El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 19 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Caballería de chispa y pedernal

La obra Alegoría del fuego, pintada por Giuseppe Arcimboldo en 1566.

La obra Alegoría del fuego, pintada por Giuseppe Arcimboldo en 1566.

Nuestras sociedades son cerradamente prácticas y ya no conocen símbolos que no pertenezcan al pasado. No solo carecemos de símbolos sino que nos es difícil entender su arcana función. Como observa Miguel Ángel Aguilar, la Unión Europea ni siquiera tiene "una compañía de soldados para que presenten armas a los dignatarios que visitan sus sedes institucionales".

Las palabras arriba mencionadas figuran en el prólogo del soberbio catálogo editado con motivo de la exposición La Orden del Toisón de Oro y sus soberanos que tiene lugar en la Fundación Carlos de Amberes. Allí se puede seguir la historia de una de las empresas simbólicas más singulares de la historia europea. Nuestra actual ignorancia de la simbología nos impide entender la función que tuvo aquel enorme aparato de signos, objetos, términos, uniformes, empresas y representaciones. Buena ocasión para reparar tanta inopia.

Para entrar en el Toisón hay que imaginar un mundo en el que la casi totalidad de la población es analfabeta, incluida la clase dirigente, y en la que dar una explicación asequible de los juegos de poder, los ejes políticos, las alianzas, no es cosa sencilla. Dado que la palabra llegaba a muy pocos, la imagen era el soporte más fácil de trasladar. De hecho, cree Gombrich que esa es la causa de las alegorías omnipresentes en monedas griegas y romanas.

La Orden es un invento propio del "otoño de la edad media" y tuvo su origen en uno de los estados que más dolorosamente vivirían la transformación renacentista: el ducado de Borgoña. Era la corte más potente de Europa cuando la Orden se crea en 1430 y el duque Philippe le Bon se tenía por superior al rey de Francia, así que el Toisón nace para mostrar al mundo entero cuál era el poder de Borgoña, real o supuesto.

La simbología, el ritual, la ceremonia, usados como instrumento político tenían un sentido inmediato cuando estaban unidos al cuerpo del soberano. Decía Pascal que la justicia inglesa desaparecería si los jueces dejaran de usar sus pelucas de tirabuzones. Para cuando se funda la Orden todavía el cuerpo del magnate y sus objetos personales están cargados de un fluido mágico origen divino. Las coronas, las espadas, las armaduras, las joyas de los soberanos son tan sagrados como ellos mismos. Cuando Philippe le Bon instaura el Toisón está construyendo un monumento simbólico para los más grandes caballeros de su tiempo, a imagen de la caballería medieval. Es un gesto nostálgico que pertenece a la poética previa al "mundo desencantado" que Max Weber sitúa en el inicio de la edad moderna.

El signo más conocido de la Orden es el collar del que cuelga el toisón, la piel del carnero, pero su sentido no es simple. Cada vez que un caballero entraba en la Orden y recibía el pesado collar de oro, se convertía en una estatua viviente que encarnaba altas empresas guerreras de las que se consideraba heredero. La gesta fundacional había sido la del héroe griego Jasón, el cual, junto a los Argonautas, partió en expedición a Asia para recuperar la piel del vellocino de oro.

Elegir una historia tan oscura nos indica que la Orden obedecía a un mundo de ideas en absoluto simple. Comparada con su contrincante inglesa, la Orden de la Jarretera, en cuyo origen está la liga que perdió bailando la Princesa de Gales (oh yes!) ante Eduardo III, la del Toisón es de una exuberancia espectacular. Los expertos se afanan por explicar el misterio: quizás el vellocino se deba a que la mayor riqueza de Borgoña era el mercado de la lana de Brujas. Quizás se deba a que Philippe vivió de niño rodeado de tapices con la historia de los argonautas. ¿No sería por su mujer, Isabel de Portugal y las grandes navegaciones lusitanas? Creo que el misterio del símbolo es imposible de desentrañar, pues sin él desaparece. Es como el velo de Maya, el cual, si se levanta, solo muestra la ausencia.

