que de cada centenar sólo uno da en el blanco (es decir, hiere o mata a una persona); los judíos no se vengan de Hamás, siguen vengándose de la Shoah, pues sólo ellos son los legítimos portadores del victimato: del victimato único y universal, y por lo tanto eterno.

    (Se dijo de Euskadi: "No queremos la paz, sino la victoria") Es inútil: no hay indulgencia plenaria más incontestable que la de la victoria.

    (La victoria-glosa a Todorov) Esa suciedad de la que os ha lavado la catarsis de la victoria era precisamente lo que más importaba conservar.

    (La normalidad) Siempre he sostenido y aplicado la idea de que las fórmulas verbales más comunes y estereotipadas expresan a menudo nociones o representaciones que forman parte del substrato ideológico más cotidiano de una sociedad. Recurren a manera de tics verbales fijados y consolidados en acuñaciones literalmente invariables. No hace falta un oído demasiado suspicaz para detenerse ante una fórmula como "volver a la normalidad", hoy cada día más repetida, ¡tantas anormalidades sobrevienen!, y oír en ella la expresión más profundamente representativa de nuestra sociedad burguesa, liberal y acomodada. La convicción y la confianza son las de que hay una normalidad, como un suelo seguro y permanente, una horizontal de equilibrio, a la que siempre han de volver las cosas tras los ocasionales disturbios o perturbaciones que se elevan o descienden, por así decirlo, con respecto al nivel cero de ese pavimento, alterando la calma e interrumpiendo momentáneamente la constancia y la fidelidad del mundo. Pero no hay que tener miedo: el mundo es fuerte y siempre vuelve a la normalidad.

    (Glosa a "La normalidad") Fue el enorme talento de Ionesco el que, en su obra La cantante calva, acertó a poner magistralmente en escena "la normalidad" en estado puro. El método consistió en no desviar nada, sino en acompañarla hasta su propia perfección. De modo que, al igual que las agujas del reloj de la comedia, que daba y volvía a dar siempre las nueve, no necesitó moverse ni un milímetro de la objetividad, para lo cual se atuvo escrupulosamente al libro que le había inspirado: un manual de lengua inglesa que cayó en sus manos, porque quería aprender inglés. Así pues, como pauta de la conversación del señor Smith y la señora Smith, puede decirse que, en un sentido real, no se inventó absolutamente nada, sino que adoptó y siguió rigurosamente por modelo la letra y el espíritu del tipo de frases pedagógicamente puestas como ejemplo en el manual de inglés. En efecto, sacada de contexto y oída aisladamente, no hay ni una sola interlocución en todo el diálogo de los señores Smith que pueda sonar ya sea, por una parte, absurda, grotesca, estrafalaria o carente de sentido, ya sea, por otra, original, deliberada, específica, especializada o subjetivamente intencional; todo es allí común y cotidiano, todo es profundamente normal, la perfección de "la normalidad".

    (La televisión) Todos se conocen, todos se tutean, todos se besan, todos se admiran, todos se alaban, todos se aplauden, todos se adoran. ¡Pero qué mono todo! ¡Qué lindo es el mundo!

    Rafael Sánchez Ferlosio es escritor.

    Comentado por: aprendan, señores el 22/1/2009 a las 14:46

  • Cuando alguien dice que "pasa" o se va del blog de De Azúa por alguno de los comentarios que se escriben (entre ellos los míos), qué es lo que esperan, ¿Qué lo invite alguien a quedarse? ¿Por qué no leen el post o artículo que escribe Félix y lo dejan ahí? ¿Alguien gana algo con saber que ya no volverán? Una pena,vamos.

    Comentado por: Delfín el 22/1/2009 a las 13:59

  • Ultima vez que entro en esta asamblea donde parece que se reunen toda la gente desocupada: "Soy un artista" "La novela ha muerto" "la forma, es decir, lo aparente" y ese tipo de gente que siempre tienen 25.000 palabras que soltar para aliviar la falta de cariño.Paso de este blog a partir de ya!

    Comentado por: Jalisco el 22/1/2009 a las 10:16

  • Magnífico artículo, y contado con una guasa tanto más eficaz cuanto más serio es el tema de fondo. Lo que parece es que el arte ha explorado ya sus límites, su, por así decirlo, recorrido vital completo, con su debate correspondiente sobre cuándo deja de considerarse feto para pasar a ser niño hasta cuándo se puede decir que no registra ya ningún tipo de actividad, ni física ni mental, y se puede dar por muerto. Vale. Pero me parece que eso es sólo como hallar, cambiando de simil en marcha, los valores límite en el eje de abcisas del Arte, siendo el eje Y el que marcaría la mayor o menor grandeza de la obra y el eje Z el que representa la línea del Tiempo, que en principio, para el Arte, no parece que vaya a durar menos que el Hombre por más que mute, mientras el Hombre siga representándose.

