El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 22 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Genio

Hará unos diez años, caminaba yo con José Ángel González Sainz por la tortuosa ciudad de Venecia camino de la Estación de Ferrocarril, cuando en una de las grandes plazas, el Campo di San Polo, si no me equivoco, reparamos en una figura detenida en medio del noble espacio. Vimos también que estaba marcada dramáticamente. Era temprano y el lugar sólo lo atravesaba un faquín cargado de hortalizas. José Ángel se fijó largo rato en el hombre quieto y de golpe, sobresaltado, exclamó: “¡Pero si es Giorgio!” En aquel momento el hombre, una de las mejores cabezas de Europa, comenzó a caminar con torpeza hacia la fuente de la plaza. Parecía desorientado, neonato. Nos acercamos y cuando ya estábamos a su lado nos miró con temerosa modestia, como si se le aparecieran gentes augustas de las que apenas tuviera conocimiento. Sin embargo, la noche anterior los tres habíamos discutido hasta la madrugada en casa de Elide. José Ángel, serio, pero con cierta retranca, le señaló la frente. “Giorgio, estás sangrando”, le advirtió. El hombre no dijo ni sí ni no, sacó lentamente un pañuelo del bolsillo y se llegó hasta la fuente. “Sí, eso creo”, dijo al fin. En la fuente, se lavó el arroyo de sangre que le cruzaba la cara. “Me he golpeado con el quicio de la puerta”, añadió. Era una mentira infantil, pero respetamos su pudor y seguimos camino de la estación mientras él mojaba el pañuelo una y otra vez en la fuente y se enjugaba la cara y el cuello con muestras evidentes de placer, como un gorrión en el estanque. Lo he recordado hoy, leyendo su último libro publicado en español por Anagrama, Profanaciones, una colección de artículos en la que el primero, breve ensayo sobre el Genio que nos acompaña durante toda la vida, describe con cristalina perfección lo que entonces viví en la plaza veneciana. Aquella mañana, Agamben estaba totalmente poseído por su Genio. No era él, era más que él y mostraba su mejor aspecto, ese que solemos asociar a la palabra “genio” y que yo, hasta leer su artículo, no había comprendido cabalmente. Leerlo me ha producido una emoción cálida. Como si lo hubiera escrito para José Ángel y para mí, por si no nos habíamos enterado.

[Publicado el 30/11/2005 a las 10:11]

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Comentarios (5)

  • Resulta curioso que ese controvertido chilango, en su momento, también me lo contase a mí. Más exactamente, nos lo contase a nosotros; pero yo luego -malgré moi- me quedé solo.

    Por otra parte, es significativo que con tanta frecuencia las frentes geniales escurran sangre. Sí, sin duda, la soledad es la más intratable de las drogas.

    Comentado por: Onagro el 29/11/2006 a las 11:07

  • me gustaria compartir con todos unos comentarios que he leido en un blog encontrado en google llamado www.richi.es, son muy interesantes.
    saludos

    Comentado por: hermy el 27/7/2006 a las 16:59

  • Me contaba un amigo chilango que uno de los genios españoles de la filosofía que se hospedaba en su casa, después de una fiesta clamorosa y desmadrada, tras pasar la última parte de noche en un hotel cercano en brazos de quien hoy es mujer de otro primer espada de la filosofía, lo despertó de regreso muy temprano, con el rostro ensangrentado. Explicó, antes de desmoronarse en su cama, que se había azotado con una rama por accidente. ¿Consecuencia de una noche de amor ciego que lo había dejado medio tuerto? ¿Pago inmediato de una deuda de sangre -o de gratitud- con Eros? ¿Percance por premura huyendo de la hybris entrevista en el fulgor de una piel canela?
    Y habrá que preguntarse si el genio no es, con frecuencia, como el ídolo de Atenea para Héctor, a la vez ilusión y promesa de victoria. Y si a la hora de luchar con el genio sería prudente dejar a Ariadna en manos de Ulises para buscar al Minotauro.

    Comentado por: zenón de elea el 05/2/2006 a las 20:02

  • Bonito como escribe.
    Hay algo que me ha llamado la atencion. Para mi fue siempre un misterio que los que tienen con ellos la magia de las palabras, al contar situaciones que para el resto de los mortales serian anecdotas, el adorno literario las convierte en profundas vivencias. No podemos aceptar que los genios tambien son personas que viven anecdotas. Sus anecdotas son mas, son posesiones de genialidad. Me gusta Giorgio Agamben. Pero lo que es genialidad en su libro, describiendo un momento, puede ser que en la plaza simplemente vivia una situacion vanal. Vete tu a saber la verdad. Victor Hugo era un genio y no por eso en su vida privada hacia genialidades.

    Comentado por: Raquel Fonseca el 30/11/2005 a las 22:11

  • Me ha encantado esta anécdota, y el que se conserve el misterio sobre la identidad del "genio" hasta el final. Precisamente ahora leo a un compatriota suyo, otra cabeza brillante, Calasso, y creo que su ensayo sobre los dioses griegos y su relación con los mortales tiene algo que ver también con esto del genio, con este elemento más allá de nosotros mismos. En fin, de Agamben conozco poco, pero me encantará leer este nuevo libro.

    Comentado por: lukas el 30/11/2005 a las 17:11

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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