El collar es otra incógnita: está unido por eslabones en forma de B (por Borgoña) que a su vez traban pedernales chispeantes, lo que los franceses llaman "un fusil" (de donde viene el nombre del arma) y que es el mecanismo que al chocar contra el pedernal provoca la chispa que dispara la carga. Hay pues una presencia del fuego en la orden y así lo interpreta Arcimboldo en su fabulosa alegoría del Toisón que le fuera encargada por Maximiliano II, lo que acaba por remitir a Prometeo, otro laberinto dentro del laberinto.

El Toisón pertenecía a un mundo caballeresco y fabuloso que estaba a punto de desaparecer. Los príncipes italianos preferían ya las artes figurativas como arma política. En la pintura las ideas aparecen traducidas por el entendimiento, pero en la Borgoña del Toisón no: allí prevalecían las piedras preciosas, los tapices, los yelmos y espadas, el mundo arcaico de la alquimia y la magia simpática. Una vez más los expertos buscarán una explicación funcional: ¿era Philippe alquimista? ¿Acaso no lo sugiere al elegir a Jasón, cuya empresa habría sido imposible sin la ayuda de la maga Medea? El laberinto se multiplica.

Los azares guerreros y dinásticos harían que la Orden borgoñona pasara muy pronto a un monarca español, Carlos V, y ya nunca se separaría de la corona de España. El actual soberano de la Orden es el rey Juan Carlos y luego lo será su hijo. La historia del Toisón es la historia de la corona española. En el impresionante conjunto reunido en la Fundación Carlos de Amberes figuran los retratos que Goya, Pantoja, Velázquez, Moro, Sánchez Coello y tantos otros hicieron a miembros de la Orden y que son difíciles de ver, sea por pertenecer a coleccionistas, sea por venir de lejanos museos.

La gente de mi generación aún tuvo ocasión de constatar cómo operaba la potencia simbólica de un imperio, cuál era su fuerza y de qué modo actuaba sobre millones de analfabetos. El aparato simbólico soviético aún ahora asombra a quienes se acercan a las exposiciones de la Juan March o de la Casa Encendida. Tengo para mí que la hoz y el martillo es la última gran creación simbólica de ámbito universal y su fuerza ha sido temible.

Quizás en la actualidad esas invenciones sean ya incomprensibles dada la saturación de signos que nos asfixia, pero cabe sospechar, como sugería Aguilar, que Europa no alcanzará a ser nada mientras carezca de símbolos propios.

Nota: buena parte de la información la he tomado de los notables artículos escritos por Fernando Checa, Joaquín Martínez-Correcher y Víctor Mínguez para el catálogo.

[Publicado el 22/12/2011 a las 16:37]

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Comentarios (18)

  • Aquí, ahora, me imagino. . .
    (¿por millones de millones,
    qué es un año, aquél,
    el del morir el sol
    sin ser mirado?)
    . . . empieza el año (¿enloquecer?,
    ¿apurar el devorarnos?...)
    y pienso en ti
    (¡tantos, tantas, tantos:
    para alguien fuiste sol,
    tengo memoria!):
    Ha de ser. . . no en vano.

    Comentado por: ´ el 03/1/2012 a las 13:54

  • Dado el silencio reinante sobre la cuantía del premio de dichos concursos, que tan bien podían haberme venido es estos momentos de crisis económica –y en mi caso también nerviosa-, me voy a dormir. Pero antes tengo que decirles esto: nadie que esté en sus cabales y se haya informado al respecto se atreverá a refutar que van Gogh llegó a estar como una auténticamente cabra; pero tampoco podrá negar nadie que el tipo tenía una lucidez fuera de toda duda. Y, por si hubiera recelos, he aquí su sabio autodiagnóstico: “[…] ya sé yo que de donde viene la curación –si no desfallece uno– es de dentro, viene por una resignación total al dolor y a la muerte, por el decidido abandono de la voluntad y del amor propio. Pero de nada me vale todo esto: a mí me gusta pintar, ver las gentes y las cosas, y todo lo que hace amable nuestra vida, o su ficción, si se prefiere”. Y quiero aprovechar las palabras gloriosas de este espíritu trastornado para desearles a todos ustedes y a su anfitrión un feliz 2012, rebosante de la resignación necesaria para que “esa idéntica criatura plural una que cada uno es todos somos ninguno” no desfallezca jamás y lleve siempre adelante su imponente lucha sin tregua contra el amor propio. Hasta el año que viene, que viene –digo el año– con unos impuestos que no vamos a tener ni para pagar al imprevisible zapatero. Y no digo más hasta dentro de mucho.

    Comentado por: Jesús Espinosa el 31/12/2011 a las 00:10

  • ¿Cuánto dan de premios en esos concursos?

    Comentado por: Jesús Espinosa el 30/12/2011 a las 22:49

  • Hola, el Blog de la revista Xpresate, que promueve a jóvenes escritores, fotógrafos, etc en Santiago de Compostela está interesado en intercambiar links con usted, sólo indíquenos su conformidad enviando un mail a revistaxpresate@hotmail.com. Asimismo, decir que desde nuestra web http://revista-xpresate.blogspot.com/ podéis participar en concursos y enviar vuestro material para salir en la revista impresa (que tiene una tirada de 2000 ejemplares) o en el blog.
    Visítanos!!
    Gracias.

    Comentado por: Revista Xpresate el 30/12/2011 a las 14:24

  • Un rumor llamado cerebro

    Me contaba un conocido que reside en esa cochiquera turística llamada Mallorca, que durante un cónclave de mafias europeas celebrado en dicha isla, hace ya muchos años, el representante de los March afirmó que la más peligrosa de todas las camorras era la mallorquína, "porque nadie sabe que existimos". Claro que entonces no tenían a torpes como Undargarín. Algo parecido a esa nociva inexistencia es lo que los ciudadanos atribuyen a la inmunda ralea política que ejecuta los deseos de quienes en realidad manejan las riendas, esos March que por el mundo corren. No existen sus sicarios, o sea los políticos, cuando gobiernan, pues hacemos como que no los vemos mientras pudren todo lo que tocan, ni tampoco al dejar de hacerlo, momento en el que deberían rendir cuentas y ser más existentes que nunca. Leo, sin pasmo, acostumbrado a las barbaridades, que una vez expulsado a patada de comicio, Zapatero ya prepara su retiro a las Baleares, donde está construyéndose un chalet de lujo, sin que la noticia especifique si ese lujo supera al del palacete de González en el litoral marroquí. Del actual estado del mundo y de este nuestro país da medida que alguien tan negligente como ese bergante al que habría que introducirle el chalet por la fosa isquiorrectal, el mayor cretino que ha conocido la política española en palabras de Gregorio Morán, y eso es mucho cretino habiéndole precedido una eminencia del calibre de Aznar, pueda no ya sólo retirarse sino hacerlo a lo grande y con impunidad, a costa de sueldo y prebendas públicos, exento de pagar las consecuencias de sus actos, que entre otros logros han conseguido hacer pagar a los demás muy caro desembarazarse de la lepra socialista, un precio tan oneroso como quedar a merced de un partido que cuando celebra sus mítines en Palma no puede hacerlo en el Palma Arena, donde tanto robaron, y movido por un ridículo pudor los traslada a Inca, a cinco kilómetros de la capital, como si la distancia disipara el hedor. Créanme cuando les digo que me persigue un sueño recurrente, en el que soy el tarado de Saw, tengo en mi sala de torturas a Zapatero, la Chacón, Bono o cualquiera de esos buitres, sean de la rosa, de la gaviota o de la madre que los parió, y veo en sus ojos como van cobrando conciencia del fin que les aguarda, prolongado y doloroso, muy doloroso. Claro que lo mismo tendría que hacerse con quienes les votan, esos que no escarmientan ni aprenden, si bien reservándoles otro suplicio: escuchar sin descanso aquella canción de Sweet que dice "creía tener algo parecido a un cerebro, hasta que me informaron que se trataba sólo de un rumor". Lo más grave de todo lo que está sucediendo, es que a estas alturas de su historia la humanidad no haya comprendido todavía que la política es una estafa donde además de cuernos te llevas palos, que en el aparato de un partido es imposible que sobreviva nadie con una molécula de decencia en sus intenciones, que no puede uno encomendarse a un gobierno confiando en que le haga la vida más fácil, porque un gobierno no es sino la fachada de una mafia, y los métodos de la mafia pasan siempre por la explotación/extorsión del prójimo, en este caso con su consentimiento, ya que lo ha dado desde el momento que les secunda siguiéndoles el juego de la urna. La política está aquí para recordarnos que la vida es una jungla, una enorme putada en la que el ciudadano, como con los designios de la naturaleza, no tiene parte ni arte. Esa absurda actitud de pensar lo contrario ha sido la que nos ha llevado hasta donde estamos, entronizados en el poder los co-responsables de un expolio sistemático y voraz que, como está haciendo Convergencia en Cataluña con los desastres y delitos cometidos por el
    tripartito, se aprovecharán ahora de la calamidad heredada —y secundada, insisto— para mantenernos enjaulados en un estado de permanente incertidumbre, alimentando esa "crisis" que tan útil les resulta para encubrir sus sucios manejos y exprimirnos con más énfasis aquello que todavía no nos han arrebatado. Ah, la canción de Sweet era «Quiero Que Me Encierren». Y es que hay que estar loco de atar para no verlo.