    Comentado por: sofistant el 22/1/2009 a las 05:31

  • "Coherentemente, su obra menos conocida pero la más famosa es su propio funeral. Proyectado en 1994 con el título de La muerte de James Lee Byars, se expuso en el Whitney en 2004. Es un escenario forrado de pan de oro con un féretro de oro en donde reposa el cadáver de Byars envuelto en lamé dorado y con sombrero negro. La recreación de 2004 recibió duras críticas porque el pan de oro se desprendía y lo respiraban los visitantes. No es biodegradable. Un crítico afirmó que la obra carecía de elevación porque le faltaba el cadáver auténtico de Byars. No había sido posible incluir el cadáver en la obra porque Byars, muerto de cáncer en El Cairo en 1997, se encontraba en un estado poco artístico".

    Sr Azúa... lo de Byars... una copia pija y descafeinada de lo de GG Allin...

    GG Allin last days and death:

    "Despite threats of an onstage suicide, Allin died of a heroin overdose in New York City on June 29, 1993, in the Manhattan apartment of John Handley Hurt and Dwanna Yount only six days after leaving prison (and three days after attending the premier of the documentary Hated). He was found lying in his apartment on the night of the 28th but he actually died overnight in his sleep on the 29th. He was 36 years old. His last show was at a small club called The Gas Station in New York City. Video footage of the soundcheck, concert, and aftermath is appended to the DVD release of Hated. In his last show the power went out during the second song, after which he trashed the venue and walked the streets of New York naked and covered in blood and feces, surrounded by fans whom he openly embraced.[13] On VH1's Freakiest Concert Moments, Allin's final show ranked at number four.

    After arriving at his friends' apartment, some party-goers posed for photos with Allin, not knowing that he was already dead. The next morning, some noticed that Allin still lay motionless in the same place where they had left him, and called for an ambulance. Allin was pronounced dead at the scene.[14]

    At his funeral, Allin's bloated, discolored corpse was dressed in his black leather jacket and trademark jock strap. He had a bottle of Jim Beam beside him in his casket, as per his wishes (openly stated in his self-penned acoustic country ballad, "When I Die"). As part of his brother's request, the mortician was instructed not to wash the corpse (which smelled strongly of feces), or apply any makeup. The funeral became a wild party. Friends posed with the corpse, placing drugs and whiskey into its mouth. As the funeral ended, his brother put a pair of headphones on Allin. The headphones were plugged into a portable cassette player, in which was loaded a copy of The Suicide Sessions. The video of his funeral is widely available for purchase, and is an extra feature on the Hated DVD and some bootleg VHS tapes".

    un saludo

    Comentado por: sol y moscas el 22/1/2009 a las 00:25

  • CRÓNICA DE UN HOMBRE QUE SÓLO PODÍA ENTRAR POR LA SALIDA


    En el museo. Dentro de las obras presentes que interactúan con los presentes contempladores, hay un niño de unos 5 años que toma una "obra de arte" por lo que verdaderamente es: un camión con remolque tirado por un cordel que avanza y retrocede con cansino mecanismo en una distancia corta .Me detengo precisamente en el juguete: el niño se empeña, alegre, en interactuar con la obra, esto es, jugar. Vengo observando que no tiene mucha consideración por lo "artístico" ni tampoco se pregunta por qué sus padres no lo han llevado al parque esta mañana, y quizás, pienso, sea el niño el único que pinte allí algo con sentido en una mañana de domingo. En el museo, un silencio que siempre es relativo, un silencio diríamos que español, en el que se da el sonsonete del típico marido que aburre a su mujer con explicaciones de cómo hizo el autor la obra ( qué coño sabrá) y qué concepto guarda esa estilada pincelada que contemplan en esos momentos. La mujer, claro está, más inteligente y no tan boba como el marido, creo, está pensando en otra cosa. También hay otra parejita cerca, esta con niños de 8 a 10 años a los cuales les explican e ilustran quiénes son los autores y parte del cuadro: más de lo mismo: como la mujer anterior, estos tampoco andan por la labor...En esas, en la parte del camioncito de plástico con vías férreas de hilo (¿oxímoron?), sigue impertérrito el niño a golpes con el camión. No le cabe en la cabeza que esa "obra"- ni se lo expliquen- sea objeto de arte ni tampoco conoce que tenga una finalidad inútil. Si acaso anda el autor de la obra más bien confundido que no él. Veo que al rato, alguien oscuro, el guardia, se acerca al niño."No toques", le dice de mala manera, o sin un conveniente por favor; un escándalo para el padre que ve el acto del guardia. Un padre que inesperado, reprende al guardia ante el silencio de la que parece es su mujer, que con cabeza gacha, otorga la conducta del ejemplar marido( de ésta no se puede saber bien bien lo que piensa al respecto).Si una obra no se puede tocar el guardia antes de la amonestación al niño tendría que haber vigilado, también, al verdugo de su padre; pero no ha caído en la cuenta de que el padre miraría de contradecir la custodia y responsabilidad de aquel objeto insignificante, un simple camión de juguete. Mientras el padre le ladra al guardia a lo mastín, la chica que comenta cuadros y obras, posible historiadora de arte en prácticas, sigue hablando como si tal cosa, con profesionalidad, sin perturbarse ante los energúmenos probables que pueden entrar en los museos; y los demás mirones o contempladores allí presentes, pues, qué va ser, guardando su papel, se enteran y no pasa nada, siguen mirando los cuadros pero esta vez de soslayo y como si nada prestan atención al cuadro “en vivo” que se monta allí mismo en "acto", el de un padre voceando y escupiendo la cara del guardia, que con alma gregaria busca de que alguien le dé la razón y echen de allí inmediatamente al dichoso guardia. El guardia se queda de piedra, de pasta de boniato, sin saber qué hacer ni dar explicaciones coherentes, y tal vez, tribulando lo que fuera sido normal en otro país , lo lógico: echar a aquel educador de sus hijos a la puta calle. Pero...¿Miedo a perder el puesto? Tal vez. Lo seguro en estos casos, cuando lo correcto se hace, es que salga uno perdiendo, que papanatas recurran a ciertos derechos inexistentes (¿de qué sino se van a quejar los juerguistas jueces españoles?). Y siendo la cosa hasta ahora así, con tanta contemplación placentera y permisiva, no hay que ser muy listo para suponer que aquel niño del camión, pasando el tiempo, será del mismo jaez artístico y talante que su padre le enseñó una mañana de domingo. Y vuelta.