    JAIME GONZALO

    Comentado por: . el 30/12/2011 a las 00:46

  • No lo dudo. Paso así a considerarla una teoría sustantiva del romanticismo. Sin embargo, no me cansaré tampoco de repetir que el `experimentum crucis´ para la identificación del individuo que persigue semejante trascendental salida antigregaria sigue siendo la detección del rancio, del inconfundible tufillo que despide tras perseverar en no cambiarse de calcetines durante muchos días.

    Comentado por: Jesús Espinosa el 29/12/2011 a las 20:45

  • Leyendo el artículo me pregunto si el Romanticismo es algo más que un periodo artístico, estético y cultural de finales del XIX. Sí, me digo que tal vez sea una necesidad espiritual constante a lo largo de la historia, un refugio en idealizados tiempos pasados ante la vulgar reducción de la vida que hace la cultura dominante. Pues el romanticismo, pienso, es la puesta en valor de la individualidad frente a la masa, la afirmación de la persona, de cada cual, como alguien irrepetible e inigualable, como alguien llamado a ser significativo en la vida, tal y como suponemos que eran los caballeros medievales.
    Esta perdida de la individualidad, cuyo epílogo irrisorio y ridículo sería el Quijote, en una aguda visión de los tiempos que tuvo Cervantes, se produciría para muchos pensadores (Husserl, Heiddeger, Weber…) en el inicio de la Edad Moderna. Fundamentalmente vendría dada por la irrupción en la vida de la Historia como fuerza sobrehumana de una sociedad omnipotente que se apodera del hombre. Poco importa que algunos, en su superficial simplicidad, identifiquen dicha sociedad únicamente con el comunismo o con regímenes totalitarios. No, es algo más profundo, que cala más adentro, tan propio del comunismo como de nuestras formales democracias liberales. Un malestar vital que genialmente captó Kafka en El Proceso o en El Castillo, una trampa que como a K. nos absorbe todos nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, enzarzados en los pormenores de nuestra trivial y gris vida.
    La gran paradoja: en la Edad Moderna, la razón cartesiana corroía uno tras otro todos los valores heredados de la Edad Media. Pero en el momento de la victoria total de la razón, es lo irracional en estado puro (la fuerza que no quiere sino su querer) lo que se apropiará de la escena del mundo porque ya no habrá un sistema de valores comúnmente admitidos que pueda impedírselo.
    Y sí, bienvenidos al mundo globalizado donde la unidad de la humanidad significa que nadie puede escapar a ninguna parte.
    Tal vez el romanticismo, esa escapada a lo que algunos aún creen que es la infinitud del alma, sea la única salida individual que nos quede.

    Comentado por: Cadalsito el 29/12/2011 a las 20:19

  • "La Secretaría de Internacional del PCE, a través de este comunicado, quiere felicitar al Partido comunista de la Federación rusa por su magnífico resultado en las pasadas elecciones a la Duma. A pesar del fraude electoral y el cúmulo de irregularidades, que tienen como protagonista al partido de Putin, el PC de Rusia es la segunda fuerza de este país con al menos un 20% de votos.

    Contra la manipulación electoral, la profunda desigualdad de la población de este enorme país, las políticas de gran despilfarro energético y represión política, miles de ciudadanos/as han tomado las calles de las principales ciudades de Rusia, donde militantes del Partido Comunista de Rusia han exigido este fin de semana la anulación de los resultados y la repetición de los comicios.

    Este resultado de nuestro partido hermano es fruto del trabajo de estos últimos años, defendiendo los derechos de trabajadores y trabajadoras, dando alternativas al neoliberalismo desenfrenado propuesto por Putin y Medeyev."

    (Secretaría de Política Internacional,PCE, 11 de diciembre 2011)

    La dirección de la JCA-SEVILLA lamenta profundamente el fallecimiento del camarada dirigente KIM JONG IL, expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia y a los trabajadores coreanos. Queremos reconocer su labor política en estos 17 años al frente de la RPDK, labor titánica por que titánicas fueron las adversidades planteadas al pueblo y al gobierno Coreano.

    Hacemos un llamamiento a los estudiantes y jóvenes trabajadores del mundo a redoblar nuestros esfuerzos en la lucha contra la ocupación de Corea del sur por EEUU y por el fin del bloqueo económico contra la RPDK.

    "Saludamos al camarada dirigente KIM JONG UN y le deseamos las más grandes victorias contra el imperialismo y por la reunificación de su patria."

    (Secretaría de Solidaridad Internacional de la JCA-Sevilla)

    Comentado por: once diputados que no preocupan a nadie el 29/12/2011 a las 18:33

  • Soy inocente.
    http://materiaconstruida.blogspot.com/2011/12/casa-cascada.html

    Comentado por: Tipo Material el 28/12/2011 a las 11:34

  • Más lejos en el tiempo, mayor el laberinto. Los ciudadanos de la llamada Casa Real que constan en nómina no son conscientes de. Foucault, ese notable filósofo de sobresaliente intuición ya advertía que. Qué brillantemente despliegas tu razún cuando no hablas de. Sea quimio o radio, Benjamín, te está sentando bien. Cordialmente.

    Comentado por: Francesc Xavier Mir el 27/12/2011 a las 22:49

  • Las treguas de Navidad
    Treguas a favor de la inteligencia Valentí Puig


    Es tanta la distancia entre el arte de hoy y el gran arte, que en una maravilla pictórica como La Natividad de Piero della Francesca no sabemos ver ni una décima parte de lo que vio la mirada renacentista. El cuadro quedó inacabado quizá porque Piero se estaba quedando ciego. Todo un orden simbólico se pierde para la memoria ahora que celebramos la Navidad en una cena de empresa haciendo chistes vulgares sobre la capacidad torácica de alguna secretaria. Navidad es sólo uno de tantos puentes del año, aunque de repente el retazo de una vieja canción navideña le da la energía de una felicidad que se fue gloriosamente, como en los cuentos de infancia o en el belén sustituido por el árbol de Navidad. Esa felicidad es un legado de aquella noche santa en la que tres reyes de Oriente, guiándose por una estrella, llegaron a un establo de Belén. Según Piero della Francesca, cinco ángeles cantores acompañan la escena con violas. No faltan el buey y el asno, añadidos a la escena por una página de los evangelios apócrifos. El tiempo se reordenó después de aquella noche y ninguna revolución lograría imponer un calendario distinto, a pesar de todos los empeños.



    Al entrar en un gran museo, ¿qué puede entenderse sin conocer de algún modo lo que es la cultura grecolatina y el legado cristiano? Los cantores de Piero a lo sumo hoy podrían servir como cubierta de un disco de Madonna, siempre y cuando asuman un elemento sadomasoquista. Con la mitología tan fungible de nuestro tiempo no basta para comprender lo que representa en pintura La Natividad o cualquier obra de inspiración sacra. Lo mismo para la música. En los colores que viste aquella Virgen María de Piero los historiadores identifican el rojo, referente a la muerte de Cristo, el blanco virginal y el azul de un supremo orden celestial, del mismo modo que el establo medio deshecho o a medio hacer representa la Iglesia que el recién nacido ha venido a constituir. Al perder riqueza simbólica, hemos perdido riqueza espiritual. Todo se reconstruye por unos instantes en la medianoche de maitines. Pero al entrar en un museo seguiremos desconociendo los atributos de una pietà. Lo ignoramos todo sobre Prometeo, la laguna Estigia, Diana y los cazadores, el Gólgota o la larga noche del mito.



    En la Europa medieval, la tregua de Dios suspendía la guerra en determinados días de la semana y, por ejemplo, en la Cuaresma y Adviento. Extraño poder de los sínodos, capaces de desatar guerras de religión y al mismo tiempo reglamentar sus treguas. Ya en tiempos más seculares se registra, con una espontaneidad inmensa, la tregua de Navidad en la Primera Guerra Mundial. El alto al fuego se generó por reacción de los soldados en las trincheras, en Navidad de 1914. Hubo un apagón informativo, para evitar el contagio entre la tropa. Episodios similares tuvieron lugar a lo largo de la guerra civil española, con intercambio de víveres y villancicos. Mucho más allá de los sínodos medievales, la conformación de un orden internacional no evitó las guerras del siglo XX. La paz era la excepción, y la guerra, la norma.



    La globalización de la Navidad indudablemente erosiona sus tradiciones pero también la recarga de buena voluntad humana, de un deseo general de felicidad que se inspira en el amor y no sólo en el bienestar. Bienaventurados los que celebran la Navidad, sea en la Antártida o los trópicos. Es un mundo de consumo y a la vez de un efecto altruista porque muchos ayudan a los otros, inspirándose incluso sin saberlo en las lecciones que algún día dio aquel niño nacido en Belén y que Piero pintó en el centro de La Natividad, tendiendo los pequeños brazos hacia su madre. Ahí falla por completo la tesis posmoderna que niega la posibilidad de grandes relatos. Aquel niño luego creció para expulsar a los mercaderes del templo, predicó el sermón de la montaña y resucitó de entre los muertos. La más grande de las historias.



    ¿Qué treguas navideñas requeriría este 2011? El mundo avanza y retrocede a la vez, inventa y destruye. Destruimos virus y a la vez otros virus se inmunizan. Un puñado de conflictos armados perseveran más allá de la retórica universalista de la paz. Persisten las fronteras erizadas, los pleitos entre naciones, la injusticia en los condados del caos. Hemos visto como la economía se desboca y lo arrolla casi todo como una estampida de búfalos en la pradera. Una cierta propensión a la indignidad nos acucia precisamente cuando la escolarización, la sanidad pública o la igualdad ante la ley se consolidan con regularidad. En tiempos de información en cascada, lo banalizamos todo. En tiempos de opiniones cualificadas, nada importa. Quizá la tregua debiera ser con nosotros mismos. Treguas para exigirse algo más que ese hedonismo barato de todo a un euro, de creencias a la carta y de destrucción de la vida privada gracias a un invento tan sensacional como fue la televisión. Treguas con la megalomanía desoladora, la vanidad impúdica y la mediocridad que avasalla. Treguas a favor de la inteligencia puesta al servicio de lo que vale la pena. La mejor tregua es intentar ser inteligentes todos los días.

    Comentado por: cp les desea felices fiestas el 26/12/2011 a las 20:41

  • Sin emplear el concepto de humanidad, no dudó que se trataba de seres humanos, sirviéndose de la definición científica, del concepto, Homo sapiens; pero también -y sobre todo- por el rancio, el inconfundible olor que despedían cuando perseveraban en no cambiarse de calcetines durante muchos días. ¡Feliz Navidad a todos!

    Comentado por: Jesús Espinosa el 26/12/2011 a las 15:11

  • El cielo rodaba por tu cuerpo
    en un instante. Lamía las estrellas.
    Quizá fuera navidad contra los besos,
    tiernos, cómo no, y no te dije
    del tiempo que fuera a separarnos.
    Mas el tiempo separó aquello que quería,
    que crece en el silencio.
    Y el camino de tu piel fue como el sol,
    cual tierna sinfonía
    de dedos del mañana.
    Y yo me sonreí,
    pues era navidad por ese otro mundo
    y yo no lo sabía.

    Comentado por: miguel el 25/12/2011 a las 22:14

  • "... nunca permitió que abstracciones tan vacías como 'humanidad' o 'clase obrera' le impidieran ver a los seres humanos."

    --

    ¿Cómo podía saber, sin echar mano del concepto de humanidad, que los que veía eran seres humanos?

    Comentado por: Gengis Kant el 24/12/2011 a las 01:36

  • Cierto es que caminamos de mito en mito, aunque en un momento dado, al mito presente no lo llamamos así justamente porque creemos en él.
    Lo interesante es lo que ocurre en las transiciones. Entre la decadencia de un sistema mitológico y el ascenso del que le sustituirá, hay un periodo de iconoclastia / idolatría, se produce el mínimo de intensidad de creencias, las antiguas porque 'ya' hacen aguas; las nuevas porque 'todavía' hacen aguas (se está en búsqueda de redondear el nuevo sistema, pero aún no está pulido). Estas épocas de transición son las más ricas en debate y pensamiento, digamoslo así, independiente. A decir de María Zambrano, son los periodos más "públicos" de la historia.
    Estamos en uno de ellos que ya dura varios siglos y que por desgracia, sospecho, está próximo a terminar.

    Comentado por: pro el 23/12/2011 a las 15:00

  • Un Beso y Felices Fiestas.

    Comentado por: Marta el 23/12/2011 a las 12:02

  • El mito es una vivencia interior que no guarda relación con el comportamiento de la naturaleza. (Por ejemplo, aún seguimos llamando al sol el astro rey, rememorando nuestra ancestral reverencia mítica). Retrotraernos a la visión mítica de la realidad, ¿qué ventajas nos reportaría? ¿Quizá la ventaja de anteponer esa visión del mundo a la que tienen los creyentes en la razón? ¿Y que es la fe sino algo contrario a la razón? ¿Tengo yo que desdeñar a la más poderosa arma de supervivencia, como es la razón, porque algunos tienen fe en ella? ¿Tengo, por ello, que reconocer al mito, abrazarme a él como tabla de salvación? ¿Salvación de qué? ¿De mi alma? Para eso están las religiones, abundantes en mitos. O quizá el mito en el que algunos quieren convertir a la ciencia, que es todo lo contrario a un mito.

    Algunos filósofos precientíficos comenzaron a mirar a su interior, a reflexionar, y advirtieron por primera vez que no conocían las cosas propiamente dichas, sino sólo procesos que se desarrollaban en su interior. Este descubrimiento, uno de los más importantes de la historia del pensamiento, fue, en sí, correcto, pero los antiguos filósofos, a quienes se lo debemos, no comprendieron que esos procesos interiores son reacciones de un organismo ante efectos reales causados por las cosas que están en el mundo exterior. Comprendieron, eso sí, que la vivencia sólo es una imagen de las cosas, pero no que sea la imagen real de esas cosas. En consecuencia, era inevitable que la joven filosofía, influenciada en gran parte en el mito, extrajera de su primer gran descubrimiento una conclusión que bien puede considerarse el error que mayores repercusiones ha tenido en la historia del conocimiento, un error del que nuestra civilización occidental no ha conseguido liberarse por completo en nuestros días, y que consiste en dudar de la realidad del mundo exterior, hasta el punto de preferir su percepción mítica. Cada cual es muy libre de no salir de su caverna platónica. Pero el mundo gira, gira, como dice el tango.

    Comentado por: miguel el 23/12/2011 a las 10:24

  • "...que pertenece a la poética previa al "mundo desencantado" que Max Weber sitúa en el inicio de la edad moderna."

    Pero, vistas las cosas ahora con mejor perspectiva, ¿no es posible afirmar que la victoria del logos sobre el mito, anunciada por Weber, no fué en realidad sino otro mito, el mito constituyente de la modernidad, aquél en el que ponen su fe algunos que se consideran estrictos partidarios de algo a lo que denominan razón?
    Tal vez, entoces, el primer paso para poseer símbolos acordes con nuestra época, sería reconocer sus mitos en lugar de comportarse como si no existieran.

    Comentado por: lucas el 23/12/2011 a las 08:39

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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