    Comentado por: Delfín el 21/1/2009 a las 23:37

  • La primera vez que oí hablar de Obama fue aquí, en este blog de Azúa, muchísimo antes que empezaran las primarias, cuando un tal Asier le preguntó a un tal Ortega qué pensaba al respecto del tal Barack. Incluso creo recordar que pusieron un link, todo él en inglés.

    Comentado por: Las batallas de la abuela el 21/1/2009 a las 22:50

  • Señor joaquín L, opino que el señor Azúa, a veces, generaliza demasiado, pero en esta ocasión dio en el clavo de la generalización respecto del Arte, que no respecto del arte, como usted parece entender. Se confundió de batalla, me temo, aunque parece que no fue usted el único entre los comentaristas.

    Comentado por: Miguel el 21/1/2009 a las 22:10

  • PODRIAMOS PENSAR QUE TRAS EL GRADO CERO VINO EL PERIODO DE CONGELACION.. INCURSION HACIA UN LIGERO DOLOR QUE SUELE PROVOCAR EL FRIO CUANDO UNO SE ENCUENTRA MALARROPADO Y TRAS RESISTIR MALAMENTE LLEGA LAMUERTE...

    NACI EN 1971, UN AÑO ANTES DE ESTOS ACONTECIMIENTOS ARTISTICOS. NO SÉ SI ME ENTENDERAN, YO PREFIERO PENSAR QUE EN MIS CIRCUNSTANCIAS RESIDE LA ESTETICA.
    TODO DEPENDERÁ ENTONCES DEL LUGAR EN EL QUE ME SITÚE SOBRE EL MAPA. ETICA

    SOY ARTISTA Y NO ME PREGUNTEN POR QUÉ O ¿SOY EX ARTISTA DE NACIMIENTO? NO, FORZOSAMENTE ME RESISTO. EN TODO CASO RENACI 1 AÑO ANTES A ESTE ACONTECIMIENTO EN KASSEL. LOS DE MI CALAÑA SEGUIREMOS EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE ATENTOS A CUALQUIER RAYO DE SOL QUE ILUMINE Y DESCONGELE EL PANORAMA.

    UN SALUDO A TODOS

    Comentado por: joaquin L el 21/1/2009 a las 20:49

  • ¡La novela ha muerto!
    A mí, que no soy novelista, ni crítico, no me importa mucho: Sterne, Proust, Stendhal están vivos, más que nunca. Y tantos otros.
    ¡El arte ha muerto!
    A mí qué. No soy pintor, ni crítico, luego no me importa mucho: el Duomo de Milán, Sainte-Foy de Conques, Cézanne, El Greco, están completamente vivos.

    Los artistas, sí, tienen un problema. Y los críticos.

    Comentado por: Ossa el 21/1/2009 a las 19:52

  • La forma, la forma es decir.., lo aparente. Si algo busco leyendo es el contenido, y tienes razón ocho,ocho,ocho....

    Comentado por: lolaaldaba el 21/1/2009 a las 18:42

  • "La ternura del caos". Interesante idea.

    Comentado por: playboy el 21/1/2009 a las 17:59

  • lola:
    es 'ocho', no "hache"... Si ha intentado mostrar un callejón sin salida estético, entonces perdóneme.

    Comentado por: murallita el 21/1/2009 a las 15:31

  • Pertenezco a una generacion de hipocritas de la que hago lo posible por salir. Si se me permite, mi ultimo post en mi blog bilingüe avantgardechaude estaria en sintonia con la jeremiada de usted, si no fuera con que yo sigo buscando/encontrando la forma, la Forma.

    Comentado por: Manuel Montero el 21/1/2009 a las 13:55

  • Qué bueno el texto. Lo único que la imagen es de Beuys en lugar de Byars. me da la impresión que los que editan el blog, les da igual hache que ochenta, o tienen "prisa".
    Un saludo maesto

    Comentado por: lolaaldaba el 21/1/2009 a las 11:05

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres